Renault Fuego 132 CV: así se siente el coupé clásico
Con 132 CV bajo el capó, el Renault Fuego entrega una aceleración que se percibe inmediata al abrir gas: empuja con decisión y mantiene un ritmo ágil en carretera. Su 4 cilindros de 1565 cc aporta un carácter elástico, con una entrega lineal que invita a estirar marchas sin brusquedades. El resultado es un coupé ligero de sensaciones clásicas, directo y comunicativo en cada curva.
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Sobre la marca de coches Renault
Renault combina diseño funcional, innovación y eficiencia para una movilidad pensada para el día a día. Al volante, se percibe una dirección precisa y un confort de marcha orientado a viajar con calma, con motores que priorizan el equilibrio entre respuesta y consumo. Su gama abarca desde urbanos ágiles hasta SUV y opciones electrificadas, con un enfoque claro en seguridad, conectividad y facilidad de uso.Versiones de Renault Fuego
1.4L 4 cil 63 cv Manual Compacto (1980 )
Carrocería
Compacto
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
4
Cilindrada
1.397 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
63 CV
Potencia (kW)
47 kW
Potencia (PS)
64 PS
Par
103 Nm
Peso
1014 kg
Longitud
4.370 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.450 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2000 GTX (1980 )
Carrocería
Compacto
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
4
Cilindrada
1.995 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
110 CV
Potencia (kW)
82 kW
Potencia (PS)
112 PS
Par
164 Nm
Peso
1077 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.450 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
185 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
GTS (1980 )
Carrocería
Compacto
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
4
Cilindrada
1.647 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
96 CV
Potencia (kW)
71 kW
Potencia (PS)
97 PS
Par
134 Nm
Peso
1010 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.330 mm
Batalla
2.450 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
167 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
GTS Automatic (1980 )
Carrocería
Compacto
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
4
Cilindrada
1.647 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
96 CV
Potencia (kW)
71 kW
Potencia (PS)
97 PS
Par
134 Nm
Peso
1035 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.330 mm
Batalla
2.450 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Turbo (1980 )
Carrocería
Compacto
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
4
Cilindrada
1.565 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
132 CV
Potencia (kW)
99 kW
Potencia (PS)
134 PS
Par
200 Nm
Peso
1050 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.450 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
193 km/h
0-100
9,5 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Renault Fuego
¿Qué es el Renault Fuego y qué lugar ocupa en la historia de Renault?
El Renault Fuego fue el coupé 2+2 de Renault lanzado en 1980, concebido para combinar diseño aerodinámico y confort rutero. Con portón trasero y un enfoque gran turismo, se situó entre la practicidad de un compacto y la silueta de un deportivo. Al volante transmite ligereza y aplomo de época: dirección suave, postura baja y una sensación de coche pensado para viajar.¿Cómo se siente su diseño exterior en carretera y qué detalles lo definen?
Su carrocería con líneas tensas y gran superficie acristalada favorece una conducción “de horizonte”, con buena lectura del entorno. La aerodinámica fue un argumento clave (Cx alrededor de 0,34 según versiones), y eso se percibe en autopista: menos rumor de aire para su generación y una pisada más estable. El portón aporta utilidad diaria sin romper el aire de coupé clásico.¿Qué motores montó el Renault Fuego y qué sensaciones ofrecen?
Hubo opciones de gasolina 1.4, 1.6 y 2.0, además del 2.0 Turbo en ciertos mercados; también existieron variantes diésel 2.1 en algunos países. En marcha, los atmosféricos entregan empuje progresivo y fácil de dosificar, ideales para ritmo fluido. El Turbo añade un golpe de par más marcado, con aceleraciones más vivas y carácter más contundente.¿Cómo es la conducción: chasis, dirección y comportamiento dinámico?
Con arquitectura de tracción delantera y un chasis derivado de modelos Renault de la época, el Fuego prioriza estabilidad y nobleza. En curvas rápidas se siente asentado y predecible, con balanceos propios de su época y suspensiones pensadas para confort. La dirección tiende a ser ligera y la conducción se disfruta enlazando con suavidad, más gran turismo que coche de ataque.¿Qué tal son sus prestaciones y su ritmo real hoy?
Según motor, las cifras variaron mucho: los 1.6 y 2.0 permiten cruceros cómodos, mientras el 2.0 Turbo podía acercarse a los 190-200 km/h y hacer el 0-100 en torno a 8-9 s en buenas condiciones. Hoy lo importante es su ritmo “analógico”: acelera con tacto, pide anticipación y recompensa con una conducción relajada y envolvente.¿Cómo es el interior del Renault Fuego y qué se siente al conducirlo?
El habitáculo combina una posición baja y un salpicadero orientado al conductor en muchas versiones, con un toque futurista ochentero. La visibilidad es amplia gracias a los cristales y el portón, y eso aporta seguridad al ritmo diario. En carretera, se percibe como un coupé cómodo: asientos pensados para viajar, mandos sencillos y una atmósfera muy “GT”.¿Qué equipamiento destacaba en su época y cómo se traduce en uso real?
Dependiendo de acabado y mercado, podía ofrecer elevalunas eléctricos, cierre centralizado, techo practicable, aire acondicionado y, en algunas series, detalles avanzados para su tiempo. En el día a día, eso se nota en un uso sorprendentemente práctico: entrar y salir es fácil, el portón facilita carga y el confort de marcha permite trayectos largos sin fatiga, con ese tacto clásico.¿Qué consumo y costes de uso puede esperarse de un Renault Fuego?
Los consumos dependen del motor y del estado: un 1.6/2.0 atmosférico suele moverse en cifras razonables para un clásico, mientras un Turbo tenderá a gastar más si se aprovecha su par. En conducción suave, invita a ir a medio régimen y eso ayuda. El coste real viene por mantenimiento preventivo, gomas, frenos y puesta a punto de carburación/encendido.¿Qué fiabilidad tiene y cuáles son los puntos a revisar antes de comprar?
Como clásico, su fiabilidad depende más del mantenimiento que del diseño. Hay que revisar óxidos en bajos, pasos de rueda y puntos estructurales; estado del sistema de refrigeración, manguitos y bomba; fugas de aceite; funcionamiento eléctrico y cuadro; y el tacto de caja y embrague. En marcha, un Fuego sano debe arrancar fácil, mantener temperatura estable y frenar recto.¿Qué problemas típicos aparecen por edad y cómo se sienten al volante?
Con los años pueden aparecer holguras de suspensión y dirección (vibraciones, flotación), frenos fatigados (pedal largo), problemas de carburación/encendido (tirones, ralentí inestable) y fallos eléctricos (luces, elevalunas). Si el coche no está fino, lo notarás como falta de respuesta y un sonido mecánico más áspero. Cuando está bien, el rodar es redondo y descansado.¿Cómo es su mantenimiento y qué conviene hacer como puesta a punto inicial?
Una buena base es cambiar todos los fluidos (aceite, refrigerante, frenos), revisar distribución si aplica por motor y año, renovar bujías/cables o ajuste de encendido, limpiar carburador o revisar inyección según versión y comprobar radiador. También conviene revisar silentblocks, amortiguadores y latiguillos. Tras esto, el Fuego recupera esa conducción suave y consistente que lo define.¿Es un buen clásico para empezar y qué tipo de conductor lo disfrutará más?
Sí, si buscas un coupé utilizable y no solo de exposición. Se disfruta más con un conductor que valore la conducción fluida: mantener inercia, frenar con anticipación y aprovechar el par medio. No exige reflejos de deportivo moderno, sino sensibilidad. Para rutas secundarias y viajes tranquilos, su equilibrio entre comodidad y estética ochentera crea una experiencia muy emocional y fácil de vivir.¿Qué versiones son más interesantes y cómo elegir la adecuada?
Para uso relajado, un 1.6 o 2.0 atmosférico suele ser la opción más sencilla por entrega progresiva y mantenimiento más llevadero. Si buscas carácter, el 2.0 Turbo es el más deseado por empuje y prestaciones, pero exige una unidad muy cuidada. La elección ideal es la que tenga mejor historial, menos óxido y mecánica más fina: eso se nota en cada kilómetro.¿Qué valor tiene en el mercado clásico y qué factores lo hacen subir o bajar?
El valor varía según país, versión y estado; las unidades Turbo y las mejor conservadas tienden a cotizar más. Influyen la ausencia de óxido, interior original, pintura correcta, mantenimiento documentado y funcionamiento de elementos eléctricos. En carretera, una unidad cara suele justificarse por sensaciones: dirección sin holguras, motor lleno, cambios precisos y una estabilidad que inspira confianza en autopista.¿Qué alternativas de la época compiten con el Renault Fuego y por qué elegirlo?
Sus rivales naturales fueron otros coupés compactos y gran turismo asequibles de los 80. Frente a alternativas más rígidas o radicales, el Fuego ofrece un enfoque cómodo y práctico gracias al portón, con estética marcada y conducción accesible. Elegirlo es apostar por un clásico con sabor francés: tacto suave, buena visibilidad y un equilibrio pensado para viajar, no para sufrir.Rivales de Renault Fuego
El Renault Fuego nació a comienzos de los años 80 con una misión clara: llevar el lenguaje del gran turismo asequible a un formato coupé de tracción delantera, cómodo para el día a día y con una silueta diseñada para seducir más por equilibrio que por estridencias.Su planteamiento fue el de un deportivo utilizable: buena habitabilidad para ser un coupé, un enfoque rutero y una gama mecánica que, según versión y mercado, iba desde opciones de acceso de corte racional hasta alternativas con turbo capaces de ofrecer un rendimiento muy serio para su época. En su territorio natural se cruzó con rivales que defendían filosofías distintas, pero que disputaban el mismo deseo del comprador: un coupé con presencia, prestaciones suficientes y coste de uso razonable. El Volkswagen Scirocco (especialmente en su segunda generación) fue uno de los antagonistas más coherentes: compacto, ligero y con una puesta a punto típicamente alemana, apostaba por la precisión y la sensación de control.
Frente a él, el Renault Fuego respondía con una atmósfera más gran turismo: mayor sensación de coche “para viajar”, con un enfoque de confort y una pisada pensada para devorar kilómetros con calma, sin renunciar a versiones más vivas. El Ford Capri representaba la vieja escuela del coupé popular europeo: propulsión trasera, estética musculosa y una gama históricamente asociada a motores de mayor cilindrada.
Aunque convivió en el tiempo con el Fuego en sus últimos años comerciales, jugaba otra carta emocional: más “clásico” en su arquitectura y tacto.
El Renault Fuego, por contraste, encarnaba la modernidad práctica: tracción delantera, uso cotidiano más sencillo y una concepción más racional del conjunto. El Opel Manta fue un rival directo por posicionamiento aspiracional: coupé accesible, con una imagen muy marcada y una oferta mecánica orientada a equilibrar costes y prestaciones.
De nuevo, la diferencia clave estaba en el concepto: el Manta se apoyaba en una tradición más conservadora (propulsión en muchas versiones y un tacto “coupé clásico”), mientras que el Renault Fuego ponía el acento en un estilo más aerodinámico y en la idea de coupé cómodo y moderno, con el turbo como argumento de carácter en las versiones altas. En conjunto, el Renault Fuego se entiende mejor como un coupé de carretera: un coche para quien quería diseño y escapadas largas, sin el peaje de un deportivo exigente.
Sus rivales podían ser más ágiles, más “puristas” o más contundentes por arquitectura, pero el Fuego jugaba la baza del equilibrio y la sofisticación práctica.
| Modelo | Motor (cilindrada) | Configuración | Alimentación | Potencia |
| Renault Fuego Turbo | 2.0 L (1.995 cc) | 4 cilindros en línea | Turbo | 132 CV |
| Volkswagen Scirocco II GTI 16V | 1.8 L (1.781 cc) | 4 cilindros en línea | Atmosférico | 139 CV |
| Ford Capri 2.0 | 2.0 L (1.993 cc) | 4 cilindros en línea | Atmosférico | 101 CV |
| Opel Manta 2.0 GT/E | 2.0 L (1.979 cc) | 4 cilindros en línea | Atmosférico | 110 CV |
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026