Mitsubishi Challenger 242 CV V6 3.5: potencia con aplomo

Con 242 cv, el Mitsubishi Challenger entrega una aceleración llena y progresiva que se siente segura al incorporarte o adelantar. Su motor de 6 cilindros y 3.496 cc aporta un empuje continuo, con un sonido grave que acompaña sin fatigar. Es un 4x4 pensado para viajar con calma y solvencia, y para salir del asfalto con tracción y confianza cuando el camino se complica.

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Sobre la marca de coches Mitsubishi

Mitsubishi ha construido su reputación combinando ingeniería práctica y carácter aventurero. Al volante, se percibe una dirección precisa y una respuesta progresiva que transmite confianza tanto en ciudad como en carretera. Su tradición en sistemas de tracción y el enfoque en eficiencia marcan una gama pensada para viajes largos y el uso diario. Si buscas equilibrio entre robustez, seguridad y confort, Mitsubishi encaja.

Versiones de Mitsubishi Challenger

2.3 (1996 )

Mitsubishi Challenger - 2.3 - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
7
Cilindrada
2.300 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1836 kg
Longitud
4.540 mm
Anchura
1.780 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.3L 4 cil SUV (1997 )

Mitsubishi Challenger - 2.3L 4 cil SUV - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
7
Cilindrada
2.300 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1830 kg
Longitud
4.540 mm
Anchura
1.780 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.8 D (1996 )

Mitsubishi Challenger - 2.8 D - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
Diésel
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
7
Cilindrada
2.835 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
138 CV
Potencia (kW)
103 kW
Potencia (PS)
140 PS
Par
320 Nm
Peso
1810 kg
Longitud
4.540 mm
Anchura
1.780 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3 (1996 )

Mitsubishi Challenger - 3 - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
7
Cilindrada
2.972 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
182 CV
Potencia (kW)
136 kW
Potencia (PS)
185 PS
Par
270 Nm
Peso
1836 kg
Longitud
4.540 mm
Anchura
1.780 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3.5 (1996 )

Mitsubishi Challenger - 3.5 - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
5
Plazas
7
Cilindrada
3.496 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
242 CV
Potencia (kW)
180 kW
Potencia (PS)
245 PS
Par
350 Nm
Peso
1950 kg
Longitud
4.540 mm
Anchura
1.780 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.730 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Mitsubishi Challenger

¿Qué es el Mitsubishi Challenger y qué lo hace especial como 4x4?

El Mitsubishi Challenger (conocido en algunos mercados como Montero Sport/Nativa) es un SUV 4x4 de chasis de largueros, pensado para uso real fuera del asfalto. Se siente robusto: dirección con más peso, suspensiones con recorrido y una carrocería que transmite solidez en pistas. Su enfoque prioriza tracción y resistencia antes que agilidad pura, ideal para rutas, remolque y caminos rotos.

¿Qué motores ofrece el Mitsubishi Challenger y cómo se sienten al volante?

Según año y mercado, monta V6 gasolina (en torno a 3.0–3.5 litros) y diésel 2.5–2.8. Los V6 entregan una respuesta suave y progresiva, con un empuje lineal que acompaña bien en adelantamientos sin brusquedad. Los diésel destacan por el par a bajo régimen: sales con menos esfuerzo en cuestas y en campo, con una sensación de control y “tractor” refinado.

¿Cómo es la conducción en carretera del Mitsubishi Challenger?

En asfalto, su chasis de largueros se traduce en aplomo más que en precisión deportiva. A velocidades legales se percibe estable y cómodo, aunque en curvas enlazadas notarás más balanceo que en un SUV monocasco. La posición de conducción elevada mejora la lectura del tráfico y reduce fatiga. En viajes largos, la sensación dominante es de vehículo grande, calmado y resistente.

¿Qué tal es fuera de carretera: tracción, reductora y capacidades?

En muchas versiones incorpora 4x4 conectable y, según configuración, reductora y bloqueos/ayudas. En pistas rápidas se siente plantado, con suspensión trabajando para filtrar baches. En zonas técnicas, la reductora aporta control milimétrico: bajas despacio, sin forzar frenos, y el par te saca de barro o piedras con suavidad. Es un 4x4 pensado para durar, no para postureo.

¿Qué consumo puedo esperar y qué implica en uso real?

El consumo depende mucho del motor: los V6 suelen moverse en cifras altas en ciudad y moderadas en carretera, mientras que los diésel tienden a ser más contenidos. En la práctica, el Challenger invita a una conducción tranquila: si anticipas y aprovechas el par, viaja desahogado. En campo o con carga, el gasto sube, pero a cambio transmite reserva mecánica y serenidad.

¿Cómo es el interior: espacio, postura y sensación de calidad?

El interior prioriza funcionalidad: mandos grandes, buen acceso y una postura elevada que da dominio visual. El espacio suele ser generoso para pasajeros y carga, con una sensación de cabina “de trabajo” más que de lujo moderno. Los materiales, según generación, pueden ser duros, pero la percepción al uso es de durabilidad. En pistas, agradecerás la ergonomía y la visibilidad.

¿Es buen coche para familia y viajes largos?

Sí, especialmente si valoras espacio y seguridad percibida por tamaño y altura. En carretera, su ritmo natural es estable y descansado, y la suspensión suele filtrar bien irregularidades. Para familia, el maletero y la facilidad para cargar son puntos fuertes. En trayectos largos, la sensación es de ir “encima de todo”, con un coche que no se inmuta ante firme irregular o climatología adversa.

¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos conviene revisar al comprar uno usado?

Como 4x4 con transmisión compleja, conviene revisar historial de aceites de motor, caja, diferenciales y transfer, además de crucetas, fuelles y holguras. En diésel, vigila sistema de refrigeración y estado de inyección/turbo según kilometraje. También revisa óxidos en chasis si vivió en costa o barro frecuente. Un Challenger bien mantenido se nota: cambio suave y tracción silenciosa.

¿Qué versión me conviene: gasolina V6 o diésel?

El V6 encaja si haces más carretera, buscas suavidad y no te preocupa tanto el consumo: acelera con progresividad y suena redondo. El diésel es el aliado para uso mixto, remolque o campo: el par a bajas vueltas reduce esfuerzo, y la conducción se siente más llena desde abajo. Tu elección debería seguir tu rutina: kilómetros, carga y porcentaje real de off-road.

¿Con qué rivales compite y en qué destaca el Mitsubishi Challenger?

Compite con todoterrenos/SUV de chasis como Toyota 4Runner/Prado (según mercado), Nissan Pathfinder clásico o Isuzu MU-X en concepto. El Challenger destaca por equilibrio entre dureza y confort: no es el más refinado moderno, pero transmite confianza mecánica. Su conducción se define por solidez, buena capacidad fuera de asfalto y una sensación de vehículo “honesto” para quien prioriza fiabilidad y tracción.

¿Qué equipamiento y seguridad suelen traer estas generaciones?

Depende del año: es común encontrar ABS, airbags frontales y, en versiones posteriores, control de estabilidad y mejor dotación de confort. En conducción, esto se traduce en más tranquilidad en frenadas sobre firme irregular y más control en maniobras evasivas. El equipamiento suele enfocarse en lo práctico: climatización, buena visibilidad y mandos sencillos, pensados para uso diario y escapadas.

¿Para quién tiene sentido hoy comprar un Mitsubishi Challenger?

Tiene sentido para quien quiere un 4x4 real, con chasis resistente, postura alta y capacidad para caminos sin estar pendiente del suelo. También para quien remolca o vive en zonas con mal firme. No es la opción ideal si buscas tacto ágil urbano o consumos bajos constantes. Su valor está en la sensación de seguridad, reserva mecánica y confianza cuando el asfalto se termina.

Rivales de Mitsubishi Challenger

El Mitsubishi Challenger —conocido en muchos mercados como un derivado directo del Mitsubishi Pajero Sport— se mueve en un territorio muy concreto: el de los SUV de chasis de largueros, pensados para soportar trato duro, remolque y pistas con la misma naturalidad con la que afrontan el día a día.

Su propuesta histórica ha sido clara: mecánicas robustas (especialmente en diésel), construcción tradicional y una orientación práctica, a menudo con 7 plazas según versión y mercado. En su rivalidad natural aparecen nombres que comparten esa receta “de toda la vida”, donde el confort importa, pero el criterio decisivo suele ser la arquitectura, la reductora y la durabilidad del conjunto.

Frente al Toyota 4Runner, el Mitsubishi Challenger suele jugar la carta del equilibrio entre tamaño, peso y sencillez mecánica; el Toyota, por su parte, acostumbra a ofrecer una gama V6 gasolina más extendida en algunos países y una fuerte reputación de valor residual.

El duelo es casi filosófico: el Mitsubishi seduce a quien prioriza funcionalidad y coste de acceso/uso (dependiendo de mercado y generación), mientras el 4Runner apunta a un enfoque más “gran turismo” dentro del 4x4 clásico. Con el Nissan Terrano II (y su entorno de todoterrenos medios de los 90 y 2000), la comparación se entiende por concepto: ambos nacen con mentalidad de trabajo, con diésel de cilindrada contenida y soluciones técnicas probadas.

El Mitsubishi suele destacar por la evolución de sus motores 2.8/3.2 diésel en determinadas generaciones, y por una plataforma que, según versión, admite mejor compromiso entre carga, estabilidad y refinamiento. Si miramos a un rival de enfoque más familiar pero todavía con músculo, el Toyota Land Cruiser Prado eleva el listón en calidad percibida, aislamiento y, a menudo, en ayudas todoterreno más elaboradas según época.

Ahí, el Mitsubishi Challenger responde con una sensación más directa y utilitaria: menos ornamento, más herramienta.

Y frente al Isuzu MU-X, el Challenger (en sus iteraciones cercanas al Pajero Sport) encaja por filosofía: diésel con par, bastidor resistente y un planteamiento de fiabilidad y mantenimiento razonable; el Isuzu suele apoyarse en motores 3.0 diésel muy conocidos por su longevidad. Nota editorial: las especificaciones del Mitsubishi Challenger y sus rivales varían por generación y mercado (Australia, Japón, Sudáfrica, Latinoamérica, etc.).

En la tabla se recogen configuraciones representativas y ampliamente documentadas de versiones comunes en sus respectivas gamas.
Modelo Motor (arquitectura) Cilindrada (cc) Potencia (CV) Par (Nm) Combustible
Mitsubishi Challenger 4 cilindros en línea (4D56T) 2.477 99 240 Diésel turbo
Toyota 4Runner V6 (5VZ-FE) 3.378 183 295 Gasolina
Nissan Terrano II 4 cilindros en línea (TD27T) 2.663 125 278 Diésel turbo
Toyota Land Cruiser Prado 4 cilindros en línea (1KD-FTV) 2.982 163 343 Diésel turbo
Isuzu MU-X 4 cilindros en línea (4JJ1-TC) 2.999 177 380 Diésel turbo

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026