Maserati V8 GranSport: 4244 cc y 8 cilindros

El Maserati V8 GranSport combina 4244 cc y 8 cilindros para ofrecer una entrega de potencia elástica y un empuje que se siente desde el primer toque de gas. Ese V8 llena el habitáculo con un sonido profundo que acompaña cada cambio de ritmo. En carretera, la cilindrada se traduce en aceleraciones limpias y una respuesta inmediata, con un tacto deportivo que invita a enlazar curvas con confianza.

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Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati V8 GranSport

4.2L 8 cil Automática Coupé (2008 )

Maserati V8 GranSport - 4.2L 8 cil Automática Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
4.244 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
451 Nm
Peso
1680 kg
Longitud
4.530 mm
Anchura
1.830 mm
Altura
1.300 mm
Batalla
2.670 mm
Depósito
88 L
Velocidad máx.
-
0-100
4,9 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
28,3 L/100
CO2
-

Información sobre Maserati V8 GranSport

¿Qué es el Maserati GranSport V8 y qué lo diferencia?

El Maserati GranSport V8 (2004-2007) es la lectura más deportiva del 4200 GT: carrocería más baja, paragolpes específicos y un chasis afinado para respuesta rápida. Mantiene el V8 atmosférico 4.2 de origen Ferrari (alrededor de 400 CV) y prioriza sensaciones: dirección viva, tren delantero comunicativo y un sonido metálico que acompaña cada subida de vueltas como parte esencial del viaje.

¿Cómo se siente su motor V8 4.2 en carretera?

El 4.2 atmosférico entrega potencia de forma lineal y creciente, sin “patada” artificial: cuanto más lo estiras, más lleno se siente. En adelantamientos no intimida por turbo, convence por elasticidad y por un empuje que se vuelve adictivo a partir de medio régimen. El timbre del escape, especialmente en reducciones, crea una conexión emocional constante entre pie derecho y asfalto.

¿Qué tal es la caja Cambiocorsa y cómo se conduce?

La Cambiocorsa es una manual robotizada con levas: rápida cuando vas decidido, menos dulce maniobrando. En conducción tranquila notarás cierta pausa y tirón entre marchas; si sincronizas gas y levas, se vuelve más fluida y gratificante. Lo mejor llega en modo deportivo, donde las reducciones son más inmediatas y el coche te invita a enlazar curvas con un ritmo muy italiano.

¿Cómo es su comportamiento dinámico en curvas?

Se siente como un gran turismo con ambición deportiva: aplomo en apoyo y una zaga que acompaña si entras con decisión. El chasis del GranSport está más firme que el Coupé, con menos balanceo y más precisión al cambiar de dirección. No es un coche “afilado” moderno; es comunicativo, con peso real en mandos, y te premia por conducir fino.

¿Qué consumo y autonomía puedes esperar en uso real?

En la práctica, el V8 4.2 se mueve normalmente en dos dígitos: alrededor de 12-16 l/100 km según ritmo y tipo de vía, pudiendo subir si aprovechas el sonido y las altas vueltas. En autopista estable puede bajar algo, pero no es su hábitat emocional. La autonomía depende del depósito y tu pie derecho; es un coche de sensaciones, no de contención.

¿Cómo es el interior: calidad, postura y ergonomía?

Dentro manda el cuero y la atmósfera clásica Maserati: butacas envolventes, posición baja y un salpicadero que te arropa. La ergonomía es correcta, aunque la tecnología se siente de época: mandos y multimedia no tienen la inmediatez actual. A cambio, hay “teatro” mecánico: vibración fina al ralentí, sonido filtrado con intención y una visibilidad razonable para ser un coupé con presencia.

¿Es práctico para el día a día y qué espacio ofrece?

Es un 2+2: las plazas traseras son más aptas para trayectos cortos o niños, y el acceso requiere agilidad. El maletero sirve para escapadas, no para mudanzas; cabe equipaje blando y alguna maleta mediana. En ciudad, su anchura y radio de giro exigen paciencia, y la Cambiocorsa pide tacto en aparcamientos. En carretera, en cambio, se siente en su elemento.

¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene revisar?

Clave: historial, diagnóstico y consumibles. La Cambiocorsa implica embrague y actuador; revisa desgaste, calibración y suavidad de cambios en frío y caliente. Comprueba suspensiones, frenos y posibles ruidos en tren delantero; también fugas y estado del sistema de refrigeración. En eléctricos, revisa funcionamiento de mandos, climatización y cuadro. En estos coches, una unidad cuidada se nota al tacto y al oído.

¿Qué versiones y elementos distinguen al GranSport?

El GranSport suele traer un paquete estético y dinámico específico: paragolpes más agresivos, llantas dedicadas y puesta a punto más firme. Muchas unidades montan asientos tipo baquet y detalles en carbono o aluminio según configuración. Puede existir en Coupé y Spyder, con el mismo enfoque: un GT de voz alta, donde el V8 marca el carácter y la experiencia está por encima del dato frío.

¿Qué rivales tiene y por qué elegirlo hoy?

Compite con GT deportivos de su época como Porsche 911 (997 inicial), Aston Martin V8 Vantage o BMW M6 E63, cada uno con su receta. El Maserati no busca la precisión quirúrgica; ofrece una conducción más sensorial: sonido, tacto y presencia. Elegirlo hoy es apostar por un V8 atmosférico con personalidad, por un ritmo de conducción que se disfruta más cuando lo llevas “con intención” y sin prisa.

Rivales de Maserati V8 GranSport

El Maserati GranSport V8 representa una etapa muy definida en la historia moderna de la marca: la de los grandes GT italianos con motor delantero, atmósfera clásica y un chasis afinado para conducir con intención.

Nacido como evolución más incisiva del Coupé/Spyder, el GranSport buscaba una respuesta más inmediata en dirección y suspensión, una postura más plantada y un carácter más marcado en carreteras rápidas.

Su V8 atmosférico —con ADN Ferrari en su concepción— y el cambio robotizado de la época (según versiones/mercados) componen una experiencia muy de principios de los 2000: sonora, mecánica y exigente, donde el conductor manda y el coche lo celebra.

En su universo natural, el GranSport se mide con deportivos 2+2 de motor delantero y vocación gran turismo, donde el equilibrio entre refinamiento, prestaciones y tacto de conducción define la compra.

Ahí aparece el Aston Martin V8 Vantage (en su primera generación moderna), que propone una interpretación británica del mismo concepto: menos exuberancia italiana y más sensación de bloque sólido, con un V8 atmosférico muy elástico y una plataforma que prioriza la precisión y el aplomo.

Frente al Maserati, el Aston compite por calidad percibida, rigidez y una puesta a punto de control muy consistente, aunque el italiano suele seducir por su teatralidad mecánica y su sello de gran turismo tradicional.

Otro contrincante directo es el Porsche 911 Carrera (997), una referencia casi inevitable.

Aunque su arquitectura trasera es distinta, compite en la misma franja emocional y de precio/estatus de la época, con un enfoque más racional: eficiencia del conjunto, una transmisión más moderna en tacto y una capacidad dinámica muy alta.

El 911 suele ganar por precisión quirúrgica y facilidad para rodar rápido, mientras que el GranSport responde con un estilo más clásico de GT: motor delantero, largas zancadas y una puesta en escena sonora y visual más pasional.

En clave alemana de gran turismo coupé, el BMW M6 (E63) sube la apuesta en cilindrada efectiva, tecnología y potencia.

Es un rival por concepto: 2+2 grande, rápido y capaz de cubrir mucha distancia con solvencia.

El M6 aporta el músculo de un V10 atmosférico y una cifra de potencia superior, pero también un enfoque más “gran autobahn” que “carretera de montaña”.

El Maserati, aun siendo GT, se siente más compacto en espíritu y más directo en sensaciones mecánicas, especialmente cuando la carretera se retuerce.

Como alternativa con carisma italiano y disposición similar, el Ferrari 360 Modena aparece como rival aspiracional y, en ciertos mercados, comparable por edad y posicionamiento de segunda mano.

Juega con ventaja por configuración central y una orientación más claramente deportiva, pero también plantea una dicotomía interesante: el GranSport es el GT para viajar con el pulso alto; el 360, el deportivo más puro que pide conducción concentrada.

En la comparativa técnica, sus cifras se aproximan más de lo que muchos recuerdan, aunque la vivencia es distinta por arquitectura y puesta a punto.

A continuación, una tabla técnica orientativa con especificaciones habituales de estas versiones (pueden variar según año, mercado y transmisión):

Modelo Cilindrada (cc) Configuración Potencia (CV)
Maserati GranSport V8 4.244 V8 atmosférico 400
Aston Martin V8 Vantage (4.3) 4.282 V8 atmosférico 385
Porsche 911 Carrera (997) 3.6 3.596 Bóxer 6 atmosférico 325
BMW M6 (E63) 4.999 V10 atmosférico 507
Ferrari 360 Modena 3.586 V8 atmosférico 400

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026