Peugeot 504D: 64 CV, diésel clásico de 2.112 cc

Con 64 CV, el Peugeot 504D ofrece una respuesta serena que invita a conducir con calma y anticipación. Su motor de 4 cilindros y 2.112 cc entrega un empuje progresivo: no busca aceleraciones bruscas, sino mantener un ritmo constante con pocas vibraciones. En carretera, esa mecánica se traduce en un andar descansado, ideal para viajes tranquilos y para disfrutar del tacto mecánico de la vieja escuela.

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Sobre la marca de coches Peugeot

Peugeot combina diseño francés y una ingeniería pensada para el día a día. Al volante, la dirección se siente precisa y el chasis transmite confianza en ciudad y carretera, con una pisada estable en curvas rápidas. La gama destaca por su enfoque eficiente y por un interior orientado al conductor, con soluciones prácticas para viajar cómodo. Aquí repasamos sus modelos, precios y claves para acertar en la elección.

Versiones de Peugeot 504D

2.1L 4 cil 64 cv Manual (1968 )

Peugeot 504D - 2.1L 4 cil 64 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.112 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
64 CV
Potencia (kW)
48 kW
Potencia (PS)
65 PS
Par
125 Nm
Peso
1225 kg
Longitud
4.490 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.470 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
56 L
Velocidad máx.
135 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Estate (1968 )

Peugeot 504D - Estate - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
7
Cilindrada
2.112 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
58 CV
Potencia (kW)
43 kW
Potencia (PS)
59 PS
Par
116 Nm
Peso
1350 kg
Longitud
4.810 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.560 mm
Batalla
2.910 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Peugeot 504D

¿Qué es el Peugeot 504D y qué lo hace tan especial para conducirlo hoy?

El Peugeot 504D es la versión diésel del mítico 504, una berlina de los 70 y 80 pensada para durar. Con su motor diésel atmosférico de 2,1 a 2,3 litros y potencias habituales entre 65 y 70 CV, su conducción se siente pausada y elástica. No invita a correr: invita a avanzar con serenidad, con una dirección honesta y una suspensión que filtra.

¿Cómo se siente el motor diésel del 504D en uso real?

Su diésel atmosférico prioriza el par a bajas vueltas frente a la potencia, con cifras típicas cercanas a 125–140 Nm según versión. En marcha transmite una cadencia mecánica constante y una respuesta progresiva: empuja desde abajo y pide anticipación en adelantamientos. A 90–100 km/h mantiene un ritmo estable, con un sonido grave y presente, más de “máquina trabajadora” que de turismo moderno.

¿Qué consumo puede esperarse del Peugeot 504D y qué autonomía ofrece?

En condiciones normales, un 504D bien afinado suele moverse en el entorno de 6,5–8,0 l/100 km, dependiendo de carrocería, puesta a punto y desarrollo. Con depósitos habituales alrededor de 50–60 litros, la autonomía real puede rondar 650–900 km. En carretera abierta se disfruta su mejor cara: rodar largo, sin prisas, sintiendo que cada litro se convierte en kilómetros.

¿Cómo es la conducción del Peugeot 504D en ciudad y maniobras?

En ciudad se percibe grande y “de época”: visibilidad correcta, capó largo y reacciones suaves. Muchas unidades no montan dirección asistida, así que a baja velocidad el volante pesa y te obliga a maniobrar con calma. El embrague y la palanca suelen ser largos de recorrido, con tacto mecánico. Su punto fuerte es la docilidad: sales en segunda sin quejarse y avanza con aplomo.

¿Qué tal va en carretera: estabilidad, confort y ritmo de viaje?

En carretera el 504D brilla por su confort. La suspensión tiene ese filtrado francés que suaviza baches y ondulaciones, haciendo que el coche “flote” sin perder compostura. A ritmos legales se siente estable y noble, con un eje trasero que acompaña sin sobresaltos. No es un coche para enlazar curvas rápido: es para viajar, escuchar el diésel y dejar que el paisaje pase.

¿Cómo son los frenos y la seguridad en un Peugeot 504D clásico?

Según año y versión, puede combinar discos delanteros y tambores traseros, con asistencia de frenada variable por unidad. El pedal suele requerir más presión que en un coche moderno y conviene anticipar distancias. No hay ABS, ESP ni ayudas actuales, así que la seguridad depende de neumáticos, suspensión y buen mantenimiento. Conducirlo bien es conducir con margen: mirar lejos, frenar antes y trazar suave.

¿Qué mantenimiento es clave en un 504D para que siga rodando fino?

Lo esencial es tratarlo como lo que es: mecánica simple pero sensible a la puesta a punto. Cambios de aceite frecuentes (cada 7.000–10.000 km), revisión del sistema de refrigeración, correas y ajuste de la bomba de inyección marcan la diferencia. Un diésel atmosférico agradece filtros limpios y calentadores en buen estado. Cuando está al día, arranca con decisión y mantiene un ralentí redondo.

¿Qué averías o puntos débiles conviene revisar antes de comprar un Peugeot 504D?

Revisa corrosión en bajos, pasos de rueda y puntos estructurales; es el factor que más encarece una unidad. Mira fugas de gasoil en bomba y tuberías, estado de manguitos y radiador, y holguras en dirección/suspensión. Comprueba también el embrague y la caja (rascados). Un 504D sano no tiene por qué correr, pero sí debe empujar uniforme y frenar recto, sin vibraciones.

¿Qué versiones del Peugeot 504D existen y cómo cambia la experiencia?

El 504 tuvo distintas carrocerías (berlina, familiar, pick-up en algunos mercados) y evoluciones de motor diésel, típicamente 2.1 y 2.3 atmosféricos, con potencias sobre 65–70 CV. La berlina es la más equilibrada: aplomo y confort. El familiar aporta carga y una sensación más “barco” en apoyos. Las versiones más sencillas suelen sentirse más puras: menos equipamiento, más mecánica en tus manos.

¿Es buen coche clásico para uso frecuente hoy y qué debes asumir al conducirlo?

Sí, si aceptas su filosofía: ritmo tranquilo y mecánica de hierro. A cambio, ofrece una conducción calmada, con mucho confort y una dirección que transmite. Debes asumir prestaciones modestas, luces y frenos lejos de estándares actuales y necesidad de mantenimiento preventivo. En carretera secundaria es donde mejor encaja: tercera y cuarta, par constante y una suspensión que te invita a alargar el viaje, no a acortarlo.

Rivales de Peugeot 504D

Peugeot 504D es uno de esos turismos diésel clásicos que construyeron reputación a base de constancia: mecánica sobria, entrega de par utilizable a bajo régimen y una tolerancia notable a usos intensivos.

Dentro del imaginario del automóvil europeo (y también en muchos mercados extraeuropeos), el 504 diésel se ganó un lugar por su enfoque pragmático: viajar, trabajar y repetir, con un mantenimiento razonable y una arquitectura pensada para durar. En su contexto natural, el Peugeot 504D se enfrenta a rivales que comparten filosofía de “gran berlina” de época con motores diésel atmosféricos: coches que priorizaban autonomía y fiabilidad antes que prestaciones puras.

Entre ellos destacan el Mercedes-Benz 240D (W123) y el Peugeot 505 GRD, además de alternativas como el Renault 20 TD.

Cada uno plantea la rivalidad desde un ángulo distinto. El Mercedes-Benz 240D (W123) representa la visión alemana de la durabilidad: un diésel robusto, de funcionamiento pausado pero muy consistente, con una ingeniería orientada al servicio intensivo y a sumar kilómetros sin drama.

Frente a él, el Peugeot 504D contrapone una concepción más ligera y una conducción de tacto clásico francés, con un equilibrio entre comodidad y sencillez mecánica que, en la práctica, ha demostrado una resistencia notable en condiciones exigentes. La rivalidad interna en casa la encarna el Peugeot 505 GRD, heredero natural en tamaño y posicionamiento.

En términos de planteamiento, el 505 traslada esa idea de berlina diésel utilitaria a una generación más moderna, normalmente con algo más de potencia y cilindrada, además de mejoras en refinamiento.

Para quien valora la autenticidad y la mecánica más elemental, el Peugeot 504D mantiene un atractivo propio: menos complejidad, sensaciones más analógicas y una identidad muy marcada. Por su parte, el Renault 20 TD juega la carta del diésel de mayor cilindrada en una berlina amplia, con una entrega más generosa y una respuesta más solvente en carretera, especialmente cargado.

Ahí el Peugeot 504D responde con su receta de eficiencia y regularidad: un coche pensado para llevar un ritmo constante, con un motor atmosférico que premia el uso tranquilo y la conducción anticipativa. A continuación, una comparativa técnica orientativa entre el Peugeot 504D y sus principales rivales directos de época (las cifras pueden variar según año, mercado y evolución mecánica concreta):
Modelo Motorización (tipo) Cilindrada (cc) Potencia (CV) Arquitectura Alimentación
Peugeot 504D Diésel atmosférico 1.948 ≈ 65–70 4 cilindros en línea Inyección indirecta
Mercedes-Benz 240D (W123) Diésel atmosférico 2.404 ≈ 72 4 cilindros en línea Inyección indirecta
Peugeot 505 GRD Diésel atmosférico 2.304 ≈ 70–76 4 cilindros en línea Inyección indirecta
Renault 20 TD Diésel atmosférico 2.068 ≈ 64–67 4 cilindros en línea Inyección indirecta

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026