Mercury Tracer 127 CV: motor 1.8 de 4 cilindros
Con 127 CV y un 1.839 cc de 4 cilindros, el Mercury Tracer se conduce con una soltura que se nota desde bajas vueltas: acelera con progresividad y mantiene el ritmo en carretera sin esfuerzo. Esa cifra de potencia se traduce en adelantamientos más seguros y en una entrega fácil de dosificar en ciudad. Un conjunto pensado para viajar cómodo, con un consumo razonable y tacto agradable.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Mercury Tracer? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Mercury
Mercury fue la firma de Ford pensada para dar un paso más en refinamiento y presencia sin abandonar la esencia americana. Al volante, sus berlinas y coupés transmitían una marcha suave, dirección consistente y ese aplomo de carretera larga que define a los grandes cruisers. Repasamos su historia, las etapas que marcaron su identidad y los modelos más representativos que consolidaron su nombre en EE. UU. durante décadas.Versiones de Mercury Tracer
1.8 (1990 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.839 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
127 CV
Potencia (kW)
95 kW
Potencia (PS)
129 PS
Par
154 Nm
Peso
1100 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
1.8L 4 cil 127 cv (1992 - 1995 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
1.839 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
127 CV
Potencia (kW)
95 kW
Potencia (PS)
129 PS
Par
154 Nm
Peso
1100 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
1.9 (1990 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.859 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
88 CV
Potencia (kW)
65 kW
Potencia (PS)
89 PS
Par
146 Nm
Peso
1050 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
1.9 Station Wagon (1994 )
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
1.857 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
87 CV
Potencia (kW)
65 kW
Potencia (PS)
88 PS
Par
146 Nm
Peso
1095 kg
Longitud
4.360 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.370 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2 (1990 - 2000 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.986 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
109 CV
Potencia (kW)
82 kW
Potencia (PS)
111 PS
Par
173 Nm
Peso
1140 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.350 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
2.0 LS (1999 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
4
Cilindrada
1.999 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
170 Nm
Peso
1734 kg
Longitud
4.440 mm
Anchura
1.710 mm
Altura
1.360 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Station Wagon (1990 - 1995 )
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
1.859 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
87 CV
Potencia (kW)
65 kW
Potencia (PS)
88 PS
Par
146 Nm
Peso
1095 kg
Longitud
4.360 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.370 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Station Wagon 1.9 (1992 )
Carrocería
Station Wagon
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
1.859 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
87 CV
Potencia (kW)
65 kW
Potencia (PS)
88 PS
Par
146 Nm
Peso
1095 kg
Longitud
4.360 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.370 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Mercury Tracer
¿Qué tipo de coche es el Mercury Tracer y para quién encaja?
El Mercury Tracer fue el compacto de enfoque práctico de Mercury, pensado para quien quería un coche fácil de llevar y de mantener. En ciudad se siente ligero, con dimensiones contenidas que ayudan a aparcar y a moverse entre carriles. En carretera transmite una conducción sencilla y predecible, más orientada al confort cotidiano que a la deportividad, ideal como primer coche o como segundo vehículo familiar.¿Cómo se siente al volante: dirección, suspensión y estabilidad?
Al volante, el Tracer prioriza la confianza: dirección de asistencia suave y un chasis configurado para filtrar baches sin complicaciones. La suspensión tiende a ser cómoda, con un balanceo moderado en curvas que invita a conducir con fluidez, no con brusquedad. En autopista mantiene un aplomo correcto para su categoría, con una pisada segura si los neumáticos y amortiguadores están en buen estado.¿Qué motores montó y qué sensaciones ofrece en aceleración?
Según generación y mercado, el Tracer se asoció a mecánicas de 4 cilindros orientadas a la eficiencia, con potencias típicas de la época para compactos generalistas. En uso real, la aceleración se percibe progresiva: responde mejor llevando el motor en la zona media de revoluciones y anticipando adelantamientos. No busca empujar con fuerza, sino entregar una marcha constante, útil para desplazamientos diarios y trayectos largos.¿Consumo y uso diario: es un coche eficiente en su contexto?
Como compacto de planteamiento racional, el Tracer suele ofrecer consumos contenidos para su época, especialmente en conducción suave y a velocidad estable. En ciudad, el gasto aumenta si se abusa de arranques y frenadas, pero mantiene una lógica de coche ligero y sencillo. La experiencia diaria es de “coche que cumple”: calienta rápido, se deja llevar sin esfuerzo y no exige una conducción técnica para rendir bien.¿Qué tal es el interior: espacio, postura y confort?
El interior del Mercury Tracer está enfocado a la practicidad: mandos accesibles, postura de conducción natural y una sensación general de coche funcional. Delante suele resultar cómodo para estaturas medias y altas, con buena visibilidad para maniobrar. Detrás, el espacio es correcto para su segmento, más apropiado para trayectos urbanos o interurbanos. En marcha, el confort depende mucho del aislamiento y del estado de silentblocks.¿Maletero y versatilidad: sirve como coche familiar?
En versiones berlina o hatchback, el Tracer ofrece una capacidad razonable para compras, maletas de fin de semana y uso escolar. La ventaja práctica se nota al cargar: boca accesible y formas aprovechables, especialmente en carrocerías con portón. En el día a día, se siente como un coche fácil de organizar: llevar carrito plegable, mochilas o herramientas pequeñas no es un problema, y su tamaño exterior no penaliza en ciudad.¿Qué equipamiento y tecnología eran habituales?
Dependiendo del año y acabado, el Tracer podía incluir dirección asistida, aire acondicionado, elevalunas eléctricos y equipo de audio de serie o opcional, elementos muy valorados en los 90. La tecnología es sencilla, lo que se traduce en una interacción directa: mandos físicos, respuestas inmediatas y menos distracciones. Conduce a una experiencia “analógica” agradable, donde el coche acompaña sin imponer menús ni pantallas complejas al conductor.Seguridad: ¿cómo se comporta y qué debes revisar?
La seguridad del Tracer responde a estándares de su época: estructura de compacto clásico y ayudas limitadas frente a coches modernos. En conducción, lo importante es sentir un pedal de freno firme y una trayectoria estable, algo que depende del mantenimiento. Al comprar, conviene revisar frenos, latiguillos, amortiguadores y alineación. Un Tracer bien cuidado transmite serenidad en frenadas y cambios de carril, especialmente en asfalto irregular o mojado.Fiabilidad y puntos típicos de desgaste en un Mercury Tracer
La fiabilidad suele ser buena si se ha respetado el mantenimiento, pero en coches con años aparecen desgastes lógicos: juntas, manguitos, sensores, alternador y elementos de suspensión. La sensación al conducir delata mucho: vibraciones al frenar, flotación en autopista o tirones en aceleración indican revisiones pendientes. Busca historial de aceite y refrigerante, y comprueba que la caja de cambios engrana suave, sin ruidos ni resistencia en frío.¿Qué tal envejece: ruidos, acabados y sensación general?
Con el tiempo, el Tracer puede mostrar ruidos de plásticos y crujidos en firme roto, más por antigüedad que por diseño. Si la unidad está cuidada, mantiene un tacto honesto: materiales sencillos, pero fáciles de entender y de reparar. En carretera, un ejemplar bien ajustado sigue ofreciendo una conducción tranquila, con un sonido mecánico presente pero soportable. La clave está en gomas, soportes de motor y aislamiento de puertas.¿Es buena compra hoy: para qué uso lo recomendarías?
Hoy, el Mercury Tracer tiene sentido como coche económico para desplazamientos cortos, como vehículo de aprendizaje o como clásico cotidiano sin pretensiones. La experiencia es de conducción simple, con respuestas previsibles y un tamaño amable. No es la mejor opción si buscas ayudas modernas o alta seguridad, pero sí si valoras mecánica accesible y mantenimiento razonable. Prioriza unidades con óxidos controlados, mantenimiento documentado y funcionamiento fino en frío.Qué revisar antes de comprar un Mercury Tracer (checklist rápido)
Antes de comprar, comprueba arranque en frío, ralentí estable y ausencia de humo; debe acelerar sin vacíos. Revisa óxido en bajos, pasos de rueda y anclajes; en marcha, vigila vibraciones y dirección centrada. En frenada, el pedal no debe hundirse ni pulsar. Observa fugas de aceite o refrigerante y el estado de correas. Una prueba a 100–120 km/h debe sentirse estable, sin flotación ni ruidos anómalos.Rivales de Mercury Tracer
El Mercury Tracer fue la interpretación “premium” y de corte más sofisticado del compacto norteamericano de los años 80 y 90, un coche pensado para quienes buscaban el formato práctico de un hatchback o berlina pequeña, pero con un matiz más cuidado en equipamiento, presentación y enfoque de confort.Su rivalidad natural se entendía en dos direcciones: por un lado, frente a compactos generalistas muy asentados en EE.
UU.; por otro, frente a propuestas equivalentes dentro del propio ecosistema Ford/Mazda, donde cada marca afinaba el carácter del mismo concepto. En el mercado, el Mercury Tracer se medía de forma directa con el Ford Escort, su “gemelo” más popular.
A igualdad de base técnica, el duelo se decidía por matices: el Tracer solía apostar por una percepción más refinada (acabados, sonido de rodadura, dotación), mientras que el Escort jugaba la carta del precio, la sencillez y una oferta más amplia según años y carrocerías.
Para el comprador, la elección era más emocional que racional: el Tracer intentaba sentirse un escalón por encima sin abandonar costes de uso contenidos. Otro adversario muy coherente fue el Mazda Protegé (según generación), porque la ingeniería compartida y el enfoque compacto de uso diario los ponían en el mismo carril.
Aquí la rivalidad se inclinaba hacia el tacto: Mazda tendía a priorizar un comportamiento más comunicativo y una sensación de calidad dinámica, mientras que Mercury buscaba una experiencia más “civilizada”, pensada para desplazamientos sin esfuerzo y una ergonomía amable. En el panorama competitivo de compactos japoneses, el Toyota Corolla aparecía como referencia de fiabilidad percibida y valor de reventa.
Frente al Corolla, el Tracer debía convencer con una relación precio/equipamiento atractiva y un acceso más asequible a un compacto bien resuelto, aunque con menos aura de “apuesta segura” a largo plazo.
Y como contrapunto de carácter, el Honda Civic imponía su reputación de eficiencia y respuesta, especialmente en versiones más vivaces: el Tracer, en comparación, era una elección más orientada a la serenidad que a la chispa. En conjunto, el Mercury Tracer representó esa época en la que los compactos se convirtieron en herramienta diaria, pero también en declaración de estilo práctico.
Sus rivales no lo derrotaban por una sola cifra, sino por cómo cada uno interpretaba el mismo objetivo: moverse mucho, gastar poco y durar, con distintas prioridades en tacto, acabado y tradición de marca.
| Modelo | Cilindrada | Potencia (CV) | Nº cilindros | Combustible |
| Mercury Tracer | 1.9 L (≈ 1.900 cc) | 88 CV | 4 | Gasolina |
| Ford Escort | 1.9 L (≈ 1.900 cc) | 88 CV | 4 | Gasolina |
| Mazda Protegé | 1.8 L (≈ 1.839 cc) | 103 CV | 4 | Gasolina |
| Toyota Corolla | 1.6 L (≈ 1.587 cc) | 105 CV | 4 | Gasolina |
| Honda Civic | 1.6 L (≈ 1.590 cc) | 102 CV | 4 | Gasolina |
Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.
Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026