MG YB: 45 CV y 1.250 cc para disfrutar cada curva
Con 45 CV, el MG YB no busca prisas: propone una conducción serena donde cada kilómetro se saborea. Su motor de 4 cilindros y 1.250 cc entrega una respuesta progresiva que se siente fácil de dosificar, ideal para paseos con ritmo constante. La ligereza del conjunto y una dirección que transmite el asfalto convierten cada curva en una conversación directa con la carretera.
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Sobre la marca de coches MG
MG combina herencia británica y enfoque contemporáneo para quien busca una conducción cercana y eficiente. Al ponerte al volante, destaca por una respuesta suave en ciudad, una dirección precisa y un rodar estable en vías rápidas, pensado para el día a día. Su gama actual equilibra diseño, tecnología y practicidad, con una personalidad clara que se percibe desde los primeros kilómetros.Versiones de MG YB
1.3L 4 cil 45 cv (1951 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.250 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
45 CV
Potencia (kW)
34 kW
Potencia (PS)
46 PS
Par
79 Nm
Peso
1060 kg
Longitud
4.170 mm
Anchura
1.510 mm
Altura
1.450 mm
Batalla
2.520 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre MG YB
¿Qué es el MG YB y qué lugar ocupa en la historia de MG?
El MG YB fue una berlina británica de posguerra (1950-1953) que trasladó el tacto deportivo de MG a un formato familiar y elegante. Con carrocería de cuatro puertas y un enfoque más refinado que los deportivos abiertos, ofrecía conducción suave y precisión clásica. Es un modelo de transición: mantiene soluciones tradicionales, pero añade detalles modernos para su época, como mejor equipamiento y acabados cuidados.¿Qué motor monta el MG YB y cómo se siente al volante?
Bajo el capó suele encontrarse un 1.250 cc de cuatro cilindros, carburado, con entrega progresiva y sonido mecánico fino, más de relojería que de golpe. La potencia ronda los 54 CV, suficiente para moverse con dignidad si se conduce con anticipación. En marcha pide ritmo constante, cambios medidos y mantenerlo “alegre” de vueltas, premiando con suavidad y una sensación vintage muy auténtica.¿Cómo son sus prestaciones y qué ritmo permite hoy en carretera?
Con unos 54 CV y un peso contenido para una berlina clásica, el MG YB se defiende en carreteras secundarias a un ritmo sereno. Su velocidad punta ronda los 120 km/h, pero su zona cómoda está por debajo, donde todo fluye sin esfuerzo. Lo mejor es cómo anima a leer la carretera: aceleraciones largas, frenadas anticipadas y una conducción redonda, sin brusquedades.¿Qué transmisión y qué tipo de conducción propone el MG YB?
El MG YB suele equipar cambio manual de 4 marchas, pensado para sacar partido al par disponible y a una entrega constante. La conducción se disfruta con manos finas: elegir bien la marcha, aprovechar inercias y mantener velocidad de crucero estable. No es un coche de “punta”, sino de cadencia: la caja acompaña con tacto mecánico, y cada inserción te recuerda su ingeniería clásica.¿Cómo es la dirección y qué sensación ofrece en curvas?
La dirección del MG YB transmite mucho del asfalto, con un tacto directo y una carga física propia de su época, especialmente en maniobras. En curva invita a trazar limpio, sin correcciones, apoyándote en su equilibrio más que en reacciones rápidas. A velocidades moderadas, el coche se siente comunicativo y honesto: notas el peso, el agarre y el trabajo de la suspensión de forma muy clara.¿Qué suspensión lleva y cómo filtra baches y firmes irregulares?
El MG YB emplea una arquitectura clásica, orientada a confort razonable sin perder control. En firmes rotos se percibe el movimiento de carrocería, pero también un filtrado progresivo, más “elástico” que seco. En carretera bien asfaltada rueda con una calma agradable, y en zonas bacheadas pide bajar el ritmo para mantener compostura. Es un coche que se disfruta cuando se conduce con suavidad, sin prisas.¿Cómo frena un MG YB y qué debes esperar en uso real?
Su frenada responde a la tecnología del momento, normalmente con tambores, que exigen anticipación y pedal firme. En conducción tranquila ofrece control suficiente, pero no admite el estilo moderno de frenar tarde. La sensación es más “mecánica”: el coche te pide planificar, mantener distancias y acompañar con retención del motor. Cuando todo está bien ajustado, frena con progresividad, y la confianza crece con el tacto.¿Qué tal es por dentro: posición de conducción, visibilidad y ambiente?
El habitáculo del MG YB mezcla practicidad de berlina con detalles clásicos: mandos sencillos, instrumentación clara y un ambiente de madera, metal y tapicería tradicional según unidades. La posición es más erguida que en un deportivo, lo que mejora la visibilidad y facilita viajes relajados. Con ventanillas amplias y líneas rectas, se conduce “mirando lejos”, disfrutando del paisaje y del sonido del motor.¿Es un coche práctico para viajes y qué espacio ofrece?
Como berlina, el MG YB destaca por accesibilidad y comodidad para cuatro ocupantes en trayectos tranquilos. Ofrece cuatro puertas, asientos más amables que en un roadster y un maletero razonable para escapadas. En viajes largos el ritmo ideal es constante y moderado, cuidando temperatura y mecánica. La experiencia es más de turismo clásico: parar, estirar y disfrutar del recorrido tanto como del destino.¿Qué consumo aproximado tiene y qué autonomía puedes esperar?
En condiciones normales, un MG YB puede moverse alrededor de 9-11 l/100 km, dependiendo de carburación, estado del motor y estilo de conducción. Su mejor registro llega a ritmo estable, evitando acelerones y manteniendo velocidad constante. La autonomía final depende del depósito y de la puesta a punto, pero lo importante es la sensación: conducción fluida, sin estrés, donde el coche agradece constancia y mimos mecánicos.¿Qué mantenimiento exige y qué puntos conviene revisar antes de comprar?
En un MG YB conviene revisar corrosión en bajos, estructura y pasos de rueda, además de estado de suspensión, frenos de tambor, instalación eléctrica y carburación. También es clave comprobar temperatura en marcha y presión de aceite, porque el confort depende de una mecánica fina. Un clásico así se disfruta cuando está bien ajustado: arranque limpio, ralentí estable, cambios precisos y dirección sin holguras excesivas.¿Qué valor de coleccionista tiene el MG YB y para quién es recomendable?
El MG YB atrae por su equilibrio entre rareza, usabilidad y encanto de posguerra, con producción limitada frente a modelos más comunes. Es ideal para quien quiera un clásico con porte de berlina y tacto MG, sin renunciar a uso de fin de semana. No busca impresionar por cifras, sino por sensaciones: conducción pausada, mecánica audible y un carácter elegante que se disfruta en carreteras secundarias.Rivales de MG YB
El MG YB representa una de las expresiones más refinadas del MG de posguerra: un turismo compacto de cuatro puertas, con planteamiento más burgués que los deportivos puros de la marca, pero sin renunciar a ese tacto mecánico británico —dirección comunicativa, chasis ligero y una entrega de potencia progresiva— que definió a Abingdon.En carretera, el YB jugaba la carta del equilibrio: tamaño contenido para moverse con agilidad por entornos urbanos y secundarios, y una mecánica de baja cilindrada pensada para viajar con dignidad en la Europa de finales de los 40 y principios de los 50. Su rivalidad natural se dibuja con otras berlinas pequeñas inglesas del periodo, donde la batalla no se libraba tanto en cifras absolutas como en el compromiso entre peso, finura de funcionamiento, coste de uso y aplomo.
Frente al Morris Oxford MO, el MG YB se percibe más enfocado al conductor: normalmente más ligero y con un carácter más “MG” en el tacto, aunque el Morris podía ofrecer una sensación más familiar y una presencia algo más formal.
Con el Austin A40 Devon, el pulso está en la filosofía: el Austin fue concebido como coche de volumen, buscando facilidad de conducción y confort amable; el MG, en cambio, se apoya en una puesta a punto con mayor intención dinámica, aun dentro de un enfoque de berlina. El duelo más interesante llega con el Standard Vanguard: aquí cambia el escalón.
El Vanguard era más grande y ambicioso, con motores de mayor cilindrada y una vocación rutera superior.
El MG YB no pretende competir en músculo, sino en ligereza, precisión y economía de uso: donde el Standard gana en reserva de potencia y capacidad para cruceros sostenidos, el MG responde con una conducción más íntima y una escala más adecuada para carreteras estrechas y ritmos realistas de la época. A continuación, una comparativa centrada únicamente en especificaciones técnicas clave.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Nº cilindros | Arquitectura | Alimentación | Tracción | Cambio |
| MG YB | 1.250 | ~46 | 4 | En línea | Carburador(es) | Trasera | Manual 4v |
| Morris Oxford MO | 1.476 | ~41 | 4 | En línea | Carburador | Trasera | Manual 4v |
| Austin A40 Devon | 1.200 | ~40 | 4 | En línea | Carburador | Trasera | Manual 4v |
| Standard Vanguard | 2.088 | ~68 | 4 | En línea | Carburador | Trasera | Manual 4v |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026