Mercedes-Benz C 112: 402 CV y V12 de 5987 cc

El Mercedes-Benz C 112 combina 402 cv con un V12 de 12 cilindros y 5987 cc para entregar un empuje largo y constante, como si la carretera se estirara bajo el acelerador. La respuesta al gas se siente llena desde medio régimen, acompañada por un sonido grave y fino que transmite ingeniería de alto nivel. Un gran turismo de laboratorio: rápido, estable y sorprendentemente utilizable.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Mercedes-Benz C 112? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Mercedes-Benz - Logo

Sobre la marca de coches Mercedes-Benz

Ponerse al volante de un Mercedes-Benz es notar cómo el confort y la tecnología se alinean para hacer cada trayecto más sereno. La marca alemana combina diseño sofisticado, seguridad avanzada y una calidad percibida que se siente en cada mando. Desde la suavidad de marcha en ciudad hasta la estabilidad en autopista, Mercedes-Benz transmite confianza y precisión, con una identidad premium reconocible.

Versiones de Mercedes-Benz C 112

6.0L 12 cil 402 cv Manual (1991 )

Mercedes-Benz C 112 - 6.0L 12 cil 402 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
-
Cilindrada
5.987 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
402 CV
Potencia (kW)
300 kW
Potencia (PS)
408 PS
Par
580 Nm
Peso
1550 kg
Longitud
4.620 mm
Anchura
1.980 mm
Altura
1.210 mm
Batalla
2.710 mm
Depósito
100 L
Velocidad máx.
307 km/h
0-100
5,9 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Mercedes-Benz C 112

¿Qué es el Mercedes-Benz C 112 y por qué es importante?

El Mercedes-Benz C 112 fue un prototipo experimental de principios de los 90, concebido como laboratorio rodante de aerodinámica, seguridad y nuevas soluciones mecánicas. Su relevancia se siente al volante por cómo busca estabilidad y precisión: líneas bajas, gran aplomo y un enfoque de alta velocidad sin esfuerzo. No era un “superdeportivo” de catálogo, sino una declaración técnica adelantada.

¿Cómo es su diseño exterior y qué transmite en movimiento?

Su carrocería de perfil bajo y limpio prioriza penetración aerodinámica y estabilidad. La postura ancha y la caída suave del techo sugieren velocidad incluso parado, y en marcha se traduciría en menor rumor de viento y más serenidad a ritmos altos. Las superficies tensas y los volúmenes contenidos apuntan a un coche que quiere cortar el aire, no pelearse con él.

¿Qué tipo de motor llevaba y cómo sería la entrega de potencia?

El C 112 se asocia a la idea de un V12 atmosférico de Mercedes en configuración experimental, buscando potencia alta y respuesta progresiva. La sensación esperable es de empuje continuo y sedoso, sin golpes bruscos: un motor que estira con elegancia y acompaña con un sonido grave y lleno. Más que agresividad, la prioridad sería la velocidad sostenida y refinada.

¿Qué tal sería su comportamiento dinámico a alta velocidad?

El objetivo del C 112 era la estabilidad: aerodinámica trabajada, centro de gravedad bajo y una puesta a punto orientada a aplomo. En conducción rápida lo imaginarías firme, muy plantado y con dirección que invita a trazar largo, más autopista rápida que zigzag nervioso. Esa calma dinámica se convierte en confianza, sobre todo cuando el ritmo sube y el asfalto no es perfecto.

¿Qué innovaciones de seguridad y tecnología exploraba?

Como concept, el C 112 servía para probar ideas de seguridad activa y pasiva que luego se verían en modelos de serie. En sensaciones, eso se traduce en un coche pensado para proteger sin que lo notes: estabilidad más fácil de controlar, reacciones predecibles y un habitáculo que prioriza la ergonomía. Su misión era anticipar el futuro, no solo impresionar en un salón.

¿Cómo sería el interior y la posición de conducción?

En prototipos Mercedes de esa época, la cabina suele combinar enfoque técnico y comodidad gran turismo. En el C 112 la experiencia sería de ir “encajado” y bajo, con buena visibilidad frontal y mandos orientados a conducir rápido con poca carga mental. La sensación clave es de máquina precisa pero habitable: no un coche que castiga, sino uno que invita a mantener un ritmo alto durante tiempo.

¿En qué se diferencia de un superdeportivo de producción como el C 111 o rivales italianos?

A diferencia de propuestas más teatrales, el C 112 se entiende como un estudio serio de estabilidad, aerodinámica y tecnología aplicada. En la conducción imaginada, eso significa menos dramatismo y más control: aceleración fuerte pero dosificable, chasis que no sorprende y una sensación de “ingeniería alemana” pensada para viajar muy rápido con compostura. Su valor está en el método, no en el show.

¿Qué legado deja el Mercedes-Benz C 112 en la gama Mercedes?

Su legado está en cómo Mercedes usa prototipos para filtrar soluciones hacia modelos reales: aerodinámica eficiente, avances en seguridad y la idea de rendimiento sin estridencias. Traducido a sensaciones, es el ADN de coches rápidos pero utilizables, capaces de combinar confort y precisión. El C 112 no se mide por unidades vendidas, sino por ideas que ayudaron a definir el rumbo técnico.

¿Es un coche coleccionable y qué interés tiene hoy?

Como prototipo, su atractivo es máximo para coleccionismo institucional y cultura de marca: piezas únicas, valor histórico y rareza extrema. La “experiencia” hoy es más emocional que práctica: verlo sugiere una época donde Mercedes investigaba sin atajos, y eso se percibe en cada proporción y solución técnica. Es material de museo, archivos de ingeniería y admiración detallada, más que de compraventa convencional.

¿Qué puntos clave debería conocer alguien antes de escribir o hablar del C 112?

Conviene tratarlo como concept car: contexto, objetivos y tecnologías probadas, evitando atribuirle cifras definitivas de producción. En narrativa, destaca su orientación a estabilidad, aerodinámica y seguridad, y describe sensaciones: aplomo, silencio aerodinámico, empuje lineal y conducción de gran turismo rápida. Es un Mercedes pensado para el futuro, con una presencia sobria y una ambición técnica muy clara.

Rivales de Mercedes-Benz C 112

El Mercedes-Benz C 112 es uno de esos ejercicios de ingeniería que, más que nacer para “ganar” un segmento, se concibieron para señalar un rumbo.

Presentado como prototipo a comienzos de los 90, su planteamiento mezclaba el ADN de los grandes GT de la marca con soluciones avanzadas para la época: un V12 de gran cilindrada, aerodinámica trabajada y un enfoque tecnológico donde la estabilidad a alta velocidad y el control del chasis eran tan protagonistas como la potencia.

En la práctica, su rivalidad no se mide tanto en cuotas de mercado como en narrativa: la de los superdeportivos y grandes turismo que definieron el cambio de década entre lo analógico y lo electrónico. En ese marco, los contrincantes naturales del Mercedes-Benz C 112 se encuentran entre los superdeportivos de 12 cilindros y los GT de alta velocidad que dominaban titulares y garajes selectos.

El Ferrari Testarossa aportaba el carácter italiano de motor plano de 12 cilindros, una entrega poderosa y una estética que se convirtió en símbolo cultural; era menos “laboratorio rodante” y más declaración emocional, con un enfoque claro en sensaciones y presencia.

El Lamborghini Diablo, por su parte, representaba el extremo: V12 longitudinal, tracción trasera y una personalidad más visceral, priorizando impacto y prestaciones puras por encima de cualquier concesión a la discreción. Como contrapunto de filosofía, el Porsche 928 GTS encajaba como rival por concepto: un gran turismo de altas prestaciones, refinado y eficaz, más cercano a la idea de devorar kilómetros a ritmo altísimo que a la de vivir solo para el cronómetro.

Y, desde Alemania, el BMW 850i aportaba otra interpretación del V12: un coupé de lujo rápido, orientado a la suavidad y al viaje, menos radical en aerodinámica y misión que el C 112, pero muy relevante como referencia de ingeniería y estatus en su época. En conjunto, la rivalidad del Mercedes-Benz C 112 se entiende como un pulso entre escuelas: la precisión y ambición tecnológica alemana frente a la tradición italiana de superdeportivo pasional, con los grandes coupés GT como alternativa racional para quien buscaba velocidad sostenida, confort y una mecánica noble.
Modelo Cilindrada Configuración motor Potencia
Mercedes-Benz C 112 6.0 L (≈ 5.987 cc) V12 atmosférico ≈ 408 CV
Ferrari Testarossa 4.9 L (≈ 4.943 cc) 12 cilindros bóxer atmosférico ≈ 390 CV
Lamborghini Diablo 5.7 L (≈ 5.707 cc) V12 atmosférico ≈ 492 CV
Porsche 928 GTS 5.4 L (≈ 5.397 cc) V8 atmosférico ≈ 350 CV
BMW 850i 5.0 L (≈ 4.988 cc) V12 atmosférico ≈ 300 CV

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026