Toyota Caldina 256 CV (2.0 1998 cc, 4 cilindros)

El Toyota Caldina con 256 CV convierte su 2.0 de 1998 cc y 4 cilindros en una respuesta contundente: al pisar, el turbo llena desde medio régimen y los adelantamientos se resuelven con margen. Su entrega permite rodar ágil en carretera sin ir forzando, y en curvas transmite confianza por su estabilidad. Un familiar con alma deportiva, pensado para viajar rápido y con control.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Toyota Caldina? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Toyota - Logo

Sobre la marca de coches Toyota

Ponerse al volante de un Toyota es sentir una respuesta suave y silenciosa en ciudad, con una transición fluida entre motor térmico y eléctrico. La marca ha construido su reputación sobre la fiabilidad y la eficiencia, con gamas híbridas pensadas para reducir consumos sin renunciar a la comodidad. En carretera, destaca por un rodar estable, asistencias de seguridad y un enfoque práctico para el día a día.

Versiones de Toyota Caldina

1.8L 4 cil 127 cv Automática Station Wagon (2005 )

Toyota Caldina - 1.8L 4 cil 127 cv Automática Station Wagon - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
1.770 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
127 CV
Potencia (kW)
95 kW
Potencia (PS)
129 PS
Par
167 Nm
Peso
1245 kg
Longitud
4.640 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.490 mm
Batalla
2.710 mm
Depósito
50 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

1.8L 4 cil 129 cv Automática Station Wagon (2002 )

Toyota Caldina - 1.8L 4 cil 129 cv Automática Station Wagon - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
1.786 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
129 CV
Potencia (kW)
96 kW
Potencia (PS)
131 PS
Par
170 Nm
Peso
1245 kg
Longitud
4.520 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.710 mm
Depósito
50 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2 (2002 )

Toyota Caldina - 2 - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
1.998 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
256 CV
Potencia (kW)
191 kW
Potencia (PS)
260 PS
Par
324 Nm
Peso
1485 kg
Longitud
4.520 mm
Anchura
1.750 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.710 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

E (1998 )

Toyota Caldina - E - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
1.762 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
114 CV
Potencia (kW)
85 kW
Potencia (PS)
116 PS
Par
155 Nm
Peso
1200 kg
Longitud
4.580 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.500 mm
Batalla
2.590 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

G 4WD (1998 )

Toyota Caldina - G 4WD - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
1.998 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
133 CV
Potencia (kW)
99 kW
Potencia (PS)
135 PS
Par
181 Nm
Peso
1340 kg
Longitud
4.580 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.500 mm
Batalla
2.590 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

GT-T Automatic (1998 )

Toyota Caldina - GT-T Automatic - Imagen no disponible
Carrocería
Station Wagon
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
1.975 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
255 CV
Potencia (kW)
190 kW
Potencia (PS)
259 PS
Par
324 Nm
Peso
1470 kg
Longitud
4.580 mm
Anchura
1.730 mm
Altura
1.500 mm
Batalla
2.520 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Toyota Caldina

¿Qué es el Toyota Caldina y para quién tiene sentido?

El Toyota Caldina es un familiar japonés de enfoque práctico, producido entre 1992 y 2007, pensado para quien necesita espacio sin renunciar a tacto de turismo. En marcha se siente asentado, con una dirección ligera y un rodar silencioso en autopista. Su portón y maletero generoso facilitan el día a día, y la posición de conducción baja aporta control y confianza en trayectos largos.

¿Cómo es conducir un Toyota Caldina en ciudad y en carretera?

En ciudad, el Caldina se mueve con suavidad y una visibilidad correcta para su tamaño, con suspensiones que filtran baches sin rebotar. En carretera destaca por estabilidad lineal y aplomo de familiar, especialmente a ritmos constantes. Los motores de gasolina suelen entregar potencia de forma progresiva, mientras que los diésel priorizan par a bajas vueltas, dando sensación de empuje relajado y eficiente.

¿Qué motores montó el Toyota Caldina y qué sensaciones transmiten?

Según generación, hubo gasolina 1.8–2.0 atmosféricos, variantes turbo y diésel 2.0, además de la conocida opción 2.0 turbo 3S-GTE en versiones GT/GT-Four. Los atmosféricos invitan a una conducción tranquila y lineal; el diésel se siente lleno desde abajo, ideal para cargar. El turbo aporta aceleraciones más contundentes, con un empuje que aparece con decisión al subir de vueltas.

¿Hay Toyota Caldina con tracción total? ¿Cómo se nota al volante?

Sí, existieron versiones 4WD/GT-Four según mercado y generación. En uso real, la tracción total se percibe como mayor seguridad al acelerar en mojado y más motricidad al salir de curvas lentas. El coche se siente más “plantado”, con menos pérdidas de adherencia cuando vas cargado o circulas por firmes deslizantes. A cambio, suele aumentar ligeramente peso y consumos frente a tracción delantera.

¿Qué tal es el interior del Toyota Caldina: ergonomía, calidad y vida a bordo?

El Caldina prioriza funcionalidad: mandos grandes, cuadro claro y una postura de conducción de turismo, sin sensación de furgoneta. Los materiales varían por año y acabado, pero generalmente resisten bien el uso si se han cuidado. En marcha, transmite calma: aislamiento correcto para su época y una suspensión pensada para viajar. El espacio trasero y la modularidad lo hacen cómodo para familia y equipaje.

¿Cuánto maletero ofrece y cómo es su practicidad real?

Su gran baza es la practicidad de familiar: portón amplio, boca de carga cómoda y un piso aprovechable para objetos voluminosos. Con los asientos traseros abatidos, el Caldina se transforma en un coche para escapadas, deporte o trabajo, manteniendo una conducción estable. La sensación es la de un vehículo que “traga” sin que cambie demasiado su compostura, algo clave cuando viajas con carga y pasajeros.

¿Qué consumos son esperables en el Toyota Caldina según motor?

Los consumos dependen del motor y la tracción, pero como referencia: gasolina atmosféricos suelen moverse en cifras medias razonables para su época, el diésel 2.0 tiende a ser más contenido en cruceros, y los turbo elevan gasto si aprovechas el empuje. En sensaciones, los motores tranquilos invitan a una conducción fluida que baja consumos; el turbo te pide más acelerador y eso se nota en surtidor.

¿Qué fiabilidad tiene el Toyota Caldina y qué puntos conviene vigilar?

Suele tener buena reputación de durabilidad, con mecánicas que toleran kilometraje si han tenido mantenimiento. Conviene revisar historial de distribución (correa o cadena según motor), estado del turbo en versiones sobrealimentadas, posibles fugas, refrigeración y calidad del aceite. En conducción, una unidad sana se siente fina y redonda: ralentí estable, cambios sin tirones y dirección sin holguras, transmitiendo confianza desde los primeros metros.

¿Cómo se comporta la suspensión y el chasis del Caldina?

El ajuste es más rutero que deportivo: absorbe irregularidades con criterio y mantiene la carrocería controlada para ser un familiar. En autopista se percibe estable y poco nervioso, ideal para recorrer kilómetros. En carreteras secundarias, su peso se nota si fuerzas el ritmo, aunque ofrece un equilibrio noble y predecible. Las versiones más prestacionales y 4WD suelen sentirse más firmes y seguras en apoyo.

¿Qué versiones del Toyota Caldina son más interesantes a la hora de elegir?

Para uso familiar y diario, un gasolina atmosférico 1.8–2.0 o un diésel 2.0 prioriza suavidad y coste de uso. Si buscas sensaciones, las variantes turbo (como las asociadas al 3S-GTE en ciertos años/mercados) aportan aceleración más intensa y un carácter más vivo. Para climas lluviosos o nieve, las 4WD dan esa tranquilidad de motricidad extra sin cambiar su enfoque práctico.

¿Qué equipamiento puede traer y qué se siente en el día a día?

Según año y acabado, puede incluir climatizador, airbags, ABS, elevalunas y, en algunos mercados, detalles más orientados al confort. En uso real, lo que marca la diferencia es la facilidad para convivir con él: acceso cómodo, mandos intuitivos y una cabina pensada para viajar sin fatiga. Cuando el equipamiento es completo, la experiencia se vuelve más “gran turismo familiar”, con menos concesiones en rutas largas.

¿En qué debería fijarme al comprar un Toyota Caldina de segunda mano?

Revisa mantenimiento documentado, estado de la caja de cambios, dirección y suspensión (silenciosos, amortiguadores), frenos y óxidos en bajos si vivió en zonas húmedas. En turbo, exige prueba en frío y en caliente, sin humos ni tirones. En conducción, busca un rodar uniforme: que el coche no flote, que frene recto y que el motor entregue sin vacíos, señal de un conjunto equilibrado y cuidado.

Rivales de Toyota Caldina

La Toyota Caldina se mueve en un territorio muy particular: el de las “break” japonesas de enfoque familiar, pero con una lectura dinámica que, en sus versiones más prestacionales, roza sin complejos el universo GT.

Nacida para quienes querían la practicidad de un maletero generoso y una carrocería discreta, la Caldina se ganó su lugar por dos razones: fiabilidad cotidiana y la posibilidad de acceder a mecánicas con carácter, especialmente cuando aparece el apellido GT (y, según mercado/año, la tracción total).

En el mercado de segunda mano —y para el aficionado europeo que la descubre como importación— su mayor atractivo está en esa dualidad: coche lógico de lunes a viernes, con un trasfondo técnico que, en determinadas variantes, puede ser muy serio. Sus principales rivales naturales se entienden por filosofía: familiares compactos/medios japoneses con buen equilibrio entre uso real y respuesta mecánica, y en algunos casos con opciones de tracción total o versiones turbo. Frente a la Subaru Legacy Touring Wagon, la Toyota Caldina ofrece una propuesta más sobria y eficiente en versiones atmosféricas, mientras que Subaru contraataca con una identidad técnica muy marcada: motor bóxer y, con frecuencia, una puesta a punto de tracción total pensada para transmitir mucha confianza en firme deslizante.

La Legacy suele sentirse más “rally-derived” en tacto, mientras que la Caldina tiende a ser más civilizada en el día a día; no obstante, cuando hablamos de Caldina turbo, la conversación se equilibra con fuerza: prestaciones altas envueltas en carrocería discreta. Con la Nissan Stagea, la rivalidad se define por tamaño y enfoque.

La Stagea suele jugar con una carrocería más grande y un planteamiento más “grand tourer”, con variantes muy ambiciosas en potencia según generación.

La Caldina, en cambio, se percibe más compacta, más fácil de colocar en ciudad y más racional en consumos y mantenimiento (especialmente en motores atmosféricos).

Si el comprador busca un familiar con presencia y enfoque de autopista, Stagea gana enteros; si prioriza equilibrio y coste de uso, Caldina suele salir mejor parada. La Mitsubishi Legnum (la variante familiar del Galant) representa esa escuela noventera de familiar japonés con cierto músculo.

A igualdad de época, comparte con Caldina la idea de “coche de familia sin renunciar a nervio”, y en sus versiones VR-4 sube el listón con turbo y tracción total.

La Caldina responde con reputación de durabilidad y con versiones GT que, por relación entre discreción y rendimiento, tienen mucho magnetismo para el entusiasta que no quiere llamar la atención. Por último, la Mazda 626 Wagon (Capella) es el rival del sentido común: espaciosa, agradable de conducir y normalmente más enfocada al confort y al uso generalista que a las prestaciones.

Aquí la Caldina destaca por tacto más directo y, de nuevo, por el “techo” prestacional que ofrecen algunas de sus variantes, algo que en Mazda suele estar más limitado en potencia y en opciones de tracción. A continuación, una comparativa técnica orientativa con motorizaciones representativas (pueden variar según año/mercado).

Se muestran solo especificaciones técnicas de motor.
Modelo Motor (código) Cilindrada (cc) Potencia (cv) Arquitectura Inducción
Toyota Caldina 3S-GTE 1998 260 L4 Turbo
Subaru Legacy Touring Wagon EJ20 1994 280 Bóxer 4 Turbo
Nissan Stagea RB25DET 2498 280 L6 Turbo
Mitsubishi Legnum 6A13TT 2498 280 V6 Biturbo
Mazda 626 Wagon FS-DE 1991 130 L4 Atmosférico

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026