Packard Patrician: 286 CV de elegancia V8
Con 286 CV, 8 cilindros y 6135 cc, el Packard Patrician entrega un empuje lleno desde abajo que se siente como una ola constante al acelerar. El V8 trabaja con suavidad, y esa cilindrada se traduce en reservas para adelantar con calma y viajar a ritmo alto sin esfuerzo. Un clásico pensado para devorar kilómetros con silencio, aplomo y presencia.
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¿Tuviste un Packard Patrician? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Packard
Hablar de Packard es volver a una época en la que el lujo se medía por el silencio de marcha y la solidez del conjunto. Al volante, la conducción se siente pausada, con una entrega progresiva y una sensación de autoridad que acompaña cada maniobra. Esta marca estadounidense destacó por su ingeniería cuidada y su enfoque premium, dejando un legado que hoy define el coleccionismo y la cultura del automóvil clásico.Versiones de Packard Patrician
5.2L 8 cil Automática (1952 - 1953 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
5.200 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
5.580 mm
Anchura
1.990 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
3.230 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
5.7 (1957 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
5.767 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
271 CV
Potencia (kW)
202 kW
Potencia (PS)
275 PS
Par
-
Peso
-
Longitud
5.530 mm
Anchura
1.990 mm
Altura
1.530 mm
Batalla
3.240 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
6.2 (1957 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
6.135 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
286 CV
Potencia (kW)
213 kW
Potencia (PS)
290 PS
Par
549 Nm
Peso
2075 kg
Longitud
5.580 mm
Anchura
1.990 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
3.240 mm
Depósito
77 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Packard Patrician
¿Qué es el Packard Patrician y por qué fue tan relevante?
El Packard Patrician fue la gran berlina de representación de Packard en los años 50, pensada para viajar con silencio y autoridad. Con su carrocería larga y asiento tipo sofá, transmite aplomo desde el primer metro. Era el “top” de la marca en confort y presencia, con un enfoque muy americano: suavidad de marcha, aislamiento notable y una conducción relajada, más de deslizar que de atacar curvas.¿Qué motores montaba el Packard Patrician y cómo se sienten al volante?
Según el año, el Patrician recurrió a V8 “Packard Thunderbolt” de 5.8 litros (352 cu in) y en algunas versiones a 6.1 litros (374 cu in). Hablamos de potencias típicas en el entorno de 260–310 CV en especificaciones de época, priorizando par. La sensación es de empuje lleno desde muy bajas vueltas, ideal para acelerar sin esfuerzo y mantener cruceros largos con serenidad.¿Cómo es la conducción del Patrician en carretera y ciudad?
Es un coche grande, y se conduce como tal: dirección asistida suave (en muchas unidades), radio de giro amplio y una carrocería que pide anticipación. En carretera se vuelve su territorio: a 80–110 km/h parece flotar, con una estabilidad muy “barco noble”. En ciudad, el tamaño y los frenos de otra época exigen mirar lejos y frenar con margen.¿Qué cambio automático llevaba y qué aporta a la experiencia?
Muchos Patrician equiparon el cambio automático Ultramatic (y su evolución Twin-Ultramatic), una transmisión concebida para suavidad. No busca cambios rápidos: busca continuidad. En marcha, la sensación es de empuje lineal y silencioso, ideal para un uso señorial. Si está bien ajustado, transmite esa calma de gran turismo clásico; si está desajustado, se nota en resbalamiento y transiciones menos finas.¿Qué tal es la suspensión y el confort del Packard Patrician?
El Patrician se enfocó en confort de primera clase, con suspensiones blandas y recorrido generoso. En muchas unidades destacó la opción Torsion-Level, un sistema avanzado para su época que ayudaba a mantener la carrocería nivelada. En carretera, eso se traduce en menos cabeceo y una pisada más uniforme sobre baches. No es deportivo: es mullido, filtrador y muy descansado.¿Qué consumos puedes esperar y qué implica hoy?
Con V8 grandes y pesos elevados, el consumo es parte del carácter: lo habitual es moverse en cifras aproximadas de 15–25 L/100 km según estado, puesta a punto y tipo de recorrido. En conducción suave y sostenida puede bajar, pero en ciudad sube con facilidad. Se siente como un motor que trabaja poco por vuelta, pero bebe para ofrecer silencio, par y comodidad sin prisas.¿Cómo es el interior y qué se percibe en calidad?
El interior del Patrician enfatiza amplitud y tacto clásico: grandes superficies, cromados, mandos generosos y asientos anchos pensados para horas. La experiencia es la de un salón rodante: postura relajada, buena visibilidad por el capó largo y un aislamiento sorprendente para su época si está bien conservado. Materiales y ajustes varían por unidad, pero el ambiente es señorial y cálido.¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene vigilar?
En un Patrician, el estado manda. Hay que vigilar óxidos en bajos, pasos de rueda y estructura; sistemas eléctricos envejecidos; fugas en motor y transmisión; y frenos y dirección con holguras. En cajas Ultramatic, el ajuste y el mantenimiento son críticos. La suspensión Torsion-Level, si la equipa, debe funcionar correctamente. Un coche afinado va fino; uno descuidado se siente pesado.¿Qué debes revisar antes de comprar uno?
Prioriza documentación y estado estructural: la chapa y el óxido determinan el presupuesto real. Comprueba compresión y temperatura estable, presión de aceite, arranque en frío y suavidad del cambio. Revisa frenada recta, holguras de dirección y funcionamiento de accesorios. Un Patrician correcto transmite fluidez y silencio; si hay vibraciones, tirones o calentones, la experiencia pierde esa “alfombra” que lo define.¿Qué versiones y años del Packard Patrician son más interesantes?
El Patrician tuvo su apogeo en la primera mitad de los 50, y los modelos con V8 y, especialmente, con Torsion-Level, suelen ser los más buscados por equilibrio entre potencia y refinamiento. También influyen detalles de equipamiento, acabados y estado original. En conducción, los V8 aportan respuesta más plena y crucero más relajado, reforzando el carácter de berlina de alta representación.¿Cómo se compara con otros clásicos americanos de su época?
Frente a Cadillac, Lincoln o Chrysler, el Patrician ofrece un enfoque muy Packard: lujo sobrio, suavidad y una ingeniería particular, especialmente con su suspensión avanzada en ciertas unidades. No pretende ser el más rápido, sino el más descansado en viaje. La sensación es de coche grande “bien atado” para su tiempo, con un rodar silencioso y una presencia elegante que se impone sin estridencias.Rivales de Packard Patrician
El Packard Patrician fue el estandarte de una marca que, durante décadas, definió el lujo americano desde la ingeniería y el silencio de marcha.En su etapa moderna (especialmente en los años cincuenta), el Patrician representó la visión de Packard de una gran berlina: carrocería larga, presencia solemne, y un V8 pensado para mover masa con una entrega de par abundante y una suavidad casi ferroviaria.
Frente a él, el mercado estadounidense respondía con rivales directos que buscaban el mismo objetivo —prestigio, comodidad y potencia— pero con recetas distintas: más exuberancia de diseño, mayor empuje comercial o tecnologías de transmisión y chasis cada vez más avanzadas. En esa rivalidad natural, el Cadillac Series 62 funcionaba como el antagonista más evidente: un lujo más visible y aspiracional, respaldado por una red comercial poderosa y una identidad de marca que se convirtió en sinónimo de estatus.
El Patrician, por contraste, apelaba a un comprador que valoraba la ingeniería y la tradición Packard, con un enfoque más sobrio en el mensaje y más clásico en la forma de presentar el lujo. El Chrysler New Yorker también ocupaba el mismo territorio, pero con un carácter técnico muy marcado: motores grandes, enfoque en la capacidad rutera y una evolución mecánica constante que lo hacía especialmente competitivo en prestaciones y refinamiento.
El New Yorker tendía a ser la opción “racional” dentro del lujo americano, mientras el Patrician buscaba mantener el aura de alta gama tradicional. En el lado más emocional del enfrentamiento, el Lincoln Capri proponía una alternativa de lujo con identidad propia dentro de Ford, combinando dimensiones generosas con una experiencia de conducción orientada al confort.
En el juego de las grandes berlinas, el Patrician se medía con él en presencia y aplomo, aunque la batalla real se libraba en percepción de marca y modernidad mecánica. A continuación, una comparativa técnica orientativa (configuraciones típicas de mitad de los años 50; cifras pueden variar según año y especificación exacta):
| Modelo | Cilindrada | Potencia (CV) | Arquitectura motor | Transmisión |
| Packard Patrician | 5.8 L (352 cu in) | 260 CV | V8 | Automática |
| Cadillac Series 62 | 6.0 L (365 cu in) | 285 CV | V8 | Automática |
| Chrysler New Yorker | 5.4 L (331 cu in) | 250 CV | V8 | Automática |
| Lincoln Capri | 5.6 L (341 cu in) | 225 CV | V8 | Automática |
Opiniones de usuarios
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026