Plymouth Caravelle 2.2 141 CV: equilibrio y confort
Con el Plymouth Caravelle y su motor 2.2 de 2213 cc, los 141 CV se traducen en un empuje progresivo que facilita adelantamientos sin estrés y mantiene el ritmo en autopista con serenidad. Sus 4 cilindros priorizan la suavidad y una entrega lineal, ideal para viajar con confort. En ciudad, responde con agilidad y un tacto de conducción pensado para el día a día.
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¿Tuviste un Plymouth Caravelle? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Plymouth
Plymouth fue sinónimo de movilidad accesible con carácter, desde sus sedanes familiares hasta muscle cars que pedían gas con decisión. Al ponerse al volante, destacaba una conducción de tacto clásico: dirección con peso, suspensión pensada para largas rectas y un sonido mecánico que acompañaba el ritmo. Repasamos su historia, modelos emblemáticos y el legado que dejó en la cultura automovilística estadounidense.Versiones de Plymouth Caravelle
2.2 (1984 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
141 CV
Potencia (kW)
105 kW
Potencia (PS)
143 PS
Par
228 Nm
Peso
1235 kg
Longitud
4.760 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.2L 4 cil 96 cv (1982 - 1985 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.212 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
96 CV
Potencia (kW)
71 kW
Potencia (PS)
97 PS
Par
158 Nm
Peso
1165 kg
Longitud
4.760 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.2L 4 cil 97 cv (1986 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.213 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
97 CV
Potencia (kW)
72 kW
Potencia (PS)
98 PS
Par
158 Nm
Peso
1165 kg
Longitud
4.760 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.5 (1985 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.501 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
97 CV
Potencia (kW)
72 kW
Potencia (PS)
98 PS
Par
181 Nm
Peso
1205 kg
Longitud
4.760 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.6 (1982 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.555 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
93 CV
Potencia (kW)
69 kW
Potencia (PS)
94 PS
Par
179 Nm
Peso
1190 kg
Longitud
4.760 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Plymouth Caravelle
¿Qué es el Plymouth Caravelle y qué lugar ocupa en la gama?
El Plymouth Caravelle fue una berlina norteamericana de tamaño medio-grande, derivada de la familia Chrysler K/Car, pensada para ofrecer espacio y confort con un enfoque práctico. En conducción se siente como un coche “de autopista”: dirección suave, suspensión orientada a filtrar baches y una pisada estable a ritmos tranquilos. Su propuesta era clara: viajar relajado, con buen maletero y mantenimiento generalmente sencillo.¿Cómo se siente al volante en ciudad y en carretera?
En ciudad, el Caravelle se mueve con una sensación de coche amplio: buen dominio del capó, radios de giro correctos para su tamaño y mandos pensados para la comodidad. En carretera, su carácter es más de crucero que de ataques a curvas; invita a mantener velocidad constante, con una suspensión que prioriza el confort. A ritmo legal, transmite serenidad y aislamiento, más que deportividad.¿Qué motores montó y qué sensaciones ofrece cada uno?
Según año y mercado, lo habitual fue encontrar cuatro cilindros en línea de la familia 2.2/2.5 y V6 3.0 (además de variantes según regiones). El 2.2/2.5 entrega una respuesta progresiva, ideal para conducción suave y uso diario; el V6 añade más empuje en incorporaciones y adelantamientos, con una entrega más llena a medio régimen. No busca emoción, sino solvencia.¿Qué tipo de cambio y tracción utiliza y cómo influye en la conducción?
La mayoría de Plymouth Caravelle emplean tracción delantera, con cajas automáticas de la época y también opciones manuales según versiones. La tracción delantera aporta una conducción predecible y fácil, especialmente en lluvia o firme deslizante. Con cambio automático, el coche se disfruta como un “salón rodante”: aceleras con suavidad y dejas que el conjunto estire marchas sin sobresaltos, favoreciendo el confort.¿Qué consumo puedo esperar y cómo se traduce en uso real?
El consumo depende mucho del motor y del estado de mantenimiento, pero en general su planteamiento prioriza viajar cómodo antes que ser frugal. En uso real, los cuatro cilindros suelen ser más razonables en trayectos urbanos y periurbanos, mientras que el V6 compensa con mejor respuesta a carga pero puede pedir más combustible. Conduciéndolo suave, premia la constancia: ritmo estable, menos gasto.¿Cómo es el interior, la postura de conducción y la vida a bordo?
El Caravelle apuesta por amplitud y ergonomía clásica americana: asientos generosos, mullido pensado para horas de viaje y una postura de conducción relajada. La sensación al volante es de coche espacioso, con buena anchura y un ambiente orientado al confort. Los materiales varían por acabado, pero el enfoque es práctico. En carretera, su habitáculo acompaña con un aislamiento correcto y una marcha tranquila.¿Qué tal es su maletero y la practicidad para viajar?
Como berlina, el Plymouth Caravelle está concebido para viajar con equipaje: maletero amplio, boca de carga razonable y una segunda fila que suele permitir llevar adultos con comodidad. En uso real, se nota como coche familiar de ruta: bolsas, maletas y compras grandes entran sin drama. Su mayor virtud es esa sensación de “todo cabe” y de ir sentado con espacio alrededor.¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno hoy?
En un Caravelle clásico, manda el estado: posibles oxidaciones según clima, desgaste de suspensión (silentblocks, amortiguadores) y frenos acordes a la época. También conviene revisar caja automática si la equipa, fugas y mantenimiento del sistema de refrigeración. En conducción, un ejemplar bien afinado debe sentirse suave y estable; si flota en exceso o vibra, suele ser síntoma de fatiga en trenes.¿Es un coche fiable y fácil de mantener en la actualidad?
Su fiabilidad depende más del mantenimiento histórico que del diseño: con revisiones al día, suele ser un coche agradecido, sin electrónica compleja comparado con modelos modernos. En la experiencia de uso, esto se traduce en una conducción “sin sorpresas”: arranca, rueda y cumple. La clave es encontrar unidades con historial, fluidos cambiados y componentes de goma renovados, porque el tiempo castiga más que los kilómetros.¿Qué versiones o acabados son más interesantes y por qué?
Las versiones con V6 suelen ser más agradables para carretera por su reserva de potencia al adelantar y al subir pendientes cargado. Los cuatro cilindros, por su parte, encajan mejor si buscas sencillez y un uso más tranquilo. En sensaciones, el V6 se percibe más “redondo” y descansado, mientras el cuatro cilindros invita a conducir con anticipación. Un acabado con mejor equipamiento añade confort real en viajes largos.¿Para quién tiene sentido hoy un Plymouth Caravelle?
Tiene sentido para quien quiera un clásico utilizable, de conducción calmada y enfoque rutero, más cercano a la comodidad que a la precisión deportiva. Es ideal si disfrutas del tacto analógico: dirección suave, suspensión que filtra y un ritmo de viaje sin prisas. También encaja como coche de concentraciones o salidas de fin de semana, donde su espacio y su presencia “de época” suman.¿Qué debo comprobar en una prueba dinámica para decidirme?
En marcha, busca una entrega limpia sin tirones, temperatura estable y cambios suaves si es automático. Debe frenar recto, sin vibraciones, y no rebotar en baches: un exceso de balanceo suele señalar amortiguación fatigada. Escucha ruidos de rodadura y golpes en badenes, típicos de holguras. Un buen Caravelle transmite serenidad: rodar uniforme, dirección ligera y sensación de coche bien asentado a velocidad constante.Rivales de Plymouth Caravelle
El Plymouth Caravelle representa una etapa muy particular del automóvil norteamericano: la transición desde las grandes berlinas de tracción trasera hacia fórmulas más eficientes y racionales, sin renunciar del todo a ese aire de “sedán serio” tan propio de Detroit.Según el año y el mercado, el nombre Caravelle se asoció sobre todo a versiones derivadas de plataformas Chrysler orientadas al confort y al espacio, con una puesta a punto pensada para viajar con aplomo y una mecánica V6 o V8 (en los primeros años) enfocada más al par y a la suavidad que a la deportividad. En su ecosistema natural, el Plymouth Caravelle se mide con berlinas y “family sedans” que buscaban lo mismo: gran habitabilidad, mantenimiento relativamente sencillo, y una conducción estable en autopista.
Ahí es donde aparecen sus rivales más directos por posicionamiento: el Dodge Diplomat (primo técnico dentro del grupo Chrysler en muchas configuraciones y épocas cercanas, con una filosofía muy similar), el Ford LTD (una institución del sedán americano, amplio y orientado al confort) y el Chevrolet Caprice (referencia por robustez, disponibilidad mecánica y presencia en flotas). La rivalidad del Plymouth Caravelle con el Dodge Diplomat es casi fratricida: comparten enfoque, tamaños y soluciones técnicas, y la elección solía decantarse por equipamientos, acabados y disponibilidad.
Frente al Ford LTD y el Chevrolet Caprice, el Caravelle jugaba la carta del equilibrio: confort de marcha, motores de cilindrada contenida en algunas variantes y una experiencia de conducción muy “americana” en el sentido clásico: dirección suave, respuesta llena a medio régimen y una carrocería pensada para devorar kilómetros. A nivel mecánico, estas berlinas se definían por motores atmosféricos de gran cilindrada (V6/V8 según el caso), potencias moderadas para su cubicaje y un planteamiento donde importaba tanto la facilidad de uso como la durabilidad.
Las cifras exactas varían mucho por año y versión, así que, para una comparativa técnica clara, se muestran a continuación configuraciones representativas y conocidas de la época en la que compitieron de forma más directa.
| Modelo | Motor (arquitectura) | Cilindrada (cc) | Potencia (cv) |
| Plymouth Caravelle | V6 atmosférico | 3300 | ~100 |
| Dodge Diplomat | V8 atmosférico | 5210 | ~140 |
| Ford LTD | V8 atmosférico | 4949 | ~130 |
| Chevrolet Caprice | V8 atmosférico | 5000 | ~170 |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026