Renault Argos 90 CV: motor 1.2 (1.239 cc) y experiencia al volante

Con 90 CV, el Renault Argos ofrece una entrega de potencia fácil de dosificar: en ciudad se siente ágil al abrir gas y en carretera mantiene un ritmo sereno sin forzar. Su motor de 4 cilindros y 1.239 cc prioriza la suavidad, con menos vibraciones y una respuesta progresiva que aporta confianza en adelantamientos y salidas desde baja velocidad. Ideal para quien busca equilibrio y uso diario.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Renault Argos? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Renault - Logo

Sobre la marca de coches Renault

Renault combina diseño funcional, innovación y eficiencia para una movilidad pensada para el día a día. Al volante, se percibe una dirección precisa y un confort de marcha orientado a viajar con calma, con motores que priorizan el equilibrio entre respuesta y consumo. Su gama abarca desde urbanos ágiles hasta SUV y opciones electrificadas, con un enfoque claro en seguridad, conectividad y facilidad de uso.

Versiones de Renault Argos

1.2L 4 cil 90 cv Automática (1994 )

Renault Argos - 1.2L 4 cil 90 cv Automática - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
2
Cilindrada
1.239 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
90 CV
Potencia (kW)
67 kW
Potencia (PS)
91 PS
Par
104 Nm
Peso
1005 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.770 mm
Depósito
115 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Renault Argos

¿Qué es el Renault Argos y qué lugar ocupa en la historia de la marca?

El Renault Argos fue un prototipo presentado en 1994 como una visión de “gran turismo” futurista. Con tres plazas y conducción centrada en el piloto, buscaba demostrar tecnología, seguridad y diseño más que prestaciones puras. Al conocerlo, la sensación es la de un laboratorio rodante: postura baja, habitáculo envolvente y una idea clara de coche-concepto pensado para inspirar futuras líneas Renault.

¿Cómo es el diseño exterior del Renault Argos y qué transmite al verlo en directo?

Su carrocería, de proporciones muy bajas y anchas, combina superficies limpias con soluciones propias de prototipo. El frontal es afilado, la zaga compacta y la aerodinámica manda en cada curva. Visualmente “se pega” al suelo: transmite estabilidad incluso parado. En movimiento, imaginarlo es pensar en un coche que corta el aire con suavidad, más gran turismo tecnológico que superdeportivo agresivo.

¿Qué tiene de especial su habitáculo de tres plazas y cómo se siente desde el asiento del conductor?

El Argos apuesta por una configuración de tres asientos, con el conductor en posición central y los pasajeros ligeramente retrasados. Esa geometría cambia la percepción: el volante queda alineado con el eje del coche y el campo de visión es simétrico, como en un monoplaza suavizado para la calle. La sensación esperada es de control limpio y equilibrio, con un entorno pensado para concentrarse.

¿Qué motor llevaba el Renault Argos y qué carácter de conducción sugiere?

Renault lo concibió con un V10 de 3.0 litros de origen Fórmula 1, asociado a una caja manual. Más allá del dato, lo relevante es el temperamento: un motor diseñado para girar alto, responder inmediato y llenar el habitáculo de un sonido metálico y tenso. La conducción que sugiere es precisa, de aceleraciones progresivas y un ritmo que pide manos finas.

¿Qué prestaciones se le atribuyen y cómo se traducen en sensaciones al volante?

Al tratarse de un concept, las cifras varían según la fuente, pero se habló de potencias en el entorno de los 300 CV y una velocidad máxima por encima de 250 km/h. En la práctica emocional, eso apunta a empuje constante y mucha capacidad de recuperar velocidad. La sensación sería la de un gran turismo ligero: rápido sin brusquedad, con reserva para estirar marchas.

¿Qué soluciones de chasis y dinamismo destacaban en el Argos?

El planteamiento era el de un deportivo de motor central con reparto de masas pensado para agilidad. Su altura contenida y vías anchas anticipan poca inclinación y apoyos firmes. En sensaciones, invita a enlazar curvas con continuidad: entrada rápida, medio apoyo estable y salida limpia. No parece un coche de “susto”, sino de precisión, donde el tacto y la trayectoria mandan más que el dramatismo.

¿Qué tecnología y enfoque de seguridad aportaba este prototipo?

Renault lo usó para exhibir investigación en seguridad: célula rígida, zonas de deformación y una concepción de habitáculo muy protegida para sus ocupantes. Más que gadgets, propone tranquilidad a alta velocidad. La experiencia imaginada es la de ir muy bajo, pero con sensación de refugio: estructura sólida alrededor, mandos orientados al conductor y un coche que inspira confianza cuando aumenta el ritmo.

¿Qué materiales y filosofía de construcción definían al Renault Argos?

Como concept, recurría a soluciones ligeras y a una ingeniería enfocada en rigidez. La idea no era el lujo clásico, sino la funcionalidad técnica: paneles limpios, superficies pensadas para peso y forma, y un interior que prioriza la posición de conducción. En sensaciones, eso se traduce en un coche “tenso”, sin holguras: dirección directa, respuestas inmediatas y un conjunto que parece tallado.

¿En qué se diferencia el Argos de otros prototipos deportivos de los 90?

Mientras muchos concept de los 90 buscaban exageración estética, el Argos mezcló diseño limpio con un mensaje técnico: tres plazas con conductor central y un motor de ADN competición. Esa combinación lo hace más “racional” en su fantasía. La sensación que propone no es de exhibición, sino de conducción: un prototipo que se entiende desde el volante, pensado para trazar y acelerar con coherencia.

¿Por qué el Renault Argos no llegó a producción y qué legado dejó?

Su complejidad, coste y enfoque muy experimental lo alejaban de una fabricación viable. Un V10 de F1 y un habitáculo de tres plazas eran ideas difíciles de homologar y vender en volumen. Aun así, dejó un legado de atrevimiento: demostró que Renault podía hablar el lenguaje del gran turismo tecnológico. Hoy se recuerda como un ejercicio de diseño y conducción centrada en el piloto.

Rivales de Renault Argos

Renault Argos es uno de esos ejercicios de estilo que nacen para explorar ideas más que para llenar concesionarios.

Presentado como concept car a mediados de los 90, su propuesta giraba en torno a una visión de coupé 2+2 compacto, de proporciones tensas y con un enfoque tecnológico que buscaba anticipar el diseño y ciertas soluciones de la marca para la década siguiente.

En términos de “rivalidad”, el Renault Argos no compitió en el mercado como tal, pero sí se puede comparar con otros prototipos y deportivos ligeros contemporáneos que perseguían un objetivo similar: demostrar capacidad de diseño, proyectar imagen y ensayar mecánicas y plataformas de pequeño formato. En esa órbita, uno de los contrapuntos naturales es el Peugeot Tulip, un concept urbano-tecnológico francés que, aunque más enfocado a movilidad que a deportividad, comparte la misma filosofía de laboratorio rodante: innovación, compacidad y un lenguaje formal que pretendía marcar tendencia.

Más cerca del “coupé emocional” aparece el Opel Calibra, no un prototipo sino un producto real, pero relevante como referencia de época: aerodinámica cuidada, enfoque gran turismo compacto y una lectura europea del coupé asequible.

Y si buscamos un rival por intención deportiva y ligereza conceptual, el Fiat Barchetta representa el lado pasional y de conducción: un biplaza de tracción delantera con motor atmosférico, pensado para disfrutar en carretera secundaria y para sostener una imagen dinámica sin disparar costes. La comparación deja una idea clara: el Renault Argos juega en el terreno de la visión y la vitrina tecnológica, mientras que Opel Calibra y Fiat Barchetta ponen el énfasis en la producción y la experiencia real de usuario.

En conjunto, todos reflejan una época en la que el diseño europeo buscaba reconciliar eficiencia, deseo y accesibilidad, ya fuera desde el prototipo o desde el coche de calle.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (cv) Arquitectura (cilindros) Sobrealimentación Tracción
Renault Argos 1998 150 4 en línea Atmosférico Delantera
Peugeot Tulip N/D N/D N/D N/D N/D
Opel Calibra 1998 115 4 en línea Atmosférico Delantera
Fiat Barchetta 1747 130 4 en línea Atmosférico Delantera

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026