Mitsubishi Diamante 238 CV V6 3.0: elegancia con pulso
Con 238 CV, el Mitsubishi Diamante entrega aceleraciones fluidas que se sienten contundentes sin perder finura. Su V6 de 6 cilindros y 2.970 cc aporta un empuje progresivo, ideal para incorporaciones y adelantamientos con margen, y un sonido grave que acompaña sin fatigar. En autopista mantiene un ritmo alto con serenidad, y en ciudad responde con suavidad, transmitiendo una conducción de berlina cómoda y segura.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Mitsubishi Diamante? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Mitsubishi
Mitsubishi ha construido su reputación combinando ingeniería práctica y carácter aventurero. Al volante, se percibe una dirección precisa y una respuesta progresiva que transmite confianza tanto en ciudad como en carretera. Su tradición en sistemas de tracción y el enfoque en eficiencia marcan una gama pensada para viajes largos y el uso diario. Si buscas equilibrio entre robustez, seguridad y confort, Mitsubishi encaja.Versiones de Mitsubishi Diamante
3.0L 6 cil 238 cv Automática Sedán (1996 - 2001 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.970 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
238 CV
Potencia (kW)
177 kW
Potencia (PS)
241 PS
Par
310 Nm
Peso
1550 kg
Longitud
4.810 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
3.5 (1995 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
3.495 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
205 CV
Potencia (kW)
153 kW
Potencia (PS)
208 PS
Par
306 Nm
Peso
1550 kg
Longitud
4.810 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
3.5L 6 cil 202 cv Sedán (2003 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
3.495 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
202 CV
Potencia (kW)
151 kW
Potencia (PS)
205 PS
Par
313 Nm
Peso
1560 kg
Longitud
4.940 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
ES (2004 )
Carrocería
Sedán
Combustible
-
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
3.489 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
205 CV
Potencia (kW)
153 kW
Potencia (PS)
208 PS
Par
313 Nm
Peso
1590 kg
Longitud
4.980 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
1.440 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
72 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
13,1 L/100
Consumo carretera
9,4 L/100
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Mitsubishi Diamante
¿Qué es el Mitsubishi Diamante y qué lugar ocupa en la gama?
El Mitsubishi Diamante fue la berlina grande de la marca (segmento E) entre 1990 y 2005 según mercados, colocándose por encima del Galant. Con carrocerías sedán y, en algunos países, familiar, buscaba tacto de “gran turismo” más que deportividad pura. Al volante se percibe ancho, aplomado y silencioso: una propuesta para devorar kilómetros con pausa, con una dirección pensada para viajar más que para atacar curvas.¿Qué motores y potencias son las más habituales en el Diamante?
Su oferta varió, pero son comunes V6 de 2.5 a 3.5 litros, con potencias aproximadas entre 170 y 240 CV, además de algún cuatro cilindros en ciertos mercados. La sensación típica es de empuje progresivo y suave, con respuesta llena desde medio régimen más que una estirada explosiva. En autopista, el V6 mantiene cruceros con poca tensión mecánica, transmitiendo una reserva de par muy “americana”.¿Cómo se siente la conducción: suspensión, dirección y estabilidad?
El Diamante prioriza confort: suspensiones de tarado blando-medio que filtran juntas y baches con un balanceo contenido para su tamaño. En recta se muestra muy estable, con una pisada larga y un aislamiento que reduce fatiga. La dirección suele ser asistida y ligera, pensada para maniobras y ciudad; en carreteras reviradas invita a un ritmo fluido, no a cambios de apoyo agresivos.¿Qué consumos reales puedes esperar en uso diario?
Con V6, lo normal es moverse alrededor de 10–13 l/100 km en uso mixto, subiendo en ciudad y bajando en autopista estable. No es un coche para “ahorrar”, sino para rodar con suavidad y aprovechar su inercia. Si conduces con acelerador fino, el Diamante premia con un viaje relajado y consumo razonable para su cilindrada; si lo exiges, bebe con facilidad.¿Qué tal es el interior: calidad percibida, ergonomía y confort?
El habitáculo apuesta por amplitud y butacas cómodas, con plazas delanteras pensadas para largas distancias. Según versión, ofrece cuero, climatización automática y equipo de sonido cuidado para la época. La sensación al conducir es de berlina “señorial”: mandos suaves, postura natural y un silencio de rodadura notable cuando está bien mantenido. No busca modernidad, sino un ambiente reposado y funcional.¿Qué espacio ofrece en plazas traseras y maletero?
Por tamaño, entrega buenas cotas detrás: piernas y hombros correctos para adultos, con acceso cómodo en carrocería sedán. El maletero suele rondar cifras típicas del segmento, aproximadamente 450–500 litros según generación, suficiente para equipaje de cuatro. En marcha se percibe como un coche “grande de verdad”: la longitud y la batalla se traducen en estabilidad y sensación de viajar en una cabina amplia.¿Qué equipamiento y tecnología destacaban en su época?
En los años 90 y principios de 2000, el Diamante podía incorporar ABS, airbags frontales, control de tracción en algunas versiones, climatizador, asientos eléctricos y, según mercado, detalles como control de crucero. La experiencia se apoya en ese equipamiento: mantienes velocidad con serenidad, climatizas con precisión y disfrutas de un rodar cómodo. Es tecnología orientada al bienestar, no al “gadget”.¿Es un coche fiable? ¿Qué puntos conviene revisar antes de comprar?
Bien cuidado puede ser duradero, pero exige mantenimiento constante. Revisa historial de distribución (correa en muchos V6), estado de la caja automática, fugas en refrigeración y posibles consumos de aceite por edad. Comprueba también silentblocks, amortiguadores y frenos: en un coche pesado se notan mucho. Cuando todo está al día, transmite solidez y suavidad; cuando no, aparecen vibraciones y cambios de marcha toscos.¿Qué averías o problemas típicos se ven con más frecuencia?
Por antigüedad, lo habitual son fallos eléctricos menores (elevalunas, cierres), desgaste de soportes de motor, sensores y componentes de encendido. En automáticos, el mantenimiento del ATF es clave para evitar tirones. También puede haber corrosión en unidades expuestas a sal. En conducción, esos problemas se sienten como ralentí irregular, pérdida de finura o golpes al engranar; señales claras para negociar o descartar.¿Qué mantenimiento recomendado ayuda a conservar su tacto “de berlina”?
Cambios de aceite y filtros estrictos, refrigerante renovado y, si lleva correa, sustitución en plazo con bomba de agua. En automático, ATF y filtro según especificación; en frenos, líquido y latiguillos por edad. Una alineación correcta y neumáticos de calidad devuelven su aplomo. Con esto, el Diamante recupera esa sensación de deslizamiento: dirección uniforme, suspensión silenciosa y motor V6 redondo, sin asperezas.¿Qué versiones o generaciones del Diamante son más interesantes?
La segunda generación (mediados de los 90 a principios de los 2000, según mercado) suele gustar por equilibrio entre equipamiento y madurez técnica. Las variantes V6 más capaces (3.0 o 3.5) encajan con su carácter rutero, ofreciendo reserva para adelantamientos sin bajar marchas. Busca unidades con mantenimiento documentado y especificación alta: son las que mejor reproducen la idea del modelo, confortable y viajera.¿Para quién tiene sentido hoy un Mitsubishi Diamante?
Tiene sentido para quien quiere una berlina grande clásica, cómoda y con tacto V6, y acepta consumos y mantenimiento de coche veterano. Es ideal para desplazamientos tranquilos, autopista y uso recreativo, más que para ciudad diaria. Conducirlo es volver a una época de suspensiones confortables y motores elásticos: te invita a viajar sin prisa, con el sonido grave de fondo y una pisada estable.Rivales de Mitsubishi Diamante
Mitsubishi Diamante fue la apuesta de Mitsubishi por una berlina de vocación ejecutiva, pensada para combinar suavidad de marcha, calidad de rodadura y un enfoque tecnológico propio de su época.Nacido para competir en el territorio de las berlinas grandes de los 90 y primeros 2000, el Mitsubishi Diamante buscó diferenciarse con motores V6 de funcionamiento sedoso, un planteamiento confortable y una relación valor/equipamiento que, en muchos mercados, se percibía más “completa” frente a rivales de precio superior. En su rivalidad natural aparecen tres nombres que marcaron el segmento: Toyota Avalon, Nissan Maxima y Honda Legend.
Cada uno representa una forma distinta de entender la berlina de representación accesible. El Toyota Avalon se posicionó históricamente como el referente del confort sin complicaciones: motor V6 de gran cilindrada, respuesta lineal y una puesta a punto orientada a viajar con un aislamiento muy cuidado.
Frente a él, el Mitsubishi Diamante solía ofrecer un carácter ligeramente más europeo en tacto de chasis (según generación y mercado), con un equilibrio interesante entre aplomo y suavidad, aunque el Avalon acostumbraba a destacar por refinamiento y percepción de durabilidad. El Nissan Maxima, por su parte, jugó la carta de la berlina “del conductor” dentro del segmento generalista.
Con V6 con buen pulso y una entrega más viva, el Maxima tendía a sentirse más directo en aceleración y reacciones.
El Mitsubishi Diamante respondía con un enfoque más orientado a la fluidez: menos énfasis en lo deportivo puro y más en la calidad de marcha para largas distancias, con un sonido mecánico redondo y un tacto general más calmado. En el caso del Honda Legend, el rival es más “premium” en planteamiento: mayor sofisticación técnica (según versión y año), un nivel de acabado elevado y un carácter muy refinado.
Aquí el Mitsubishi Diamante compite desde la racionalidad: motor V6 solvente, equipamiento generoso y un coste de acceso normalmente más contenido, aunque el Legend suele imponerse en empaque y en la sensación de ingeniería “a gran escala”. En conjunto, la rivalidad del Mitsubishi Diamante se entiende como la de una berlina grande con ambición ejecutiva que busca convencer por equilibrio: V6 agradables, confort realista y una propuesta completa.
Frente a rivales que brillan por refinamiento extremo, dinamismo más marcado o estatus, el Diamante responde con un conjunto coherente y enfocado a viajar con serenidad.
| Modelo | Cilindrada | Arquitectura | Potencia (CV) |
| Mitsubishi Diamante | 2.5–3.5 L | V6 | 170–240 |
| Toyota Avalon | 3.0 L | V6 | 192 |
| Nissan Maxima | 3.0 L | V6 | 190–222 |
| Honda Legend | 3.2–3.5 L | V6 | 205–300 |
Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.
Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026