Matra-Simca Rancho: 79 CV de aventura práctica

Con 79 CV, el Matra-Simca Rancho se mueve con un ritmo sereno que invita a disfrutar del paisaje y a conducir sin prisas. Su 4 cilindros de 1442 cc entrega una respuesta progresiva, ideal para enlazar carreteras secundarias con suavidad y mantener un consumo razonable. La mecánica transmite sensación de robustez y sencillez, perfecta para escapadas con carga y para buscar caminos de tierra con confianza.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Matra-Simca Rancho? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Matra-Simca - Logo

Sobre la marca de coches Matra-Simca

Matra-Simca representa una etapa audaz de la automoción europea, donde la creatividad industrial y la eficiencia se dieron la mano. Sus modelos combinaban soluciones ingeniosas con un enfoque práctico, pensado para viajar con soltura y control. Al volante, transmiten ligereza y una dirección comunicativa, con un tacto mecánico que invita a enlazar curvas con ritmo constante. Una marca con carácter, marcada por la innovación.

Versiones de Matra-Simca Rancho

1.4L 4 cil 78 cv Manual (1982 )

Matra-Simca Rancho - 1.4L 4 cil 78 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
5
Cilindrada
1.441 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
78 CV
Potencia (kW)
58 kW
Potencia (PS)
79 PS
Par
118 Nm
Peso
1132 kg
Longitud
4.320 mm
Anchura
1.670 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.530 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
145 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

1.4L 4 cil 79 cv Manual (1978 - 1981 )

Matra-Simca Rancho - 1.4L 4 cil 79 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
3
Plazas
5
Cilindrada
1.442 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
79 CV
Potencia (kW)
59 kW
Potencia (PS)
80 PS
Par
116 Nm
Peso
1132 kg
Longitud
4.320 mm
Anchura
1.670 mm
Altura
1.740 mm
Batalla
2.530 mm
Depósito
60 L
Velocidad máx.
145 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Matra-Simca Rancho

¿Qué es el Matra-Simca Rancho y por qué fue diferente?

El Matra-Simca Rancho (1977-1984) fue un pionero del concepto “coche de aventura” mucho antes de que se popularizara el SUV. Basado en el Simca 1100, mezclaba carrocería elevada, protecciones y un portón amplio con una conducción de turismo. No era 4x4, pero su estética y practicidad invitaban a escapadas, transmitiendo sensación de libertad sin complicaciones mecánicas.

¿Cómo se siente al conducirlo en ciudad y en carretera?

Al volante, el Rancho se percibe como un turismo setentero: dirección poco asistida en muchas unidades, tacto mecánico y una postura alta que mejora la visibilidad. En ciudad se mueve con calma; su tamaño se nota al maniobrar, pero la carrocería cuadrada ayuda a “colocarlo”. En carretera, la suspensión blanda prioriza confort, con balanceos marcados que piden una conducción suave.

¿Qué motores montaba y qué rendimiento transmite?

La mayoría de Ranchos montaron motores gasolina de 1.4 a 1.5 litros (según mercado), con potencias típicas en torno a 70-80 CV. No empuja con contundencia: acelera de forma progresiva y pide anticipación en adelantamientos, especialmente cargado. A cambio, su entrega sencilla encaja con una conducción relajada, disfrutando del paisaje y del carácter “campero” más que de las prestaciones.

¿Es un 4x4? ¿Qué tal va fuera del asfalto?

No, el Matra-Simca Rancho es tracción delantera. Aun así, su altura libre, neumáticos adecuados y el enfoque práctico permiten moverse por caminos fáciles con confianza, siempre que el firme no sea muy roto ni haya barro profundo. La sensación es de “coche para llegar a la casa rural” más que de todoterreno puro; conviene dosificar gas y cuidar bajos.

¿Cómo es por dentro y qué experiencia ofrece a los pasajeros?

El interior prioriza espacio y funcionalidad: gran superficie acristalada, asientos sencillos y un ambiente luminoso que hace el viaje agradable. Según versiones, podía ofrecer configuración práctica para carga y familia, con un maletero muy utilizable gracias al portón trasero. La experiencia es de coche “de fin de semana”, con una cabina que invita a llevar equipo, perros o bicicletas sin miedo a ensuciar.

¿Qué capacidad de carga y soluciones prácticas lo hacen especial?

Su carrocería tipo familiar elevada, el portón grande y las formas rectas lo convierten en un aliado para transportar objetos voluminosos. El Rancho se siente como una herramienta para escapadas: meter nevera, mochilas o material deportivo es fácil por la altura y el acceso. Muchos incorporaban elementos exteriores y bacas que refuerzan esa idea de “coche listo para salir”, práctico y honesto.

¿Qué consumo y costes de uso puedes esperar hoy?

En gasolina, el consumo real suele moverse en cifras de época, habitualmente alrededor de 9-11 l/100 km según motor, estado y ritmo. En conducción tranquila puede bajar, pero su aerodinámica cuadrada penaliza. Como clásico, el coste depende de piezas y mano de obra: lo más importante es comprar una unidad sana de óxidos. Con buen mantenimiento, transmite fiabilidad sencilla y predecible.

¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?

Revisa óxidos en bajos, pasos de rueda, anclajes y zonas de unión de paneles, porque la corrosión puede ser el gran enemigo. Comprueba estado de suspensión (silentblocks, amortiguadores), frenos y holguras de dirección: su altura y peso exigen componentes en forma. Verifica también estanqueidad de portón y cristales. Una unidad cuidada se siente sólida; una fatigada transmite crujidos y deriva.

¿Qué versiones o acabados del Rancho existen y cuáles interesan más?

Hubo varias configuraciones y paquetes orientados a ocio, con detalles exteriores, bacas y accesorios de aire aventurero. En algunos mercados se ofrecieron ediciones más equipadas y otras más básicas. Para disfrutarlo hoy, interesa un ejemplar completo, con molduras y elementos específicos originales, porque son los más difíciles de recuperar. Un buen acabado eleva la experiencia: más “coche de ruta” y menos utilitario.

¿Qué valor clásico tiene y para quién es una buena compra?

El Matra-Simca Rancho es atractivo para quien busca un clásico distinto, utilizable y con historia: adelantó la idea del crossover sin recurrir a la tracción total. Su valor está en el carisma y la practicidad, no en la velocidad. Es ideal para coleccionistas que disfrutan de concentraciones y escapadas tranquilas, y para familias que quieren un clásico con espacio real. Bien conservado, se disfruta conduciendo sin prisas.

Rivales de Matra-Simca Rancho

El Matra-Simca Rancho ocupa un lugar muy particular en la historia del automóvil europeo: nació cuando el concepto “crossover” aún no tenía nombre.

Con su carrocería elevada, protecciones exteriores, gran portón y una modularidad pensada para el ocio, proponía una idea clara: aspecto y practicidad de vehículo de aventura, pero con mecánica y arquitectura de turismo.

Su receta era tan coherente como honesta: tracción delantera, peso contenido y una base de componentes Simca que facilitaba el mantenimiento.

No pretendía trepar como un todoterreno puro; pretendía llevarte más lejos en el día a día, con más espacio y con una presencia robusta. En esa misma frontera entre la carretera y la escapada, sus rivales más naturales se reparten en dos familias.

Por un lado, los “todocaminos antes de tiempo” de enfoque familiar, como el Renault 18 Break 4x4, que sí añadía tracción total para quien priorizaba motricidad sobre pistas y condiciones difíciles.

Frente a él, el Rancho defendía una filosofía distinta: menos complejidad, menor coste y un uso más realista para la mayoría, a cambio de renunciar a la tracción integral. Por otro lado, aparecen los todoterreno compactos que sí asumían el papel off-road sin ambages, como el Lada Niva 1600.

Ahí la rivalidad es casi ideológica: el Niva es herramienta de campo, con 4x4 y reductora; el Rancho, un familiar aventurero con mayor enfoque en habitabilidad y facilidad de conducción en asfalto.

Donde el Niva gana en capacidad fuera de carretera, el Rancho suele imponerse en confort de marcha, accesibilidad y lógica de uso cotidiano. También es pertinente situarlo frente a un familiar práctico y popular como el Volkswagen Passat Variant de la época: no por estética “outdoor”, sino por misión.

Ambos pueden ser coches de viaje, de carga y de familia; el Passat juega la carta del refinamiento de turismo y el comportamiento rutero, mientras el Rancho responde con mayor altura, soluciones de uso lúdico y una imagen preparada para la escapada.

En la práctica, el Rancho no buscaba derrotar a un familiar clásico: quería seducir a quien deseaba algo más expresivo, sin dar el salto a un 4x4 tradicional.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Tracción
Matra-Simca Rancho 1.442 80 Delantera (FWD)
Renault 18 Break 4x4 1.995 110 Total (4x4)
Lada Niva 1600 1.568 75 Total (4x4)
Volkswagen Passat Variant (B2, 1.6) 1.588 75 Delantera (FWD)

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026