Porsche Kremer 935 K3: 3.6 bóxer, 6 cilindros y ADN de carreras
Con 3.600 cc en un bóxer de 6 cilindros, el Porsche Kremer 935 K3 entrega una respuesta llena de empuje: cada apertura de gas se traduce en aceleración contundente y un silbido turbo que acompaña la subida de vueltas. Su arquitectura baja centra masas y transmite estabilidad en apoyo, haciendo que la dirección se sienta directa y comunicativa. Un clásico de carreras pensado para rodar rápido y con confianza.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Porsche Kremer 935 K3? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Porsche
Porsche representa una forma de entender la conducción: dirección comunicativa, equilibrio de chasis y una entrega de potencia que invita a trazar con confianza. Desde su herencia en competición hasta su evolución tecnológica, la marca combina diseño atemporal y rendimiento utilizable a diario. En esta guía repasamos su historia, sus modelos más relevantes y las claves para elegir el Porsche que mejor encaja con tu estilo de conducción.Versiones de Porsche Kremer 935 K3
3.6L 6 cil Manual (1979 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
-
Plazas
2
Cilindrada
3.600 cc
Cilindros
6
Tipo motor
boxer
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1160 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.280 mm
Depósito
79 L
Velocidad máx.
338 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Porsche Kremer 935 K3
¿Qué es el Porsche Kremer 935 K3 y por qué es tan deseado?
El Porsche Kremer 935 K3 es la evolución privada más refinada del 935 de competición, desarrollada por Kremer Racing sobre base 911 Turbo para el Grupo 5. Su valor nace de los resultados: ganó las 24 Horas de Le Mans de 1979 (categoría absoluta) y dominó carreras de resistencia. Con su silueta “cola larga” y carrocería ensanchada, transmite tensión aerodinámica y propósito puro.¿Cómo se siente al conducir un 935 K3 en comparación con un 911 Turbo clásico?
Conducir un 935 K3 es pasar de un deportivo potente a un arma de circuito: dirección más directa, frenos con mordida inicial contundente y una carrocería que parece pegarse al asfalto. El turbo empuja con carácter, con un golpe de par que exige respeto al abrir gas. La sensación principal es de precisión mecánica, ruido metálico y estabilidad alta a gran velocidad.¿Qué motor lleva el Kremer 935 K3 y qué entrega en la práctica?
El 935 K3 monta un bóxer seis cilindros turbo derivado del 930/935, con configuración de carrera según especificación. En versiones de finales de los 70 podía rondar 700 CV (dependiendo de turbo, presión y reglaje), con una respuesta marcada por el “lag” típico. En carretera o circuito se traduce en un empuje que llega en oleadas: primero tracción, luego aceleración brutal y sostenida.¿Qué hace especial a su aerodinámica y por qué se nota tanto?
Su carrocería Grupo 5 con pasos de rueda descomunales, frontal bajo y colas largas en algunas unidades está diseñada para reducir resistencia y generar estabilidad. El gran alerón trasero no es decoración: a alta velocidad el coche se asienta, el eje trasero se vuelve más plantado y permite abrir gas antes. La experiencia es de aplomo creciente cuanto más rápido vas, con menos nerviosismo.¿Qué chasis y suspensiones utiliza y cómo afectan al tacto?
El K3 parte de la arquitectura 911, pero ajustada para resistencia: muelles y amortiguación más firmes, geometrías trabajadas y anchos de vía ampliados. Eso se siente en apoyos largos, donde la carrocería apenas balancea y la trayectoria se fija con pequeñas correcciones. En firme irregular, en cambio, el coche transmite todo: vibración, textura del asfalto y la necesidad de manos finas.¿Cómo frena un Porsche Kremer 935 K3 y qué confianza transmite?
En un 935 K3, la frenada es un evento: pedal firme, mucha potencia y resistencia al “fading” pensada para tandas largas. A alta velocidad puedes apurar más de lo que tu instinto permite al principio, porque el coche no se descompone si haces la transferencia de pesos con progresividad. La sensación es de mordida inmediata y estabilidad si entras recto; si frenas girando, exige tacto.¿Qué caja de cambios lleva y qué sensación ofrece en conducción intensa?
Dependiendo de la especificación, el 935 emplea transmisiones de competición (frecuentemente 4 velocidades en 930/935 por el enorme par). En uso real, eso se traduce en menos cambios y más empuje continuo: estiras marchas largas y gestionas el turbo con el pie derecho. El tacto es mecánico, con recorridos claros y un “clack” metálico; no perdona sincronizaciones perezosas.¿Qué cifras de peso y rendimiento explican su comportamiento?
Un 935 K3 suele moverse en torno a 900–1.000 kg según configuración, con potencias cercanas a 700 CV en especificación de carrera. Esa relación peso/potencia explica su violencia: aceleración fulgurante y capacidad de recuperar velocidad en marchas largas. En sensaciones, el coche parece ligero de morro pero muy plantado atrás; si provocas, la inercia del motor trasero aparece y hay que anticiparse.¿Qué sonido tiene el 935 K3 y cómo cambia con el turbo?
El bóxer turbo del K3 mezcla silbido de sobrealimentación, soplido de descarga y un bramido grave que se vuelve áspero al subir de vueltas. A medio régimen escuchas el turbo “cargando”; al llegar la presión, el sonido se densifica y el coche empuja como si alguien te empujara desde atrás. Es un audio de competición: más metal, más resonancia, menos filtrado. Con casco, todo se vuelve más nítido.¿Qué lo diferencia de un Porsche 935 “de fábrica” y de otras evoluciones?
Kremer llevó el concepto más allá con soluciones propias en aerodinámica, refrigeración y puesta a punto para resistencia. Frente a algunos 935 oficiales, el K3 destacó por equilibrio y fiabilidad en carreras largas, no solo por potencia. En conducción se nota en la estabilidad sostenida y en cómo gestiona temperatura y frenos vuelta tras vuelta. Es un coche pensado para mantener ritmo, no para un solo giro heroico.¿Es un coche utilizable hoy o está pensado solo para eventos?
Hoy el 935 K3 es, sobre todo, un coche de colección y de eventos históricos: Le Mans Classic, Goodwood o trackdays específicos. Puede rodar con mantenimiento experto, pero su ergonomía, ruido y temperatura interior recuerdan que nació para competir. La experiencia es intensa incluso a ritmos moderados: visibilidad limitada, dirección pesada a baja velocidad y una sensación de estar sentado dentro de una máquina de carreras pura.¿Qué puntos revisar al comprar o valorar un Kremer 935 K3 auténtico?
La autenticidad y el historial mandan: número de chasis, documentación de Kremer, palmarés y continuidad de piezas. Revisa estructura, corrosión en zonas críticas, estado del motor turbo y sistema de refrigeración, además de frenos y cableado. En sensaciones, un coche bien puesto a punto debe sentirse sólido, sin flotaciones ni “turbo irregular”. Si empuja a trompicones o frena esponjoso, prepara presupuesto serio.¿Por qué el 935 K3 es una referencia emocional dentro de Porsche?
Porque sintetiza la era del turbo salvaje con eficacia real en resistencia. Su victoria absoluta en Le Mans 1979 lo convirtió en mito: un privado derrotando a prototipos y equipos oficiales. Cuando lo conduces o lo ves rodar, la emoción viene del contraste: carrocería exagerada, mecánica cruda y una estabilidad que aparece con la velocidad. Es la sensación de estar viajando a una época donde el talento y la ingeniería iban sin red.Rivales de Porsche Kremer 935 K3
El Porsche Kremer 935 K3 es una de esas máquinas nacidas cuando el reglamento y la ambición técnica se encontraban en el punto justo.Partiendo de la base del 911 Turbo y de la plataforma 935, Kremer tomó el concepto y lo afinó con una obsesión muy alemana por la eficiencia aerodinámica, la gestión térmica y la resistencia en carrera.
El resultado fue un coche de Grupo 5 pensado para devorar horas de noche, tráfico de doblados y cambios de ritmo sin perder compostura: potencia turbocomprimida, carrocería ensanchada, soluciones de refrigeración específicas y una puesta a punto orientada a aguantar, no solo a marcar un pico de rendimiento. En su ecosistema natural —resistencia y grandes clásicos— el Porsche Kremer 935 K3 se midió con rivales de carácter muy distinto.
Por un lado, el Porsche 935 “Moby Dick” representaba el extremo: más velocidad punta y una aerodinámica diseñada para largas rectas, pero también un enfoque más delicado a la hora de convivir con temperaturas, consumo y fatiga mecánica en carreras interminables.
Frente a él, el K3 suele asociarse a una lectura más “total” del reglamento: rendimiento alto y utilizable, con una fiabilidad que en resistencia vale tanto como los caballos. El otro gran antagonista fue el Lancia Beta Montecarlo Turbo, un prototipo de silueta con motor turbo de menor cilindrada, más compacto y con una filosofía diferente: menos potencia bruta, pero una relación peso/eficiencia muy trabajada y un comportamiento que podía ser incisivo en trazados revirados.
Donde el Lancia buscaba fluidez y aprovechamiento del conjunto, el K3 imponía su ley desde el par del turbo y la capacidad de mantener ritmos altos vuelta tras vuelta. Y, como tercer frente, el BMW 320 Turbo Gruppe 5 (derivado de la línea 3) aportaba un planteamiento distinto: cuatro cilindros turbo y un chasis más “corto”, con una entrega de potencia más nerviosa y un paso por curva que podía ser muy efectivo si el piloto lograba domar la sobrealimentación.
El Porsche Kremer 935 K3 respondía con más músculo y con una arquitectura que, bien afinada, convertía la tracción trasera y la carga aerodinámica en una herramienta de constancia. En conjunto, la rivalidad del Porsche Kremer 935 K3 se entiende como un pulso entre enfoques: el de la potencia máxima y la velocidad punta, el de la eficiencia y la agilidad, y el de la solución integral para resistir la noche y ganar cuando la carrera se decide por detalles.
| Modelo | Cilindrada | Arquitectura | Sobrealimentación | Potencia (CV) |
| Porsche Kremer 935 K3 | 3.2 L (aprox.) | Bóxer 6 | Turbo | ~740 CV (según especificación) |
| Porsche 935 “Moby Dick” | 3.2 L (aprox.) | Bóxer 6 | Turbo | ~750–850 CV (según configuración) |
| Lancia Beta Montecarlo Turbo (Grupo 5) | 1.4 L | L4 | Turbo | ~420–490 CV (según evolución) |
| BMW 320 Turbo Gruppe 5 | 2.0 L | L4 | Turbo | ~550–650 CV (según especificación) |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026