Rover Range Rover 134 CV: 6 cilindros y 2.497 cc

Con 134 CV, el Rover Range Rover prioriza el avance sereno: acelera sin prisas, pero con la confianza de un empuje constante. Su 6 cilindros y 2.497 cc aportan una entrega suave y progresiva, ideal para viajar cargado y mantener ritmos estables. En carretera se siente equilibrado y cómodo; fuera del asfalto, su respuesta llena a bajo régimen ayuda a dosificar tracción con precisión.

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Rover - Logo

Sobre la marca de coches Rover

Rover representa una forma de entender la conducción marcada por la tradición británica: postura relajada, tacto suave y un rodar pensado para viajar. Su historia combina elegancia discreta y soluciones técnicas propias de cada época, con berlinas y compactos que priorizan el confort sin renunciar a un comportamiento estable. Repasamos el legado de la marca, sus modelos más recordados y su personalidad en carretera.

Versiones de Rover Range Rover

2.5 Turbodiesel (1994 )

Rover Range Rover - 2.5 Turbodiesel - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
-
Transmisión
-
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
5
Cilindrada
2.497 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
134 CV
Potencia (kW)
100 kW
Potencia (PS)
136 PS
Par
271 Nm
Peso
2115 kg
Longitud
4.720 mm
Anchura
-
Altura
1.830 mm
Batalla
2.750 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
169 km/h
0-100
14,3 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Rover Range Rover

¿Qué es el Rover Range Rover y qué lo define?

El Rover Range Rover es un SUV de lujo con auténtica base todoterreno, pensado para viajar con el aplomo de una berlina y la solvencia de un 4x4. Sus cotas, tracción total y suspensiones (a menudo neumáticas según versión) priorizan confort y control. Al volante transmite aislamiento acústico, posición de conducción dominante y un tacto de dirección sereno, ideal para largos trayectos.

¿Cómo se siente al conducir un Range Rover en carretera?

En asfalto destaca por su rodar silencioso, la sensación de “alfombra” y un balanceo muy contenido para su tamaño gracias a suspensiones avanzadas. La dirección no busca deportividad, sino precisión tranquila: cambia de carril con seguridad y filtra baches con suavidad. A velocidades de autopista se percibe estable y pesado en el buen sentido, con gran reserva de aplomo.

¿Qué tal es en ciudad pese a su tamaño?

En ciudad se nota voluminoso, pero ayuda una posición alta que mejora la lectura del tráfico y un giro razonable para su categoría. Con cámaras y sensores, las maniobras se vuelven más intuitivas. La entrega de par, especialmente en diésel o V8, permite moverse con soltura sin exigir acelerador. La suspensión absorbe badenes con tacto, reduciendo fatiga diaria.

¿Qué motores son habituales y qué sensaciones ofrecen?

Según generación, es común encontrar V6 y V8 diésel y gasolina, además de variantes híbridas enchufables en etapas recientes. Los diésel priorizan par desde bajas vueltas, con empuje sostenido ideal para adelantamientos sin esfuerzo. Los gasolina V8 aportan finura y respuesta más elástica, con aceleraciones contundentes. En híbridos, el arranque eléctrico añade suavidad y silencio en trayectos urbanos.

¿Cómo es su consumo y qué implica en el uso real?

El consumo depende mucho de motor, peso y llanta. En diésel, lo habitual es un gasto contenido para el tamaño, especialmente en autopista estable; en V8 gasolina sube de forma clara, premiando la suavidad pero penalizando bolsillo. Los híbridos pueden reducir consumo en ciudad si se recargan con frecuencia. La sensación es de facilidad para viajar, no de eficiencia extrema.

¿Qué capacidad todoterreno ofrece realmente?

Su ADN está en el campo: tracción total, reductora en muchas versiones, altura libre generosa y controles electrónicos de tracción avanzados. En pistas transmite seguridad por su capacidad de motricidad y por cómo la suspensión mantiene tracción. En barro o nieve, la entrega de par y los modos de conducción ayudan a dosificar. Se conduce con calma, dejando que la técnica haga el trabajo.

¿Qué tal es la suspensión neumática y cómo cambia la experiencia?

La suspensión neumática (según versión) transforma el coche: filtra juntas, baches y ondulaciones con una suavidad muy de “gran turismo”. Además permite variar altura: baja en autopista para estabilidad y consumo, y sube en pistas para no rozar. La sensación al volante es de control flotante, con menos vibraciones en cabina. A cambio, exige mantenimiento atento por complejidad.

¿Cómo es el interior y qué se percibe a bordo?

El habitáculo apuesta por cuero, ajustes sólidos y una ergonomía pensada para viajar. La postura elevada reduce cansancio y mejora la visibilidad. En marcha, el aislamiento acústico deja el ruido del motor lejos, sobre todo a velocidad constante. Los asientos suelen ser anchos y confortables, con apoyos pensados para horas de ruta. La sensación general es de salón rodante, más que de SUV convencional.

¿Es un coche familiar? Maletero y espacio

Como familiar, ofrece plazas amplias y acceso cómodo por puertas grandes. Atrás, el espacio de piernas y hombros suele ser generoso, ideal para sillitas y viajes largos. El maletero es grande y de formas aprovechables, aunque algunas versiones priorizan el lujo sobre el volumen máximo. En uso real, cargar equipaje resulta sencillo y la suspensión mantiene compostura incluso con peso.

¿Qué tecnología y seguridad suelen destacar?

En generaciones modernas incorpora ayudas como control de crucero adaptativo, asistentes de carril, cámaras 360º y sistemas de visión para maniobra. La seguridad percibida se apoya en su masa, su estabilidad y frenos dimensionados. En conducción nocturna, la iluminación y asistentes reducen carga mental. En generaciones anteriores, la tecnología es más sencilla, pero mantiene una base robusta y una conducción previsiblemente segura.

¿Qué fiabilidad y mantenimiento esperar en un Range Rover?

Es un coche complejo: motores grandes, electrónica abundante y, a menudo, suspensión neumática. Bien mantenido puede ser muy satisfactorio, pero requiere historial claro y revisiones al día. En la conducción se nota cuando está “fino”: cambios suaves, altura estable y ausencia de vibraciones. Antes de comprar conviene revisar fugas, compresor de suspensión, batería y módulos eléctricos, porque afectan a confort y uso diario.

¿Qué versiones o generaciones del Range Rover conviene considerar?

Las generaciones clásicas priorizan robustez y sensaciones 4x4 más mecánicas, con tacto directo y menos ayudas; las modernas elevan confort, silencio y tecnología, con rodar más refinado. Si buscas uso mixto con ciudad y viajes, interesan unidades recientes con buen historial. Para rutas y carácter, los modelos más antiguos ofrecen una experiencia más “analógica”, aunque exigen más dedicación en mantenimiento.

¿Para quién es el Rover Range Rover y cuándo encaja mejor?

Encaja para quien valora confort de largo recorrido, imagen sobria y capacidad real fuera del asfalto. Es ideal si haces muchos kilómetros con familia, remolque o escapadas a montaña, porque el par y la estabilidad relajan la conducción. No es el más racional para trayectos cortos diarios por consumo y tamaño, pero sí para quien quiere viajar alto, aislado y con autoridad en cualquier terreno.

Rivales de Rover Range Rover

Hablar del Rover Range Rover es regresar al origen de un concepto que cambió la industria: un todoterreno con auténticas capacidades fuera del asfalto y, a la vez, una puesta en escena de coche de representación.

Nacido bajo el paraguas de Rover y consolidado después como Range Rover, su propuesta se movió siempre en una frontera delicada: debía mantener la solvencia en campo (chasis robusto, recorridos de suspensión, tracción integral) sin renunciar a una mecánica con par abundante y a un confort de marcha impropio de los 4x4 clásicos.

En su ecosistema competitivo, el Rover Range Rover se midió históricamente con rivales que atacaban desde ángulos distintos.

Por un lado, el Jeep Grand Cherokee defendía el enfoque americano: motores grandes, empuje contundente y una relación precio/prestaciones generalmente más favorable, con un planteamiento muy capaz en pistas rápidas y un uso diario confortable.

Por otro, el Toyota Land Cruiser representaba la escuela de la fiabilidad y la resistencia: menos orientado al lujo en muchas de sus versiones, pero con una reputación mecánica y de durabilidad que lo convirtió en la alternativa racional para quien priorizaba recorrer kilómetros y pistas con mínima preocupación.

Si la prioridad era el refinamiento, el Mercedes-Benz Clase G aparecía como el contendiente de carácter: arquitectura clásica de todoterreno (bastidor, bloqueos según versiones) combinada con un posicionamiento premium muy marcado.

En cambio, el Nissan Patrol jugaba la carta del 4x4 grande y de nervio mecánico, especialmente en generaciones con seis cilindros, ofreciendo espacio y robustez para expediciones y remolque, con un enfoque menos “salón rodante” que el Range Rover tradicional.

En síntesis, la rivalidad del Rover Range Rover no se entiende solo por cifras: su valor estuvo en el equilibrio entre porte, confort y capacidad real.

Sus contrincantes podían superarlo en durabilidad percibida, contundencia mecánica o planteamiento clásico, pero pocos lograban esa mezcla de elegancia funcional y solvencia todoterreno que definió al Range Rover desde sus primeras iteraciones.

Modelo Cilindrada Potencia Configuración motor
Rover Range Rover (3.5 V8) 3.528 cc aprox.

135 CV
V8 gasolina
Jeep Grand Cherokee (4.0) 3.960 cc aprox.

190 CV
L6 gasolina
Toyota Land Cruiser (4.2) 4.164 cc aprox.

135 CV
L6 diésel
Mercedes-Benz Clase G (300 GD) 2.998 cc aprox.

88 CV
L5 diésel
Nissan Patrol (4.2) 4.169 cc aprox.

125 CV
L6 diésel

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026