Reliant Kitten: 40 CV, 848 cc y carácter ligero

Con 40 CV, el Reliant Kitten no busca cifras, sino agilidad: acelera con un empuje suave que invita a jugar con el cambio y a mantener el ritmo en calles estrechas. Su 4 cilindros de 848 cc entrega una respuesta progresiva, fácil de dosificar en maniobras y tráfico. En carretera, pide anticipación, pero recompensa con ligereza y una conducción simple, directa y muy comunicativa.

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Reliant - Logo

Sobre la marca de coches Reliant

Reliant representa una visión muy británica del automóvil: ligereza, pragmatismo y soluciones técnicas orientadas a la eficiencia. Al volante, sus modelos transmiten una conducción directa, con reacciones ágiles y una sensación de cercanía con la carretera que invita a anticipar cada curva. En esta guía repasamos la historia de la marca, sus coches más recordados y el legado que dejó en la automoción.

Versiones de Reliant Kitten

0.8L 4 cil 39 cv Manual (1980 )

Reliant Kitten - 0.8L 4 cil 39 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
848 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
39 CV
Potencia (kW)
29 kW
Potencia (PS)
40 PS
Par
63 Nm
Peso
535 kg
Longitud
3.330 mm
Anchura
1.430 mm
Altura
1.400 mm
Batalla
2.150 mm
Depósito
27 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

0.8L 4 cil 40 cv Manual (1975 - 1983 )

Reliant Kitten - 0.8L 4 cil 40 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
848 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
40 CV
Potencia (kW)
30 kW
Potencia (PS)
41 PS
Par
64 Nm
Peso
535 kg
Longitud
3.330 mm
Anchura
1.430 mm
Altura
1.400 mm
Batalla
2.150 mm
Depósito
27 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Estate (1975 )

Reliant Kitten - Estate - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
848 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
39 CV
Potencia (kW)
29 kW
Potencia (PS)
40 PS
Par
63 Nm
Peso
538 kg
Longitud
3.350 mm
Anchura
1.430 mm
Altura
1.400 mm
Batalla
2.150 mm
Depósito
27 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Reliant Kitten

¿Qué es el Reliant Kitten y por qué es diferente?

El Reliant Kitten fue un utilitario británico de los 70 pensado para gastar poco y moverse con agilidad por calles estrechas. Con carrocería ligera de fibra de vidrio y peso contenido (en torno a 450–500 kg), transmite una conducción muy “a kart”: cambios de apoyo rápidos, dirección viva y sensación de ir siempre atento al asfalto. Es pequeño, pero sorprende por lo comunicativo que resulta.

¿Qué motor lleva y qué se siente al conducirlo?

Montaba un 4 cilindros de gasolina de 848 cm³ (procedente de Reliant) con potencia modesta (aprox. 30–35 CV según versión). En marcha se conduce “con inercia”: pide anticipar, mantener el ritmo y jugar con el cambio para sostener la velocidad. No empuja con contundencia, pero su ligereza hace que en ciudad se sienta despierto y fácil de colocar.

¿Cuáles son sus prestaciones reales en el día a día?

Sus cifras no buscan impresionar: el 0–100 km/h es lento (más de 20 s) y la velocidad punta ronda 110–120 km/h, dependiendo del estado y ajuste. En uso real brilla a 50–90 km/h, donde se percibe ágil y poco estresado. En autovía va más justo: requiere previsión, distancia y asumir más ruido y vibración.

¿Cómo es el consumo y la autonomía del Reliant Kitten?

La clave del Kitten es la eficiencia: puede moverse en torno a 5,5–7,0 l/100 km si está bien afinado y se conduce suave, ayudado por su bajo peso. La sensación es la de un coche que “rueda fácil”, sin pedir acelerador constante. Con su depósito pequeño, la autonomía es correcta para uso urbano y secundarias, más limitada si vas rápido.

¿Cómo se comporta en curvas, frenada y estabilidad?

El Kitten se siente ligero y directo: entra en curva con facilidad y transmite mucho por el asiento. En carreteras bacheadas puede rebotar y exigir manos finas, porque la batalla corta y el peso bajo hacen que note el firme. Los frenos, propios de su época, piden anticipación: la conducción fluida es su mejor aliada, más que la frenada tardía.

¿Cómo es por dentro: ergonomía, visibilidad y confort?

El interior es simple y funcional, con acabados austeros y una postura de conducción básica. La visibilidad suele ser buena por su tamaño y superficies acristaladas, lo que ayuda a “leer” la ciudad y aparcar sin esfuerzo. En marcha, el confort es de clásico: más sonido mecánico, más rodadura y menos aislamiento. A cambio, sientes el coche sin filtros, muy mecánico.

¿Qué carrocerías y versiones existieron del Reliant Kitten?

Se ofreció como hatchback/estate compacto y también en variantes comerciales según mercado. Su enfoque era práctico: portón, formas cuadradas y un maletero aprovechable para el tamaño. La experiencia al volante cambia poco entre versiones: lo que manda es el conjunto ligero. Algunas unidades difieren en acabados, instrumentación o relaciones de cambio, que pueden alterar la sensación de “alegría” del motor.

¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene vigilar?

Como clásico ligero con carrocería de fibra, hay que revisar ajustes, holguras y calidad de reparaciones: bisagras, cierres, anclajes y posibles fisuras. En mecánica, atención a refrigeración, carburación, encendido y fugas, típicas de coches veteranos. También es clave el estado de suspensión y dirección: si hay juego, pierde esa precisión “viva” que lo hace divertido en ciudad.

¿Qué mantenimiento necesita y cómo se siente cuando está bien puesto a punto?

Con un mantenimiento básico frecuente (aceite, bujías, platinos/encendido si aplica, ajuste de carburador, correas y manguitos), el Kitten gana suavidad y respuesta. Bien afinado, acelera con más limpieza desde bajas y mantiene cruceros modestos con menos vibración. Es un coche que recompensa el mimo: cuando todo está en orden, la sensación es de ligereza constante, como si cada caballo contara.

¿Es buena idea como coche clásico para empezar?

Puede ser una puerta de entrada interesante por sencillez y enfoque urbano, pero hay que asumir que no ofrece ritmos modernos ni seguridad actual. Ideal si buscas aprender mecánica ligera, disfrutar de carreteras secundarias y moverte sin prisa. La experiencia es más sensorial que rápida: volante, pedales y motor dialogan. Para autovía frecuente o viajes largos, conviene valorar alternativas más capaces.

¿Qué debes comprobar antes de comprar un Reliant Kitten?

Prioriza estructura y calidad de la carrocería de fibra: alineaciones, grietas, reparaciones y estado de anclajes. Prueba dirección y suspensión: debe ir recto, sin vibraciones ni golpes secos. Revisa que el motor arranque fácil en frío y caliente, y que no haya sobrecalentamiento. En la prueba, escucha transmisión y rodamientos. Un Kitten sano se siente ligero, coherente y sin “flaneos” raros.

¿Para quién encaja el Reliant Kitten hoy?

Encaja con quien valora la conducción analógica y el encanto de lo pequeño: trayectos urbanos, escapadas tranquilas y concentración en la trazada, no en la potencia. Es para disfrutar del ritmo, de levantar el pie y enlazar curvas con precisión. También para coleccionistas de rarezas británicas. Si buscas sensaciones puras a baja velocidad y facilidad de aparcar, el Kitten tiene sentido.

Rivales de Reliant Kitten

El Reliant Kitten ocupa un lugar peculiar y muy británico en la historia del automóvil: un utilitario diminuto, ligero y pensado para la eficiencia fiscal y de uso en entornos urbanos.

Nació en una época en la que el tamaño, el coste de mantenimiento y el consumo eran argumentos de venta tan importantes como hoy lo son la conectividad o las ayudas a la conducción.

Su propuesta se apoya en una receta simple: peso contenido, mecánica modesta y una filosofía de movilidad práctica.

Precisamente por eso, su rivalidad natural no se mide en prestaciones puras, sino en cómo cada alternativa resuelve el mismo problema—moverse con solvencia en ciudad y carretera secundaria—con enfoques técnicos distintos. En su entorno competitivo, el Mini fue el antagonista más carismático.

Con tracción delantera y una arquitectura muy afinada para aprovechar cada centímetro, el Mini ofrecía un comportamiento más asentado y una imagen aspiracional dentro del segmento de los pequeños.

Frente a él, el Reliant Kitten jugaba la carta de la simplicidad y el bajo peso, con una experiencia de conducción más esencial y utilitaria, menos enfocada al dinamismo y más a la economía de uso. El Fiat 126 representa otro tipo de rivalidad: la del microcoche europeo de planteamiento popular.

Con motor trasero y un carácter mecánico muy marcado, el 126 apostaba por una construcción sencilla y una gran capacidad de “hacer mucho con poco”.

Comparado con el Reliant Kitten, su concepción era más continental: soluciones de empaquetado distintas, tacto de conducción particular por la ubicación del motor y una difusión enorme que lo convirtió en referencia por disponibilidad y coste de propiedad. Por su parte, el Citroën 2CV fue rival por filosofía: minimalismo inteligente, suspensión diseñada para el confort en firmes irregulares y una forma de entender el automóvil como herramienta.

Si el Reliant Kitten buscaba ser compacto y eficiente, el 2CV añadía una dimensión de versatilidad y comodidad a baja velocidad que lo hizo imbatible en entornos rurales y en uso diario sin pretensiones.

Son competidores que coinciden en objetivo, pero difieren en prioridades: el Reliant tiende a ser más “coche pequeño” convencional en tamaño; el Citroën, más “solución” para el día a día. Finalmente, el Hillman Imp encarna la alternativa británica de motor trasero con aspiraciones dinámicas más claras.

Donde el Reliant Kitten enfatiza sencillez y coste, el Imp podía ofrecer un punto más de respuesta y sofisticación mecánica dentro de su contexto, con una rivalidad que se sentía especialmente en carretera: sensaciones, elasticidad y una conducción más viva según versiones.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Nº cilindros Arquitectura motor Alimentación Tracción Caja (marchas)
Reliant Kitten 848 ~40 4 Delantero longitudinal Carburador Trasera Manual (4)
Mini 848 ~34 4 Delantero transversal Carburador Delantera Manual (4)
Fiat 126 652 ~24 2 Trasero longitudinal Carburador Trasera Manual (4)
Citroën 2CV 602 ~29 2 Delantero longitudinal Carburador Delantera Manual (4)
Hillman Imp 875 ~39 4 Trasero longitudinal Carburador Trasera Manual (4)

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026