Mazda MX-6 145 CV: motor 2.2 de 4 cilindros

Con 145 CV, el Mazda MX-6 ofrece una aceleración consistente que se siente llena desde medias vueltas, ideal para enlazar curvas con confianza. Su motor de 4 cilindros y 2.182 cc entrega un empuje progresivo: no intimida, acompaña, y convierte cada incorporación en una maniobra limpia. El tacto general prioriza la suavidad y el equilibrio, aportando una conducción fluida y agradable tanto en ciudad como en carretera.

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Sobre la marca de coches Mazda

Mazda combina el diseño Kodo con la ingeniería Skyactiv para lograr una conducción ágil y comunicativa. Al ponerte al volante, la dirección se siente directa y el chasis acompaña con equilibrio, tanto en ciudad como en carretera. Sus motores priorizan la eficiencia sin perder respuesta, mientras la tecnología de seguridad y conectividad se integra con discreción para que el foco siga siendo el camino.

Versiones de Mazda MX-6

2.0i (1992 )

Mazda MX-6 - 2.0i - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
1.991 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
118 CV
Potencia (kW)
88 kW
Potencia (PS)
120 PS
Par
173 Nm
Peso
1179 kg
Longitud
4.620 mm
Anchura
1.760 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.620 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.2L 4 cil 110 cv Manual Coupé (1987 )

Mazda MX-6 - 2.2L 4 cil 110 cv Manual Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.184 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
110 CV
Potencia (kW)
82 kW
Potencia (PS)
112 PS
Par
177 Nm
Peso
1160 kg
Longitud
4.500 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.370 mm
Batalla
2.520 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Turbo (1987 )

Mazda MX-6 - Turbo - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
2.182 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
145 CV
Potencia (kW)
108 kW
Potencia (PS)
147 PS
Par
257 Nm
Peso
1238 kg
Longitud
4.500 mm
Anchura
1.700 mm
Altura
1.370 mm
Batalla
2.520 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Mazda MX-6

¿Qué es el Mazda MX-6 y qué lo hace especial al volante?

El Mazda MX-6 fue un coupé 2+2 de los 90 (1992-1997) con enfoque gran turismo: bajo, largo y con un puesto de conducción muy “metido” en el coche. Con unos 4,60 m de longitud y aerodinámica cuidada, transmite aplomo en autopista. En curva se siente progresivo, con dirección comunicativa y un chasis que invita a enlazar apoyos con suavidad y precisión.

¿Qué motores tuvo el Mazda MX-6 y cómo se sienten?

Según mercado, montó cuatro cilindros 2.0 atmosféricos y V6 2.5 (KL-DE) en torno a 165-170 CV. El 2.0 es lineal y fácil, pensado para ir ligero sin exigir. El V6 aporta una entrega más llena, con un sonido redondo y una estirada agradable; no empuja a lo “turbo”, pero gana velocidad con finura, ideal para conducción fluida y constante.

¿Cómo acelera y qué tal es en carretera el MX-6 V6?

En cifras típicas, el MX-6 V6 ronda el 0-100 km/h en aproximadamente 7,5-8,5 s y supera 210 km/h según versión y caja. En carretera se percibe más como un gran rutero que como un deportivo nervioso: a 120-140 km/h va asentado, con buena reserva para adelantar, y un tacto de motor sedoso que reduce la fatiga.

¿Qué consumo real puedes esperar en un Mazda MX-6?

Por edad y tecnología, su consumo depende mucho del mantenimiento y del pie. En el 2.0, lo habitual es moverse cerca de 8-9,5 l/100 km en uso mixto. En el V6, es realista esperar 9,5-11,5 l/100 km. Lo bueno es la sensación: a ritmo estable, el coche “respira” relajado y premia una conducción constante.

¿Qué tal es la caja de cambios y el tacto de conducción?

Muchas unidades montan cambio manual de 5 velocidades con recorridos correctos y un embrague de esfuerzo moderado. No es una palanca ultracorta, pero sí coherente con su enfoque GT: permite dosificar y mantener el motor en la zona buena sin brusquedad. La posición de conducción baja, el capó largo y la visibilidad razonable crean una sensación clásica de coupé noventero.

¿Cómo es el chasis, la suspensión y el paso por curva?

El MX-6 comparte base con el Mazda 626/ Ford Probe: plataforma estable y pensada para equilibrio. Suele montar suspensión independiente, que filtra bien baches medianos y mantiene la carrocería controlada. En apoyo, tiende a un comportamiento seguro, con subviraje progresivo si entras pasado. Lo mejor es su confianza: enlaza curvas con ritmo, sin exigirte correcciones constantes.

¿Qué frenos lleva y cómo se sienten hoy?

Dependiendo de versión, puede equipar discos en las cuatro ruedas y ABS. En su época ofrecía frenada competente, más orientada a repetición moderada que a tandas. Hoy, la sensación depende del estado: latiguillos, líquido y pinzas marcan la diferencia. Con el sistema al día, el pedal es dosificable y te permite frenar “redondo”, apoyando el morro con control antes de girar.

¿Es cómodo para viajar y cómo es el aislamiento?

Como coupé GT, destaca por confort de marcha: asientos con buen respaldo y suspensión que no castiga. A ritmo de autopista, el V6 gira relajado y el coche se siente estable, lo que reduce cansancio. El aislamiento acústico es correcto para los 90: hay algo de rodadura y viento según neumáticos y gomas de puertas, pero mantiene un ambiente agradable.

¿Qué tal es el interior, la ergonomía y la calidad percibida?

El salpicadero es funcional, con mandos grandes y una instrumentación clara, típica Mazda. La postura es baja, con sensación envolvente; el volante y pedales quedan bien alineados en muchas unidades. Los materiales son “noventeros”: plásticos duros pero bien ajustados si se han cuidado. Con el tiempo, los tapizados y el techo suelen delatar el uso, aunque el conjunto envejece con dignidad.

¿Es práctico: plazas traseras y maletero en el Mazda MX-6?

Es un 2+2: delante hay buen espacio, pero detrás es más para trayectos cortos o personas de estatura contenida. La línea de techo y la puerta larga condicionan el acceso. El maletero es aprovechable para un coupé, suficiente para equipaje de fin de semana, y su enfoque invita a viajar ligero: lo justo, bien colocado, y carretera por delante.

¿Qué versiones y equipamiento son los más interesantes?

Lo más buscado suele ser el V6 2.5 por suavidad y carácter. En equipamiento, según mercado, podía llevar climatizador, techo solar, control de crucero, ABS y airbags. Un ejemplar atractivo combina buen historial, interiores enteros y extras funcionales. Al conducirlo, se nota: un MX-6 bien equipado se siente más “coupé de ruta”, pensado para sumar kilómetros con calma y precisión.

¿Qué averías y puntos débiles conviene vigilar antes de comprar uno?

Por edad, manda el mantenimiento: distribución (correa en muchos motores), fugas de aceite, sistema de refrigeración, manguitos y radiador. También son típicos silentblocks, amortiguadores, frenos agarrotados y sensores envejecidos. En carrocería, revisar óxidos en bajos y pasos de rueda según clima. Un MX-6 cuidado se percibe sólido; uno descuidado se vuelve ruidoso y menos fino.

¿Qué mantenimiento recomendado ayuda a que el MX-6 vaya fino?

Aceite y filtros al día, bujías correctas, refrigerante nuevo y revisión de correas/poleas son clave para recuperar suavidad. En chasis, neumáticos de calidad, alineado, amortiguadores y silentblocks transforman el tacto: dirección más limpia y apoyos más estables. En frenos, líquido DOT renovado y latiguillos en buen estado devuelven confianza. El resultado es un coche que vuelve a fluir, sin asperezas.

¿Cómo está la fiabilidad del Mazda MX-6 y qué esperar en uso clásico?

Mazda en esa época solía ser robusta si se seguían mantenimientos. La fiabilidad hoy depende más del propietario anterior que del diseño. Un MX-6 con historial, temperaturas controladas y sin chapuzas eléctricas puede ser un clásico usable: arranca, calienta y rueda con regularidad. La sensación buscada es esa: motor redondo, cambios sin protestas y un chasis que acompaña con seguridad.

¿Es buen coche clásico para iniciarse y qué tipo de conductor lo disfrutará?

Sí, si te atrae un coupé de los 90 con estética limpia y conducción analógica. No es un coche para buscar tiempos, sino para disfrutar de trazadas largas, sonido mecánico y estabilidad de gran turismo. Lo disfrutarán conductores que valoren finura y equilibrio más que golpes de par. En una carretera secundaria, se siente natural: miras lejos, apoyas, aceleras progresivo y dejas que el coche haga lo suyo.

Rivales de Mazda MX-6

El Mazda MX-6 fue el coupé de vocación gran turismo con el que Mazda buscó, en los años 90, combinar diseño bajo y afilado, un habitáculo enfocado a viajar rápido y cómodo, y una gama de motores que iba desde opciones razonables hasta un V6 de tacto fino.

Su propuesta no era la de un deportivo radical, sino la de un 2+2 elegante y equilibrado, con una puesta a punto pensada para enlazar kilómetros con aplomo y una personalidad mecánica muy “japonesa” de la época: suavidad, estirada progresiva y fiabilidad como telón de fondo. En el tablero de rivales, el Honda Prelude fue el contrincante más directo por concepto: coupé medio, 2+2, motor delantero y un enfoque claramente dinámico.

Frente al Mazda, el Prelude solía ofrecer una dirección más incisiva y, en muchas versiones, un nivel tecnológico notable (como la dirección a las cuatro ruedas en ciertas generaciones).

El Toyota Celica, por su parte, se movía entre el coupé de aspiración deportiva y el icono juvenil: más ligero en algunas configuraciones y con versiones de alto rendimiento en su historia, su rivalidad con el MX-6 se jugaba tanto en estilo como en sensaciones, con Toyota apostando a menudo por una respuesta más nerviosa en motores 2.0. Si el Mazda buscaba refinamiento y “gran turismo”, el Nissan 200SX (en su vertiente S14/S13 según mercados) añadía un ingrediente distinto: la sobrealimentación y, en muchas versiones europeas y japonesas, la propulsión trasera, lo que lo convertía en una alternativa con un carácter más juguetón y orientado al conductor que quiere tracción al acelerar y una zaga participativa.

Y para quien miraba más al confort y a la presentación, el Ford Probe —primo técnico cercano del MX-6 en ciertas generaciones por plataforma y planteamiento— representaba la visión norteamericana del coupé aerodinámico: similar en filosofía, con motores comparables y una orientación muy de carretera. En conjunto, el Mazda MX-6 compitió en una liga donde el diseño y el equilibrio valían tanto como las cifras puras.

No siempre fue el más rápido ni el más radical, pero sí uno de los que mejor defendía esa idea de coupé accesible, refinado y utilizable a diario, con un punto emocional en su silueta y un tacto mecánico agradable para quien disfruta conduciendo sin necesidad de ir al límite.
Modelo Cilindrada (cc) Configuración Potencia (CV) Alimentación
Mazda MX-6 (2ª gen, V6) 2497 V6 165 Atmosférico
Honda Prelude (5ª gen, 2.2 VTEC) 2157 L4 185 Atmosférico
Toyota Celica (T200, 2.0 GT) 1998 L4 175 Atmosférico
Nissan 200SX (S14, 2.0 Turbo) 1998 L4 200 Turbo
Ford Probe (2ª gen, V6) 2497 V6 164 Atmosférico

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026