Renault Super 5 41 CV: 956 cc y 4 cilindros, así se siente

Con 41 CV, el Renault Super 5 convierte cada aceleración en un ritmo sereno y constante, ideal para moverse por ciudad sin estrés. Su motor de 956 cc y 4 cilindros entrega una respuesta progresiva: sales de los semáforos con suavidad y mantienes cruceros tranquilos con un sonido mecánico clásico. Ligero y fácil de colocar, transmite una conducción directa, de mandos simples y buena visibilidad.

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Sobre la marca de coches Renault

Renault combina diseño funcional, innovación y eficiencia para una movilidad pensada para el día a día. Al volante, se percibe una dirección precisa y un confort de marcha orientado a viajar con calma, con motores que priorizan el equilibrio entre respuesta y consumo. Su gama abarca desde urbanos ágiles hasta SUV y opciones electrificadas, con un enfoque claro en seguridad, conectividad y facilidad de uso.

Versiones de Renault Super 5

1.0L 4 cil 41 cv (1985 )

Renault Super 5 - 1.0L 4 cil 41 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
956 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
41 CV
Potencia (kW)
31 kW
Potencia (PS)
42 PS
Par
66 Nm
Peso
695 kg
Longitud
3.600 mm
Anchura
1.570 mm
Altura
1.390 mm
Batalla
2.410 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Renault Super 5

¿Qué es el Renault Super 5 y por qué marcó una época?

El Renault Super 5 (1984-1996) modernizó al R5 con una carrocería más aerodinámica, mejor aislamiento y un interior más utilizable. Con longitudes alrededor de 3,6 m, se mueve por ciudad con ligereza y una visibilidad muy “de coche pequeño” de los de antes. Al volante se siente simple, directo y ligero: mandos sin filtros, reacciones nobles y un tamaño perfecto para aparcar.

¿Cómo se siente conduciendo en ciudad y en carretera?

En ciudad destaca por su peso contenido (según versión, alrededor de 800-900 kg) y dirección fácil, con un radio de giro que invita a callejear sin esfuerzo. En carretera, a 90-120 km/h, se percibe el carácter ochentero: más rumor de rodadura y viento, pero también una conexión mecánica clara. El chasis prioriza agilidad; en baches se nota firme y comunicativo.

¿Qué motores tuvo y qué carácter ofrece cada uno?

Hubo gasolina desde 1.0/1.1 hasta 1.4 y versiones deportivas como GT Turbo (1.4 turbo) y GTS/GTX según mercados; también diésel 1.6 en algunas variantes. Los 1.0-1.1 son suaves y ahorradores, ideales para ritmo urbano. Los 1.4 aportan más brío en adelantamientos. El GT Turbo empuja con “patada” típica: requiere manos finas y respeto.

¿Qué prestaciones puedo esperar en la práctica?

En versiones básicas, la aceleración es tranquila: se conduce con inercia, aprovechando la ligereza para mantener ritmo sin forzar. En 1.4, la respuesta es más llena y permite viajar con menos cambios. En el GT Turbo, con potencias en el entorno de 115 CV según fase, el coche se siente muy rápido para su tamaño: acelera con nervio y exige atención en mojado.

¿Cómo es el consumo real y qué factores lo condicionan?

Los gasolina pequeños suelen moverse en cifras contenidas para su época, especialmente si se conduce con suavidad; el peso bajo ayuda. En uso urbano con paradas frecuentes sube, como en cualquier clásico carburado. En carretera estable puede bajar de forma notable por aerodinámica mejorada frente al R5. El GT Turbo depende mucho del pie derecho: en carga, el turbo bebe y se nota.

¿Qué tal es su comportamiento y la sensación de chasis?

El Super 5 transmite mucho: notas el asfalto en el volante y en el asiento, algo que hoy se ha perdido. La suspensión, según versión, equilibra comodidad y control; en las más sencillas prima la sencillez, y en las deportivas hay más firmeza y apoyo. En curvas enlazadas se siente ligero y ágil; si entras pasado, avisa pronto y permite corregir.

¿Cómo es el interior, la postura de conducción y la ergonomía?

El habitáculo es funcional: plásticos sencillos, mandos grandes y una postura alta que favorece control y visibilidad. El cuadro y la disposición varían según acabado, con toques más completos en GTS/GTX. Al conducir, la experiencia es analógica: tacto de palanca largo, embrague con recorrido, y un sonido mecánico presente. En plazas traseras es correcto para su tamaño, con maletero suficiente para el día a día.

¿Qué versión elegir según el uso: clásico urbano, viajes o colección?

Para uso urbano y clásico utilizable, un 1.1/1.2 equilibrado (según mercados) da sencillez y coste contenido. Si quieres viajar con más soltura, un 1.4 ofrece mejores recuperaciones y menos necesidad de reducir. Para colección y sensaciones, el GT Turbo es el icono: prestaciones serias y carácter intenso, aunque exige mantenimiento más cuidadoso y una conducción más consciente.

¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene revisar?

En un Super 5 importan óxidos en bajos, pasos de rueda y zonas de drenaje, además de gomas, manguitos y sistema de refrigeración por envejecimiento. En motores carburados, revisa arranque en frío, ralentí y posibles fugas. Caja y embrague deben entrar suaves pese al tacto clásico. En GT Turbo, atención a turbo, lubricación y temperatura: un mal trato se paga con fiabilidad.

¿Qué mantenimiento recomendado lo mantiene fino y agradable?

Un plan básico: aceite y filtro con frecuencia, refrigerante en buen estado, correa (si aplica según motor) al día y encendido afinado para respuesta limpia. En carburación, una puesta a punto cambia el coche: arranca mejor y entrega más redonda. Suspensión y silentblocks nuevos devuelven precisión y eliminan rebotes. Con frenos revisados y neumáticos correctos, el Super 5 recupera ese tacto ágil y honesto.

¿Qué debo comprobar en una prueba de conducción antes de comprar?

Busca un ralentí estable, temperatura que se mantenga y ausencia de humo al acelerar. En marcha, comprueba que la dirección no tenga holguras, que frene recto y que no haya vibraciones a 80-100 km/h. Escucha ruidos de transmisión y suspensión en baches. La palanca debe entrar sin rascar en reducciones. En GT Turbo, vigila soplado progresivo y que no haya tirones ni detonación.

¿Qué valor histórico y atractivo tiene hoy como clásico?

Es un utilitario europeo clave: práctico, ligero y con versiones que van de la movilidad simple a la deportividad pura. Hoy atrae por su tamaño, su conducción sin filtros y su estética ochentera reconocible. Además, es un clásico que se disfruta a velocidades razonables: el placer está en sentir la mecánica, leer la carretera y conducir “con intención”. Bien conservado, combina nostalgia y uso real.

Rivales de Renault Super 5

El Renault Super 5 fue una pieza clave en la Europa urbana de los 80 y primeros 90: compacto por fuera, sorprendentemente habitable para su tamaño y con una gama mecánica que iba desde la pura economía cotidiana hasta variantes de marcado pulso deportivo.

Su rivalidad fue doble: por un lado, la batalla racional del “utilitario para todo” (consumo, coste de uso, fiabilidad y facilidad de aparcamiento); por otro, la pugna emocional de los GTI, donde el Super 5 buscó un equilibrio propio entre agilidad, ligereza y carácter. En el terreno generalista, sus contrincantes naturales fueron el Peugeot 205, el Volkswagen Polo y el Ford Fiesta.

El Peugeot 205 se ganó fama por su chasis comunicativo y un tacto de conducción muy directo, convirtiéndose en referencia dinámica del segmento.

El Volkswagen Polo respondió desde una óptica más germánica: construcción sólida, rodadura consistente y una percepción de calidad elevada para su categoría.

El Ford Fiesta, por su parte, apostó por una conducción viva y una oferta mecánica amplia, siendo una alternativa muy seria para quien buscaba sencillez y buen compromiso entre confort y respuesta. Cuando la conversación se trasladaba al asfalto con curvas, el Renault Super 5 se medía especialmente con el Peugeot 205 GTI, el Volkswagen Polo G40 y el Ford Fiesta XR2i.

El 205 GTI fue el “punto de comparación” por excelencia: ligero, reactivo y con un comportamiento que marcó época.

El Polo G40 aportó una receta técnica distinta gracias a la sobrealimentación por compresor, entregando empuje con una personalidad muy particular.

El Fiesta XR2i ofrecía una interpretación más accesible del concepto deportivo, equilibrando prestaciones con usabilidad diaria.

En ese ecosistema, el Super 5 destacó por su enfoque versátil: podía ser una herramienta urbana eficiente o un pequeño coche con nervio, según la versión elegida.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Sobrealimentación Cilindros
Renault Super 5 GT Turbo 1.397 115 Turbo 4
Peugeot 205 GTI 1.6 1.580 115 No 4
Volkswagen Polo G40 1.272 113 Compresor 4
Ford Fiesta XR2i 1.597 110 No 4

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026