Porsche 904 con 177 CV: clásico de motor central, 4 cilindros y 1966 cc. Agilidad pura, tacto mecánico y precisión para disfrutar cada curva.

Porsche 904: 177 CV, 4 cilindros y 1966 cc de pura precisión

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Porsche 904? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Porsche - Logo

Sobre la marca de coches Porsche

Porsche representa una forma de entender la conducción: dirección comunicativa, equilibrio de chasis y una entrega de potencia que invita a trazar con confianza. Desde su herencia en competición hasta su evolución tecnológica, la marca combina diseño atemporal y rendimiento utilizable a diario. En esta guía repasamos su historia, sus modelos más relevantes y las claves para elegir el Porsche que mejor encaja con tu estilo de conducción.

Versiones de Porsche 904

2.0L 4 cil 177 cv Manual Coupé (1964 - 1966 )

Porsche 904 - 2.0L 4 cil 177 cv Manual Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.966 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
177 CV
Potencia (kW)
132 kW
Potencia (PS)
179 PS
Par
-
Peso
699 kg
Longitud
4.100 mm
Anchura
1.550 mm
Altura
1.080 mm
Batalla
2.310 mm
Depósito
61 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Carrera GTS (1964 )

Porsche 904 - Carrera GTS - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.966 cc
Cilindros
4
Tipo motor
boxer
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
155 CV
Potencia (kW)
115 kW
Potencia (PS)
157 PS
Par
169 Nm
Peso
650 kg
Longitud
4.100 mm
Anchura
1.550 mm
Altura
1.070 mm
Batalla
2.310 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
253 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Porsche 904

¿Qué es el Porsche 904 y por qué es tan especial para conducirlo?

El Porsche 904 Carrera GTS (1964) nació para homologación GT y se siente como un coche de carreras con matrícula. Con apenas unos 650 kg y un chasis muy bajo, la dirección transmite cada granito del asfalto. Su carrocería de fibra (diseño afilado) reduce inercias: entra en curva con una rapidez casi instantánea y exige manos finas. Es precisión mecánica, sin filtros.

¿Qué motor lleva el Porsche 904 y cómo se percibe en marcha?

El 904 montó principalmente el cuatro cilindros bóxer 2.0 “Carrera” (tipo 587/3), alrededor de 180 CV, aunque existieron versiones con seis cilindros y V8. En conducción, el 2.0 no empuja con golpe, empuja con rabia progresiva y sube de vueltas con un timbre metálico, seco. La respuesta es inmediata: aceleras y el coche parece adelantar tu intención, especialmente a medio régimen.

¿Cómo acelera y qué velocidad alcanza un Porsche 904 en la práctica?

Con unos 180 CV para ~650 kg, su relación peso/potencia ronda 3,6 kg/CV, y eso se nota: el 0–100 km/h está en el entorno de 5–6 segundos y la punta ronda 260 km/h según configuración. En sensaciones, no hay aislamiento: la aceleración se percibe en el pecho y en el sonido que invade el habitáculo. A alta velocidad, el coche pide atención continua.

¿Cómo es su comportamiento en curvas y qué tipo de conducción exige?

El 904 está hecho para enlazar curvas con fluidez: pesa poco, se apoya rápido y cambia de dirección sin demora. La zaga, con motor central, ofrece tracción limpia al salir, pero penaliza el exceso de optimismo: si entras pasado, el coche reacciona con viveza. Lo disfrutas llevando peso con freno y gas, trazando fino y dejando que el chasis “respire” sobre el asfalto.

¿Qué caja de cambios y tacto de mandos ofrece el Porsche 904?

Suele asociarse a una caja manual de 5 velocidades con escalonamiento pensado para circuito. El tacto es mecánico, directo: recorridos firmes, guiado claro, y un embrague que requiere pierna. No es un coche de “dos dedos”; es de muñeca y ritmo. Cuando sincronizas punta-tacón y el cambio entra limpio, la conducción se vuelve casi musical, con cada marcha como una nota.

¿Cómo frena un Porsche 904 y qué se siente al límite?

Con discos y un peso tan bajo, el 904 frena con mucha autoridad para su época. La clave es el pedal: duro, comunicativo, con un umbral que se aprende. No hay ayudas, así que el neumático manda; al límite, percibes vibración y transferencia de carga nítidas. En carretera, una frenada fuerte te “pega” al arnés y el coche se mantiene estable si entras recto y decidido.

¿Cómo es el interior del Porsche 904 y qué comodidad real ofrece?

Dentro, todo es función: asientos tipo baquet, visibilidad baja y un entorno estrecho. No esperes confort: hay calor, ruido mecánico y poca concesión a la ergonomía moderna. Pero esa austeridad es parte del encanto: cada vibración te informa, cada olor a gasolina y aceite te recuerda que conduces un coche nacido para competir. Es un habitáculo que te concentra, no que te relaja.

¿Qué consumo y autonomía se pueden esperar en un Porsche 904?

En uso real, el consumo depende del ritmo: en conducción tranquila puede rondar 12–15 l/100 km, y en uso deportivo subir con facilidad a 20 l/100 km o más. La autonomía queda condicionada por un depósito orientado a competición. La sensación es la de un coche “con hambre”: a poco que mantengas el motor arriba, el combustible cae rápido, como ocurre en máquinas pensadas para rendimiento, no para eficiencia.

¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos delicados tiene este modelo?

El 904 exige mantenimiento de coche de carreras: reglajes, revisión de carburación/encendido, control de temperaturas y atención constante a frenos, rodamientos y transmisión. La disponibilidad de piezas y la correcta especificación histórica son críticas. En conducción, un 904 bien afinado se siente limpio y preciso; uno desajustado vibra, calienta o frena irregular. Aquí el estado lo es todo: marca la diferencia entre confianza y tensión.

¿Qué valor tiene el Porsche 904 en el mercado y qué lo impulsa?

Es un clásico de alto valor: producción muy limitada (en torno a un centenar de unidades) y un pedigrí deportivo real. Las cifras varían por historial, originalidad y documentación, pero hablamos de varios millones de euros en buenos ejemplares. En sensaciones, pagas por algo difícil de replicar: ligereza extrema, motor vivo y un chasis que comunica sin mediación. Es colección, pero también conducción pura.

¿Qué debo revisar antes de comprar o conducir un Porsche 904 hoy?

Prioriza autenticidad (números, especificación, historial), calidad de restauración y estado mecánico: motor, caja, frenos, cableado y fisuras en la carrocería de fibra. Revisa temperatura de trabajo y estabilidad en frenada. Al volante, debe sentirse tenso pero noble, sin holguras ni extraños. Si hay vaguedad en dirección o deriva al frenar, algo está fuera de punto. En un 904, los detalles se amplifican.

¿Cómo se compara el Porsche 904 con otros Porsche clásicos de carreras?

Frente a un 356 Carrera, el 904 es más moderno en concepto: motor central, más agarre y reacciones más rápidas. Comparado con un 911 temprano de competición, ofrece una entrada en curva más natural y menos “peso detrás”, aunque a cambio puede ser más crítico en correcciones. En sensaciones, el 904 es bisturí; el 911, martillo fino. Ambos emocionan, pero el 904 habla más claro en el volante.

¿Qué tipo de carreteras o eventos son ideales para disfrutar un Porsche 904?

Brilla en tramos de curvas rápidas y asfaltos con buen apoyo, donde su ligereza y aerodinámica clásica hacen magia. En eventos, encaja en históricos GT y subidas, y en circuitos donde puedas mantener ritmo continuo. No es para ciudad: visibilidad, temperatura y embrague lo penalizan. Donde de verdad cobra sentido es en carreteras fluidas, con espacio para enlazar y dejar que el chasis trabaje sin interrupción.

Rivales de Porsche 904

Porsche 904 es uno de esos deportivos que nacen con una misión clara: ganar.

Concebido a mediados de los 60 como arma de homologación para competir en GT, combinó un planteamiento muy avanzado para su época —carrocería ligera, perfil bajo y motor central— con una ejecución pensada para ser eficaz en tramos rápidos, circuitos revirados y pruebas de resistencia.

Su encanto hoy no es solo estético: reside en cómo traduce ingeniería de competición en un coche utilizable y sorprendentemente racional dentro del contexto de un GT de carreras. Cuando se habla de sus rivales naturales, la conversación se mueve entre dos frentes: los GT de menor cilindrada pero muy afilados, y los deportivos más potentes que intentaban imponerse por empuje y velocidad punta.

En el primer grupo, el Alfa Romeo Giulia TZ representaba la ortodoxia italiana: tubular, liviano y con un cuatro cilindros de carácter vivo, muy competitivo por agilidad y por una relación peso/potencia notable.

Frente a él, el Porsche 904 respondía con una arquitectura más moderna (motor central) y una puesta a punto orientada a la estabilidad y al paso por curva sostenido, clave en carreras largas donde el coche debía ser rápido sin castigar neumáticos ni frenos. Más arriba en potencia, el Ferrari 275 GTB encarnaba el GT de músculo elegante: V12, cilindrada generosa y prestaciones de gran turismo con clara vocación deportiva.

En trazados rápidos podía imponer su superioridad por velocidad y elasticidad mecánica, pero el Porsche 904 atacaba por el lado de la eficiencia: menos masa, menor resistencia y un comportamiento más neutro, especialmente valioso cuando el asfalto se complicaba o la carrera pedía constancia antes que fuerza bruta. En el terreno de los deportivos británicos, el Lotus Elite (Type 14) fue un rival por concepto: ligereza extrema y carrocería de fibra, con un enfoque muy técnico para la época.

Sin embargo, el Porsche 904 jugaba con una baza decisiva: estaba desarrollado desde el inicio con mentalidad de competición y con una geometría pensada para exprimir neumáticos y frenos de forma más sostenida, lo que en carreras reales solía traducirse en un ritmo más utilizable durante más tiempo. En suma, la rivalidad del Porsche 904 se define por su equilibrio: no necesitó cifras desmedidas para ser rápido; le bastó una base muy moderna, una aerodinámica baja y una receta de chasis que anticipaba el camino de los deportivos europeos: eficiencia, precisión y rendimiento medible vuelta tras vuelta.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
Porsche 904 Carrera GTS 1.966 Bóxer 4 180
Alfa Romeo Giulia TZ 1.570 L4 112
Ferrari 275 GTB 3.286 V12 280
Lotus Elite (Type 14) 1.216 L4 83

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026