Maserati 420M: V8 de 405 CV y 4.190 cc

Con 405 CV bajo el pie derecho, el Maserati 420M convierte cada aceleración en un empuje lleno y continuo, de esos que te pegan al asiento sin brusquedad. Su V8 de 8 cilindros y 4.190 cc entrega una respuesta elástica, ideal para enlazar curvas con confianza y estirar en autopista con serenidad. El sonido grave acompaña, marcando un ritmo deportivo y refinado.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Maserati 420M? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Maserati - Logo

Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati 420M

4.2L 8 cil 405 cv (1958 )

Maserati 420M - 4.2L 8 cil 405 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
4.190 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
405 CV
Potencia (kW)
302 kW
Potencia (PS)
411 PS
Par
-
Peso
760 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.410 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Maserati 420M

¿Qué es el Maserati 420M y qué lo hace especial en carretera?

El Maserati 420M es el proyecto de superdeportivo extremo asociado al MC12 y a su homologación para competir, una pieza nacida de la ingeniería de Maranello reinterpretada con ADN Maserati. Con V12 atmosférico de 6,0 litros y unos 630 CV en especificación de carreras, su conducción se vive como una flecha: dirección directa, apoyo largo y una estabilidad que invita a abrir gas muy pronto.

¿Cómo es el motor del Maserati 420M y qué se siente al acelerar?

Bajo la carrocería late un V12 6.0 atmosférico (derivado del Ferrari Enzo/MC12) que en versiones de competición ronda los 630 CV. La respuesta es lineal y creciente: no empuja de golpe, construye velocidad con un bramido metálico que se afina a altas vueltas. En salida de curva, el par llega con limpieza y te permite dosificar con precisión.

¿Qué prestaciones ofrece el Maserati 420M en cifras y en sensaciones?

En configuración MC12 Stradale se habla de unos 632 CV, 0–100 km/h alrededor de 3,8 s y más de 330 km/h, mientras que el 420M/MC12 GT1 prioriza paso por curva y aerodinámica. Traducido a sensaciones: la aceleración no sólo te empuja, te “estira” el horizonte, y la velocidad alta se siente sólida, sin flotación, como si el coche clavara la trazada.

¿Cómo es su chasis y qué transmite en curvas rápidas?

La base es un monocasco de fibra de carbono con subchasis específicos, pensado para rigidez y precisión. En curva rápida se nota el trabajo aerodinámico: el coche se aploma, reduce movimientos de carrocería y te permite sostener gas donde otros levantarían. La dirección comunica con firmeza, y el eje trasero da tracción “larga”, favoreciendo una conducción fluida y muy de apoyo.

¿Qué papel juega la aerodinámica y cómo se percibe a alta velocidad?

El 420M/MC12 se concibe con carrocería ancha, gran difusor y un alerón de carrera en las versiones GT1, buscando carga y estabilidad. A alta velocidad lo notas en la calma del volante y en cómo el coche se “pega” al asfalto al frenar o cambiar de apoyo. No es un deportivo nervioso: es un misil estable, hecho para enlazar curvas rápidas.

¿Qué caja de cambios lleva y qué tacto ofrece al conducir?

El conjunto se asocia a transmisiones robotizadas tipo Cambiocorsa en la calle (MC12) y a cajas secuenciales en competición. En sensaciones, el cambio es mecánico y decidido: cada inserción se nota, especialmente a plena carga. En conducción rápida, esa contundencia encaja con el carácter del coche; no busca suavidad de berlina, busca precisión y ritmo, como en un coche de circuito.

¿Cómo frena el Maserati 420M y qué confianza da en el límite?

En especificaciones cercanas a GT1 se recurre a frenos de competición con enorme capacidad térmica y mordiente; en la calle, el MC12 montó sistemas de alto rendimiento acordes a su potencia. En la práctica, frena con sensación de ancla: pedal firme, desaceleración estable y repetible. Esa consistencia te permite apurar metros vuelta tras vuelta, con una confianza que reduce la fatiga mental.

¿Es un coche para carretera o para circuito?

El enfoque del “420M” se alinea con el mundo de la resistencia: es un concepto pensado para circuito, mientras que el MC12 Stradale es su interpretación matriculable. En carretera, la experiencia es intensa por tamaño, visibilidad y sonido; en circuito, todo cobra sentido: aerodinámica, frenada y apoyo. Se disfruta mejor donde hay espacio para dejar respirar al V12.

¿Qué diferencia hay entre Maserati 420M, MC12 Stradale y MC12 GT1?

El MC12 Stradale es la versión de calle (V12 6.0, alrededor de 632 CV), creada para homologar la base de competición. El MC12 GT1 es el arma de carreras, con reglajes, aerodinámica y componentes orientados a resistencia. “420M” suele referirse al proyecto interno ligado a esa plataforma. Al volante: el Stradale es tolerable en carretera; el GT1 es pura precisión y exigencia.

¿Qué exclusividad y valor de coleccionista tiene el Maserati 420M?

La familia MC12 es muy limitada (del Stradale se produjeron alrededor de 50 unidades), y las variantes de competición están aún más restringidas y vinculadas a historial deportivo. Esa escasez se traduce en un valor alto y en un uso selectivo: eventos, colecciones y trackdays privados. Poseer uno es convivir con un icono moderno: cada arranque se siente ceremonial, cada kilómetro, especial.

¿Qué mantenimiento y cuidados requiere un modelo de este tipo?

Un V12 atmosférico de altas prestaciones y componentes de carbono/aerodinámica exigen mantenimiento especializado: revisiones de fluidos, control de temperaturas, estado de frenos y neumáticos, y cuidados de transmisión. En conducción, conviene calentar con paciencia y enfriar al final, como en un coche de carreras. La recompensa es una respuesta siempre plena y un tacto consistente, sin pérdidas de rendimiento por fatiga térmica.

¿Qué neumáticos y puesta a punto convienen para disfrutarlo con seguridad?

Por potencia y carga aerodinámica, necesita neumáticos de alto rendimiento con compuesto adecuado a temperatura y uso; en circuito, semislicks o slicks según reglamento. La puesta a punto debe respetar alineaciones y alturas: un milímetro cambia el apoyo. En sensaciones, cuando está bien ajustado, el coche “muerde” el asfalto con progresividad y te deja leer el límite con claridad, sin sorpresas bruscas.

Rivales de Maserati 420M

El Maserati 420M ocupa un lugar singular dentro del imaginario de la marca: una denominación asociada a un enfoque de altas prestaciones de corte clásico, donde el énfasis recae en la mecánica, la respuesta y el carácter, más que en la eficiencia o la conectividad moderna.

En su ecosistema natural, su rivalidad no se mide únicamente por tiempos o cifras aisladas, sino por la forma en que entrega la potencia, por la sensación del chasis al apoyo y por esa cualidad tan italiana de convertir cada aceleración en un gesto deliberado. En una comparativa lógica, el Maserati 420M se enfrenta a deportivos y grandes turismos contemporáneos de filosofía similar.

Por un lado, el Ferrari 360 Modena representa la lectura más afilada y de motor central del rendimiento italiano: más centrado en la precisión y en el equilibrio de masas que en la elasticidad “gran turismo”.

Frente a él, el Maserati busca seducir con una entrega de par más utilizable y un enfoque menos quirúrgico, más de carretera rápida que de trazada perfecta. En el bando alemán, el Porsche 911 (996) Carrera aporta el argumento de la ingeniería repetible: tacto consistente, peso contenido y una eficacia que se deja explotar con confianza.

Donde el Porsche tiende a la claridad dinámica, el Maserati suele responder con un temperamento más expresivo, en el que el sonido y el empuje juegan un papel emocional determinante. Como alternativa británica, el Aston Martin DB7 Vantage encaja como rival por posicionamiento y propósito: potencia elevada, presencia y un planteamiento que prioriza el viaje rápido con un trasfondo artesanal.

Aquí la rivalidad se vuelve más estética y sensorial: el Aston seduce por su elegancia y su V12 (según versión), mientras el Maserati contrapone un lenguaje mecánico más directo y una tradición deportiva muy marcada. A continuación, una tabla comparativa centrada exclusivamente en especificaciones técnicas clave.
Modelo Cilindrada (cc) Potencia (CV) Arquitectura motor Nº cilindros Inducción
Maserati 420M N/D N/D N/D N/D N/D
Ferrari 360 Modena 3586 400 V 8 Atmosférico
Porsche 911 (996) Carrera 3387 300 Bóxer 6 Atmosférico
Aston Martin DB7 Vantage 5935 420 V 12 Atmosférico

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026