Maserati Tipo 64: 317 CV, V12 y 2989 cc
Con 317 CV, el Maserati Tipo 64 empuja con una reserva de fuerza que se nota al adelantar y al salir de curva. Su V12 de 2989 cc entrega la potencia con progresividad, combinando respuesta rápida al acelerador y una estirada que invita a alargar marchas. El sonido de doce cilindros acompaña cada subida de vueltas con un tono pleno, y la conducción se siente precisa, fluida y muy mecánica.
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Sobre la marca de coches Maserati
Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.Versiones de Maserati Tipo 64
3.0L 12 cil 317 cv Manual (1961 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.989 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
317 CV
Potencia (kW)
236 kW
Potencia (PS)
321 PS
Par
-
Peso
642 kg
Longitud
4.510 mm
Anchura
1.550 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.210 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Maserati Tipo 64
¿Qué es el Maserati Tipo 64 y por qué es relevante?
El Maserati Tipo 64 fue un prototipo de competición de comienzos de los 60, concebido para carreras de resistencia y la categoría Sport. En conducción, su enfoque se siente “de circuito”: dirección rápida, reacciones vivas y una postura baja que te mete dentro del asfalto. Es relevante por representar la etapa de Maserati como constructor artesanal, cuando ligereza, aerodinámica simple y mecánicas elásticas definían el ritmo vuelta a vuelta.¿Qué motor montaba y cómo se percibe su carácter al volante?
Según la configuración y la época, el Tipo 64 se asocia a mecánicas Maserati de 4 cilindros y cilindradas en torno a 2.0 litros, priorizando respuesta y fiabilidad más que cifras absolutas. En sensaciones, empuja de forma progresiva, con un rango medio lleno que te permite modular el gas a la salida de curva. El sonido es metálico y directo, y la entrega invita a mantenerlo “vivo” entre marchas.¿Cómo es su chasis y qué transmite en curva?
Su filosofía de chasis es la del prototipo ligero: batalla contenida, centro de gravedad bajo y una estructura pensada para cambiar de apoyo con rapidez. En curva, la sensación es de coche “tenso”, con el morro buscando el vértice sin inercias sobrantes. El feedback llega sin filtros: notas el agarre, el bache y la transferencia de peso. Exige manos finas y premia la trazada limpia.¿Qué puedes esperar de frenos y tacto de pedal?
En un coche de esta era, lo habitual es un sistema con tacto duro y recorrido corto, diseñado para resistir en carrera más que para suavidad urbana. La frenada se siente mecánica: hay que apretar con decisión, y la deceleración llega con mucha comunicación del tren delantero. En conducción rápida, esto ayuda a dosificar al límite, aunque penaliza en fatiga si no estás acostumbrado al esfuerzo del pedal.¿Cómo es su aerodinámica y qué se nota a alta velocidad?
La aerodinámica del Tipo 64 responde a la escuela clásica: carrocería baja, frontal limpio y superficie reducida para ganar velocidad punta y estabilidad sin grandes artificios. A alta velocidad, lo que se percibe es aplomo por forma, no por carga: el coche corta el aire con poco ruido aerodinámico, pero pide correcciones mínimas y constantes. En recta se siente ligero, y en apoyos largos, atento.¿Cómo es el interior y la posición de conducción?
El habitáculo es funcional y orientado a competir: asiento simple, instrumentación esencial y mandos pensados para operar con rapidez. La posición es baja, con piernas estiradas y volante cerca, lo que aumenta la sensación de precisión. En marcha, estás expuesto a vibraciones, temperatura y sonido; eso crea una conexión muy directa con el motor y el asfalto. No hay confort moderno: hay concentración y ritmo.¿Qué mantenimiento y cuidados exige hoy un Tipo 64?
Como clásico de competición, requiere mantenimiento preventivo y revisiones por horas de uso, no por kilómetros. En sensaciones, cuando está bien ajustado se nota: arranque más limpio, respuesta más llena y temperatura estable. Lo crítico es controlar lubricación, refrigeración, carburación/encendido y holguras de suspensión. También conviene vigilar depósitos, latiguillos y materiales envejecidos. Con piezas y manos expertas, su fiabilidad puede ser muy razonable.¿Es un coche apto para carretera o está pensado solo para circuito?
Nace para correr, y eso se nota desde los primeros metros: visibilidad limitada, radio de giro escaso, embrague exigente y una suspensión que prioriza apoyo antes que absorción. En carretera puede rodar, pero lo disfrutas de verdad donde puedes mantener ritmo constante y enlazar curvas. En circuito, su ligereza y comunicación brillan. En uso recreativo, lo ideal son eventos históricos y tramos controlados.¿Qué valor coleccionista tiene y qué buscan los aficionados?
El interés coleccionista suele centrarse en la autenticidad, la documentación histórica y la coherencia de especificaciones (motor, chasis, carrocería). En conducción, un ejemplar correcto transmite esa “verdad” mecánica: no es solo verlo, es cómo vibra, frena y gira. Los aficionados buscan pedigree, trazabilidad y participación en pruebas de época. Un historial de competición y restauración respetuosa suele pesar más que un acabado perfecto.¿Qué alternativas comparables existen en su época?
Por planteamiento, se puede comparar con prototipos y sport racers italianos y británicos de finales de los 50 y 60: coches ligeros, de cilindrada contenida y enfoque de resistencia. En sensaciones, la diferencia suele estar en la dirección y en el motor: algunos rivales son más “punzantes” de chasis, otros más llenos en bajos. El Tipo 64 destaca cuando buscas equilibrio: precisión, elasticidad y un tacto muy directo.Nota importante sobre datos exactos del Tipo 64
La denominación “Maserati Tipo 64” puede variar según fuentes y registros históricos, y algunos datos técnicos exactos (año, cilindrada y especificación) dependen del chasis concreto. Si me indicas el año aproximado, número de chasis o una referencia (foto/ficha), puedo afinar cifras (potencia, peso, suspensión, frenos) y convertirlas en una descripción de conducción todavía más precisa y útil.Rivales de Maserati Tipo 64
El Maserati Tipo 64 pertenece a esa estirpe de prototipos de competición que definieron la posguerra europea: coches concebidos para resistir horas a ritmo sostenido, con soluciones técnicas pensadas más para la eficacia en pista que para la comodidad.En su contexto histórico, Maserati alternaba la pasión artesanal con la necesidad de medirse a rivales que ya trabajaban con estructuras más industrializadas y programas deportivos muy organizados.
Por eso, hablar del Tipo 64 implica situarlo frente a los grandes nombres de su época: modelos ligeros, afilados aerodinámicamente y con mecánicas de alto rendimiento para pruebas de resistencia y velocidad. En esa misma órbita aparece el Ferrari 250 TR, rival natural por filosofía: motor delantero, enfoque de resistencia y una lectura muy italiana del equilibrio entre potencia y manejabilidad.
Donde Ferrari tendía a exprimir el V12 con una entrega amplia y una respuesta progresiva, el Maserati jugaba tradicionalmente con una puesta a punto más orientada a la precisión del chasis y a la eficacia en tramos rápidos, apoyándose en un conjunto compacto y en la experiencia de la marca en competición. El siguiente antagonista lógico es el Jaguar D-Type, una referencia técnica por aerodinámica y velocidad punta en recta.
Jaguar convirtió su carrocería en una herramienta para ganar tiempo, y en muchas pistas europeas eso obligaba a sus rivales a buscar compensación en frenada, paso por curva y consistencia mecánica.
Frente a un D-Type, el Tipo 64 se entiende como un coche que debía sostener el ritmo sin conceder fiabilidad, especialmente cuando la carrera se decidía más por la suma de vueltas limpias que por un único registro. Por último, el Aston Martin DBR1 representa la alternativa británica más refinada: menos centrada en la brutalidad y más en el equilibrio global, con una finura dinámica que se hacía notar en circuitos revirados y en carreras largas.
En comparativa, el Maserati se encuadra en el grupo de prototipos que apostaban por un tacto más directo y una puesta a punto contundente, buscando que el piloto pudiera apoyarse en el coche durante horas sin que el comportamiento se descompusiera.
| Modelo | Cilindrada | Arquitectura | Potencia (CV) |
| Maserati Tipo 64 | n/d | n/d | n/d |
| Ferrari 250 TR | 2.953 cc | V12 | ≈ 300 CV |
| Jaguar D-Type | 3.442 cc | L6 | ≈ 250–285 CV |
| Aston Martin DBR1 | 2.922 cc | L6 | ≈ 250–270 CV |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026