Jaguar Mark IV 3.5: 123 CV, 6 cilindros y 3.485 cc

Con 123 CV, el Jaguar Mark IV entrega una respuesta serena que invita a conducir con calma y precisión. Su 6 cilindros de 3.485 cc se siente lleno desde abajo: acelera sin brusquedad, con una elasticidad que facilita mantener el ritmo en carreteras secundarias. El sonido redondo acompaña sin fatigar, y su carácter de gran turismo clásico convierte cada trayecto en un paseo elegante y firme.

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Jaguar - Logo

Sobre la marca de coches Jaguar

Jaguar representa la interpretación británica del lujo moderno: líneas tensas, presencia felina y una puesta a punto pensada para disfrutar al volante. En carretera, transmite aplomo y silencio de marcha, con una respuesta progresiva que invita a enlazar curvas con precisión y serenidad. Su identidad combina tradición y tecnología, enfocada en el confort de viaje y en un rendimiento refinado en cada trayecto.

Versiones de Jaguar Mark IV

1.8L 4 cil Manual (1945 - 1949 )

Jaguar Mark IV - 1.8L 4 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.776 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1345 kg
Longitud
4.730 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
-
Batalla
3.060 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.7 (1947 - 1948 )

Jaguar Mark IV - 2.7 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.663 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1750 kg
Longitud
4.730 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
-
Batalla
3.060 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2700 (1949 )

Jaguar Mark IV - 2700 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
2.663 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1750 kg
Longitud
4.730 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
-
Batalla
3.060 mm
Depósito
63 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3.5 (1946 - 1948 )

Jaguar Mark IV - 3.5 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
3.485 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
123 CV
Potencia (kW)
92 kW
Potencia (PS)
125 PS
Par
250 Nm
Peso
1790 kg
Longitud
4.730 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
-
Batalla
3.060 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

3500 (1949 )

Jaguar Mark IV - 3500 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
3.483 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
123 CV
Potencia (kW)
92 kW
Potencia (PS)
125 PS
Par
250 Nm
Peso
1790 kg
Longitud
4.730 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
-
Batalla
3.060 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Jaguar Mark IV

¿Qué es el Jaguar Mark IV y por qué es tan representativo?

El Jaguar Mark IV (1935-1948) es la evolución directa de los SS Jaguar, un turismo británico previo al nombre “Jaguar” como marca. Se reconoce por su parrilla alta, aletas marcadas y proporciones largas. Al volante transmite conducción clásica: dirección pesada a baja velocidad, pero estable en carretera. Es un coche para disfrutar el ritmo, la mecánica y el paisaje sin prisas.

¿Cómo se siente conducir un Jaguar Mark IV hoy?

Conducirlo es viajar a una época de inercias y tacto mecánico. La caja manual exige precisión y anticipación; el motor responde con empuje progresivo, más lleno en medios que en estiradas largas. La suspensión prioriza confort y balanceo controlado, ideal para carreteras abiertas. Notas el volante vivo sobre el asfalto y frenos que piden distancia, invitando a conducir suave.

¿Qué motores montaba el Jaguar Mark IV y qué carácter tienen?

El Mark IV se ofreció con motores de 1.5, 2.5 y 3.5 litros, con arquitecturas que variaron según el año: seis cilindros para 1.5/2.5 y V6 o V8 según versiones y mercados, destacando el 3.5 de origen Standard. En marcha, el 2.5 equilibra agilidad y solvencia; el 3.5 aporta más par, ideal para cruceros relajados.

¿Qué prestaciones puedes esperar del Jaguar Mark IV?

No es un coche de cifras modernas: su valor está en la manera de ganar velocidad con suavidad. Según motor y carrocería, puede moverse en rangos aproximados de 100 a 130 km/h de velocidad punta, con aceleraciones contenidas. Lo importante es la sensación de avance continuo, el sonido grave del motor y cómo “flota” a ritmo de carretera secundaria.

¿Cómo es el interior del Jaguar Mark IV en calidad y ambiente?

El habitáculo combina madera, tapicerías clásicas y mandos grandes, pensados para uso real. La posición de conducción es alta, con visibilidad dominante sobre el capó largo, lo que refuerza el carácter señorial. En marcha, el aislamiento es relativo: se filtra motor, transmisión y viento, creando una experiencia sensorial auténtica. Es un coche que se conduce también con el oído.

¿Qué versiones de carrocería existían y cuál cambia más la experiencia?

El Mark IV se ofreció como berlina (saloon) y descapotable (drophead coupé), además de variantes según batalla. La berlina se siente más aplomada y silenciosa, perfecta para paseos largos. El descapotable añade dramatismo: más viento, más sonido y sensación de velocidad a menor ritmo. En ambos, el chasis transmite suavidad, pero el descapotable invita a conducir “a tempo”.

¿Qué tal es el confort y la suspensión del Jaguar Mark IV?

La suspensión está pensada para absorber irregularidades y mantener compostura, con un balanceo propio de su época. En ciudad se percibe blando y requiere manos; en carretera, la carrocería se asienta y el coche “respira” mejor. El confort destaca en asfalto razonable, con un vaivén elegante. Es un coche que premia la conducción fluida y castiga los cambios bruscos.

¿Cómo son la dirección y los frenos en el Mark IV?

La dirección es física: a baja velocidad pesa y obliga a anticipar, pero a ritmo sostenido aporta estabilidad y una lectura clara del firme. Los frenos, normalmente de tambor, requieren presión y planificación; no toleran frenadas repetidas intensas sin fatiga. La experiencia es de conducción consciente: mirar lejos, medir distancias y dejar que el coche decelere con dignidad y progresividad.

¿En qué debes fijarte al comprar un Jaguar Mark IV clásico?

Lo crítico es la estructura y la corrosión: chasis, bajos, anclajes de suspensión y marcos de puertas. Revisa holguras de dirección, estado de frenos, temperatura de funcionamiento y fugas. La calidad de restauración manda: un buen tapizado y madera no compensan un chasis fatigado. En prueba, busca un ralentí estable y una entrega limpia, sin vibraciones excesivas.

¿Qué mantenimiento exige y qué piezas suelen dar más trabajo?

Necesita mantenimiento de clásico: engrases, ajustes y revisión periódica de sistema de refrigeración, encendido y carburación. Los frenos de tambor piden puesta a punto frecuente, y la instalación eléctrica puede requerir saneado. También conviene vigilar juntas, retenes y fugas propias de la época. Bien afinado, el motor funciona redondo y el coche recompensa con suavidad y carácter.

¿Es un coche usable para rutas y eventos actuales?

Sí, si está bien mantenido. En rutas tranquilas, el Mark IV va cómodo y transmite un estilo de conducción que encaja con carreteras panorámicas. En autopista moderna puede sentirse exigido por frenos, ruido y velocidad de crucero; mejor usarlo para escapadas a ritmo moderado. En eventos, su presencia y autenticidad destacan: es un coche que genera conversación incluso parado.

¿Qué valor histórico y de colección tiene el Jaguar Mark IV?

Es una pieza clave del tránsito hacia Jaguar como símbolo británico, especialmente por su diseño y por cerrar una era antes de los modelos de posguerra. Su cotización depende de motor, carrocería, originalidad y restauración. Los descapotables suelen ser más buscados, y las unidades con historial documentado ganan atractivo. Coleccionarlo es conservar un modo de viajar: pausado, elegante y mecánico.

Rivales de Jaguar Mark IV

El Jaguar Mark IV pertenece a esa etapa fundacional en la que la marca —todavía muy vinculada a la denominación SS Cars en sus orígenes— estaba definiendo su personalidad: carrocerías de líneas clásicas, una presencia distinguida y un enfoque claramente orientado al gran turismo de preguerra.

En la carretera, el Mark IV ofrecía una conducción de corte tradicional, con chasis de largueros y una mecánica pensada para viajar con soltura más que para buscar prestaciones puras.

Su rivalidad natural, por tanto, no se entiende como un duelo de cifras absolutas, sino como una competencia por refinamiento, elegancia y capacidad rutera en el ecosistema británico de finales de los años 30.

Frente a él, el Alvis 12/70 representaba una alternativa de ingeniería muy apreciada por conductores que valoraban el tacto mecánico y un comportamiento más firme.

Alvis tenía reputación por su calidad de construcción y por un carácter dinámico ligeramente más marcado, con soluciones que a menudo transmitían un enfoque más técnico que el de Jaguar.

En términos de posicionamiento, ambos podían atraer a un cliente similar, pero el Alvis jugaba la carta del “conductor” con un matiz más serio.

El Riley 1.5 Kestrel, por su parte, era el contrapeso perfecto desde la perspectiva de la agilidad y la eficiencia.

Con cilindradas más contenidas, Riley solía combinar motores vivaces con carrocerías relativamente ligeras.

Donde el Mark IV seducía por empaque y comodidad de marcha, el Riley podía convencer por su respuesta y su ligereza, especialmente en recorridos secundarios.

Era una rivalidad de estilos: gran turismo clásico frente a berlina deportiva de corte más nervioso.

Y si el terreno se desplazaba hacia la distinción social y el confort de alto nivel, el Daimler Fifteen entraba en escena como un competidor directo por imagen y experiencia de viaje.

Daimler era sinónimo de ceremonial británico, y sus modelos de acceso buscaban una clientela que priorizaba suavidad, silencio y presencia.

En esa comparativa, el Mark IV debía defender su propuesta con una mezcla de estética y relación entre prestaciones y precio, además de una identidad cada vez más clara dentro del mercado premium.

Nota editorial: en esta época y en estos modelos existen variaciones relevantes por año, carrocería y puesta a punto.

Las cifras siguientes se presentan como referencias técnicas típicas de las versiones más representativas.

Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
Jaguar Mark IV 2663 L6 ~73
Alvis 12/70 1842 L4 ~63
Riley 1.5 Kestrel 1496 L4 ~52
Daimler Fifteen 1809 L6 ~55

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026