Maserati Gran Turismo 3500: 196 CV de gran turismo clásico

Con 196 CV, el Maserati Gran Turismo 3500 empuja con una solvencia serena: aceleras y sientes cómo gana velocidad sin esfuerzo, ideal para devorar kilómetros. Su 6 cilindros acompaña cada cambio con una melodía metálica y refinada, mientras los 3.481 cc aportan elasticidad desde medio régimen, invitando a conducir con precisión y calma, disfrutando del equilibrio entre comodidad y carácter deportivo.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Maserati Gran Turismo 3500? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Maserati - Logo

Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati Gran Turismo 3500

3.5L 6 cil 196 cv Manual (1957 - 1959 )

Maserati Gran Turismo 3500 - 3.5L 6 cil 196 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
3.481 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
196 CV
Potencia (kW)
146 kW
Potencia (PS)
199 PS
Par
345 Nm
Peso
1200 kg
Longitud
4.510 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Maserati Gran Turismo 3500

¿Qué es el Maserati 3500 GT y por qué marcó una época?

El Maserati 3500 GT (1957–1964) fue el gran turismo que llevó a Maserati de la competición a la carretera con enfoque artesanal. Montaba un seis cilindros en línea de 3.485 cc derivado de la marca, con entre 220 y 235 CV según versión, y alcanzaba alrededor de 215 km/h. Al volante se siente largo, estable y noble: más “gran ruta” que coche de ataque.

¿Cómo se siente su motor 3.5 de seis cilindros en línea?

El 3.5 litros entrega la potencia con un empuje progresivo y una sonoridad metálica, muy de mecánica clásica. Con unos 220–235 CV, el coche no “explota”, empuja con continuidad y permite viajar rápido sin esfuerzo. En aceleración transmite elasticidad: puedes rodar en marchas largas y aun así recuperar con dignidad. Es un motor para escuchar, no para perseguir el corte.

¿Qué tal es para viajar: comodidad, postura y ambiente a bordo?

Como gran turismo de finales de los 50, prioriza el confort a alta velocidad. La postura es baja, con un volante grande y mandos de tacto mecánico. El interior, según carrocería (Touring, Vignale o Allemano), mezcla cuero y detalles de época con un aire de club privado. En carretera se percibe como un coche “largo de piernas”: estable, filtrando baches con calma, invitando a devorar kilómetros.

¿Cómo es su comportamiento dinámico: dirección, chasis y frenos?

El 3500 GT combina un chasis pensado para estabilidad con una dirección menos directa que en deportivos modernos. En apoyo se nota el peso y la inercia, pero también una pisada segura si el asfalto es bueno. Los frenos, más exigentes por tecnología de época, piden anticipación y tacto. La experiencia es analógica: se conduce con suavidad, trazando limpio y dejando que el coche se asiente.

¿Qué diferencias hay entre 3500 GT, 3500 GTI y 3500 GT Spyder?

El 3500 GT es la base; el 3500 GTI introdujo inyección (Lucas), mejorando respuesta y refinamiento, con potencias en torno a 235 CV. El 3500 GT Spyder, más exclusivo, añade la conducción a cielo abierto: el mismo tono gran turismo, pero con más presencia del motor y el viento. En sensaciones, el GTI se percibe más lleno en medios; el Spyder, más emocional en ruta.

¿Qué carrocerías y carroceros son los más buscados?

La mayoría se asocia a Carrozzeria Touring (Superleggera), muy apreciada por equilibrio estético y ligereza percibida. También existen versiones de Vignale y Allemano, más raras y con matices de diseño distintos. En conducción, las diferencias se sienten más por ajustes, estado y puesta a punto que por décimas: lo clave es una unidad bien restaurada, con geometrías y frenos afinados para rodar fino.

¿Qué prestaciones reales ofrece y cómo se traducen en carretera?

Con alrededor de 220–235 CV y una punta cercana a 215 km/h, el 3500 GT fue un misil de su tiempo. Hoy, su mérito está en cómo mantiene cruceros rápidos con serenidad. La aceleración no es fulminante, pero sí continua: adelanta con decisión si planificas. La sensación dominante es de velocidad “sostenida”, con un motor que acompaña y un coche que pide autopista y nacional amplia.

¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene vigilar en este modelo?

Es un clásico que exige mantenimiento preventivo: sistema de refrigeración, carburación o inyección Lucas (si GTI), fugas, encendido y alimentación. También hay que revisar óxidos en zonas estructurales y el estado de frenos, suspensión y dirección. Bien puesto al día, transmite confianza; descuidado, se vuelve pesado y poco preciso. La clave para disfrutarlo es que arranque fácil, frene recto y no se caliente en tráfico.

¿Es un clásico usable hoy o más bien para ocasiones especiales?

Es usable si se entiende su contexto: pide conducción anticipativa, espacio y temperaturas controladas. En carretera abierta es donde mejor se expresa, con un ritmo fluido y una sensación de calidad mecánica constante. En ciudad, el tamaño, el calor y el tacto de mandos pueden cansar. Para uso frecuente, una puesta a punto impecable lo transforma: pasa de “pieza de colección” a gran rutero con carácter.

¿Qué valor aporta al coleccionista y qué buscar antes de comprar?

Aporta historia, diseño italiano y la transición de Maserati hacia el gran turismo de producción. Antes de comprar, prioriza documentación, correspondencia de números, calidad de restauración y funcionamiento en caliente. Una prueba dinámica debe mostrar ralentí estable, cambios sin ruidos, temperatura contenida y frenada consistente. El valor real se siente conduciendo: una unidad sana va “redonda”, sin tirones, y transmite una calma rápida muy adictiva.

Rivales de Maserati Gran Turismo 3500

El Maserati 3500 GT (a menudo citado como “Gran Turismo 3500”) marcó el punto de inflexión de la marca hacia un gran turismo utilizable a diario sin renunciar al pulso de la competición.

Nacido de la experiencia de Maserati en la resistencia y refinado para la carretera, su receta es la de un cupé de largo recorrido: seis cilindros en línea de generosa cilindrada, entrega elástica y una puesta a punto pensada para devorar kilómetros con soltura, incluso cuando el trazado se retuerce.

En su época, el 3500 GT fue una declaración de intenciones: velocidad sostenida, confort real y presencia mecánica.

Su rivalidad natural se escribía en dos frentes.

Por un lado, con los gran turismo de enfoque aristocrático, donde el motor grande y el equilibrio general primaban sobre el nervio puro.

En ese territorio, el Ferrari 250 GT era el adversario más directo: más ligero y con el magnetismo del V12, proponía una respuesta más afilada y un carácter más alto de vueltas, a cambio de una experiencia menos “gran turismo” en el sentido amplio del término.

El Maserati, con su seis en línea, tendía a ser más progresivo y utilizable, apoyándose en una entrega de par más redonda para viajar rápido con menos tensión.

Por otro lado, el Aston Martin DB4 encarnaba el gran turismo británico de alto linaje: un seis cilindros moderno, prestaciones muy serias y una compostura de chasis orientada a la estabilidad.

Frente al DB4, el 3500 GT se defendía con una personalidad mecánica distinta y una filosofía que, según configuración y serie, podía sentirse algo más clásica, pero igualmente enfocada a la velocidad de crucero.

Finalmente, el Jaguar XK150 representaba el acceso a las altas prestaciones con un seis en línea de gran cilindrada y una relación valor/prestaciones difícil de ignorar: era menos exclusivo, sí, pero también muy competente.

Ahí el Maserati jugaba su carta de refinamiento, terminación y pedigrí de marca, con un enfoque más “continental” en tacto y presencia.

En conjunto, el Maserati 3500 GT compitió por ser el gran turismo equilibrado: suficientemente rápido para mirar de frente a los mejores, suficientemente civilizado para hacer del viaje el verdadero escenario.

Y precisamente por eso su rivalidad con Ferrari, Aston y Jaguar no se resolvía solo en cifras, sino en matices de carácter: cómo entrega la potencia, cómo acompaña el chasis, cómo envejece el diseño y cómo se siente el coche cuando el trayecto se convierte en destino.

Modelo Cilindrada Configuración motor Potencia
Maserati 3500 GT 3.485 cc 6 cilindros en línea ≈220 CV
Ferrari 250 GT 2.953 cc V12 ≈240 CV
Aston Martin DB4 3.670 cc 6 cilindros en línea ≈240 CV
Jaguar XK150 3.8 3.781 cc 6 cilindros en línea ≈220 CV

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026