Maserati Bi Turbo: 202 CV y V6 2.491 cc

Con 202 CV bajo el pie derecho, el Maserati Bi Turbo responde con una aceleración llena de nervio y un empuje que llega pronto, ideal para adelantamientos decididos. Su V6 de 6 cilindros y 2.491 cc aporta una entrega más redonda, con un sonido metálico que acompaña cada subida de vueltas. La combinación de cilindrada y turbo se traduce en una conducción viva, precisa y con carácter clásico.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Maserati Bi Turbo? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Maserati - Logo

Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati Bi Turbo

2.5 MK I (1982 )

Maserati Bi Turbo - 2.5 MK I - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.491 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
3
Potencia (CV)
202 CV
Potencia (kW)
151 kW
Potencia (PS)
205 PS
Par
258 Nm
Peso
1095 kg
Longitud
4.160 mm
Anchura
1.720 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

MK I (1982 - 1986 )

Maserati Bi Turbo - MK I - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.491 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
3
Potencia (CV)
183 CV
Potencia (kW)
137 kW
Potencia (PS)
186 PS
Par
305 Nm
Peso
1095 kg
Longitud
4.160 mm
Anchura
1.720 mm
Altura
1.310 mm
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Maserati Bi Turbo

¿Qué es el Maserati Biturbo y por qué marcó una época?

El Maserati Biturbo fue la apuesta de la marca por un gran turismo más accesible, lanzado en los 80 con motor V6 y doble turbo. En carretera se siente ligero de morro y con un empuje que llega en oleadas cuando soplan los turbos, muy “old school”. Su dirección transmite mucho y el coche pide conducción fina: anticipar, medir gas y disfrutar del carácter.

¿Cómo es su motor V6 biturbo en sensaciones reales?

Bajo el capó suele montar un V6 a 90º con doble turbocompresor, en cilindradas típicas de 2.0, 2.5 o 2.8 litros según mercado y año. La entrega no es lineal: a bajas vueltas es dócil, pero al cargar presión aparece el “tirón” y el sonido metálico se vuelve más presente. Es un motor que recompensa llevarlo alegre, con precisión en el acelerador.

¿Qué prestaciones ofrece y cómo se perciben al volante?

Según versión, las potencias se movieron aproximadamente entre 180 y más de 250 CV, con 0-100 km/h alrededor de 6,0–7,5 s en las variantes más rápidas. En conducción se percibe como un coupé con nervio: recupera con decisión en marchas medias y, cuando el turbo entra, obliga a sujetar el volante con firmeza. No es brutal; es intenso y muy comunicativo.

¿Cómo se comporta en curvas y qué tacto tiene el chasis?

El Biturbo es compacto y con batalla contenida, lo que se traduce en agilidad inmediata. En apoyos rápidos se nota vivo: si entras pasado o abres gas pronto, el eje trasero puede insinuarse. La dirección es directa y con feedback, y el coche transmite el asfalto, especialmente en unidades con suspensiones firmes. Con buen neumático y geometrías al día, es muy disfrutable en carreteras reviradas.

¿Es un coche cómodo para viajar o más bien exigente?

Como gran turismo, ofrece una posición de conducción baja y envolvente, con un ambiente clásico italiano. En autopista, a ritmo constante, puede ser sorprendentemente descansado, aunque el aislamiento depende mucho del estado de gomas, ajustes y suspensión. La suspensión tiende a ser más seca que blanda, y el motor acompaña con un zumbido presente. Es un coche para viajar con pausa y oído atento.

¿Qué tal es el interior y la calidad percibida en el día a día?

El interior suele mezclar cuero, moqueta gruesa y madera en algunas versiones, con una atmósfera de coupé artesanal. La sensación al sentarse es de coche de época: mandos con recorrido, relojes analógicos y visibilidad condicionada por pilares. La calidad percibida puede variar por años y mantenimiento; cuando está bien conservado, huele a cuero y a mecánica caliente. No es minimalista: es emocional.

¿Qué mantenimiento pide un Maserati Biturbo y qué hay que vigilar?

Es un clásico que exige mantenimiento preventivo y especialistas. Conviene vigilar refrigeración, manguitos, turbos (holguras y fugas), carburación/inyección según versión, encendido y juntas. También revisa correas, distribución si aplica, y el estado del cableado y masas. En conducción, un Biturbo sano arranca fácil, mantiene ralentí estable y empuja sin tirones. Si huele a gasolina o calienta, toca revisar antes de apretar.

¿Qué consumo y uso real se puede esperar?

El consumo depende mucho de la puesta a punto y del pie. En uso mixto es razonable esperar cifras alrededor de 10–14 l/100 km, y en conducción alegre puede subir. La experiencia es que el coche “te pide” carga de turbo, y eso se paga en surtidor. En autopista estable puede moderarse, pero no es un coche de eficiencia: es de sensaciones, sonido y respuesta.

¿Qué versiones del Biturbo existen y cuál encaja mejor según tu perfil?

La familia Biturbo incluye coupés, berlinas y variantes más prestacionales (según mercado: Biturbo S/Si, 420/425, 430, 222, Racing, entre otras). Las 2.0 suelen ser más rabiosas arriba; las 2.5/2.8 aportan más par y facilidad. Si buscas finura para paseos, prioriza unidades tardías y bien mantenidas. Si quieres carácter, una versión más ligera y con puesta a punto firme.

¿Es buena compra como clásico y qué mirar antes de decidir?

Es una compra pasional con potencial de revalorización si está original y documentado. Antes de decidir: historial de mantenimiento, pruebas en caliente, presión de turbo consistente, temperatura estable, humo, fugas, y estado de suspensiones/frenos. Una unidad bien afinada se siente precisa y “redonda”; una descuidada se vuelve tosca. En precio, manda el estado más que el kilometraje. Compra por calidad, no por promesa.

¿Qué consejos de conducción ayudan a disfrutarlo y cuidarlo?

Conduce con suavidad térmica: calienta sin carga y deja enfriar turbos antes de parar tras un tramo alegre. Anticipa el “boost”: abre gas progresivo en salida de curva y evita apoyarte en el turbo con volante girado. Usa aceite correcto y revisa niveles con frecuencia. El Biturbo premia el conductor fino: cambios a su ritmo, freno temprano y aceleración limpia. Así se vuelve rápido, estable y muy gratificante.

Rivales de Maserati Bi Turbo

Hablar del Maserati Biturbo es entrar en una época en la que el lujo italiano quiso mirar de frente a las berlinas deportivas alemanas, pero con una receta propia: tamaño relativamente compacto, mucha personalidad y, sobre todo, un V6 con doble turbocompresor cuando esa tecnología aún no era un lugar común en su segmento.

Fue un coche de contrastes: capaz de ofrecer empuje contundente y una banda sonora muy “modena”, pero también exigente con el mantenimiento y la puesta a punto, especialmente en las primeras series.

Ese carácter —más pasional que racional— define bien por qué hoy sigue generando conversación.

En el tablero de rivales, el BMW 535i (E28) representaba la vía alemana más ortodoxa: seis cilindros atmosférico, entrega lineal, chasis trabajado y una fiabilidad que se convirtió en argumento de compra.

Frente al empuje “a oleadas” del Biturbo, el BMW respondía con progresividad y una base dinámica muy equilibrada.

La rivalidad aquí no era solo por prestaciones: era por enfoque.

El Maserati seducía por temperamento; el BMW, por consistencia.

El Mercedes-Benz 190E 2.3-16 (W201) atacaba desde otro ángulo: precisión técnica, culata multiválvula y una puesta a punto orientada a la eficacia.

Menos cilindrada, pero un planteamiento de ingeniería muy afinado, con el que Mercedes buscaba credenciales deportivas sin abandonar su ADN.

Comparado con el Biturbo, el 190E 2.3-16 se sentía más “tenso” y disciplinado, mientras el italiano apostaba por la sensación de par y el glamour de gran turismo en formato compacto.

Y si hablamos de sangre italiana, el Alfa Romeo GTV6 era el rival emocional: V6 atmosférico, respuesta inmediata y una conducción que priorizaba la conexión.

No jugaba exactamente en la misma liga de lujo, pero sí en la misma geografía del deseo: coches para quien el trayecto importa tanto como el destino.

Frente al Biturbo, el Alfa contraponía simplicidad mecánica y tacto, mientras el Maserati ofrecía el golpe de los turbos y una ambientación más burguesa.

En conjunto, el Maserati Biturbo se entiende mejor como una alternativa con carácter: un coupé/berlina compacta con ambición de gran clase, que se medía con máquinas muy redondas desde Alemania y con compatriotas que jugaban la carta de la pureza atmosférica.

Hoy, elegirlo es optar por historia, presencia y un motor con solución técnica avanzada para su tiempo; compararlo con sus rivales es recordar que, en los 80, el rendimiento podía interpretarse de muchas maneras.

Modelo Motor Cilindrada (cc) Cilindros Sobrealimentación Potencia (CV)
Maserati Biturbo V6 1996 6 Doble turbo 180
BMW 535i (E28) L6 3430 6 Atmosférico 218
Mercedes-Benz 190E 2.3-16 (W201) L4 2299 4 Atmosférico 185
Alfa Romeo GTV6 V6 2492 6 Atmosférico 160

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026