Lamborghini Flying Star: 317 CV, V12 y 3.939 cc

El Lamborghini Flying Star combina 317 cv para sentir una entrega firme que empuja sin brusquedades al acelerar, mientras sus 12 cilindros aportan un pulso continuo y un sonido pleno que acompaña cada cambio de ritmo. Con 3.939 cc, la respuesta gana cuerpo desde abajo y se estira con suavidad, haciendo que cada adelantamiento se perciba seguro y cada curva se disfrute con precisión.

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Lamborghini - Logo

Sobre la marca de coches Lamborghini

Lamborghini representa la vertiente más pasional del automóvil italiano: líneas tensas, ingeniería orientada al rendimiento y una presencia que se impone. Al ponerse al volante, la respuesta inmediata del acelerador y la firmeza del chasis transmiten una conexión directa con el asfalto, pensada para disfrutar cada curva. Repasamos su historia, su filosofía y los rasgos que definen a la marca hoy.

Versiones de Lamborghini Flying Star

Concept (1966 )

Lamborghini Flying Star - Concept - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
3.939 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
317 CV
Potencia (kW)
236 kW
Potencia (PS)
321 PS
Par
374 Nm
Peso
1300 kg
Longitud
4.390 mm
Anchura
1.730 mm
Altura
1.210 mm
Batalla
2.560 mm
Depósito
77 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Lamborghini Flying Star

¿Qué es el Lamborghini Flying Star y por qué es tan especial?

El “Lamborghini Flying Star” es una de esas denominaciones que suelen aparecer asociadas a carroceros o preparaciones puntuales, más que a un modelo de producción regular de Sant’Agata. Por eso, su “especialidad” se entiende como un ejercicio de estilo: proporciones muy bajas, anchura marcada y presencia teatral. Al volante, esa filosofía se traduce en una sensación de pilotaje centrada, con el morro pegado al asfalto y reacciones inmediatas.

¿Qué motor y rendimiento se asocian normalmente a este tipo de Lamborghini?

Cuando se habla de un Lamborghini de corte “Flying Star”, lo habitual es vincularlo a la arquitectura clásica de la marca: motor central trasero y un V10 o V12 atmosférico, según la base elegida. Esa configuración entrega respuesta progresiva, subida de vueltas limpia y un sonido que guía el ritmo de conducción. La aceleración se vive como un empuje continuo y lineal, con una conexión muy directa entre pedal y tracción.

¿Cómo es la experiencia de conducción: dirección, chasis y sensaciones?

El carácter de estos Lamborghini se define por un chasis muy rígido y una puesta a punto que prioriza precisión. La dirección suele sentirse rápida, con mucha información en el primer cuarto de volante, y el tren delantero exige manos finas cuando entras fuerte en curva. La sensación dominante es de apoyo constante: el coche “se sienta” sobre el neumático exterior y te invita a modular gas para redondear la trayectoria.

¿Qué aporta la aerodinámica y el diseño a la estabilidad en carretera?

En un Lamborghini de estética extrema, la aerodinámica no es solo imagen: splitters, tomas y difusores buscan cargar el eje delantero y estabilizar el trasero a alta velocidad. Eso se percibe como un aplomo creciente cuando sube el ritmo, con menos flotación y más confianza en cambios rápidos de carril. El diseño bajo y ancho también reduce balanceos, haciendo que cada apoyo se sienta tenso y controlado.

¿Es un coche utilizable a diario o está pensado para ocasiones especiales?

Por concepto, el “Flying Star” se asocia más a uso emocional que a rutina. La altura al suelo y los ángulos de ataque suelen exigir cuidado en rampas, badenes y parkings. En marcha urbana, la visibilidad trasera y el radio de giro pueden pedir paciencia, pero en carretera abierta compensa con una conducción envolvente. Es el tipo de coche que convierte cada trayecto corto en un evento sensorial.

¿Qué interior y tecnología cabría esperar en un Lamborghini de este enfoque?

Si parte de una base moderna, lo normal es encontrar un habitáculo bajo, con posición de conducción muy recostada y mandos orientados al piloto. Los materiales suelen priorizar tacto y ligereza: Alcantara, fibra de carbono y cuero. En conducción, eso se traduce en un entorno que reduce distracciones, con palancas, levas y botones pensados para actuar rápido. La tecnología acompaña, pero el protagonismo lo tiene el chasis.

¿Qué mantenimiento y costes conviene considerar antes de comprar uno?

En un Lamborghini de este perfil, el mantenimiento se vive como parte del “precio de la precisión”: neumáticos anchos y blandos, frenos de alto rendimiento y revisiones con mano de obra especializada. Si monta cerámicos, la resistencia a la fatiga es alta, pero la sustitución es costosa. En uso real, el gasto se concentra en consumibles y en mantener la puesta a punto perfecta, clave para que el coche siga comunicando.

¿Qué alternativas comparables existen si buscas sensaciones similares?

Si el objetivo es una experiencia de conducción intensa y teatral, alternativas naturales serían Lamborghini con motor central (según generación), y rivales italianos o británicos de enfoque similar. Lo importante es buscar la misma receta: posición baja, respuesta inmediata, dirección rápida y sonido presente. En carretera, esos ingredientes se traducen en un coche que no solo corre, sino que marca el ritmo con cada cambio de apoyo y cada reducción.

Rivales de Lamborghini Flying Star

El Lamborghini Flying Star es una de esas piezas que se entienden mejor como una declaración de intenciones que como un “modelo” al uso.

Nacido en los márgenes más creativos de la historia de Sant’Agata —donde el diseño podía permitirse licencias casi artesanales—, su idea gira en torno a la misma obsesión que define a Lamborghini desde sus orígenes: un gran motor atmosférico, presencia escénica y una experiencia de conducción más emocional que racional. En una comparativa de rivalidad “natural”, el Lamborghini Flying Star se mide con otros Lamborghini V12 de época y planteamiento cercano: el Lamborghini 400 GT (por linaje técnico y arquitectura), el Lamborghini Islero (por compartir era y filosofía de gran turismo con V12 delantero) y el Lamborghini Espada (por plantear una interpretación más utilizable y burguesa del V12, sin perder músculo).

En este triángulo, el Lamborghini Flying Star juega la carta de la rareza y la carrocería singular, mientras que sus rivales directos lo hacen desde la coherencia de gama y la producción en serie: el 400 GT como base gran turismo pura, el Islero como evolución refinada y el Espada como lectura práctica y amplia (4 plazas) de un V12 de alto linaje. Donde el Lamborghini Flying Star marca distancia es en la percepción: no compite tanto por cifras como por relato, exclusividad y estilo.

Aun así, en lo técnico, el eje de la rivalidad se centra en el V12 de gran cilindrada y la entrega progresiva de potencia propia de los atmosféricos clásicos, con cajas manuales y esquemas de propulsión pensados para devorar kilómetros a alta velocidad con una sensación mecánica muy “de época”.
Modelo Cilindrada Arquitectura Potencia Alimentación Tracción Cambio
Lamborghini Flying Star 3.929 cc V12 320 CV Atmosférico Trasera Manual
Lamborghini 400 GT 3.929 cc V12 320 CV Atmosférico Trasera Manual
Lamborghini Islero 3.929 cc V12 320 CV Atmosférico Trasera Manual
Lamborghini Espada 3.929 cc V12 325 CV Atmosférico Trasera Manual

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026