Lamborghini Islero: 346 CV, V12 y elegancia gran turismo

Con 346 CV, el Lamborghini Islero traduce cada aceleración en una entrega continua, ideal para devorar kilómetros con aplomo. Su V12 de 12 cilindros y 3.928 cc no solo empuja: acompaña con un pulso mecánico lleno de matices, desde bajas vueltas hasta la zona alta. Un gran turismo clásico que combina refinamiento, respuesta inmediata y una presencia sobria, pero muy decidida.

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Lamborghini - Logo

Sobre la marca de coches Lamborghini

Lamborghini representa la vertiente más pasional del automóvil italiano: líneas tensas, ingeniería orientada al rendimiento y una presencia que se impone. Al ponerse al volante, la respuesta inmediata del acelerador y la firmeza del chasis transmiten una conexión directa con el asfalto, pensada para disfrutar cada curva. Repasamos su historia, su filosofía y los rasgos que definen a la marca hoy.

Versiones de Lamborghini Islero

3.9L 12 cil 346 cv Manual (1969 )

Lamborghini Islero - 3.9L 12 cil 346 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
3.928 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
346 CV
Potencia (kW)
258 kW
Potencia (PS)
351 PS
Par
393 Nm
Peso
1460 kg
Longitud
4.530 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.280 mm
Batalla
2.550 mm
Depósito
93 L
Velocidad máx.
260 km/h
0-100
6,2 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

400 GTS (1969 )

Lamborghini Islero - 400 GTS - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
4
Cilindrada
3.929 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
345 CV
Potencia (kW)
257 kW
Potencia (PS)
350 PS
Par
393 Nm
Peso
1380 kg
Longitud
4.530 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.280 mm
Batalla
2.550 mm
Depósito
80 L
Velocidad máx.
260 km/h
0-100
6,2 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Lamborghini Islero

¿Qué es el Lamborghini Islero y por qué es importante?

El Lamborghini Islero (1968–1969) es un gran turismo 2+2 que refinó la idea de viajar muy rápido con compostura. Con su V12 delantero de 3.9 litros, alrededor de 325–350 CV según versión, entrega una aceleración fluida y un empuje continuo. Importa porque consolidó a Lamborghini como constructor de GT utilizables: potente, discreto en líneas y pensado para devorar kilómetros.

¿Qué motor lleva y cómo se siente al volante?

Monta el V12 atmosférico diseñado por Giotto Bizzarrini, 3.929 cm³, con seis carburadores Weber. En el Islero ronda 325 CV; en el Islero S sube aproximadamente a 350 CV. En conducción se percibe el tacto mecánico: respuesta progresiva, sonido metálico y lleno desde medio régimen, y una estirada final que invita a llevarlo con manos finas y gas dosificado.

¿Cuáles son sus prestaciones reales?

Según especificaciones de época, el Islero se mueve en el entorno de 250 km/h de velocidad punta, y un 0–100 km/h aproximado de 6–7 segundos, variando por unidad y estado. En carretera se traduce en adelantamientos contundentes sin necesidad de reducir en exceso, y una reserva de potencia que se siente “larga”, ideal para autopista rápida y tramos amplios.

¿Cómo es su conducción: cómodo o exigente?

Es más GT que “arma” de circuito. Con cambio manual de 5 marchas, dirección sin asistencias modernas y un chasis de su época, exige atención a la entrada en curva y al peso delantero del V12. A cambio, ofrece estabilidad alta y una pisada sólida a ritmo rápido. La suspensión prioriza el control con un punto de firmeza, sin castigar tanto como un deportivo puro.

¿Qué diferencia al Islero del Islero S?

El Islero S (1969) introduce mejoras de potencia (hasta unos 350 CV) y retoques de acabado y equipamiento, con una puesta a punto algo más afinada. En sensaciones, el “S” se percibe más despierto al estirar marchas y con mayor contundencia en la zona alta del cuentavueltas. También suele asociarse a detalles interiores y de presentación ligeramente más cuidados, orientados a un uso gran turismo.

¿Qué diseño tiene y qué transmite frente a otros Lamborghini clásicos?

Su carrocería, más sobria que la de un Miura, apuesta por proporciones elegantes: capó largo, habitáculo 2+2 y líneas tensas sin excesos. En marcha transmite discreción rápida: no busca llamar con formas extremas, sino con presencia y postura. Desde el puesto de conducción, el morro largo y el sonido del V12 crean una sensación de “gran máquina” pensada para viajar deprisa, con aplomo y distancia.

¿Cómo es el interior y la posición de conducción?

El interior responde a un GT de finales de los 60: instrumentación analógica clara, mandos mecánicos y una posición relativamente baja, con el volante grande y cercano. El 2+2 permite plazas traseras testimoniales, útiles para trayectos cortos o equipaje adicional. En conducción, la cabina acompaña con sensación de artesanía: se escucha el motor, se sienten vibraciones finas y todo invita a una conducción consciente.

¿Es un coche raro? Producción y exclusividad

Sí, es uno de los Lamborghini V12 clásicos menos vistos. Se fabricaron pocas unidades (aprox. 225 del Islero y unas 100 del Islero S, cifras citadas habitualmente), lo que eleva su atractivo entre coleccionistas. En la experiencia de uso, esa rareza se traduce en miradas de quien sabe: no es un “poster car” obvio, sino un GT de conocedores, con presencia silenciosa.

¿Qué mantenimiento exige y qué puntos hay que vigilar?

Un V12 con seis carburadores implica puesta a punto cuidadosa: sincronización, encendido, refrigeración y fugas. También conviene revisar frenos, suspensión, estado del depósito y líneas de combustible, además de corrosión en carrocería y ajuste de puertas. Conducirlo fino depende de estar bien calibrado: cuando está al día, arranca con más facilidad, responde limpio y el motor gira redondo, sin vacíos ni tirones.

¿Para quién tiene sentido hoy un Lamborghini Islero?

Tiene sentido para quien busque un clásico para conducir, no solo exhibir: un GT V12 con carácter, usabilidad razonable y una estética elegante. Es ideal para rutas largas y eventos donde se valora la autenticidad. Al volante, recompensa el ritmo fluido: enlazar curvas con suavidad, sentir el peso y el sonido del doce cilindros, y viajar con una sensación de ingeniería artesanal y velocidad sostenida.

Rivales de Lamborghini Islero

El Lamborghini Islero ocupa un lugar singular en la historia de Sant’Agata: un gran turismo de línea discreta y vocación señorial, concebido para viajar rápido y lejos con la misma naturalidad con la que otros Lamborghini de su época buscaban la provocación estética.

Lanzado a finales de los años 60 como evolución del 400 GT, el Islero apostó por una carrocería más contenida, un habitáculo 2+2 utilizable y un V12 atmosférico de giro libre que entregaba su fuerza con progresividad, más propio de un cupé de alta velocidad que de un arma de circuito.

Su rivalidad no se entiende solo por cifras, sino por filosofía: la lucha por definir el “gran turismo perfecto” europeo, con comodidad real, prestigio y un punto de temperamento. En ese terreno, el Ferrari 365 GT 2+2 fue el antagonista natural.

Ferrari interpretaba el GT familiar con una elegancia más clásica y una puesta a punto refinada, apoyándose también en un V12 delantero, aunque con un enfoque algo más burgués en el uso diario.

Frente a él, el Islero respondía con un carácter más reservado en diseño, pero con una sensación de exclusividad distinta: menos presencia social, más complicidad de conocedor.

Ambos comparten el mismo escenario: autopistas rápidas, puertos de montaña y la idea de cruzar países sin fatiga, con un doce cilindros como banda sonora constante. Desde Reino Unido, el Aston Martin DBS V8 representó una alternativa con un sello muy diferente: músculo británico, gran cilindrada y un par motor contundente para empujar desde abajo, en contraste con la manera más “italiana” de estirar el motor del Islero.

El Aston jugaba la carta del aplomo y la potencia, con una estética más tensa y moderna para su tiempo.

En comparación, el Lamborghini defendía una finura mecánica notable, una entrega más progresiva y la sofisticación de un V12 de carrera larga emocional, pensado para sostener velocidades elevadas con nobleza. Y si hablamos del rival más cercano por arquitectura y lectura del GT deportivo, el Maserati Ghibli 4.7 se sienta en la misma mesa con autoridad.

El Ghibli ofrecía una silueta baja y afilada, una experiencia de conducción más física y una respuesta más inmediata gracias a su V8.

Frente a esa teatralidad, el Islero parecía escoger un traje más sobrio, pero con la recompensa de un refinamiento mecánico particular: un V12 que respira con amplitud y convierte la aceleración en una sucesión continua, menos brusca, más sostenida. En conjunto, el Lamborghini Islero compite con rivales que comparten el culto a la gran ruta, pero lo hace desde una posición especial: la del GT para quien valora la técnica y la discreción por encima de la exhibición.

Es un Lamborghini para viajar, para escuchar y para entender; una pieza que hoy se percibe como un secreto bien guardado dentro del gran turismo clásico.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV) Alimentación
Lamborghini Islero 3929 V12 325 Atmosférico (carburadores)
Ferrari 365 GT 2+2 4390 V12 320 Atmosférico (carburadores)
Aston Martin DBS V8 5340 V8 320 Atmosférico (carburadores)
Maserati Ghibli 4.7 4719 V8 330 Atmosférico (carburadores)

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026