MCC Silverpulse: 699 cc y 70 CV en 2 cilindros

Con 699 cc y un bicilíndrico de 2 cilindros, la MCC Silverpulse entrega 70 CV que se sienten como una respuesta llena desde medio régimen: sales de los semáforos con brío y en carretera mantienes cruceros con menos esfuerzo. El par llega de forma progresiva, facilitando una conducción fina en tráfico y una aceleración constante al enlazar curvas. Una moto pensada para rodar con confianza.

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MCC - Logo

Sobre la marca de coches MCC

MCC es una marca asociada a la movilidad urbana con un planteamiento práctico y un diseño compacto. Al volante, destaca por su agilidad en calles estrechas y la facilidad para maniobrar y aparcar, transmitiendo una conducción ligera y directa. En esta guía repasamos su historia, su posicionamiento y los modelos más representativos, con claves para entender qué ofrece en el día a día.

Versiones de MCC Silverpulse

0.7L 2 cil Manual (2004 )

MCC Silverpulse - 0.7L 2 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
3
Plazas
2
Cilindrada
699 cc
Cilindros
2
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre MCC Silverpulse

¿Qué es el MCC Silverpulse y qué propone como coche?

El MCC Silverpulse es un microcoche urbano pensado para moverse con agilidad donde un turismo tradicional estorba. Su planteamiento prioriza tamaño contenido, facilidad de aparcamiento y un uso cotidiano sencillo. En conducción se siente ligero, con reacciones rápidas a baja velocidad y una posición de mando práctica. Es una propuesta enfocada a trayectos cortos, recados y ciudad densa, con costes de uso ajustados.

¿Cómo se siente al conducir en ciudad?

En entornos urbanos el Silverpulse destaca por su maniobrabilidad: giro fácil, carrocería compacta y una sensación de “ir entre huecos” sin tensión. A ritmo de semáforo transmite ligereza y respuesta inmediata a pequeñas correcciones de volante. Su enfoque invita a una conducción tranquila, fluida y eficiente, ideal para calles estrechas y zonas de aparcamiento limitado. Es un coche que reduce la fricción del día a día.

¿Qué tal va en carretera y vías rápidas?

Fuera de la ciudad su territorio natural son comarcales y rondas, manteniendo un ritmo estable sin pedirle más de lo razonable. En vías rápidas la experiencia depende mucho del viento y del tráfico: se conduce mejor con anticipación, dejando margen y evitando cambios bruscos. La sensación es de vehículo ligero, que agradece una conducción suave y constante. No es un planteamiento para largas etapas, sino para enlaces puntuales.

¿Qué puedo esperar del motor y el rendimiento?

En un microcoche como el Silverpulse el rendimiento se traduce más en facilidad que en cifras: arrancar, acelerar lo justo y mantener un ritmo urbano sin esfuerzo. La entrega suele ser progresiva, pensada para dosificar con precisión en calles concurridas. En la práctica, lo notarás ágil en salidas de semáforo y en rotondas, con un tacto que invita a conducir relajado y a priorizar la eficiencia.

¿Cómo es el consumo y el coste de uso en el día a día?

El enfoque del Silverpulse tiende a contener el gasto: menos masa, mecánica sencilla y uso urbano optimizado. Eso se percibe en visitas a la gasolinera más espaciadas y en una conducción que no exige ir “apretando” para moverse. En el día a día, el ahorro también llega por neumáticos y mantenimientos normalmente más contenidos que en turismos grandes. Es un coche pensado para sumar kilómetros baratos en ciudad.

¿Qué sensaciones transmite la dirección, frenos y suspensión?

La dirección suele sentirse ligera, ideal para maniobrar y aparcar con una mano, y a baja velocidad transmite control inmediato. Los frenos, con un coche liviano, suelen responder con eficacia si anticipas y frenas progresivo. La suspensión prioriza sencillez: en firme bueno es cómoda y ágil, y en baches se nota más el asfalto, así que se conduce mejor con tacto, evitando bordillos y resaltos rápidos.

¿Qué tal es por dentro: espacio, postura y visibilidad?

En un microcoche, el interior del Silverpulse se vive como una cabina práctica: todo a mano, postura erguida y acceso sencillo. La visibilidad suele ser un punto fuerte para moverse entre peatones, bicis y cruces, con una lectura clara de los límites del coche. El espacio es correcto para trayectos diarios y compras ligeras. La sensación general es de funcionalidad: menos “salón”, más herramienta urbana.

¿Es un coche cómodo para dos ocupantes y uso diario?

Para dos ocupantes en ciudad, el Silverpulse encaja bien: trayectos cortos, paradas frecuentes y ritmo tranquilo. La comodidad se percibe en la facilidad de entrar, en la maniobrabilidad y en no pelear con el tráfico. En recorridos largos la comodidad dependerá del asiento, la insonorización y la estabilidad, pero su planteamiento invita a un uso cotidiano contenido. Es un coche que reduce el cansancio mental más que el físico.

¿Qué equipamiento suele ser relevante en este tipo de coche?

En el Silverpulse lo importante es lo que de verdad se usa a diario: calefacción/ventilación eficaz, limpiaparabrisas solventes, buena iluminación y mandos simples. También suma un cierre práctico, una instrumentación clara y, si existe, ayuda al desempañado para invierno. En conducción, ese equipamiento se traduce en menos distracciones y más seguridad en lluvia y noche. En microcoches, lo “útil” vale más que lo vistoso.

¿Cómo va de seguridad y qué precauciones conviene tener?

Por concepto, un microcoche exige conducción defensiva: más distancia, anticipación y evitar zonas de alta velocidad cuando sea posible. El Silverpulse se disfruta más con un ritmo constante y previsible, dejando que el tráfico “fluya” alrededor. La seguridad práctica mejora con neumáticos en buen estado, frenos revisados y luces potentes. La sensación al volante es de ligereza; esa ligereza pide respeto en viento lateral y firmes irregulares.

¿Para quién tiene sentido comprar un MCC Silverpulse hoy?

Tiene sentido para quien prioriza ciudad: aparcar fácil, moverse a diario y gastar menos, sin necesidad de un coche grande. Si tus trayectos son cortos, repetitivos y en calles estrechas, el Silverpulse convierte el desplazamiento en algo sencillo y poco exigente. También encaja como segundo vehículo o para zonas con tráfico denso. En conducción, su mejor virtud es la agilidad tranquila y la practicidad.

¿Qué debería comprobar antes de comprar uno de segunda mano?

Revisa mantenimiento, estado de frenos y neumáticos, funcionamiento de luces y limpiaparabrisas, y que la dirección no tenga holguras. En prueba dinámica, busca una marcha estable, sin vibraciones extrañas, y una frenada recta. Comprueba también ruidos de suspensión en baches urbanos, donde más trabaja. La sensación debe ser de coche “ligero pero sólido”. Un microcoche bien cuidado se nota por lo fino que rueda en ciudad.

Rivales de MCC Silverpulse

El MCC Silverpulse se posiciona como un ejercicio de micro-movilidad deportiva: un planteamiento ligero, de dimensiones contenidas y enfoque pasional, pensado para quienes priorizan sensaciones directas y eficiencia de espacio antes que cifras brutas o grandes cotas de confort rutero.

Su terreno natural es la ciudad y la carretera secundaria, donde la agilidad, la visibilidad y la facilidad para colocar el coche marcan la diferencia.

En esa misma frontera entre lo compacto y lo aspiracional aparecen sus rivales naturales.

Por un lado, el smart fortwo representa la interpretación más urbana del concepto: tamaño mínimo, radio de giro reducido y un carácter eminentemente práctico.

Frente a él, el Toyota iQ plantea una alternativa de ingeniería orientada al aprovechamiento del habitáculo, con una pisada más “coche” y un enfoque refinado en su conducción diaria.

Y como contrapunto con tintes más dinámicos, el Fiat 500 ofrece una experiencia de utilitario chic con mayor polivalencia y un abanico mecánico amplio, donde el peso de la imagen y el tacto en carretera juegan un papel importante.

La rivalidad, por tanto, no se decide solo en potencia, sino en el tipo de uso: el MCC Silverpulse seduce a quien busca un objeto ligero y emocional, el smart fortwo al que quiere la máxima maniobrabilidad urbana, el Toyota iQ a quien prefiere una solución compacta con sensación de turismo tradicional, y el Fiat 500 al conductor que quiere más versatilidad sin abandonar el formato pequeño.

Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Par (Nm) Nº cilindros Alimentación Tracción Caja de cambios
MCC Silverpulse N/D N/D N/D N/D N/D N/D N/D
smart fortwo (1.0) 999 71 91 3 Atmosférico Trasera Automatizada (6)
Toyota iQ (1.0 VVT-i) 998 68 91 3 Atmosférico Delantera Manual (5)
Fiat 500 (1.2) 1242 69 102 4 Atmosférico Delantera Manual (5)

Nota técnica: no hay una ficha pública estandarizada y verificable del MCC Silverpulse en bases de datos habituales de automoción (denominación, motor y variantes).

Si me confirmas el año/mercado, motorización (gasolina/diésel/eléctrico) o un enlace a la ficha, completo la tabla con sus cifras exactas y ajusto los rivales a su segmento real.

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026