Land Rover Serie II: 67 CV y 2284 cc de carácter

Con 67 cv, el Land Rover Serie II no busca correr: empuja con calma y constancia, ideal para trepar sin prisas y avanzar donde otros se rinden. Su 4 cilindros de 2284 cc entrega una respuesta llena de tacto, con vibración mecánica y sonido honesto que te conecta con la ruta. Cada cambio se siente sólido, y la conducción transmite control y sencillez en campo y carretera.

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Land Rover - Logo

Sobre la marca de coches Land Rover

Land Rover representa la tradición británica del todoterreno refinado. Al volante, la posición elevada y la tracción total transmiten control y serenidad, ya sea en autopista o sobre pistas rotas. Su gama combina confort, tecnología y capacidad fuera del asfalto, con un diseño reconocible que prioriza la presencia y la funcionalidad. Conoce su historia, sus modelos clave y el carácter aventurero de la marca.

Versiones de Land Rover Serie II

A 109 (1970 )

Land Rover Serie II - A 109 - Imagen no disponible
Carrocería
SUV
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.284 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
67 CV
Potencia (kW)
50 kW
Potencia (PS)
68 PS
Par
157 Nm
Peso
1500 kg
Longitud
4.450 mm
Anchura
1.690 mm
Altura
2.070 mm
Batalla
2.780 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Land Rover Serie II

¿Qué es el Land Rover Serie II y por qué es tan valorado?

El Land Rover Serie II (1958-1961) es el todoterreno clásico que consolidó la fórmula de chasis de largueros, carrocería de aluminio y 4x4 con reductora. Con batallas de 88 y 109 pulgadas, transmite una conducción mecánica y honesta: dirección lenta, mandos duros y una sensación de control total. Su valor viene de su resistencia, simplicidad de mantenimiento y carisma utilitario.

¿Cómo se siente al conducir un Land Rover Serie II en carretera?

En asfalto se conduce con calma: la posición erguida, el gran volante y el ruido de transmisión te sitúan en otra época. Las suspensiones de ballestas hacen que notes juntas y baches, pero también aportan aplomo a ritmo tranquilo. No busca velocidad, sino avance constante. El tacto del cambio y la palanca de la reductora convierten cada trayecto en una experiencia deliberada.

¿Qué tal es fuera del asfalto: tracción, reductora y capacidades?

Donde el Serie II se explica solo es en tierra. Con tracción total conectable, caja de transferencia y reductora, avanza con tracción a baja velocidad y mucho tacto. La altura y los ángulos todoterreno ayudan a trepar sin prisas. La conducción se basa en dosificar gas y elegir línea, con una sensación de “tractor fino” que inspira confianza.

¿Qué motores montaba el Land Rover Serie II y qué carácter tienen?

Según mercado, lo más habitual fue gasolina 2.25 litros de 4 cilindros y diésel 2.25, ambos pensados para par y durabilidad más que para potencia. El gasolina es más suave y elástico; el diésel empuja con calma y sonido grave. No invitan a estirar marchas, sino a mantener un ritmo continuo. La respuesta es progresiva, ideal para maniobras lentas.

¿Qué carrocerías y versiones existen (88, 109, Station Wagon, pick-up)?

El Serie II se ofreció principalmente en 88” (corto) y 109” (largo), con configuraciones como lona, techo duro, Station Wagon y pick-up. El 88” se siente más ágil y fácil de colocar entre senderos; el 109” ofrece más estabilidad y capacidad de carga, especialmente apreciable en pistas rápidas. La modularidad permite usos desde recreo clásico a trabajo rural.

¿Cómo es el interior y qué nivel de confort ofrece?

El interior es funcional: chapa vista, instrumentación simple y asientos pensados para resistir. La ergonomía es particular, con pedales y volante que exigen adaptación. El confort depende del estado: aislamiento acústico limitado, calefacción variable y ventilación básica. A cambio, sientes el entorno y la mecánica sin filtros. Es un coche para disfrutar del viaje por sensaciones, no por refinamiento.

¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos conviene revisar antes de comprar?

Antes de comprar, revisa corrosión en chasis, travesaños y soportes de ballestas, además de holguras en dirección y pérdidas en cajas y diferenciales. Aunque la carrocería sea de aluminio, el chasis es acero y puede sufrir. Comprueba el estado de ballestas, frenos de tambor y sistema eléctrico. Bien mantenido, es sencillo y agradecido: mecánica accesible y reparable.

¿Qué consumos y costes de uso se pueden esperar hoy?

Los consumos suelen ser elevados para estándares actuales: en gasolina es fácil moverse en cifras de dos dígitos por cada 100 km, y el diésel mejora pero sigue siendo sobrio solo a ritmo lento. El coste real está en puesta al día: frenos, dirección, juntas y cableado. Una vez estabilizado, el mantenimiento es simple y las piezas suelen tener buena disponibilidad.

¿Cómo se compara el Serie II con el Serie IIA y el Serie III?

El Serie II es el puente entre el pionero Serie I y la madurez del IIA/III. Frente al IIA (1961-1971), el II es más “puro” y menos evolucionado en detalles; el IIA suele ofrecer mejoras de fiabilidad y oferta más amplia de piezas. Frente al Serie III (1971-1985), el II se siente más clásico en mandos y acabados. Elige por autenticidad o practicidad.

¿Es buena idea como clásico para uso ocasional y rutas?

Sí, si aceptas su ritmo y lo preparas con criterio. Para rutas, brilla por tracción, reductora y sencillez. Para escapadas, conviene priorizar frenos, neumáticos, suspensión y una revisión completa de transmisiones. Conducirlo es una actividad: anticipación, cambios meditados y tacto. Si buscas un clásico que te conecte con el terreno y la mecánica, encaja perfectamente.

Rivales de Land Rover Serie II

El Land Rover Serie II es una pieza clave en la historia del todoterreno europeo: un vehículo nacido para el trabajo duro, la exploración y el uso rural, pero con una puesta al día estética y funcional respecto al Serie I.

Su carrocería de aluminio sobre chasis de largueros, los ejes rígidos y la reductora definen una receta mecánica pensada para durar y para avanzar cuando el terreno deja de ser una carretera.

Hoy se le valora tanto por su capacidad fuera del asfalto como por su autenticidad: dirección sin filtros, desarrollos largos, mecánicas sencillas y una ergonomía que refleja otra época.

Su rivalidad natural se entiende mejor mirando a los 4x4 “de verdad” que, a finales de los 50 y durante los 60, competían por el mismo territorio: el campo, la obra, la administración y las expediciones.

Frente al Toyota Land Cruiser FJ40, el Serie II juega la baza de la ligereza relativa de su carrocería y de un enfoque muy británico: modular, reparable y con un ecosistema de piezas que facilitó su vida en entornos remotos del Commonwealth.

El FJ40, por su parte, tendía a imponerse por robustez de transmisión y por un seis cilindros de mayor cilindrada y empuje, especialmente apreciable cuando se cargaba con peso o se trabajaba a baja velocidad durante horas.

Si el contrincante es el Jeep CJ-5, la rivalidad se vuelve cultural además de técnica.

El Jeep aporta compacidad y agilidad, y en muchas configuraciones ofrecía motores V6 con una respuesta más llena y una conducción menos “tractoril” en determinadas situaciones.

El Land Rover Serie II contesta con una arquitectura pensada para el servicio continuo, una plataforma muy adaptable (batallas y carrocerías variadas) y una tracción que, con reductora y ejes rígidos, se siente honesta y predecible cuando la adherencia desaparece.

Con el Nissan Patrol 60 (G60), el pulso se centra en la dureza y en la capacidad de trabajo.

El Patrol de primera hornada, inspirado en el concepto de 4x4 utilitario, se posicionó como alternativa sólida y muy resistente, con motores de gran cilindrada en algunas versiones y un conjunto que soportaba un trato severo.

El Serie II responde con una mecánica de mantenimiento relativamente simple y un diseño que prioriza la reparabilidad: accesos, paneles y una concepción casi “industrial” del vehículo.

En conjunto, el Land Rover Serie II no busca la velocidad ni el confort moderno: su territorio es el uso real y el valor de una ingeniería pragmática.

En comparación con sus rivales, suele destacar por la disponibilidad de recambios y la cultura de restauración, mientras que japoneses y americanos tienden a ofrecer mayores cilindradas y, según versiones, un empuje más generoso.

Modelo Motor / arquitectura Cilindrada (cc) Potencia (CV) Combustible Tracción Cambio
Land Rover Serie II 4 cilindros en línea (2.25) 2.286 77 Gasolina 4x4 con reductora Manual 4v
Toyota Land Cruiser FJ40 6 cilindros en línea (F) 3.878 125 Gasolina 4x4 con reductora Manual 3v
Jeep CJ-5 V6 (Dauntless) 3.677 155 Gasolina 4x4 con reductora Manual 3v
Nissan Patrol 60 (G60) 6 cilindros en línea (P) 3.956 145 Gasolina 4x4 con reductora Manual 4v

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026