Lada Calina 1118: 8 cilindros y 6750 cc, carácter al volante

Con 6750 cc y un V8 bajo el capó, el Lada Calina 1118 entrega una reserva de empuje que se siente desde el primer toque de gas. La cilindrada se traduce en salidas sin esfuerzo y recuperaciones contundentes, ideales para adelantar con margen. Ocho cilindros aportan un giro más lleno y un sonido grave que refuerza la sensación de control, haciendo que cada kilómetro se perciba más sólido y relajado.

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Lada - Logo

Sobre la marca de coches Lada

Lada es una marca nacida para priorizar la funcionalidad y la resistencia, con una identidad ligada a la movilidad real del día a día. Al volante, transmite una conducción directa y honesta: mandos sencillos, reacciones previsibles y una puesta a punto pensada para lidiar con asfaltos irregulares sin complicaciones. En esta guía repasamos su historia, su enfoque de producto y qué esperar de sus modelos.

Versiones de Lada Calina 1118

6.8L 8 cil Manual (2003 )

Lada Calina 1118 - 6.8L 8 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
6.750 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1080 kg
Longitud
4.050 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.510 mm
Batalla
2.480 mm
Depósito
50 L
Velocidad máx.
192 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
9,3 L/100
Consumo carretera
7,6 L/100
Consumo mixto
6,4 L/100
CO2
-

Información sobre Lada Calina 1118

¿Qué es el Lada Kalina 1118 y qué tipo de coche ofrece?

El Lada Kalina 1118 es un utilitario de 5 puertas (según mercado también hubo sedán) pensado para un uso diario sencillo y robusto. Por tamaño se mueve con agilidad en ciudad, con una dirección fácil y un radio de giro práctico. Su enfoque es funcional: mecánicas gasolina de pequeña cilindrada, mantenimiento asequible y una conducción honesta, con suspensiones orientadas a absorber baches y firmes irregulares.

¿Cómo se siente al conducirlo en ciudad y en carretera?

En ciudad el Kalina 1118 transmite ligereza: acelera con progresividad, permite maniobras rápidas y su visibilidad es razonable para aparcar. En carretera va mejor a ritmos tranquilos; se nota que prioriza estabilidad sencilla y confort de marcha sobre precisión deportiva. La suspensión filtra asfaltos rotos con solvencia, aunque en adelantamientos conviene anticipar, porque la entrega de potencia es más lineal que explosiva.

¿Qué motores monta el Lada Kalina 1118 y qué prestaciones se notan?

Según año y país, lo habitual es encontrar gasolina 1.4 16V (aprox. 89 CV) y 1.6 (8V/16V, en torno a 81–98 CV). En conducción real, el 1.4 16V sube más alegre de vueltas y se siente más fino, mientras el 1.6 ofrece respuesta más llena a medio régimen. No es un coche de cifras, sino de uso constante y predecible.

¿Qué consumo y autonomía puedes esperar en el día a día?

En condiciones normales, los Kalina 1118 suelen moverse alrededor de 6,5–8,5 l/100 km, dependiendo del motor, tráfico y estado del coche. En ciudad el consumo sube por su enfoque simple y por el peso/relaciones de cambio, mientras que en carretera estable puede bajar si mantienes ritmo uniforme. La sensación es de coche que pide conducción suave: cuanto menos acelerón, más rentable se vuelve.

¿Qué tal es el confort de marcha y el trabajo de la suspensión?

El Kalina 1118 suele gustar por su capacidad para convivir con carreteras irregulares: la suspensión tiende a ser blanda y absorbe juntas, baches y badenes sin castigar demasiado. A cambio, en curvas rápidas hay más balanceo y menos apoyo que en utilitarios europeos más firmes. En uso real se traduce en un coche cómodo para trayectos cotidianos, especialmente en firmes complicados y urbanos.

¿Cómo es el interior: postura, espacio y sensación de calidad?

El interior del Kalina 1118 es sencillo y funcional, con mandos claros y una ergonomía pensada para no complicar la vida. La postura de conducción es alta para su segmento, lo que ayuda en ciudad. En plazas traseras cumple para adultos en trayectos normales, mejor para dos que para tres. Los plásticos tienden a ser duros: se percibe enfoque práctico, más resistente que refinado.

¿Qué capacidad de maletero ofrece y cómo se aprovecha?

La capacidad varía por carrocería, pero el 1118 (hatchback) suele ofrecer un maletero correcto para compra semanal y equipaje de fin de semana. Con los asientos abatidos, gana mucha utilidad para objetos largos o voluminosos. En el día a día se siente como un coche honesto: no presume de litros, pero resuelve. La boca de carga es práctica y el borde no suele ser excesivamente alto.

¿Qué equipamiento y elementos prácticos son habituales?

Según acabado y año, es común encontrar dirección asistida, elevalunas eléctricos, cierre centralizado y, en algunas unidades, aire acondicionado. En mercados concretos pudo incluir ABS y airbag frontal, pero conviene verificar unidad por unidad. En la experiencia diaria, lo importante es que su equipamiento suele ser directo: lo que hay funciona y no distrae. Si buscas conectividad moderna, normalmente tocará actualizar con equipo aftermarket.

¿Qué seguridad ofrece el Lada Kalina 1118 en uso real?

Es un coche de planteamiento simple, y su nivel de seguridad depende mucho del año y del equipamiento concreto (ABS y airbags no siempre presentes). En conducción, la sensación es de chasis predecible y frenos correctos si están bien mantenidos, pero sin las asistencias modernas que hoy marcan diferencias. Por eso, la seguridad aquí se apoya en anticipación y mantenimiento: neumáticos, frenos y amortiguadores son clave.

¿Qué averías o puntos débiles conviene vigilar antes de comprarlo?

En unidades con años, lo más importante es revisar mantenimiento y desgaste: fugas, estado de la distribución (según motor), bobinas/bujías, sensores y sistema de refrigeración. También conviene inspeccionar óxidos en bajos y pasos de rueda, y holguras de suspensión/dirección en firmes bacheados. En la conducción, un Kalina sano se nota por ralentí estable, cambio sin ruidos y frenada recta, sin vibraciones.

¿Cómo es el mantenimiento, coste de piezas y facilidad de reparación?

El Kalina 1118 suele ser agradecido si buscas sencillez: mecánicas conocidas, accesibles y con procedimientos de taller directos. Las piezas, según país, pueden ser económicas y disponibles por recambio alternativo, aunque en algunos mercados la logística puede alargar tiempos. En sensaciones, eso se traduce en tranquilidad: si lo mantienes al día, no exige sofisticación. Lo esencial es un plan claro: aceites, filtros, frenos y refrigerante.

¿Para quién tiene sentido hoy un Lada Kalina 1118?

Tiene sentido para quien prioriza un utilitario funcional, fácil de entender y orientado a trayectos cotidianos, sin perseguir refinamiento premium. Es ideal como coche de batalla: ciudad, periferia y carreteras secundarias a ritmo razonable. Su conducción transmite honestidad: respuestas previsibles, suspensión cómoda y mecánica sin sorpresas cuando está bien cuidada. Si buscas ADAS, insonorización moderna o tacto deportivo, conviene mirar alternativas más actuales.

Rivales de Lada Calina 1118

El Lada Calina 1118 juega en una liga muy concreta: la de los compactos utilitarios de enfoque esencial, pensados para cumplir en el día a día con una mecánica sencilla, un mantenimiento asumible y una arquitectura sin complicaciones.

Su rivalidad no se decide en el brillo tecnológico, sino en el terreno donde muchos compradores comparan de verdad: robustez, coste de uso y facilidad para encontrar recambios y soluciones mecánicas.

En ese escenario, el Renault Logan aparece como antagonista natural por filosofía: sencillez, espacio útil y una base técnica diseñada para aguantar trato intensivo.

Frente al Logan, el Calina suele oponer un planteamiento algo más “compacto” y urbano, mientras que el Renault acostumbra a ganar por sensación de amplitud y por la extensión de su red y ecosistema de mantenimiento en numerosos mercados.

Otro rival directo por tamaño y enfoque es el Chevrolet Aveo (primera generación), que suele atraer por una presentación algo más internacional y una gama mecánica con alternativas similares en potencia.

El pulso aquí se juega entre la simplicidad de escuela rusa del Calina y una propuesta generalista con mayor implantación global; el Aveo, según versión, puede resultar más suave en rodadura, mientras que el Lada se apoya en una mecánica fácil de entender y reparar.

Y si la comparación busca el “utilitario europeo” por excelencia, el Fiat Albea también entra en la conversación.

Con una receta de berlina pequeña enfocada a mercados emergentes, se mide con el Calina en pragmatismo puro.

El Fiat acostumbra a destacar por tacto de conducción y disponibilidad de componentes en ciertos países, mientras que el Lada responde con una ingeniería deliberadamente austera, que prioriza el uso cotidiano sin exigir sofisticación.

En conjunto, el Lada Calina 1118 es un coche que compite mejor cuando la pregunta no es “qué trae”, sino “cómo se mantiene” y “qué coste real tiene sostenerlo en el tiempo”.

Sus rivales pueden ofrecer más refinamiento o presencia comercial, pero el Calina se defiende con una lógica mecánica directa y una propuesta honesta para quien busca transporte funcional.

Modelo Motor (arquitectura) Cilindrada (cc) Potencia (CV)
Lada Calina 1118 Gasolina, 4 cilindros en línea 1596 81
Renault Logan Gasolina, 4 cilindros en línea 1598 90
Chevrolet Aveo (T200/T250) Gasolina, 4 cilindros en línea 1598 94
Fiat Albea Gasolina, 4 cilindros en línea 1368 77

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026