Opel Manta 100 CV: 2.0 de 4 cilindros (1979 cc)

Con 100 CV, el Opel Manta ofrece una respuesta viva que se traduce en aceleraciones suaves y aprovechables, perfectas para enlazar curvas con confianza. Su 4 cilindros de 1979 cc entrega el empuje de forma progresiva: menos brusquedad, más control y una sensación mecánica muy directa. Un clásico que invita a conducir con tacto, disfrutando del sonido y del equilibrio en carretera.

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Sobre la marca de coches Opel

Opel combina tradición alemana y enfoque práctico con una gama pensada para el día a día. Al volante, transmite una conducción estable y fácil de dosificar, con dirección precisa y un confort bien resuelto en ciudad y autopista. Sus motores priorizan la eficiencia sin renunciar a una respuesta solvente en adelantamientos. Repasamos sus modelos, precios y claves para elegir el Opel que mejor se adapta a tu uso.

Versiones de Opel Manta

1.2L 4 cil 59 cv Manual (1973 - 1974 )

Opel Manta - 1.2L 4 cil 59 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
1.196 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
59 CV
Potencia (kW)
44 kW
Potencia (PS)
60 PS
Par
90 Nm
Peso
930 kg
Longitud
4.300 mm
Anchura
1.640 mm
Altura
1.360 mm
Batalla
2.440 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

1.3L 4 cil Manual (1975 - 1981 )

Opel Manta - 1.3L 4 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
1.297 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
990 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.340 mm
Batalla
2.530 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2 (1975 )

Opel Manta - 2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
1.979 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1050 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.340 mm
Batalla
2.530 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.0 Coupe (1978 )

Opel Manta - 2.0 Coupe - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
1.979 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
100 CV
Potencia (kW)
74 kW
Potencia (PS)
101 PS
Par
135 Nm
Peso
1050 kg
Longitud
4.460 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.340 mm
Batalla
2.520 mm
Depósito
50 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.0 GSI (1987 )

Opel Manta - 2.0 GSI - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
1.999 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1065 kg
Longitud
4.450 mm
Anchura
1.690 mm
Altura
1.340 mm
Batalla
-
Depósito
50 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Opel Manta

¿Qué es el Opel Manta y por qué marcó una época?

El Opel Manta fue el coupé popular de Opel en los 70 y 80, rival natural de Capri y Celica, con un enfoque muy europeo: bajo, largo y con morro afilado. Se conducía con esa sensación de “coche bien asentado”, dirección comunicativa y postura estirada. Su éxito vino de ofrecer estética deportiva y mecánicas accesibles, haciendo del día a día algo más emocional sin disparar costes.

¿Cómo se siente al volante un Opel Manta A (1970-1975)?

El Manta A transmite ligereza y sencillez mecánica: capó largo, visión clara y un chasis que invita a trazar fino. Con motores 1.6 y 1.9 de la época, la entrega es progresiva, con un sonido metálico discreto y mucha conexión con el asfalto. La suspensión, de tarado clásico, hace que notes el peso transferirse en apoyos, perfecto para conducción fluida.

¿Qué cambió en el Opel Manta B (1975-1988) y cómo se nota conduciendo?

El Manta B creció en empaque y aplomo: mayor sensación de “coche grande”, más estabilidad y un habitáculo mejor resuelto. En carretera abierta se percibe más asentado, con menos nervio que el A pero más seguridad direccional. Según versiones, hubo 1.6, 1.9 y 2.0, y el carácter se volvió más rutero: mantener velocidad constante resulta fácil y agradable.

¿Qué motores tuvo el Opel Manta y cuál es su carácter?

La gama giró en torno a motores gasolina de 4 cilindros, típicamente 1.6, 1.9 y 2.0, con enfoque en par utilizable y mantenimiento razonable. No es un coche de estiradas agresivas; se disfruta por cómo empuja desde medio régimen y por el ritmo sostenido. Esa respuesta lineal te invita a enlazar curvas sin brusquedad, usando el cambio con precisión más que con prisa.

¿Cómo es la experiencia de un Opel Manta GT/E y qué lo diferencia?

El Manta GT/E fue la cara más deportiva, asociada a 2.0 de mejor respuesta y puesta a punto más firme. Se siente más directo: apoyas, giras y el coche dibuja la trayectoria con menos balanceo, manteniendo ese tacto clásico de tracción trasera. La aceleración no abruma, pero sí acompaña con un empuje más lleno y un sonido más presente, ideal para carreteras secundarias.

¿Qué tal es el Opel Manta en ciudad y en el día a día?

En ciudad se nota su tamaño de coupé clásico: capó largo y radio de giro de otra época, pero la conducción es muy “analógica”, fácil de dosificar. La visibilidad lateral es buena, y el coche transmite lo que pasa bajo las ruedas a baja velocidad. En el uso diario, lo mejor es su sencillez: mecánica accesible, conducción relajada y un ritmo natural, sin necesidad de forzarlo.

¿Cómo es la tracción trasera del Manta y qué sensaciones aporta?

La tracción trasera define el Manta: al acelerar en apoyo sientes cómo empuja desde atrás y cómo el coche quiere colocarse con el gas. No es un coche moderno con ayudas; el control viene de tus manos y de tu pie derecho. En seco ofrece una conducción muy redonda, y en mojado exige respeto: progresividad, neumáticos correctos y trazadas limpias para disfrutar con confianza.

¿Qué puntos débiles típicos tiene el Opel Manta a nivel de fiabilidad?

Como clásico, su fiabilidad depende más del estado que del diseño. Los puntos habituales son óxidos en bajos, pasos de rueda y zonas estructurales, además de instalación eléctrica envejecida. También pueden aparecer fugas en motor o transmisión por juntas fatigadas. Al conducir, un Manta sano se nota: ralentí estable, cambio sin rascadas y dirección sin holguras; si vibra o flota, requiere revisión.

¿En qué debo fijarme al comprar un Opel Manta clásico?

Lo primero es la corrosión: un Manta con óxido serio cambia totalmente el presupuesto. Comprueba alineación de carrocería, suelos, torretas y estado del eje trasero. En prueba dinámica, busca una dirección precisa y frenos progresivos; un pedal esponjoso delata trabajo pendiente. Valora originalidad de interiores y cuadro, porque encontrar piezas específicas puede costar tiempo y dinero, aunque haya recambio.

¿Cómo es el interior del Opel Manta y qué ambiente crea?

El interior mezcla deportividad sencilla y ergonomía clásica: asientos bajos, volante cerca y cuadro con lectura directa. No hay pantallas ni filtros, y eso se siente al conducir: escuchas la mecánica, notas la carretera y te concentras en el trazado. En versiones mejor equipadas, el acabado sube con relojes más completos y detalles deportivos. Es un habitáculo que te pone en “modo carretera” sin distraerte.

¿Qué consumo puede esperarse y cómo influye en la conducción?

En un Manta bien afinado, el consumo depende mucho del motor y del pie, pero el enfoque es de gasolina atmosférica clásica: a ritmo constante resulta razonable, y sube si buscas respuesta en carreteras reviradas. La sensación es que el coche premia la conducción suave: mantener inercia, cambios oportunos y aceleración progresiva. No invita a ir a golpes, sino a fluir, y ahí es donde mejor rinde.

¿Qué valor tiene el Opel Manta como clásico y por qué interesa hoy?

El Manta combina imagen setentera/ochentera, tracción trasera y una mecánica relativamente sencilla, lo que lo hace atractivo para coleccionismo disfrutable. Su valor suele crecer más cuando está sano de chapa, con especificación correcta y mantenimiento documentado. En carretera ofrece algo difícil de replicar: tacto mecánico, conexión directa y una estética que se siente también desde el asiento, como si el coche “respirara” con el asfalto.

Rivales de Opel Manta

El Opel Manta fue la respuesta de Opel a una época en la que los coupés compactos debían equilibrar diseño, uso diario y una mecánica suficientemente viva como para disfrutar en carreteras secundarias.

Nacido con vocación de gran serie, se posicionó como un deportivo accesible: largo capó, línea baja y una puesta a punto pensada para conducir “a ritmo” sin renunciar a la practicidad.

Su rivalidad natural se entendía en dos frentes.

Por un lado, el pulso directo con los coupés compactos europeos que dominaban el imaginario de finales de los 60 y 70; por otro, la batalla interna del mercado alemán por ofrecer el mejor equilibrio entre prestaciones, precio y calidad de fabricación.

En ese contexto, el Opel Manta se cruzó con adversarios de peso:

Ford Capri: el antagonista más evidente.

Ambos jugaban la carta del coupé popular, pero el Capri solía ofrecer una gama mecánica más amplia y escalonada (incluyendo versiones de mayor cilindrada), mientras que el Manta destacaba por un enfoque más racional: equilibrio general, conducción predecible y consumos más contenidos en sus motorizaciones habituales.

Volkswagen Scirocco: una rivalidad de filosofía.

Donde el Manta apostaba por el coupé clásico de propulsión y estética “long bonnet”, el Scirocco proponía un formato más moderno y compacto, con tracción delantera y una orientación más práctica en el día a día.

En prestaciones puras podían acercarse según versión, pero el tacto y la arquitectura mecánica los separaban claramente.

Renault 15/17: la alternativa francesa que combinaba confort, diseño y una personalidad distinta.

Frente a la sobriedad alemana del Manta, los Renault 15/17 ofrecían una interpretación más ligera y cómoda del coupé, con un planteamiento también orientado al uso cotidiano, pero con soluciones y puesta a punto más “touring”.

Toyota Celica: el invitado japonés que empezó a ganar presencia en Europa por fiabilidad, equipamiento y acabados bien resueltos.

El Celica se convirtió en un rival creciente: similar en concepto de coupé compacto, con mecánicas de cilindrada contenida pero eficientes, y una reputación de durabilidad que presionaba a los europeos.

En conjunto, el Opel Manta defendía una receta clara: un coupé que no exigía concesiones en el día a día, pero que mantenía el encanto de la conducción clásica.

Esa mezcla de imagen, accesibilidad y sensaciones “de coche bien asentado” fue la base de su rivalidad con un grupo de modelos que, cada uno a su manera, definieron el coupé compacto de su era.

Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Arquitectura Tracción
Opel Manta (A 1.9 S aprox.) 1897 90 L4 atmosférico Trasera
Ford Capri (1.6 GT aprox.) 1599 88 L4 atmosférico Trasera
Volkswagen Scirocco (1.6 aprox.) 1588 85 L4 atmosférico Delantera
Renault 15 (1.6 TL aprox.) 1565 90 L4 atmosférico Delantera
Toyota Celica (1600 ST aprox.) 1588 88 L4 atmosférico Trasera

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026