MG MGC: 149 CV y 6 cilindros, el gran turismo clásico
El MG MGC combina 149 CV con un seis cilindros de 2912 cc para ofrecer un empuje lleno desde bajas vueltas y una respuesta progresiva que invita a viajar. Su entrega de par se siente redonda al salir de las curvas, mientras el sonido largo y grave acompaña cada aceleración. Un clásico británico con carácter, pensado para conducir con calma rápida y disfrutar del ritmo.
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¿Tuviste un MG MGC? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches MG
MG combina herencia británica y enfoque contemporáneo para quien busca una conducción cercana y eficiente. Al ponerte al volante, destaca por una respuesta suave en ciudad, una dirección precisa y un rodar estable en vías rápidas, pensado para el día a día. Su gama actual equilibra diseño, tecnología y practicidad, con una personalidad clara que se percibe desde los primeros kilómetros.Versiones de MG MGC
2.9L 6 cil 148 cv Manual Cabrio (1966 - 1968 )
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
2.911 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
148 CV
Potencia (kW)
110 kW
Potencia (PS)
150 PS
Par
174 Nm
Peso
-
Longitud
4.530 mm
Anchura
-
Altura
1.530 mm
Batalla
2.560 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.9L 6 cil 149 cv Manual Cabrio (1964 )
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
2.912 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
149 CV
Potencia (kW)
111 kW
Potencia (PS)
151 PS
Par
174 Nm
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre MG MGC
¿Qué es el MG MGC y qué lo hace especial dentro de la gama MG?
El MG MGC (1967-1969) es el gran turismo de MG basado en la carrocería del MGB, pero con un seis cilindros en línea de 2.9 litros. Entrega alrededor de 145 CV y un par muy lleno, pensado para viajar rápido sin exigir el motor. Al volante se siente más “gran turismo”: empuja desde abajo, suena grave y te invita a enlazar kilómetros con calma.¿Cómo se siente el motor 2.9 de seis cilindros del MG MGC en carretera?
El 2.912 cc (familia Austin) destaca por suavidad y elasticidad: su par llega pronto y el coche gana velocidad sin necesidad de estirar marchas. En conducción real se percibe un empuje continuo, con un sonido redondo y metálico al abrir gas. No busca nervio de deportivo puro; transmite aplomo y una manera de correr más adulta, ideal para carreteras rápidas y touring.¿Qué prestaciones ofrece el MG MGC y cómo se traducen en sensaciones?
Según versión y desarrollo, el MGC ronda 190 km/h de punta y acelera de 0 a 100 km/h en torno a 10-11 s. En la práctica, lo mejor es la recuperación: adelanta con pocas reducciones y mantiene cruceros altos con soltura. La sensación es de reserva de empuje, como si siempre quedara motor disponible, algo muy distinto al carácter más “de vueltas” del MGB.¿Cómo es la conducción del MG MGC: dirección, chasis y equilibrio?
El seis cilindros añade peso delante y cambia el reparto, así que el MGC se siente más asentado del eje delantero y menos juguetón que un MGB. La dirección (originalmente con cierto peso) te obliga a conducir con manos firmes, sobre todo a baja velocidad. En carretera abierta, el morro va sólido, pisa con confianza y el coche transmite estabilidad para trazar largo.¿Qué cambios mecánicos incorpora frente al MGB para soportar el seis cilindros?
Además del motor 2.9, el MGC recibió una suspensión delantera específica (con barras de torsión), frenos dimensionados para más velocidad y una transmisión capaz de gestionar más par. En conducción, esos cambios se notan en un tacto más “GT”: el tren delantero filtra mejor a alta velocidad y el conjunto se siente construido para viajar rápido, con menos nervio y más empaque.¿Qué diferencias hay entre MG MGC Roadster y MG MGC GT en uso real?
El Roadster es más sensorial: viento, sonido del seis cilindros y una conexión directa con el entorno. El GT (coupé) aporta mayor aislamiento, mejor sensación de rigidez y una cabina más “de viaje”, especialmente en autopista. En ambos, el motor manda el carácter, pero el GT se percibe más maduro y estable a ritmo sostenido, mientras el Roadster prioriza el disfrute abierto.¿Cómo es el interior del MG MGC: ergonomía, instrumentación y ambiente?
Dentro encuentras una atmósfera británica clásica: cuadro completo, mandos simples y una postura baja que te integra en el coche. La instrumentación suele ser clara, con relojes grandes que invitan a conducir por sensaciones más que por pantallas. En marcha, la cabina transmite mecánica: vibración contenida, sonido grave al acelerar y un aire de deportivo tradicional, perfecto para conducción consciente y pausada.¿Qué caja de cambios y comportamiento del embrague puedes esperar en el MGC?
La transmisión manual (con opción de overdrive en muchos mercados) encaja con su enfoque gran turismo: relaciones pensadas para aprovechar el par y bajar el régimen en crucero. El embrague suele sentirse mecánico, con recorrido reconocible y una conexión directa con el motor. En uso real, lo más agradable es la progresividad: sales con suavidad y, a velocidad constante, el coche respira relajado.¿Cómo es el consumo del MG MGC y qué autonomía realista ofrece?
Con un seis cilindros de 2.9 litros y carburación clásica, el consumo suele moverse aproximadamente entre 11 y 14 l/100 km según estado y ritmo. Traducido a conducción: si vas “a par”, fluye con menos esfuerzo y no exige acelerones continuos; si lo buscas, bebe. La autonomía depende del depósito, pero lo normal es planear rutas de 300-450 km con paradas razonables.¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene revisar antes de comprar un MG MGC?
Prioriza óxidos en suelos, aletas, bajos y puntos estructurales, porque la corrosión define el coste del proyecto. Revisa temperatura en uso real: radiador, bomba y manguitos, ya que el seis cilindros trabaja caliente si está descuidado. Comprueba holguras de suspensión delantera específica y el estado de frenos. Un MGC sano se siente estable; si flota o se calienta, hay trabajo.¿Qué mantenimiento es clave para disfrutar del MG MGC sin sorpresas?
Un MGC agradece mantenimiento preventivo: aceite y refrigerante al día, carburadores bien ajustados y encendido afinado para que el seis cilindros sea fino y no se ahogue. Vigila el sistema de refrigeración y la calidad de manguitos, porque la temperatura condiciona la experiencia. En chasis, silentblocks y amortiguación marcan el tacto: cuando están bien, el coche recupera aplomo y serenidad.¿Es el MG MGC una buena opción como clásico para usar en carretera hoy?
Sí, si buscas un clásico utilizable con ritmo de gran turismo: cruceros cómodos, buena presencia y un motor con empuje desde bajas vueltas. En conducción actual, no compite en frenada o dirección con un moderno, pero compensa con sensaciones analógicas y estabilidad a velocidad razonable. Bien puesto a punto, es un coche de escapadas largas: te invita a viajar, no a correr nervioso.Rivales de MG MGC
El MG MGC nació como una respuesta elegante y musculosa dentro del universo MG: mantener el encanto clásico del roadster británico, pero con un seis cilindros capaz de ofrecer un andar más lleno y una reserva de par claramente superior a la del MGB.Concebido para ocupar el espacio dejado por los grandes deportivos de la casa y, a la vez, para plantar cara a los coupés y roadsters de mayor cilindrada de su época, el MGC combinó una carrocería conocida con un corazón mucho más ambicioso.
Su rivalidad natural se dio, por tanto, en dos frentes: el de los deportivos británicos de seis cilindros y el de los gran turismo compactos que ofrecían un salto prestacional sin renunciar a cierta usabilidad. En el entorno inmediato, el Triumph TR6 fue el antagonista más directo: mismo planteamiento de biplaza (o 2+2 según mercados y versiones), seis cilindros y vocación de conducción abierta.
El TR6 destacaba por una personalidad más cruda y una oferta de potencia muy competitiva, mientras que el MGC apostaba por una entrega más progresiva y un aire más “GT” en sensaciones, ideal para viajes rápidos con menos dramatismo mecánico. En el escalón superior, el Austin-Healey 3000 representó el linaje clásico del gran roadster británico de gran cilindrada: más grande, más rotundo y con una tradición muy asentada.
Frente a él, el MGC ofrecía una propuesta más moderna en ergonomía y cierta facilidad de uso, aunque sin el aura de “big Healey”.
Aun así, por cilindrada y filosofía, era un espejo inevitable. Y si la comparación se desplaza al terreno del coupé/GT compacto, el Jaguar E-Type 4.2 aparecía como referencia aspiracional: más potente y sofisticado, con un enfoque más ambicioso en chasis y prestaciones puras.
En ese cruce, el MGC jugaba la carta de la sobriedad: prestaciones solventes, mantenimiento más accesible y un formato menos intimidante, sin dejar de ofrecer el refinamiento de un seis cilindros.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Potencia (CV) |
| MG MGC | 2.912 | L6 | 145 |
| Triumph TR6 | 2.498 | L6 | 150 |
| Austin-Healey 3000 | 2.912 | L6 | 150 |
| Jaguar E-Type 4.2 | 4.235 | L6 | 265 |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026