Triumph Dolomite: 127 CV y motor 2.0 de 4 cilindros
Con 127 CV, el Triumph Dolomite ofrece una entrega que se siente viva al acelerar, ideal para enlazar carreteras secundarias con ritmo. Su 4 cilindros de 1998 cc aporta un empuje elástico: estira con suavidad desde medio régimen y mantiene la compostura en cruceros sostenidos. Un clásico que combina tacto mecánico, conducción comunicativa y un carácter británico pensado para disfrutar del trayecto.
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Sobre la marca de coches Triumph
Triumph lleva décadas traduciendo la tradición británica en motos con personalidad. Al subirte, notas una entrega de par llena desde abajo y un tacto de gas preciso que invita a enlazar curvas con suavidad. En ciudad se siente equilibrada y fácil de llevar; en carretera abierta, estable y aplomada, con una respuesta que acompaña tu ritmo. Una marca para quienes valoran historia, ingeniería y sensaciones.Versiones de Triumph Dolomite
1.3L 4 cil 57 cv Sedán (1977 - 1980 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.296 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
57 CV
Potencia (kW)
43 kW
Potencia (PS)
58 PS
Par
95 Nm
Peso
940 kg
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.580 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.460 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
1.9L 4 cil 91 cv Manual Sedán (1972 )
Carrocería
Sedán
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.853 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
91 CV
Potencia (kW)
68 kW
Potencia (PS)
92 PS
Par
143 Nm
Peso
967 kg
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.570 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.460 mm
Depósito
57 L
Velocidad máx.
166 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
1.9L 4 cil 96 cv Manual Sedán (1975 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.852 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
96 CV
Potencia (kW)
71 kW
Potencia (PS)
97 PS
Par
150 Nm
Peso
945 kg
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.580 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.460 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2 (1973 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.998 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
124 CV
Potencia (kW)
93 kW
Potencia (PS)
126 PS
Par
168 Nm
Peso
966 kg
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.570 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.460 mm
Depósito
57 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Sprint (1973 )
Carrocería
Sedán
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.998 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
127 CV
Potencia (kW)
95 kW
Potencia (PS)
129 PS
Par
158 Nm
Peso
991 kg
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.580 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.460 mm
Depósito
57 L
Velocidad máx.
187 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Triumph Dolomite
¿Qué es el Triumph Dolomite y qué lugar ocupa en la historia británica?
El Triumph Dolomite fue una berlina compacta británica de los 70 que mezcló elegancia discreta con enfoque de conductor. Con dimensiones contenidas y un planteamiento de tres volúmenes, se sentía ágil en carreteras secundarias. Su gama abarcó desde versiones dóciles hasta las más prestacionales, y eso se nota al volante: dirección comunicativa, chasis vivo y un carácter mecánico muy “analógico”. Fue coche familiar con alma deportiva.¿Cómo se siente al conducir un Dolomite en ciudad y en carretera?
En ciudad transmite ligereza: el capó corto y la carrocería estrecha facilitan maniobras, y el motor sube de vueltas con naturalidad. En carretera, el Dolomite recompensa con un tacto directo: suspensiones con recorrido suficiente para baches, pero con control en apoyo. A ritmos medios se percibe equilibrado; a ritmos altos exige manos finas, especialmente con neumáticos clásicos y frenos de época.¿Qué motores hubo y cuál es su personalidad en marcha?
Hubo versiones 1300 y 1500 orientadas a suavidad y uso diario, y alternativas más vivas como el 1850 de 1.854 cc y el Sprint 16V de 1.998 cc. Los pequeños entregan par progresivo y conducción relajada. El 1850 empuja con más solvencia en adelantamientos. El Sprint cambia el tono: estira con ganas, suena más metálico y pide aprovechar el rango alto.¿Qué hace especial al Dolomite Sprint en términos técnicos y sensaciones?
El Dolomite Sprint destacó por su culata de 16 válvulas y unos 127 CV, cifra muy seria para una berlina compacta setentera. En conducción se nota en la respiración del motor: acelera con más decisión a partir de medio régimen y mantiene empuje arriba, con un sonido más afilado. El chasis acompaña si está bien puesto a punto, con aplomo y reacciones claras.¿Qué transmisión llevaba y cómo es el tacto de la caja de cambios?
Se ofrecieron cajas manuales y, en algunas variantes, automática. En manual, el tacto suele ser mecánico y de recorridos definidos: no es moderno ni ultracorto, pero comunica. En un Dolomite bien ajustado, el engrane se siente sólido, y permite jugar con el motor en carreteras reviradas. La automática prioriza suavidad; encaja más con un uso tranquilo y de paseo.¿Cómo es el chasis: dirección, suspensión y frenos al conducir hoy?
La dirección es uno de sus puntos fuertes por la información que transmite, aunque puede ser más pesada a baja velocidad. La suspensión combina comodidad razonable con control del balanceo, lo que da confianza en curvas amplias. Los frenos, típicos de su época, requieren anticipación: conviene que estén perfectos y montar material moderno compatible. Con todo en regla, el coche se siente honesto y predecible.¿Qué consumo y uso realista se puede esperar en un Dolomite clásico?
En uso real, un 1300/1500 puede moverse alrededor de 8–10 l/100 km, mientras que un 1850 y, sobre todo, un Sprint suelen estar más cerca de 10–12 l/100 km según ajuste y ritmo. En sensaciones, esto se traduce en una conducción que invita a fluir, no a ir a fondo constante. Rodar a velocidad estable es donde mejor “respira” y menos gasta.¿Cuáles son los puntos débiles y problemas típicos a revisar antes de comprar?
Como clásico británico, la corrosión es clave: pasos de rueda, bajos, torretas y zonas estructurales. Revisa holguras de suspensión, fugas de aceite, estado de refrigeración y el sistema eléctrico. En el Sprint, la puesta a punto de distribución y culata es crítica. En conducción, un coche cansado se nota en vibraciones, frenada larga y dirección imprecisa; uno sano va fino y coherente.¿Qué mantenimiento pide y qué conviene actualizar sin perder originalidad?
Agradece mantenimiento frecuente: aceite y refrigerante al día, encendido bien calibrado y carburación ajustada. Sustituir latiguillos de freno, montar pastillas modernas, revisar bomba de agua y manguitos mejora la confianza sin cambiar su esencia. Silentblocks y amortiguadores nuevos devuelven precisión y confort. La sensación al volante cambia mucho: desaparecen rebotes, la dirección centra mejor y el coche recupera ese tacto “de una pieza”.¿Cómo es el interior y la vida a bordo en un Dolomite?
El interior es clásico y funcional, con una posición de conducción más erguida que en coches actuales. La visibilidad suele ser buena, y el salpicadero transmite época: mandos simples y lectura clara. En marcha, el aislamiento es correcto para su década, con más presencia de motor y rodadura, algo que añade carácter. En viajes tranquilos se siente acogedor; en tramos rápidos, el sonido mecánico acompaña cada aceleración.¿Es un buen clásico para iniciarse y qué versión es más recomendable?
Para iniciarse, un 1500 o 1850 equilibran coste, facilidad de uso y disfrute. Dan sensaciones “clásicas” sin exigir el nivel de atención mecánica que puede pedir un Sprint mal mantenido. El Sprint es ideal si buscas prestaciones y valor histórico, pero conviene comprar el mejor disponible. En carretera, la diferencia se nota: los básicos invitan a pasear; el Sprint sugiere un ritmo más decidido.¿Qué valor coleccionable tiene hoy y qué factores influyen en su precio?
El precio depende del estado estructural, historial, originalidad y versión, siendo el Sprint el más buscado. Un coche restaurado con documentación y mecánica afinada vale más que uno “bonito” de pintura pero con óxidos o ajustes pendientes. En sensaciones, el valor real aparece cuando todo funciona: arranque fácil, ralentí estable, dirección precisa y frenada consistente. Un Dolomite redondo se disfruta en cada kilómetro, no solo en fotos.Rivales de Triumph Dolomite
La Triumph Dolomite ocupa un lugar muy reconocible en el paisaje automovilístico británico de los 70: una berlina compacta con aspiraciones de segmento superior, concebida para mezclar confort de turismo, tacto de conducción “a la inglesa” y una oferta mecánica capaz de ir desde lo razonable hasta lo verdaderamente ambicioso para su cilindrada.Su propuesta cobraba sentido por equilibrio: dimensiones contenidas para la ciudad, un habitáculo aprovechable para cuatro adultos y una gama que, en sus versiones altas, buscaba acercarse a la sofisticación de rivales más caros sin renunciar a una factura de uso asumible. En el terreno de las rivalidades naturales, la Triumph Dolomite Sprint (la variante emblemática) se medía con berlinas compactas de enfoque deportivo que empezaban a convertir el “coche familiar rápido” en una categoría propia.
El BMW 2002 representaba el patrón de referencia: tracción trasera, motor de dos litros y una respuesta mecánica con tacto de precisión alemana, con un posicionamiento más premium.
El Ford Escort RS2000, por su parte, jugaba la carta de la ligereza y el temperamento: menos “berlina” en concepto, pero un rival directo por prestaciones y público objetivo, especialmente para quien priorizaba la conexión con el volante antes que el refinamiento.
Y el Alfa Romeo Giulia 1300 Super añadía el componente italiano: motor alegre, chasis comunicativo y una personalidad dinámica muy marcada, compitiendo por el mismo comprador que quería algo más que transporte. Donde la Triumph Dolomite se defendía con argumentos propios era en el equilibrio entre discreción, equipamiento y un planteamiento técnico que, en el caso del Sprint, presumía de soluciones avanzadas para la época.
En conjunto, su rivalidad no se entiende como una batalla de cifras aisladas, sino como una elección de carácter: la británica que combina confort y nervio frente a la exactitud del BMW 2002, la inmediatez del Ford Escort RS2000 y la viveza del Alfa Romeo Giulia 1300 Super.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Nº cilindros | Arquitectura | Alimentación | Tracción |
| Triumph Dolomite Sprint | 1998 | 127 | 4 | En línea | Carburador | Trasera |
| BMW 2002 | 1990 | 100 | 4 | En línea | Carburador | Trasera |
| Ford Escort RS2000 (Mk2) | 1993 | 110 | 4 | En línea | Carburador | Trasera |
| Alfa Romeo Giulia 1300 Super | 1290 | 89 | 4 | En línea | Carburador | Trasera |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026