Nissan 240 C: 109 CV y 6 cilindros, confort clásico

Con 109 CV, el Nissan 240 C entrega una potencia serena que se traduce en aceleraciones progresivas y una conducción sin sobresaltos. Su 6 cilindros de 2.393 cc aporta un tacto fino y continuo: menos vibración, más fluidez al ganar velocidad. En carretera invita a mantener cruceros relajados, con una respuesta elástica que acompaña adelantamientos medidos y un confort de marcha pensado para viajar.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Nissan 240 C? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Nissan - Logo

Sobre la marca de coches Nissan

Nissan combina diseño funcional, eficiencia y una apuesta sólida por la electrificación. Al volante, la entrega de par inmediata y la respuesta suave en ciudad invitan a una conducción relajada, mientras que en carretera destaca por su estabilidad y un tacto de dirección preciso. Recorremos su gama, sus enfoques híbridos y eléctricos y lo que puedes esperar en uso real, según tu estilo de conducción.

Versiones de Nissan 240 C

2 (1972 )

Nissan 240 C - 2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.998 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1260 kg
Longitud
4.700 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.470 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.0L 4 cil Manual (1974 )

Nissan 240 C - 2.0L 4 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.982 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1260 kg
Longitud
4.700 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.470 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.2 (1972 )

Nissan 240 C - 2.2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.164 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1385 kg
Longitud
4.700 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.470 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.4 (1972 )

Nissan 240 C - 2.4 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.393 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
109 CV
Potencia (kW)
82 kW
Potencia (PS)
111 PS
Par
200 Nm
Peso
1300 kg
Longitud
4.700 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.470 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Nissan 240 C

¿Qué es el Nissan 240C y qué lugar ocupa en la historia de Nissan?

El Nissan 240C fue una berlina grande de finales de los 70 y primeros 80, pensada para viajar con aplomo y comodidad. En muchos mercados se relaciona con la familia Cedric/Gloria, con enfoque más formal que deportivo. Al volante transmite “coche grande”: dirección suave, balanceo progresivo y una pisada pensada para autopista. Es un clásico discreto, con presencia y mucha cultura de carretera.

¿Cómo se siente su motor de 2.4 litros en conducción real?

Su denominación “240” suele asociarse a un 2.4 litros atmosférico, de entrega lineal y respuesta calmada. No empuja con brusquedad: construye velocidad con suavidad, ideal para una conducción relajada. En ciudad agradeces el par a bajo régimen y en carretera destaca por ir “desahogado” si mantienes el motor en su zona media. Es más de ritmo constante que de aceleraciones.

¿Qué tal es en carretera: estabilidad, confort y aislamiento?

En autopista el Nissan 240C se disfruta por su carácter de berlina clásica: suspensión blanda, baches filtrados y una sensación de flotación controlada. La estabilidad es honesta si conduces con anticipación; no es un coche para enlazar curvas rápido, sino para trazar amplio y dejarlo asentarse. El aislamiento suele ser correcto para su época, con rumor mecánico presente pero nada invasivo.

¿Cómo es su comportamiento en ciudad y maniobrabilidad?

En ciudad se nota su tamaño y su enfoque señorial. La dirección tiende a ser ligera, lo que ayuda a maniobrar, aunque el radio de giro y la longitud piden espacio. La conducción es tranquila: arranques suaves, cambios a ritmo bajo y buena visibilidad de conjunto típica de clásicos. Si lleva cambio automático, la experiencia es todavía más relajada, tipo “crucero urbano”.

¿Qué transmisión es más habitual y qué aporta al tacto de conducción?

En el 240C son comunes cajas manuales de 4/5 relaciones y automáticas de 3 velocidades, según mercado y año. La manual aporta control y sensación mecánica clásica, con recorridos largos. La automática encaja con su personalidad: salidas suaves, cambios poco perceptibles y un ritmo de viaje continuo. No busca deportividad; busca que llegues descansado, con el motor girando redondo.

¿Qué consumo puede esperarse y cómo se traduce en uso diario?

Como berlina grande atmosférica de su era, su consumo suele ser claramente superior al de un compacto moderno: depende de carburación, puesta a punto y transmisión. En uso real se disfruta más con conducción fluida, evitando acelerones. A ritmo constante el motor agradece ir estable, y el consumo se contiene. En ciudad, el peso y la aerodinámica de época penalizan, pero compensa con suavidad.

¿Qué puntos fuertes tiene para comprarlo como clásico hoy?

El Nissan 240C seduce por su elegancia sobria, su conducción cómoda y su aura de “gran turismo” japonés de otra época. Es un clásico utilizable: posición de conducción amplia, suspensión confortable y mecánica generalmente simple. También ofrece diferenciación: no es el clásico obvio, y eso se nota en concentraciones. Si buscas viajar con calma y presencia, encaja especialmente bien.

¿Qué debes revisar antes de comprar: óxidos, mecánica y detalles críticos?

Prioriza la corrosión: bajos, pasos de rueda, aletas, torretas y puntos de drenaje. Revisa el sistema de refrigeración (radiador, manguitos, termostato) y posibles fugas de aceite típicas de la edad. Comprueba carburación, arranque en frío y estabilidad del ralentí. En transmisión automática, vigila cambios suaves y color del ATF. Interior y cromados pueden encarecer una restauración.

¿Cómo es el interior y qué sensación transmite en marcha?

El habitáculo suele apostar por comodidad: asientos anchos, mullido generoso y una postura de conducción más “salón” que deportiva. En marcha notas esa filosofía: vas sentado alto y relajado, con mandos sencillos y una instrumentación clara. Los materiales dependen del acabado, pero el conjunto transmite robustez. Es un coche para conversar, escuchar el motor de fondo y dejar pasar kilómetros.

¿Qué mantenimiento básico recomienda para que conduzca fino?

Una puesta a punto marca la diferencia: encendido (bujías, cables, avance), carburación o alimentación, filtros y ajuste de ralentí. Cambia todos los fluidos (aceite, refrigerante, frenos, diferencial) y revisa latiguillos y bomba de freno. Silentblocks y amortiguadores devuelven aplomo y frenada más segura. Con neumáticos adecuados y alineación correcta, el 240C recupera esa serenidad clásica.

¿Es un coche apto para viajes largos hoy y qué mejoras discretas tienen sentido?

Sí, si está sano: su punto fuerte es viajar. Para hacerlo más usable sin perder esencia, monta neumáticos de calidad en medida equivalente, mejora iluminación con bombillas modernas compatibles y revisa frenos a fondo. Un radiador en buen estado y ventilación correcta evitan sustos en verano. Mantén la suspensión con componentes equivalentes OEM para conservar su “alfombra” característica en autopista.

¿Qué versión exacta es la mejor y cómo identificarla?

La “mejor” depende de tu uso: para confort, busca el acabado más equipado y, si viajas, la transmisión que prefieras. Para fiabilidad, prioriza unidad original y mantenida, más que especificación. Identifícala por placa VIN, códigos de motor, emblemas y documentación del mercado. Un historial claro y una carrocería sin óxido valen más que un extra concreto en un 240C.

Rivales de Nissan 240 C

El Nissan 240 C ocupa un lugar muy particular en la historia de Nissan: fue la interpretación japonesa del gran turismo/berlina de representación de finales de los 70, con una silueta de tres volúmenes, enfoque rutero y un motor de seis cilindros pensado para viajar con suavidad más que para buscar el cronómetro.

En su época, su rivalidad no se libraba tanto en la aceleración pura como en la forma de entregar la potencia, el silencio de marcha y la sensación de “coche grande” en autopista: dirección más asentada, batalla generosa y un planteamiento de confort con aspiraciones premium. En ese terreno, el Nissan 240 C se midió de forma natural con berlinas y coupés de seis cilindros que combinaban presencia, refinamiento mecánico y cierta ambición de estatus.

Por un lado, el Toyota Crown 2600 (en versiones de seis cilindros) representaba el enfoque más conservador y señorial: un coche pensado para durar, con tacto suave y una entrega progresiva, muy alineado con el uso de chófer o familiar acomodado.

Frente a él, el Nissan 240 C solía ofrecer una personalidad algo más “gran turismo”, con un equilibrio entre confort y respuesta suficiente para no sentirse pesado al ritmo de autopista. La comparación con el Mazda Cosmo (de motor rotativo) es distinta: aquí la rivalidad es ideológica.

Mazda apostaba por la sofisticación técnica del Wankel y una forma de ganar velocidad por elasticidad y régimen, mientras el Nissan 240 C defendía la nobleza del seis en línea, el par utilizable y la serenidad mecánica en cruceros prolongados.

Dos maneras de entender el lujo japonés de la época: innovación frente a clasicismo bien ejecutado. Mirando a Europa, el BMW 528 (E12) fue el rival aspiracional en el imaginario de muchos mercados: seis cilindros, enfoque de berlina más dinámica y una puesta a punto con mayor intención deportiva.

En ese duelo, el Nissan 240 C suele responder con su argumento de confort, facilidad de uso y una entrega menos exigente: menos “afilado”, pero más relajado en conducción turística y en largos recorridos.
Modelo Cilindrada Arquitectura Potencia
Nissan 240 C 2.393 cc 6 cilindros en línea (gasolina) aprox.

130–140 CV
Toyota Crown 2600 2.563 cc 6 cilindros en línea (gasolina) aprox.

125–140 CV
Mazda Cosmo (rotativo) ~982 cc (2 rotores) Motor rotativo Wankel (gasolina) aprox.

120–135 CV
BMW 528 (E12) 2.788 cc 6 cilindros en línea (gasolina) aprox.

165–177 CV

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026