Maserati Bora: 307 CV y V8 4.719 cc

El Maserati Bora combina 307 cv para una entrega firme y continua, como una ola de par que te empuja sin brusquedad. Su V8 de 8 cilindros y 4.719 cc llena el habitáculo con un timbre metálico y cálido, haciendo que cada aceleración se sienta más física que numérica. En carretera, el motor responde con inmediatez y convierte los cambios de ritmo en pura confianza.

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Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati Bora

4.7L 8 cil 306 cv Manual Coupé (1971 - 1976 )

Maserati Bora - 4.7L 8 cil 306 cv Manual Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
4.719 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
306 CV
Potencia (kW)
228 kW
Potencia (PS)
310 PS
Par
470 Nm
Peso
1425 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.800 mm
Altura
1.100 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.7L 8 cil 307 cv Manual Coupé (1975 )

Maserati Bora - 4.7L 8 cil 307 cv Manual Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
4.719 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
307 CV
Potencia (kW)
229 kW
Potencia (PS)
311 PS
Par
470 Nm
Peso
1425 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.800 mm
Altura
1.100 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

4.9 (1976 - 1979 )

Maserati Bora - 4.9 - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
-
Cilindrada
4.899 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1440 kg
Longitud
4.350 mm
Anchura
1.800 mm
Altura
1.100 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Maserati Bora

¿Qué es el Maserati Bora y por qué es tan importante?

El Maserati Bora (1971–1978) fue el primer Maserati de motor central, un gran turismo pensado para viajar rápido con aplomo. Montaba V8 de 4.7 litros (310 CV) y, más tarde, 4.9 litros (aprox. 320 CV), con 5 marchas. Su chasis y frenos transmiten un tacto mecánico directo: te sientas bajo, ves el capó corto y sientes el V8 empujar con profundidad desde medio régimen.

¿Cómo se siente al conducirlo en carretera?

En marcha, el Bora combina estabilidad de motor central con una pisada muy “gran turismo”. A 120 km/h el V8 gira relajado y suena grave, más presente detrás de tu espalda que delante de tu mirada. La dirección (con asistencia hidráulica) aligera maniobras, pero en curvas rápidas notas el peso asentarse y el coche trazando con calma, sin nervios innecesarios, pidiendo conducir fino.

¿Qué motores llevaba y cómo entregan la potencia?

El Bora ofrecía un V8 atmosférico de 4.7 litros con unos 310 CV y el 4.9 litros rondando 320 CV, ambos con carburación. No es un coche de “patada” brusca: empuja de forma llena y continua, con un crescendo sonoro que te invita a estirar marchas. Lo mejor está entre medias: aceleras, el coche se aplana y la velocidad llega rápido, con sensación de solidez metálica.

¿Qué prestaciones reales se pueden esperar?

Según versión y año, el Bora se movía en torno a 0–100 km/h en aproximadamente 6,5–7,0 s y alcanzaba cerca de 270–280 km/h. Lo relevante no es sólo el número: a alta velocidad se siente plantado, con el morro “limpio” y el eje trasero empujando estable. Es un coche para mantener ritmos altos con continuidad, más que para golpes de aceleración cortos.

¿Qué caja de cambios y qué tacto ofrece?

La mayoría de Bora equipan caja manual de 5 velocidades. El guiado se percibe mecánico, con recorridos más largos que en un deportivo moderno y un embrague que pide decisión, no prisas. En conducción, el placer está en sincronizar: frenas, reduces, escuchas el V8 asentarse y sales con tracción limpia. Cuando lo haces bien, el coche “respira” y todo encaja con naturalidad.

¿Cómo es su chasis, suspensión y comportamiento?

El Bora usa arquitectura de motor central con suspensión independiente, buscando equilibrio entre precisión y confort de gran turismo. En asfalto bueno transmite una sensación de plataforma estable: entra en curva con progresividad y sostiene apoyos largos sin descomponerse. En firme bacheado, el coche se vuelve más físico y exige manos suaves. Su virtud es la confianza: notas el peso, pero también cómo trabaja para asentarse.

¿Qué tal frena y qué sensación dan los frenos?

Con cuatro frenos de disco, el Bora frena con potencia para su época, pero lo que manda es el tacto: pedal firme, recorrido claro y una dosificación que premia anticipación. No invita a frenadas tardías; invita a medir. En carretera, esa forma de frenar encaja con su carácter: llegas rápido, apoyas el peso con suavidad y sales antes, sintiendo el coche estable y sin dramatismos.

¿Cómo es el interior y qué ambiente se vive a bordo?

Dentro, el Bora mezcla deportividad setentera con orientación viajera: butacas bajas, parabrisas muy tendido y el motor detrás marcando el ambiente acústico. Es un habitáculo de sensaciones: olor a cuero, mandos metálicos y visibilidad peculiar por la posición del motor central. A ritmo sostenido, se percibe como un GT serio: te abraza, te aísla lo justo y te recuerda que todo es mecánico.

¿Qué diseño lo define y cómo se percibe en persona?

Firmado por Giugiaro, el Bora es ancho y bajo, con proporciones de motor central y líneas tensas. En directo se percibe compacto, con hombros marcados y una presencia muy “industrial” de los 70: superficies limpias y detalles funcionales. Al caminar alrededor, notas que no busca ornamento: busca postura. Esa sensación se traduce conduciendo: vas encajado, con el coche “agarrado” al suelo.

¿Qué versiones, años y rareza tiene en el mercado?

Se fabricó entre 1971 y 1978, con evolución principal del 4.7 al 4.9 litros y cambios de detalle por normativa y producción. Su producción fue relativamente limitada (aprox. 500–600 unidades, según fuentes), lo que lo hace poco habitual. En compra, esa rareza se nota: hay menos coches, menos historial comparable y más importancia del estado y la trazabilidad. Conducir uno se siente especial por escasez real.

¿Qué puntos débiles y mantenimiento conviene vigilar?

En un Bora pesan la edad y la complejidad: carburación, refrigeración, sistema hidráulico (según unidad), corrosión en bajos y ajuste de suspensión. Un coche bien puesto a punto va redondo; uno descuidado se vuelve temperamental: arranques irregulares, temperatura al alza y tactos imprecisos. La experiencia ideal es de precisión y fluidez, por eso el mantenimiento preventivo manda: mangueras, bombas, frenos y alimentación al día.

¿Qué buscar antes de comprar un Maserati Bora?

Prioriza historial: números, facturas, restauraciones documentadas y especialistas que lo hayan tocado. Revisa temperatura en uso real, estabilidad al frenar y alineación en recta: el coche debe ir “plano” y sin correcciones constantes. Escucha el V8: debe sonar lleno, sin traqueteos metálicos persistentes. Un Bora bueno se siente sólido, no frágil. Y prueba a ritmo medio: ahí se delata el equilibrio.

¿Para quién es el Maserati Bora hoy?

Es para quien valora el gran turismo clásico con motor central: viajar rápido, sentir el V8 detrás, y conducir con técnica más que con electrónica. No busca facilidad moderna; busca conversación mecánica: dirección, pedal, cambio y temperatura como parte del ritual. En rutas largas, su encanto está en la cadencia: mantener velocidad con aplomo, enlazar curvas con peso bien colocado y llegar con la sensación de haber conducido de verdad.

Rivales de Maserati Bora

El Maserati Bora marcó un giro de timón en la historia de la marca: un gran turismo de motor central que combinaba la tradición italiana de altas prestaciones con una concepción más moderna del comportamiento dinámico.

Donde otros Maserati habían hecho de la elegancia y el músculo delantero su bandera, el Bora trasladó el peso y el protagonismo al eje posterior, buscando una pisada más asentada en apoyo rápido y una respuesta más directa a la aceleración.

En carretera abierta, su carácter se define por la sensación de empuje continuo de su V8 y por una estabilidad de alto ritmo pensada para devorar kilómetros con aplomo, no solo para brillar en cifras.

En su ecosistema natural, el Maserati Bora se mide con deportivos europeos de motor central y enfoque gran turismo, donde la velocidad sostenida, la finura mecánica y la presencia cuentan tanto como el cronómetro.

El Lamborghini Urraco representaba una alternativa más compacta y ligera, con motores V8 de menor cilindrada y una filosofía que buscaba agilidad y un acceso menos aristocrático al mundo Lamborghini.

Frente a él, el Bora juega la carta de la cilindrada y del par, con un andar más “gran turismo” y una entrega más llena a medio régimen.

El De Tomaso Pantera, por su parte, es el rival más pragmático: chasis italiano y corazón americano.

Su V8 Ford ofrece potencia y un mantenimiento potencialmente más sencillo según mercado, con un tacto más contundente y una relación valor/prestaciones que en su época le dio una posición muy competitiva.

El Bora responde desde otro lugar: refinamiento, identidad Maserati y una puesta en escena mecánica más acorde a un GT de alta clase.

Finalmente, el Ferrari 308 GTB aparece como el antagonista de precisión: más ligero, más compacto y con un V8 de menor cilindrada que apuesta por subir de vueltas y por un equilibrio ágil.

En comparación, el Bora se siente más largo de zancada, menos nervioso y más orientado a mantener ritmos elevados con serenidad.

En suma, el Maserati Bora no busca ser el más afilado; busca ser el que mejor combina potencia, empaque y una conducción de gran turismo con motor central.

Modelo Cilindrada Arquitectura Potencia
Maserati Bora (4.7) 4.719 cc V8 310 CV
Maserati Bora (4.9) 4.930 cc V8 320 CV
Lamborghini Urraco (P250) 2.463 cc V8 220 CV
Lamborghini Urraco (P300) 2.996 cc V8 250 CV
De Tomaso Pantera 5.763 cc V8 330 CV
Ferrari 308 GTB 2.927 cc V8 255 CV

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026