Nissan Gloria 89 CV: cómo se siente conducirlo
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Sobre la marca de coches Nissan
Nissan combina diseño funcional, eficiencia y una apuesta sólida por la electrificación. Al volante, la entrega de par inmediata y la respuesta suave en ciudad invitan a una conducción relajada, mientras que en carretera destaca por su estabilidad y un tacto de dirección preciso. Recorremos su gama, sus enfoques híbridos y eléctricos y lo que puedes esperar en uso real, según tu estilo de conducción.Versiones de Nissan Gloria
3.0L 6 cil Manual (1993 - 1994 )
PA 30 (1970 - 1971 )
PA30 (1967 - 1972 )
Información sobre Nissan Gloria
¿Qué es el Nissan Gloria y qué lugar ocupa en la historia de Nissan?
El Nissan Gloria es una berlina japonesa de enfoque ejecutivo, nacida como Prince Gloria a finales de los 50 y absorbida por Nissan tras la fusión. Durante décadas compartió base con el Nissan Cedric, priorizando confort, presencia y rodadura suave. Al volante se percibe como un coche de viajes largos: dirección asentada, suspensión pensada para filtrar y un tacto general más de “salón rodante” que de deportivo.¿Cómo es su diseño y qué transmite en carretera?
Su silueta suele ser clásica y seria: capó largo, proporciones de berlina grande y detalles cromados en generaciones antiguas; en las más modernas, líneas más tensas y ópticas rectangulares. En marcha, esa estética se traduce en aplomo: se siente ancho, estable y con una pisada que invita a mantener cruceros constantes. No es un coche que “pida” curvas, sino carreteras abiertas y conducción fluida.¿Qué motores se han ofrecido y cómo se sienten conduciendo?
Según generación, el Gloria montó seis cilindros en línea y V6, además de opciones diésel y, en etapas clave, el reputado V6 turbo VG20DET y más tarde motores VQ. En conducción, los seis cilindros destacan por entrega progresiva y ausencia de vibraciones: aceleras y la velocidad sube con calma, sin asperezas. Los turbo aportan más par a medio régimen, útiles para adelantamientos sin esfuerzo.¿Qué tal es la comodidad de suspensión y el aislamiento?
El Gloria se concibió para confort: suspensiones que priorizan el filtrado y un enfoque claro a la insonorización, especialmente en generaciones de los 80-90 orientadas a mercado doméstico. La sensación típica es de coche “pesado” en el buen sentido: atraviesa juntas, baches y asfalto roto con serenidad. En autopista, el ruido mecánico queda lejos, y la carrocería mantiene compostura sin rebotes secos.¿Cómo es el interior y la posición de conducción?
El habitáculo suele ofrecer asientos amplios, mullido generoso y una ergonomía orientada al uso diario, con mandos grandes y lectura fácil en generaciones clásicas. En marcha, el puesto transmite control sin tensión: buena visibilidad frontal y una postura más relajada que deportiva. En versiones superiores, se encuentran acabados más cuidados y equipamiento de confort (climatización, ajustes eléctricos), reforzando esa sensación de berlina para viajar.¿Qué comportamiento dinámico ofrece: es más cómodo o más ágil?
Es un coche de equilibrio hacia la comodidad. La dirección tiende a ser más asistida y el chasis busca estabilidad, no reacciones rápidas. En curva enlazada, el Gloria invita a trazar con suavidad, apoyándose en su batalla y su peso para mantenerse plantado. A ritmo normal se siente redondo y seguro; si se fuerza, aparece balanceo y un carácter más subvirador, típico de berlinas confort.¿Es un coche adecuado para usar hoy a diario?
Depende de la generación y del estado, pero su enfoque de berlina grande sigue siendo agradable en el día a día: buena calidad de rodadura y motores suaves para ciudad y periferia. Eso sí, el tamaño se nota al aparcar y el consumo puede ser elevado en seis cilindros antiguos. Con mantenimiento al día, la experiencia cotidiana es descansada, con un tacto “analógico” que muchos buscan.¿Qué consumo y costes de uso puedo esperar?
En motores de seis cilindros atmosféricos, lo habitual es un consumo sensible al peso y a desarrollos largos: si conduces suave, la cifra se contiene, pero en ciudad sube con facilidad. Los turbo pueden gastar más si se aprovecha el empuje. La sensación al volante ayuda a ahorrar: pide ritmo constante, sin acelerones. Neumáticos, frenos y fluidos son de berlina grande: mantenimiento correcto, sin improvisar.¿Qué fiabilidad tiene y qué puntos conviene revisar antes de comprar?
En general, Nissan/Prince buscó durabilidad, pero la edad manda. Revisa óxidos en bajos y pasos de rueda en generaciones antiguas, estado de refrigeración, manguitos y juntas. En automáticos, confirma cambios suaves y aceite ATF en buen estado. En turbo, vigila fugas, soplado y mantenimiento. Al conducir, un Gloria sano debe ir fino: ralentí estable, temperatura firme y ausencia de vibraciones raras.¿Qué versiones son más interesantes para entusiastas y por qué?
Las versiones con seis cilindros y, especialmente, las turbo como VG20DET en ciertas generaciones, son atractivas por su mezcla de confort y respuesta. No convierten al Gloria en deportivo, pero añaden ese empuje elástico para adelantamientos y carreteras rápidas. También interesan acabados “Brougham” o similares por equipamiento y atmósfera de lujo. La experiencia es de gran turismo japonés: viajar rápido, sin drama y con suavidad.¿Qué diferencia al Nissan Gloria del Nissan Cedric?
Tradicionalmente compartieron plataforma y mecánicas, actuando como “gemelos” con diferencias de diseño, acabados y posicionamiento según época. El Gloria solía enfatizar una imagen algo más distinguida o moderna, mientras el Cedric podía ser más conservador, según generación y mercado. En conducción, la base es similar: confort, estabilidad y motores suaves. La elección suele ser emocional: el frontal, el interior y el nivel de equipamiento.¿Cómo es la experiencia de conducción en autopista y en ciudad?
En autopista es donde el Gloria brilla: a velocidad constante se siente asentado, con suspensión que filtra y motores que giran relajados, especialmente con cambio automático. La dirección invita a pequeñas correcciones, sin nerviosismo. En ciudad, su tamaño y radio de giro pueden exigir paciencia; aun así, la suavidad del seis cilindros y la entrega progresiva hacen que se mueva con elegancia entre semáforos, sin tirones ni aspereza mecánica.Rivales de Nissan Gloria
El Nissan Gloria ocupa un lugar especial en la historia del automóvil japonés: una gran berlina (y en algunas generaciones también con carrocerías más orientadas al uso ejecutivo) concebida para combinar presencia, confort de marcha y un rendimiento solvente.
A lo largo de sus distintas etapas —desde sus primeras iteraciones hasta su madurez en los años 80 y 90—, el Gloria fue afinando su propuesta: más aislamiento, más tecnología y, en determinadas versiones, motores de seis cilindros con ambición dinámica.
En el mercado doméstico japonés, su rivalidad no se medía tanto por la potencia bruta, sino por la calidad de rodadura, la finura mecánica y el prestigio asociado a cada gama.
Dentro de ese tablero competitivo, el Toyota Crown fue el contrincante más constante: una referencia en berlinas de representación, con enfoque conservador, alto refinamiento y una reputación forjada en décadas.
Frente al Crown, el Gloria solía ofrecer un carácter algo más expresivo en diseño y, según versión, una orientación ligeramente más “driver-focused” sin renunciar al confort.
La elección entre ambos tendía a resolverse por matices: tacto de suspensión, silencio a velocidad sostenida y el tipo de motor que cada comprador prefería (atmósferico suave o turbo con más empuje).
Si el Crown representaba la tradición, el Toyota Mark II aparecía como la alternativa racional y dinámica dentro del universo Toyota: más compacto, más ligero y con un posicionamiento que a menudo priorizaba agilidad y coste de uso.
Ahí, el Gloria respondía con mayor empaque y una sensación de coche “de un segmento superior”, especialmente en equipamiento y confort.
Para quien buscaba una berlina seria pero con un punto más práctico, el Mark II era tentación; para quien quería presencia y aplomo, el Gloria jugaba sus cartas con contundencia.
En el entorno más premium, el Mazda Luce (conocido en algunos mercados como 929) añadía una rivalidad diferente: diseño de corte más internacional y un enfoque de confort elegante, con mecánicas de seis cilindros que apostaban por suavidad.
El Gloria, frente a él, se diferenciaba por la amplitud de su oferta y por una identidad muy Nissan: motores robustos y la posibilidad de variantes con más nervio, sin perder esa cualidad de “gran turismo de traje” tan propia de las berlinas japonesas de la época.
Nota editorial: “Nissan Gloria” abarca múltiples generaciones (1959–2004) y una gama muy amplia de motores.
Para ofrecer una comparación técnica clara y útil, la tabla siguiente toma como referencia una configuración representativa y muy reconocible de la era moderna del modelo (Gloria Y33, segunda mitad de los 90) frente a rivales japoneses equivalentes de su periodo.
| Modelo | Arquitectura motor | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Cilindros | Alimentación |
| Nissan Gloria (Y33 3.0 VQ30DET) | Delantero longitudinal | 2.987 | 270 | 6 | Turbo |
| Toyota Crown (S150 3.0 2JZ-GE) | Delantero longitudinal | 2.997 | 220 | 6 | Atmosférico |
| Toyota Mark II (X100 2.5 1JZ-GTE) | Delantero longitudinal | 2.491 | 280 | 6 | Turbo |
| Mazda Luce / 929 (HC 3.0 V6) | Delantero longitudinal | 2.954 | 200 | 6 | Atmosférico |
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