Mercedes-Benz CLK LM: 664 CV de pura resistencia

Con 664 CV bajo el pie derecho, el Mercedes-Benz CLK LM traduce su herencia de resistencia en una aceleración que te pega al asiento y una entrega sostenida hasta el corte. Su V12 de 12 cilindros y 5.000 cc gira con finura mecánica, llenando el habitáculo de un bramido limpio y constante. En apoyo, la aerodinámica y el chasis transmiten aplomo, invitando a mantener gas con confianza.

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Sobre la marca de coches Mercedes-Benz

Ponerse al volante de un Mercedes-Benz es notar cómo el confort y la tecnología se alinean para hacer cada trayecto más sereno. La marca alemana combina diseño sofisticado, seguridad avanzada y una calidad percibida que se siente en cada mando. Desde la suavidad de marcha en ciudad hasta la estabilidad en autopista, Mercedes-Benz transmite confianza y precisión, con una identidad premium reconocible.

Versiones de Mercedes-Benz CLK LM

5.0L 12 cil 664 cv Manual Coupé (1998 )

Mercedes-Benz CLK LM - 5.0L 12 cil 664 cv Manual Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
5.000 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
664 CV
Potencia (kW)
495 kW
Potencia (PS)
673 PS
Par
773 Nm
Peso
1410 kg
Longitud
4.860 mm
Anchura
1.960 mm
Altura
1.170 mm
Batalla
2.600 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Mercedes-Benz CLK LM

¿Qué es el Mercedes-Benz CLK LM y por qué es tan especial en competición?

El Mercedes-Benz CLK LM nació como evolución directa del CLK GTR para dominar la era GT1. Con un V8 atmosférico de 5.0 litros derivado de la familia Mercedes de resistencia, rondaba los 600 CV y priorizaba fiabilidad a alto régimen. Al volante se siente como una herramienta: dirección rápida, frenos de resistencia y una estabilidad que “pega” el coche al asfalto a alta velocidad.

¿Cómo es el motor del CLK LM y qué sensaciones transmite?

Su V8 5.0 atmosférico (sin turbo) entrega la potencia de forma lineal, con una respuesta inmediata al gas y un empuje que crece según suben las vueltas. Aproximadamente 600 CV y un sonido metálico, lleno y constante, típico de la resistencia de finales de los 90. La sensación es de precisión: puedes dosificar el acelerador en apoyo y sentir cómo el coche se tensa sin sobresaltos.

¿Qué aerodinámica y carga genera, y cómo se nota conduciendo?

El CLK LM fue diseñado para máxima eficiencia en circuitos rápidos: splitter frontal, fondo trabajado y un gran alerón trasero para estabilidad. La carga aerodinámica no se “ve”, se siente: a partir de cierta velocidad el coche se aploma, reduce movimientos de carrocería y permite frenar más tarde con el volante firme. En curvas largas transmite confianza, como si el coche encontrara más agarre cuanto más rápido te atreves a entrar.

¿Qué chasis y materiales utiliza, y cómo afectan al tacto?

Como prototipo GT1, recurre a un chasis monocasco de fibra de carbono con subestructuras para suspensión y anclajes. Eso se traduce en rigidez: cada giro del volante tiene respuesta inmediata, y las transferencias de peso son limpias y rápidas. La carrocería ligera permite que el coche cambie de dirección con una sensación casi quirúrgica. No perdona errores, pero recompensa con una lectura clara del agarre disponible.

¿Qué caja de cambios monta y cómo es la experiencia de cambios?

El CLK LM emplea una transmisión secuencial de competición, pensada para cambios rápidos y repetibles bajo carga. En conducción, la sensación es mecánica y directa: cada inserción es seca, con un “clack” que confirma el engrane. La relación cerrada mantiene el motor siempre en la zona buena, lo que ayuda a salir de curvas con continuidad. Es un coche que invita a trabajar con precisión, sin gestos inútiles.

¿Cómo frena el Mercedes-Benz CLK LM y qué confianza ofrece?

Sus frenos de resistencia están hechos para soportar vueltas y vueltas sin fatiga: discos ventilados y pinzas de alto rendimiento, con una mordida inicial firme. Al frenar, notas un pedal consistente, sin esponjosidad, y una deceleración que parece anclar el coche al suelo. La estabilidad en frenada fuerte es clave: puedes modular con el pie y sentir cómo el tren delantero muerde, manteniendo trayectoria con autoridad.

¿Cómo es su comportamiento en curva: subviraje, sobreviraje y equilibrio?

El equilibrio del CLK LM está orientado a velocidad media-alta, con un tren delantero preciso y una zaga muy sujeta por aerodinámica. En apoyos rápidos se siente neutro y estable; a baja velocidad, si entras pasado, puede aparecer subviraje por la anchura y el reparto de cargas. Con gas, la trasera responde con progresividad: si provocas, desliza, pero lo hace de forma legible, pidiendo manos finas.

¿Cuánto pesa y cómo influye en su agilidad?

En la era GT1 el peso se movía en cifras cercanas a 900–1.000 kg según reglamento y configuración. Esa ligereza, unida a la rigidez del carbono, convierte la agilidad en su firma: el coche cambia de dirección sin inercias, frena con contundencia y acelera con una sensación inmediata. Lo que más impresiona no es un número, sino cómo el coche “encoge” entre curvas y mantiene ritmo sin esfuerzo.

¿Qué prestaciones ofrece: aceleración y velocidad punta?

Con unos 600 CV y aerodinámica de resistencia, el CLK LM podía superar los 320 km/h en trazados rápidos, según configuración de carga. La aceleración no es sólo fuerza: es continuidad, como si el coche no dejara de empujar mientras encadenas marchas. A alta velocidad, la estabilidad es protagonista: no flota, no se mueve, y te permite concentrarte en referencias de frenada y trazada, no en corregir.

¿Qué resultados logró y cuál es su legado histórico?

El CLK LM es recordado por su competitividad en FIA GT y por su papel en la transición de los GT1 hacia prototipos más puros. Su enfoque en el V8 atmosférico buscaba resistencia y constancia, cualidades esenciales en carreras largas. Su legado es el de un coche diseñado para ganar por ritmo sostenido: rápido, sí, pero sobre todo repetible vuelta a vuelta, con un comportamiento que premia la precisión del piloto.

¿Es un coche matriculable o sólo de circuito, y qué implica poseer uno?

El CLK LM es esencialmente un coche de competición, pensado para circuito. Poseer uno implica operar como un equipo: mantenimiento especializado, recambios limitados y puesta a punto constante de suspensión, frenos y aerodinámica. La experiencia es exigente: no hay ayudas modernas que filtren errores, y el calor, el ruido y la postura de conducción son de carreras. A cambio, ofrece una conexión pura con la ingeniería de resistencia.

¿Qué rivales tenía y cómo se compara en sensaciones?

Se enfrentó a máquinas GT1 y prototipos de su época, con rivales de enfoque similar: potencia alta, aerodinámica eficiente y chasis ligeros. Frente a otros, el CLK LM destaca por su sensación de solidez y precisión, con un motor atmosférico que permite dosificar mejor en apoyo respecto a respuestas más bruscas. En pista se percibe como un coche “de ritmo”, que invita a repetir vueltas consistentes sin perder confianza.

¿Qué puntos clave revisarías si vas a comprar o evaluar un CLK LM?

Miraría historial de competición, revisiones de monocasco, integridad de anclajes de suspensión y estado de caja secuencial. También el sistema de refrigeración y la trazabilidad del motor, porque en un GT1 la fiabilidad manda. En conducción, cualquier vibración al frenar o cambios imprecisos son señales de ajuste pendiente. Lo importante es que el coche conserve su “lectura” clara del agarre: dirección franca, frenada estable, y tracción progresiva.

Rivales de Mercedes-Benz CLK LM

Mercedes-Benz CLK LM nació como una máquina de resistencia con matrícula emocional: un derivado directo del programa GT1 de finales de los 90, concebido para transformar la tecnología de circuito en un gran turismo de calle con alma de prototipo.

Su rivalidad no se entiende por cifras aisladas, sino por filosofías: aquí manda la ligereza funcional, la respuesta inmediata del motor atmosférico y una aerodinámica pensada para la estabilidad a alta velocidad más que para el confort.

En la carretera, el CLK LM transmite esa sensación de coche “tensado”, con una dirección y un chasis que parecen pedir ritmo constante y asfalto limpio, como si todavía estuviera escuchando el eco de boxes. En su universo competitivo, el primer espejo es el Porsche 911 GT1 Straßenversion, el otro gran “homologation special” alemán.

Donde el Porsche apuesta por la eficacia quirúrgica y la sobrealimentación para ganar músculo en la zona media, el Mercedes responde con un V8 atmosférico de competición adaptado a la calle: entrega progresiva, tacto mecánico y una manera de empujar que se construye a base de revoluciones.

La rivalidad se decide entre la gestión del par del biturbo y la lectura fina del acelerador de un atmosférico grande y rápido de respuesta. El siguiente contrincante natural es el McLaren F1, no por compartir categoría exacta, sino por representar el ideal de superdeportivo de ingeniería pura de la época.

El McLaren es más ligero en concepto y ejecución, con un V12 central de tacto refinado y una obsesión por la relación peso/potencia.

El CLK LM, en cambio, es más “coche de resistencia” en el poso: robusto, ancho, con presencia de prototipo y una aerodinámica que prioriza aplomo.

Ambos hablan el idioma analógico, pero con acentos distintos: el McLaren persigue la perfección de carretera; el Mercedes, la disciplina del circuito. Por último, el Ferrari F50 completa el triángulo de referentes noventeros: motor atmosférico derivado de la competición, chasis de orientación radical y una experiencia centrada en la conexión.

Frente a la expresividad italiana y la teatralidad mecánica del V12, el CLK LM ofrece una interpretación germana de la misma idea: precisión, eficiencia estructural y un V8 con pulsación de carreras.

La rivalidad aquí es sensorial: dos formas de entender lo “racing” en la calle, una desde la tradición Ferrari y otra desde la ingeniería de un equipo de resistencia.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura motor Potencia (CV) Alimentación Tracción Transmisión Peso (kg)
Mercedes-Benz CLK LM 5.000 V8 600 Atmosférico Trasera Manual (6V) 1.080
Porsche 911 GT1 Straßenversion 3.164 Bóxer 6 544 Biturbo Trasera Manual (6V) 1.150
McLaren F1 6.064 V12 627 Atmosférico Trasera Manual (6V) 1.138
Ferrari F50 4.698 V12 520 Atmosférico Trasera Manual (6V) 1.230

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026