Mercedes-Benz C 111 (345 CV): potencia de laboratorio, sensaciones reales

Con 345 cv y 2400 cc, el Mercedes-Benz C 111 traduce la ingeniería experimental en una conducción que se siente inmediata. El empuje llega con contundencia al abrir gas, y la respuesta del motor invita a estirar cada marcha con confianza. Su carácter de prototipo se percibe en la precisión y en el aura tecnológica: cada aceleración comunica que nació para probar límites, no para seguirlos.

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Sobre la marca de coches Mercedes-Benz

Ponerse al volante de un Mercedes-Benz es notar cómo el confort y la tecnología se alinean para hacer cada trayecto más sereno. La marca alemana combina diseño sofisticado, seguridad avanzada y una calidad percibida que se siente en cada mando. Desde la suavidad de marcha en ciudad hasta la estabilidad en autopista, Mercedes-Benz transmite confianza y precisión, con una identidad premium reconocible.

Versiones de Mercedes-Benz C 111

2.4L 345 cv Manual (1970 )

Mercedes-Benz C 111 - 2.4L 345 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
2.400 cc
Cilindros
-
Tipo motor
-
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
345 CV
Potencia (kW)
257 kW
Potencia (PS)
350 PS
Par
392 Nm
Peso
1240 kg
Longitud
4.450 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.130 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
120 L
Velocidad máx.
295 km/h
0-100
4,8 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3.0L 6 cil 141 cv (1977 )

Mercedes-Benz C 111 - 3.0L 6 cil 141 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Diésel
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.997 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
141 CV
Potencia (kW)
105 kW
Potencia (PS)
143 PS
Par
275 Nm
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.8L 280 cv Manual (1969 )

Mercedes-Benz C 111 - 4.8L 280 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
4.799 cc
Cilindros
-
Tipo motor
-
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
280 CV
Potencia (kW)
209 kW
Potencia (PS)
284 PS
Par
293 Nm
Peso
1100 kg
Longitud
4.240 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.130 mm
Batalla
2.630 mm
Depósito
120 L
Velocidad máx.
261 km/h
0-100
5 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.8L 8 cil (1979 )

Mercedes-Benz C 111 - 4.8L 8 cil - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
4.799 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Record (1978 )

Mercedes-Benz C 111 - Record - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
2
Cilindrada
4.800 cc
Cilindros
-
Tipo motor
-
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
-
Anchura
1.810 mm
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Rekord (1970 - 1976 )

Mercedes-Benz C 111 - Rekord - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Diésel
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
2
Cilindrada
2.999 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
141 CV
Potencia (kW)
105 kW
Potencia (PS)
143 PS
Par
276 Nm
Peso
-
Longitud
-
Anchura
1.810 mm
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Mercedes-Benz C 111

¿Qué es el Mercedes-Benz C 111 y por qué es tan importante?

El Mercedes-Benz C 111 fue un laboratorio rodante (1969-1979) con prototipos de motor Wankel, diésel y aerodinámica avanzada. Con carrocería de fibra de vidrio y puertas tipo gullwing, nacía para probar tecnología, no para venderse. Conducirlo habría sido sentir una dirección directa y un coche muy bajo, con reacciones vivas, y una sensación de “concept car” real, sin concesiones.

¿Cómo se siente su diseño y su aerodinámica en movimiento?

Su silueta afilada y la cola larga de las versiones récord priorizaban estabilidad a alta velocidad. En cifras, los C 111-II/III redujeron resistencia con frontal bajo y superficies limpias, buscando un Cx muy competitivo para su época. Traducido a sensaciones: menos flotación, más aplomo y un avance silencioso, como si el aire resbalara; a velocidad, el coche tendería a asentarse, invitando a mantener el gas.

¿Qué motores probó el C 111 y qué carácter tenía cada uno?

Hubo C 111 con Wankel (rotativo) de 3 y 4 rotores y, después, prototipos diésel para récords. El Wankel prometía suavidad y estirada, con un sonido más continuo y menos “pulsado” que un pistón; al volante se percibiría ligero de vueltas. El diésel, en cambio, entregaba empuje sostenido y eficiencia: empujar desde medio régimen, con serenidad mecánica.

¿Qué prestaciones ofrecían los prototipos Wankel del C 111?

En la etapa Wankel, Mercedes exploró altas prestaciones con masas contenidas y respuesta rápida. Las cifras variaron según prototipo (especialmente en C 111-I y C 111-II), pero el objetivo era acelerar con contundencia y alcanzar velocidades muy elevadas para finales de los 60. En sensaciones, sería un coche de aceleración limpia y lineal, con un “tirón” sostenido y una banda útil amplia, más de empuje que de patada.

¿Qué logró el C 111 con los récords diésel y por qué importa?

Las versiones C 111-IID y C 111-III se diseñaron para récords de velocidad y resistencia, demostrando que un diésel podía ser rápido y fiable. Se registraron múltiples récords en circuitos de alta velocidad, consolidando la idea de eficiencia sin renunciar al ritmo. En conducción, eso se traduciría en una confianza rara: rodar durante horas a ritmos altísimos, con temperatura y consumos bajo control, sin fatiga mecánica aparente.

¿Cómo sería el tacto de chasis, dirección y frenada en un C 111?

Como prototipo de pruebas, el C 111 priorizaba rigidez, centro de gravedad bajo y respuestas claras. Espera una dirección comunicativa, más física que asistida, y un morro que entra con precisión si el reparto acompaña. La frenada, pensada para repetición, transmitiría firmeza y progresividad más que mordida brusca. En conjunto, se sentiría como un coche que pide manos finas: rápido, cercano al asfalto y muy honesto.

¿Qué papel tuvo la fibra de vidrio y cómo afecta a la sensación de conducción?

La carrocería de fibra de vidrio ayudaba a mantener el peso a raya y a moldear formas aerodinámicas complejas. En marcha, eso suele sentirse como agilidad: cambios de apoyo más rápidos y menos inercias, especialmente en un coche bajo y ancho. También se percibe un “tambor” distinto en la acústica: más resonancia de carrocería y más presencia de rodadura, lo que vuelve la experiencia más cruda y técnica, propia de un prototipo.

¿Por qué el Mercedes-Benz C 111 nunca se vendió al público?

Porque era un banco de pruebas para tecnologías aún inmaduras para producción, especialmente el motor Wankel, con retos de durabilidad, emisiones y consumo. Mercedes buscaba conocimiento, no volumen. Para el conductor, eso significa imaginar un coche sin filtros: calor, ruidos y mandos pensados para ingenieros y pilotos, no para confort diario. El resultado sería una sensación de “máquina experimental”, donde cada kilómetro te cuenta qué está aprendiendo el coche.

¿Qué elementos de seguridad y ergonomía destacaban en el C 111?

Mercedes ya investigaba seguridad estructural, visibilidad y control del habitáculo, aunque el C 111 no era un turismo convencional. Su postura de conducción es baja, con parabrisas muy tendido y pilares que condicionan ángulos. Eso se traduce en foco: ves el asfalto cerca y el coche “se encoge” alrededor de ti. El acceso por puertas gullwing añade ritual: entrar requiere técnica, y una vez dentro, el entorno se siente cerrado y de competición.

¿Qué legado dejó el C 111 en Mercedes y en la industria?

Dejó método: aerodinámica aplicada, validación de motores alternativos y cultura de récord como demostración tecnológica. Inspiró líneas de diseño y, sobre todo, la idea de que el rendimiento también se mide en eficiencia y estabilidad. En términos emocionales, el C 111 representa la ingeniería como conducción: sentir que cada decisión —altura, cola, refrigeración— tiene un efecto directo en el volante, en el ruido del aire y en el aplomo a alta velocidad.

¿Cómo se compara el C 111 con superdeportivos de su época?

Frente a superdeportivos de finales de los 60 y 70, el C 111 jugaba otra partida: no era solo potencia, sino aerodinámica y experimentación. En sensaciones, sería menos “romántico” y más preciso: un coche que se estabiliza con el viento y que corre con eficiencia. Donde otros seducían por brutalidad mecánica, el C 111 convencería por su velocidad sostenida y su capacidad de repetir prestaciones sin desfallecer, como un instrumento de laboratorio.

¿Qué debes saber si buscas información para comprar o ver un C 111 hoy?

No es un modelo de calle: la mayoría son piezas de museo o colecciones, con acceso muy limitado y valor histórico incalculable. Si lo ves en persona, fíjate en la variante (Wankel, diésel, “III” de cola larga) y en detalles como tomas de aire y proporciones de zaga. La experiencia no es de “propiedad”, sino de contemplación técnica: entender cómo Mercedes convirtió cifras en sensaciones de estabilidad, silencio aerodinámico y propósito.

Rivales de Mercedes-Benz C 111

Hablar del Mercedes-Benz C 111 es adentrarse en una etapa de la ingeniería alemana donde el automóvil no se concebía como un producto, sino como un laboratorio rodante.

Presentado a finales de los años 60 y evolucionado durante los 70, el C 111 nació como banco de pruebas para tecnologías de futuro: motores rotativos Wankel, soluciones aerodinámicas de vanguardia y, más adelante, la exploración metódica del diésel de altas prestaciones orientado a récords de velocidad y resistencia.

Nunca se vendió al público, pero su sombra se proyecta sobre el prestigio técnico de la marca y sobre la manera en que Mercedes entendió la I+D aplicada al automóvil.

Su rivalidad, por tanto, no se mide en concesionarios, sino en objetivos de ingeniería: potencia específica, estabilidad a alta velocidad, eficiencia y capacidad de sostener ritmos extremos durante horas.

En ese terreno, el Mercedes-Benz C 111 se cruzó conceptualmente con tres familias de rivales muy definidos.

Por un lado, los prototipos europeos con ambiciones de velocidad punta y soluciones aerodinámicas radicales, representados por el Porsche 917.

Aunque el 917 nació para ganar en circuitos de resistencia, su desarrollo derivó en cifras de potencia y velocidad que marcaron la época.

Frente a esa filosofía de competición pura, el C 111 oponía una aproximación más “industrial”: experimentación de motorizaciones y validación de conceptos de estabilidad y eficiencia a alta velocidad.

En segundo término, el eje tecnológico lo protagoniza el Mazda Cosmo Sport (110S), uno de los primeros estandartes del motor rotativo en un coche de producción.

Si Mazda apostó por llevar el Wankel a la calle, Mercedes lo investigó en el C 111 con mentalidad de laboratorio, buscando densidad de potencia y refinamiento mecánico.

Es una rivalidad de concepto: producción frente a prototipo, pero con un mismo corazón técnico —la combustión rotativa— como punto de comparación inevitable.

Finalmente, cuando el programa C 111 se reorientó hacia el diésel de altas prestaciones (C 111-II D y, sobre todo, C 111-III), su adversario natural dejó de ser el deportivo de carreras y pasó a ser el récord mismo.

En ese registro, el Mercedes-Benz C 111-III se entiende por contraste con grandes “misiles” de carretera de la época como el Lamborghini Miura P400S: motores de gran cilindrada y enfoque emocional, frente a la precisión de un prototipo optimizado para cortar el aire con el mínimo gasto energético a velocidad sostenida.

Para encuadrar la comparación, conviene recordar que “C 111” no es una sola ficha técnica: fue una saga de prototipos (C 111-I, C 111-II, C 111-II D, C 111-III…) con mecánicas diferentes.

A continuación se muestra una comparativa técnica orientativa con versiones ampliamente referenciadas en la literatura del modelo y sus rivales más representativos por enfoque tecnológico.

Modelo Arquitectura de motor Cilindrada Potencia Combustible Tipo de sobrealimentación
Mercedes-Benz C 111-II Wankel (4 rotores) — (rotativo; sin cilindrada equivalente estandarizada) aprox.

350–360 CV
Gasolina Atmosférico
Mercedes-Benz C 111-III L5 en línea 2.998 cc aprox.

230 CV
Diésel Turbo
Porsche 917 (4.5) Bóxer 12 4.494 cc aprox.

580 CV
Gasolina Atmosférico
Mazda Cosmo Sport (110S) Wankel (2 rotores) — (rotativo; 982 cc nominales típicos en fichas Mazda) aprox.

110–128 CV
Gasolina Atmosférico
Lamborghini Miura P400S V12 3.929 cc aprox.

370 CV
Gasolina Atmosférico

Si quieres que la comparativa sea más “quirúrgica”, puedo ajustarla a una versión concreta del C 111 (por ejemplo, C 111-I 3 rotores, C 111-II 4 rotores o C 111-III diésel de récords) y elegir rivales aún más alineados por año y propósito (prototipos experimentales europeos, deportivos de motor central de la misma época o modelos rotativos concretos).

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026