Toyota Celica 201 CV: 2.0 de 1996 cc y 4 cilindros
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Sobre la marca de coches Toyota
Ponerse al volante de un Toyota es sentir una respuesta suave y silenciosa en ciudad, con una transición fluida entre motor térmico y eléctrico. La marca ha construido su reputación sobre la fiabilidad y la eficiencia, con gamas híbridas pensadas para reducir consumos sin renunciar a la comodidad. En carretera, destaca por un rodar estable, asistencias de seguridad y un enfoque práctico para el día a día.Versiones de Toyota Celica
1.6 (1977 )
1.6L 4 cil 122 cv Coupé (1987 )
1.6L 4 cil 123 cv Coupé (1986 )
1.6L 4 cil Manual (1976 )
1.8 (1977 )
1.8 TS (2006 - 2008 )
1.8 WT-i (2005 )
1.8 WT-i S (2005 )
1.8L 4 cil 114 cv Manual (1996 )
1.8L 4 cil 129 cv Manual Coupé (2002 - 2005 )
1600 Liftback (1974 - 1975 )
1600 ST (1972 )
2 (1976 )
2.4 (1980 )
2.6 XX (1981 )
2.8 Supra (1981 )
2000 Supra (1984 )
2000 XT Liftback Automatic (1978 )
2600 XX (1980 )
GT 4 (1987 - 1989 )
GT Action Package (2004 )
GT Convertible (1987 )
GT Liftback (1976 )
Liftback (1976 )
SS I (1999 )
Supra (1981 - 1986 )
TS (2000 - 2001 )
Ultimate (2000 )
XX (1978 - 1982 )
Información sobre Toyota Celica
¿Qué es el Toyota Celica y qué lugar ocupa en la historia de Toyota?
El Toyota Celica es un coupé compacto producido entre 1970 y 2006, pensado para ofrecer sensaciones deportivas con fiabilidad japonesa. A lo largo de siete generaciones pasó de líneas clásicas y tracción trasera a un enfoque moderno de tracción delantera. En carretera transmite ligereza y precisión: dirección rápida, postura baja y un tacto mecánico que invita a llevarlo “redondo” en curvas.¿Cómo se siente al volante según la generación: tracción trasera o delantera?
Los Celica de primeras generaciones (A20/A40) con propulsión trasera se sienten más “deportivos puros”: reparto de pesos vivo y aceleración que empuja desde atrás, ideal para enlazar curvas con gas. Desde la tercera generación (A60 en adelante) predominó la tracción delantera, ganando seguridad y aplomo en mojado. En ambos casos destaca una carrocería baja y reacciones predecibles.¿Qué motores son los más interesantes en el Toyota Celica y por qué?
En sensaciones, los atmosféricos de giro alto son el alma del Celica. El 1.8 2ZZ-GE del Celica T-Sport/GT-S (192 CV) estira con rabia a altas rpm y pide una conducción “de arriba”, muy de coupé ligero. Los 3S-GE (2.0) ofrecen empuje medio y tacto lleno. Y los 3S-GTE turbo del GT-Four aportan patada y tracción.¿Qué tal acelera y recupera un Toyota Celica?
Depende de versión, pero el carácter suele ser más de “velocidad de paso por curva” que de músculo. Un Celica 1.8 2ZZ-GE (192 CV) baja de 8 s en 0-100 km/h en fichas habituales, y su gracia está en cómo estira hasta la zona alta, donde cambia el tono y la urgencia. Los 2.0 atmosféricos recuperan con más calma, pero muy lineales.¿Cómo es el chasis del Celica: dirección, suspensión y comportamiento?
El Celica suele sentirse ligero y comunicativo. Dirección relativamente directa, morro rápido al apoyo y una suspensión que prioriza control de carrocería, especialmente en las últimas generaciones. En carreteras reviradas transmite confianza: entra con facilidad, aguanta bien el apoyo y permite corregir con el acelerador, sobre todo en los más potentes. No es un GT pesado; se disfruta enlazando curvas con precisión.¿Qué diferencias hay entre Toyota Celica GT, ST, GTS/T-Sport y GT-Four?
Los ST y GT fueron versiones más equilibradas, pensadas para uso diario: motores más modestos, consumo contenido y mantenimiento sencillo. El GTS/T-Sport (2ZZ-GE 192 CV) es el más “de sensaciones”, con estirada alta y tacto más deportivo. El GT-Four (All-Trac en algunos mercados) es otra liga: turbo, tracción total y un empuje contundente, más eficaz en baja adherencia.¿Qué consumo real se puede esperar del Toyota Celica?
En conducción normal, los 1.8 y 2.0 atmosféricos suelen moverse en cifras contenidas para un coupé, especialmente si se rueda a ritmo constante. Ahora bien, el Celica “pide” alegría: cuando se usa la zona alta del cuentavueltas, el consumo sube de forma clara. El 2ZZ-GE, por ejemplo, puede ser razonable en autopista, pero en carreteras de curvas invita a gastar más.¿Cómo es por dentro: postura de conducción, visibilidad y calidad?
La postura es baja y recogida, con un enfoque claramente de coupé. El volante suele quedar bien alineado para conducir con precisión, y los asientos sujetan mejor de lo que parece en versiones deportivas. La visibilidad trasera puede ser justa por la línea del techo, y el maletero suele ser aprovechable gracias al portón (según generación). La calidad es correcta, con plásticos duros pero duraderos.¿Sirve como coche para el día a día o es más capricho?
Puede ser perfectamente utilizable a diario: fiabilidad Toyota, consumo moderado en versiones básicas y tamaño contenido para ciudad. Eso sí, es un 2+2: las plazas traseras son más de apoyo que de uso adulto continuo. La suspensión, en versiones deportivas, puede sentirse firme en baches urbanos. Donde mejor encaja es como coche de diario “con carácter”, que transforma un trayecto rutinario en algo más intencional.¿Qué averías o puntos débiles conviene revisar antes de comprar un Celica?
Conviene revisar historial de mantenimiento, estado del embrague, fugas, y el sistema de distribución según motor (correa o cadena según versiones). En unidades modificadas, atención a admisión/escape, catalizador y gestión electrónica. En el 2ZZ-GE, es clave que suba fino de vueltas y que el mantenimiento de aceite sea estricto. En GT-Four, revisar turbo, tracción total y posibles maltratos por conducción exigente.¿Qué versiones del Celica son más recomendables como clásico moderno?
Como clásico moderno, los más deseados suelen ser los que combinan tacto deportivo y disponibilidad de piezas. El Celica T-Sport/GT-S (2ZZ-GE 192 CV) destaca por sensaciones y ligereza. Los GT-Four ganan por pedigree y carácter turbo con tracción total, pero suelen ser más caros y exigentes. Un 2.0 atmosférico bien mantenido es una compra sensata: menos estrés mecánico, conducción fluida y buen equilibrio.¿Qué mantenimiento necesita para conservar su tacto deportivo?
Aceite de calidad y cambios a tiempo son la base, especialmente en motores que viven en la zona alta. También importa el chasis: neumáticos con buen flanco, alineación correcta y silentblocks en buen estado mantienen la precisión en curva. Amortiguadores y frenos son consumibles clave si se conduce con alegría. Un Celica bien mantenido se nota en cómo “apoya”: sin rebotes, con dirección limpia y frenada consistente.¿Por qué el Toyota Celica sigue siendo atractivo hoy para quien disfruta conduciendo?
Porque combina una receta difícil de encontrar: coupé ligero, mecánica fiable y un tacto que premia la conducción fina. No depende solo de potencia; depende de ritmo, trazada y cómo enlaza curvas con estabilidad. El sonido y la subida de vueltas, sobre todo en versiones como el 2ZZ-GE, convierten cada aceleración en una acción deliberada. Es un coche que invita a conducir con intención, no solo a desplazarse.Rivales de Toyota Celica
El Toyota Celica es uno de esos coupés japoneses que definieron la transición entre la deportividad accesible y la ingeniería orientada a la precisión.
A lo largo de sus generaciones fue cambiando de receta —motor delantero y tracción delantera en la mayoría de sus etapas modernas, con ediciones de vocación más radical—, pero mantuvo una idea constante: ofrecer una conducción ágil, un diseño con personalidad y una mecánica fiable capaz de soportar un uso entusiasta.
En el mercado de los coupés compactos de los 90 y primeros 2000, el Toyota Celica se midió de forma natural con rivales que atacaban el mismo territorio desde enfoques distintos.
El Honda Integra Type R elevó el listón de la eficacia con una puesta a punto de chasis muy afinada y un motor atmosférico de alto régimen que premiaba la conducción fina.
El Hyundai Coupe (Tiburon) apostó por una relación valor-precio muy competitiva y una estética llamativa, a costa de un planteamiento dinámico menos incisivo.
Y el Mitsubishi Eclipse, especialmente en sus variantes turbo según mercado y generación, aportó una interpretación más “musculosa” y orientada al empuje, con un carácter diferente al estilo más ligero y preciso del Celica.
Dentro de la propia gama Celica, la comparación más habitual se daba entre versiones: las variantes más equilibradas buscaban un compromiso entre consumo y agilidad, mientras que el Toyota Celica GT-Four (ST205) representó el lado más ambicioso, con tracción total y sobrealimentación, heredando parte del ADN de competición de Toyota en rallies.
Para una comparativa técnica clara y homogénea frente a sus rivales más reconocibles, a continuación se toma como referencia una configuración muy extendida y representativa: el Toyota Celica (T230) 1.8 VVT-i (7ª generación), enfrentado a alternativas contemporáneas.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura | Alimentación | Tracción |
| Toyota Celica (T230) 1.8 VVT-i | 1.794 | 143 | L4 | Atmosférico | Delantera |
| Honda Integra Type R (DC2) 1.8 VTEC | 1.797 | 190 | L4 | Atmosférico | Delantera |
| Hyundai Coupe (Tiburon) 2.0 | 1.975 | 143 | L4 | Atmosférico | Delantera |
| Mitsubishi Eclipse (3ª gen) 2.4 | 2.378 | 147 | L4 | Atmosférico | Delantera |
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