Maserati 420: 405 CV de V8 4.190 cc

El Maserati 420 entrega 405 CV desde un V8 de 8 cilindros y 4.190 cc, una cifra que se traduce en aceleraciones contundentes y recuperaciones sin esfuerzo. Su empuje es lineal pero decidido: pisa el acelerador y el coche estira con suavidad, como si siempre tuviera reserva. A ello se suma un sonido grave y metálico que acompaña cada cambio de ritmo, invitando a conducir con intención.

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Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati 420

2.0L 6 cil 217 cv Manual Sedán (1986 - 1989 )

Maserati 420 - 2.0L 6 cil 217 cv Manual Sedán - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.996 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
3
Potencia (CV)
217 CV
Potencia (kW)
162 kW
Potencia (PS)
220 PS
Par
258 Nm
Peso
1175 kg
Longitud
4.410 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.5L 6 cil 197 cv Sedán (1982 - 1985 )

Maserati 420 - 2.5L 6 cil 197 cv Sedán - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.491 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
3
Potencia (CV)
197 CV
Potencia (kW)
147 kW
Potencia (PS)
200 PS
Par
308 Nm
Peso
1182 kg
Longitud
4.410 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.5L 6 cil 198 cv Sedán (1983 )

Maserati 420 - 2.5L 6 cil 198 cv Sedán - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
2.491 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
3
Potencia (CV)
198 CV
Potencia (kW)
148 kW
Potencia (PS)
201 PS
Par
308 Nm
Peso
1180 kg
Longitud
4.410 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.610 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

M (1959 )

Maserati 420 - M - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
4.190 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
405 CV
Potencia (kW)
302 kW
Potencia (PS)
411 PS
Par
-
Peso
1175 kg
Longitud
4.410 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.410 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Maserati 420

¿Qué es el Maserati 420 y por qué es especial dentro de la marca?

El Maserati 420 es una berlina deportiva clásica de la era Biturbo, pensada para viajar rápido con tacto italiano. Normalmente monta un V6 biturbo de 2.0 litros, afinado para dar empuje desde medio régimen y estirar con un soplido metálico muy característico. Al volante se siente ligero de morro, reactivo, y con un punto artesanal en mandos y acabados que hoy resulta muy auténtico.

¿Qué motor lleva el Maserati 420 y qué se siente al acelerar?

Lo habitual es el V6 2.0 biturbo (familia Biturbo), con alrededor de 185–200 CV según año y versión. En conducción, el empuje llega con un pequeño silencio inicial y después un golpe progresivo de turbo que te “pega” al asiento sin brusquedad moderna. A 3.000–5.500 rpm suena denso, mecánico, y transmite esa sensación de motor pequeño “enfadado” que pide jugar con el acelerador.

¿Cómo es la conducción del Maserati 420 en carretera y autopista?

En autopista se mueve con aplomo y una pisada que invita a mantener cruceros altos, con un ruido de rodadura y aerodinámico más “clásico” que actual. En carreteras secundarias destaca por dirección comunicativa y un chasis que se siente vivo; hay que conducirlo con manos finas, porque responde rápido a transferencias de peso. Es un coche para disfrutar el ritmo, no para conducirlo a desgana.

¿Qué cambio puede llevar y cómo influye en la experiencia?

Según mercado y año, puede encontrarse con cambio manual (muy buscado) o automático. El manual aporta más conexión: recorridos algo largos, tacto mecánico y la satisfacción de mantener el V6 en su zona buena de soplado. El automático favorece un uso más relajado, pero resta inmediatez cuando quieres enlazar curvas. En ambos casos, el carácter lo marca el turbo: anticipar gas es parte del juego.

¿Cómo es el interior del Maserati 420 y qué sensación transmite?

Dentro se respira gran turismo clásico: cuero, madera y un puesto de conducción con instrumentación analógica que prioriza la experiencia sobre la pantalla. La postura suele ser baja, con un volante grande y una visibilidad muy de los 80–90. No es un interior “perfecto” al tacto moderno, pero sí cálido y envolvente. En marcha, suena a mecánica real, y eso suma emoción en trayectos largos.

¿Qué consumo tiene el Maserati 420 y qué implica en uso real?

En la práctica, el V6 biturbo suele moverse en cifras aproximadas de 10–14 l/100 km, dependiendo del pie y del estado del coche. Conduciendo suave puede bajar, pero si aprovechas la presión del turbo el depósito se nota. La lectura correcta es emocional: no es un coche para “ahorrar”, sino para saborear aceleraciones y adelantamientos con carácter. Planificar repostajes forma parte del ritual del clásico.

¿Qué puntos débiles y mantenimiento conviene vigilar en un Maserati 420?

Como clásico biturbo, necesita mantenimiento meticuloso: revisión de turbos, manguitos, sistema de refrigeración, encendido y ajustes de alimentación/gestión según versión. Un motor en forma debe arrancar limpio, calentar estable y soplar sin tirones. También conviene comprobar óxidos, electricidad y estado de suspensiones/frenos. En carretera, un 420 bien afinado se siente redondo; uno descuidado se vuelve brusco, caliente y poco fino.

¿Es un coche recomendable para usar a diario o mejor para disfrute de fin de semana?

Para diario se puede, pero exige paciencia: consumos altos, confort “clásico” y la necesidad de calentar/enfriar el turbo con mimo. Donde encaja mejor es como coche emocional de uso ocasional: rutas, concentraciones y escapadas. Ahí brilla su mezcla de berlina y deportivo, y cada aceleración tiene sentido. Usándolo así, el 420 recompensa con sensaciones intensas sin convertir cada trayecto en una obligación mecánica.

¿Qué hay que comprobar antes de comprar un Maserati 420 de segunda mano?

Prioriza historial: facturas, especialistas y evidencias de mantenimiento preventivo. En prueba, vigila temperatura estable, presión de turbo progresiva y ausencia de humos. Comprueba ralentí, respuesta a medio gas y que no haya tirones al cargar turbo. Revisa también fugas, estado de correas, frenos y suspensión. Un 420 bueno se siente elástico y cohesionado; uno dudoso transmite vibraciones, calor excesivo y una entrega nerviosa.

¿Qué rivales tenía el Maserati 420 y cómo se posiciona frente a ellos?

En su época miraba a berlinas y coupés deportivos europeos: BMW Serie 5/6, Mercedes y algunos Lancia/Alfa de enfoque prestacional. Frente a ellos, el Maserati ofrece menos “perfección” industrial, pero más teatralidad mecánica: el soplido del biturbo, la dirección con más conversación y un ambiente más artesanal. No es el más rápido en datos absolutos hoy, pero sí uno de los que más sensaciones analógicas entrega.

¿Cómo suena y qué “personalidad” transmite el Maserati 420 al volante?

Su personalidad nace del V6 biturbo: un tono grave, metálico, que se transforma cuando entra la sobrealimentación y el coche parece tensarse. En ciudad se siente contenido, casi discreto; en carretera, al abrir gas, aparece el carácter. No es un sonido filtrado: hay turbo, admisión y mecánica presente. Eso convierte cada adelantamiento en una pequeña escena, con un empuje que llega por oleadas y pide continuidad.

¿Qué versiones del Maserati 420 existen y cuál suele interesar más?

Hubo variaciones por años y mercados (equipamiento, acabados y potencia), y el interés suele centrarse en unidades bien documentadas y con especificación equilibrada. Si puedes elegir, un manual con mantenimiento exhaustivo suele ser la compra más emocional. Más que la cifra exacta de CV, importa el estado del sistema biturbo y la puesta a punto. Un 420 “fino” se disfruta a cualquier ritmo; uno regular cansa y preocupa.

Rivales de Maserati 420

El Maserati 420 es uno de esos nombres que aparecen en conversaciones de aficionados con un poso casi confidencial: un Maserati de transición, con la elegancia clásica de la marca y la voluntad de ofrecer una experiencia gran turismo más utilizable, sin renunciar al carácter mecánico que define a Módena.

Por posicionamiento y filosofía —berlina/coupé de corte señorial, motor de seis cilindros y vocación rutera— su terreno natural se cruza con el de varios italianos y alemanes de la época que también entendían el lujo como ingeniería y tacto de conducción, no como exhibición. En esa liga, el primer rival por lógica de marca es el Maserati 425.

Más que un enemigo externo, es el “hermano” que lo empuja desde dentro: mismo enfoque de representación con el V6 biturbo, pero normalmente con un escalón por encima en potencia y respuesta.

Si el Maserati 420 seduce por suavidad y por una entrega más progresiva, el Maserati 425 suele imponer un ritmo más rápido y una sensación de empuje más contundente, manteniendo esa forma muy Maserati de mezclar refinamiento con nervio. Fuera de casa, el BMW 735i (E32) representa la interpretación alemana del mismo concepto: gran berlina con seis cilindros, arquitectura pensada para viajar muy deprisa con un control férreo y una calidad de rodadura difícil de igualar.

Frente al carácter del V6 italiano, el seis en línea bávaro juega la carta de la linealidad y del equilibrio, con una respuesta más homogénea y una mecánica menos temperamental en el uso diario. En clave italiana, el Alfa Romeo 164 3.0 V6 plantea una rivalidad distinta: no es tanto un duelo de representación clásica como un cara a cara entre dos maneras de entender el placer de conducir a ritmo alto.

El V6 “Busso” destaca por tacto, sonido y una entrega atmosférica muy limpia, mientras que el Maserati pone sobre la mesa esa sensación de empuje propia de la sobrealimentación en las versiones biturbo de la familia.

Donde el Alfa suele ser más directo y ligero de reacciones, el Maserati apuesta por empaque y una puesta en escena más aristocrática. Por último, el Mercedes-Benz 300 SE (W126) es el rival que juega con la autoridad del confort y la durabilidad: una berlina que prioriza la serenidad mecánica, el aislamiento y el aplomo a alta velocidad.

Frente al enfoque más emocional del Maserati 420, el Mercedes ofrece una conducción menos pasional pero muy convincente en viajes largos y uso intensivo, con un seis cilindros de gran finura y una cultura de producto orientada a la resistencia.
Modelo Cilindrada Arquitectura Sobrealimentación Potencia
Maserati 420 1.996 cc V6 Biturbo ≈ 180-190 CV (según versión/año)
Maserati 425 2.491 cc V6 Biturbo ≈ 200-220 CV (según versión/año)
BMW 735i (E32) 3.430 cc L6 Atmosférico ≈ 211 CV
Alfa Romeo 164 3.0 V6 2.959 cc V6 Atmosférico ≈ 184-200 CV (según versión/año)
Mercedes-Benz 300 SE (W126) 2.962 cc L6 Atmosférico ≈ 188 CV

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026