Pininfarina 33: 230 CV y V8 1.995 cc

Con 230 CV, el Pininfarina 33 entrega una aceleración que se siente inmediata al primer toque de gas, con un empuje progresivo que invita a estirar cada marcha. Su V8 de 8 cilindros y 1.995 cc traduce la técnica en emoción: un sonido metálico, lleno y cercano, y una respuesta fina en el apoyo. Un deportivo que premia la conducción precisa y la conexión con el asfalto.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Pininfarina 33? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Pininfarina - Logo

Sobre la marca de coches Pininfarina

Pininfarina es sinónimo de diseño italiano con raíces artesanales y visión aerodinámica. Su legado une proporciones limpias, superficies tensas y una lectura precisa del aire, buscando siempre armonía entre belleza y función. Al volante, esa filosofía se traduce en aplomo, dirección que invita a trazar con suavidad y una sensación de control serena, como si la carrocería acompañara cada gesto con naturalidad.

Versiones de Pininfarina 33

Spider (1971 )

Pininfarina 33 - Spider - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.995 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
230 CV
Potencia (kW)
171 kW
Potencia (PS)
233 PS
Par
-
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Pininfarina 33

¿Qué es el Pininfarina Battista (proyecto “33”) y qué lugar ocupa en la gama?

El Automobili Pininfarina Battista, asociado internamente a la idea “33”, es un hiperdeportivo eléctrico de producción limitada (150 unidades) que pone el foco en diseño y artesanía italianas. Con 1.900 CV y 2.340 Nm, prioriza aceleración inmediata y control fino del par. Al volante se siente como una ola continua de empuje, silenciosa, con una estabilidad que invita a trazar limpio y rápido.

¿Cómo acelera y qué sensaciones transmite su sistema eléctrico?

Declara 0–100 km/h en ~2,0 s y 0–300 km/h en ~12 s, cifras que se traducen en una catapulta sin cambios de marcha ni interrupciones. Los cuatro motores eléctricos entregan empuje instantáneo, y el cuerpo nota una presión constante en el pecho al salir de curvas lentas. La respuesta del acelerador es milimétrica: basta un pequeño gesto del pie para modular velocidad con precisión.

¿Qué potencia y par tiene, y cómo se perciben en carretera?

Sus 1.900 CV y 2.340 Nm no son solo números: se perciben como una reserva infinita que aparece desde cero rpm. En carretera abierta, los adelantamientos ocurren con un simple toque, sin esfuerzo ni drama. La entrega es lineal, sin picos; eso facilita mantener el coche “en la mano” incluso cuando el horizonte se acerca rápido. La sensación dominante es control, no ruido.

¿Qué tracción utiliza y cómo influye en el comportamiento dinámico?

Emplea tracción total con cuatro motores (uno por rueda), lo que permite vectorización de par para girar con más precisión. En curva, el coche puede “apuntarse” al vértice con una agilidad impropia de su potencia, porque reparte empuje donde hace falta. En apoyo, transmite una sensación de aplomo: el volante guía, y el chasis acompaña, evitando reacciones bruscas.

¿Qué batería monta y qué autonomía ofrece en uso real?

Integra una batería de 120 kWh (arquitectura basada en tecnología de alto rendimiento), con una autonomía homologada cercana a 500 km (WLTP, según configuración). En uso real, la cifra depende mucho del ritmo: si aprovechas la potencia, el consumo sube y la autonomía baja con rapidez. Conduciendo fluido, se siente como un gran GT eléctrico: silencioso y descansado a velocidad sostenida.

¿Cómo carga y qué implica para viajes largos?

Admite carga rápida DC de alta potencia (hasta ~180 kW según especificación publicada), pasando aproximadamente del 20% al 80% en unos 25 minutos en condiciones óptimas. En la práctica, permite planificar rutas con paradas breves, aunque el coche invita a una conducción intensa que penaliza consumo. La experiencia en viaje es de gran turismo: cabina refinada, ritmo alto sostenido y pausas cortas y estratégicas.

¿Qué velocidad punta tiene y cómo se vive a alta velocidad?

Anuncia alrededor de 350 km/h de velocidad máxima, pero lo más llamativo es la forma de llegar: la aceleración continúa fuerte incluso a velocidades muy elevadas. A alta velocidad, el trabajo aerodinámico y la puesta a punto del chasis se traducen en estabilidad, con un morro que no flota y un tren trasero plantado. La sensación es de precisión, como si el coche “encajara” en el asfalto.

¿Cómo es el diseño exterior y qué intención transmite?

El diseño es limpio, escultórico y muy italiano: superficies tensas, proporciones bajas y una lectura aerodinámica sin artificios. No busca exageración, sino elegancia funcional: entradas de aire integradas, trasera ancha y una firma lumínica reconocible. En marcha, se percibe compacto y atlético; al mirarlo detenido, tiene presencia de prototipo de salón. Es un coche que comunica velocidad incluso en silencio.

¿Cómo es el interior y qué calidad se percibe al conducir?

El habitáculo apuesta por un enfoque artesanal con materiales nobles, ajustes muy cuidados y una posición de conducción baja. La ergonomía está pensada para conducir rápido: mandos a mano, visión frontal limpia y sensación envolvente. En ruta, la cabina aísla bien y permite escuchar el asfalto y el aire más que un motor. La experiencia es de lujo contemporáneo: precisión, calma y foco en el conductor.

¿Qué modos de conducción ofrece y cómo cambian el carácter?

Suele integrar modos como Calma, Pura, Energica y Furiosa (según configuración), que modifican respuesta del acelerador, entrega de par, estabilidad y amortiguación. En modos tranquilos se comporta como un GT fácil de llevar, con progresividad y confort. En los más agresivos, el coche se vuelve inmediato y tenso, con mayor empuje a la salida de curva y una dirección que invita a trazar con decisión.

¿Qué frenos y neumáticos lleva, y qué confianza dan en conducción deportiva?

Monta frenos carbocerámicos y neumáticos de altas prestaciones (habitualmente con llantas grandes y compuesto específico), pensados para gestionar masa y potencia. En conducción deportiva, la frenada se siente firme y repetible, con un pedal que mantiene consistencia tras varias deceleraciones fuertes. La adherencia lateral es muy alta y el control de tracción trabaja con suavidad gracias a la vectorización. Inspira confianza para apurar sin sobresaltos.

¿Cuánto pesa y cómo afecta a la sensación de agilidad?

Como hiperdeportivo eléctrico, el peso es considerable (en el entorno de 2 toneladas, según especificaciones), pero está muy bien gestionado por un centro de gravedad bajo y una distribución cuidada. En curvas rápidas, se siente estable y “plano”, con movimientos contenidos. En cambios de apoyo, notas la masa, pero la dirección y el reparto de par compensan, haciendo que el coche gire con más limpieza de la esperada.

¿Qué exclusividad tiene y cómo impacta en la experiencia de propiedad?

La producción limitada a 150 unidades convierte la compra en una experiencia casi de encargo: personalización, trato directo y un producto más cercano a la artesanía que a la fabricación en serie. Eso se nota en detalles de acabado y en la sensación de llevar algo raro incluso en eventos de alto nivel. En el día a día, la exclusividad se vive en miradas y conversaciones, más que en estridencias mecánicas.

¿Qué rivales tiene y qué lo diferencia en sensaciones?

Compite con hiperdeportivos eléctricos y de combustión de tirada corta (Rimac Nevera, Lotus Evija, y algunos híbridos de élite). Su diferencia está en el enfoque: combina brutalidad de cifras con una lectura de GT refinado, donde el lujo y el diseño pesan tanto como el cronómetro. En sensaciones, destaca por entrega de par muy controlable y una cabina que no te castiga: rápido, pero usable a diario con cabeza.

¿Para quién es el Pininfarina 33/Battista y qué tipo de conducción disfruta más?

Es para quien busca prestaciones extremas sin renunciar a un lenguaje de diseño elegante y una experiencia premium. Lo disfruta especialmente el conductor que valora el control del par, la precisión en curva y el silencio como parte del lujo. En carreteras de curvas amplias se siente pleno por estabilidad y empuje; en ciudad puede ir suave y discreto, aunque siempre con la sensación de reserva descomunal bajo el pie.

Rivales de Pininfarina 33

El Pininfarina Battista ha devuelto a la firma italiana al primer plano, pero si lo que buscas es el “33” de Pininfarina, conviene matizar: no existe un Pininfarina 33 como modelo de producción con esa denominación oficial.

En la práctica, cuando se habla de “33” en el universo italiano de alto rendimiento, la referencia histórica y técnica más directa es el linaje Alfa Romeo 33 Stradale, icono de homologación y pura artesanía mecánica, y hoy reinterpretado en clave moderna.

Por posicionamiento emocional (diseño italiano, exclusividad, enfoque de colección) y por territorio competitivo (hiperdeportivos/series muy limitadas), la rivalidad natural se entiende mejor si comparamos el “33” que el mercado reconoce —el Alfa Romeo 33 Stradale moderno— frente a varios rivales europeos de edición limitada que juegan con la misma idea: rendimiento extremo, estética de autor y producción muy restringida. En ese contexto, el Alfa Romeo 33 Stradale (reinterpretación actual) se enfrenta a propuestas de filosofía distinta pero aspiración parecida.

El Ferrari SF90 Stradale aporta la lectura tecnológica del Cavallino: híbrido enchufable, tracción total y una respuesta de aceleración que prioriza la eficacia por encima del ritual mecánico.

El Lamborghini Revuelto representa el V12 electrificado con dramatismo funcional: potencia abrumadora y una puesta en escena diseñada para marcar territorio.

Frente a ellos, el Maserati MC20 es la interpretación más purista: ligereza, motor V6 biturbo y una relación directa con la conducción, con un enfoque menos “hiper” en cifras pero más claro en sensaciones.

Y si lo que persigues es exclusividad artesanal con ADN de competición, el Pagani Utopia juega en otra liga de detalle y colección, defendiendo el motor térmico V12 biturbo con una narrativa más analógica dentro de un segmento cada vez más electrificado. Si tu objetivo es un texto estrictamente “Pininfarina”, el rival directo del Pininfarina Battista sería el Rimac Nevera (por plataforma y arquitectura eléctrica), además de alternativas como Lotus Evija.

Pero bajo el paraguas “33” y su rivalidad natural en Italia, la comparación más coherente es con el Alfa Romeo 33 Stradale y sus equivalentes de élite por concepto, precio y aura.
Modelo Arquitectura Cilindrada Potencia (CV) Par (Nm) Electrificación Tracción
Alfa Romeo 33 Stradale V6 biturbo 2.992 cc 620 CV N/D No Trasera
Ferrari SF90 Stradale V8 biturbo + 3 motores eléctricos 3.990 cc 1.000 CV 800 Nm (motor térmico) Híbrido enchufable (PHEV) Total (AWD)
Lamborghini Revuelto V12 atmosférico + 3 motores eléctricos 6.498 cc 1.015 CV 725 Nm (motor térmico) Híbrido enchufable (PHEV) Total (AWD)
Maserati MC20 V6 biturbo 2.992 cc 630 CV 730 Nm No Trasera
Pagani Utopia V12 biturbo 5.980 cc 864 CV 1.100 Nm No Trasera
¿Quieres que lo enfoque como “Pininfarina Battista vs rivales eléctricos” (Nevera/Evija/Taycan Turbo GT) o prefieres que mantenga la lectura “33” como rivalidad italiana de serie limitada alrededor del 33 Stradale?

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026