Italdesign Tapiro: 217 CV y V6 2.4 en clave concept

El Italdesign Tapiro combina la visión de Giugiaro con una ficha técnica que se siente en el cuerpo: 217 cv que estiran con decisión para ganar velocidad con una progresión limpia, y 6 cilindros que aportan tacto sedoso y respuesta inmediata al acelerador. Sus 2400 cc equilibran empuje y control, haciendo que cada aceleración sea más fluida que brusca, más precisión que exceso.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Italdesign Tapiro? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Italdesign - Logo

Sobre la marca de coches Italdesign

Italdesign es sinónimo de diseño italiano con mirada industrial y ambición tecnológica. Nacida para dar forma a ideas audaces, la marca ha influido en cómo entendemos proporciones, ergonomía y carácter en el automóvil moderno. Al volante, esa filosofía se traduce en una sensación de precisión: líneas que no solo se ven, también se perciben en la postura, la visibilidad y el control, kilómetro tras kilómetro.

Versiones de Italdesign Tapiro

2.4L 6 cil 217 cv Manual (1970 )

Italdesign Tapiro - 2.4L 6 cil 217 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.400 cc
Cilindros
6
Tipo motor
boxer
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
217 CV
Potencia (kW)
162 kW
Potencia (PS)
220 PS
Par
-
Peso
-
Longitud
4.070 mm
Anchura
1.770 mm
Altura
1.120 mm
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Italdesign Tapiro

¿Qué es el Italdesign Tapiro y por qué sigue siendo relevante?

El Italdesign Tapiro (1970) es un prototipo firmado por Giorgetto Giugiaro que anticipó el lenguaje de las cuñas de los 70. Usó como base mecánica el Lamborghini Jarama, llevando esa potencia a una carrocería bajísima y afilada. Su relevancia nace de cómo “corta” el aire visualmente: al volante imaginas un morro que guía con precisión, y una posición de conducción muy baja, casi de coche de competición.

¿Qué motor lleva el Italdesign Tapiro y cómo se siente?

Al compartir arquitectura con el Lamborghini Jarama, el Tapiro montaba un V12 atmosférico de 3,9 litros con alrededor de 350 CV, asociado a una transmisión manual. En marcha, un V12 así se traduce en empuje progresivo y largo, más que un golpe brusco: notas cómo estira con decisión y cómo el sonido llena el habitáculo. La respuesta al acelerador sería inmediata, con carácter clásico y mecánico.

¿En qué plataforma se basa y qué implica en conducción?

El Tapiro se apoyaba en la base del Lamborghini Jarama (motor delantero longitudinal, propulsión trasera). Esa receta aporta un morro con presencia y un eje trasero que “empuja” con tacto deportivo. En sensaciones, esperarías una dirección con peso y cierta inercia inicial, pero también un aplomo típico de gran turismo. Es un coche para trazar con apoyo, no para cambios de dirección nerviosos.

¿Cómo es su diseño exterior y qué transmite al conducir?

Su diseño en cuña, superficies tensas y altura mínima hacen que el coche parezca pegado al asfalto. La vista desde el puesto de conducción sería muy horizontal, con el capó extendiéndose como una flecha hacia el punto de giro. Esa geometría sugiere estabilidad y velocidad incluso a ritmo suave. Los paneles rectos y aristas marcadas te “colocan” mentalmente en un coche técnico, más de precisión que de suavidad.

¿Qué puertas utiliza y cómo influye en la experiencia?

El Tapiro destaca por sus puertas de apertura tipo “gullwing” (alas de gaviota), un recurso funcional y teatral en un coche tan bajo. Entrar y salir se convierte en un gesto más medido: te inclinas, bajas al asiento y cierras sobre tu cabeza, como en un prototipo de salón. En conducción, esa arquitectura refuerza la sensación de cápsula: te aísla y te centra, aumentando la percepción de coche especial y serio.

¿Qué se sabe del interior y de la posición de conducción?

Como prototipo, el interior priorizaba la idea de cockpit: mandos orientados al conductor, visibilidad baja y un entorno pensado para conducir. La posición sería muy tumbada, con piernas extendidas y el volante relativamente vertical, típica de deportivos clásicos. Esa postura te hace sentir cerca del asfalto y del eje delantero: percibes mejor la velocidad y la trayectoria. El resultado es una conducción más “física”, de manos y apoyo.

¿Qué prestaciones podría ofrecer con su configuración V12?

Con un V12 de alrededor de 350 CV y una carrocería baja, el Tapiro apuntaría a cifras de gran turismo rápido para su época: aceleraciones sólidas y una velocidad punta elevada, favorecida por su silueta afilada. En sensaciones, lo importante sería la reserva de potencia: adelantas sin esfuerzo, el motor gira con continuidad y la velocidad sube con una elasticidad casi inagotable. Es un rendimiento que invita a viajar rápido y estable.

¿Qué papel tuvo en la historia del diseño de superdeportivos?

El Tapiro consolidó la estética de “cuña” que marcó la década: volúmenes bajos, líneas tensas y un frontal que parece una herramienta de precisión. Su influencia se percibe en el paso hacia superdeportivos más geométricos, donde la aerodinámica y la percepción de velocidad mandan. Al conducir un coche con esta filosofía, sientes que todo está subordinado a avanzar recto y firme: postura baja, morro largo y lectura clara del camino.

¿Cuántas unidades existen y cuál fue su destino?

El Italdesign Tapiro fue un concept car de producción muy limitada, esencialmente una pieza única. Es conocido por haber tenido una historia posterior accidentada, lo que refuerza su condición de mito más que de coche “usable”. Esa exclusividad cambia la experiencia: no se piensa en él como herramienta diaria, sino como objeto que se conduce con respeto. Cada kilómetro sería una decisión, y cada maniobra, parte de conservar una pieza de diseño.

¿Qué lo diferencia de otros prototipos italianos de su época?

Mientras algunos prototipos buscaban solo impacto visual, el Tapiro mezcló diseño radical con una base mecánica real de Lamborghini, acercándolo a una conducción plausible. Eso se traduce en coherencia: no solo “parece” rápido, también tendría el tacto de un V12 y una propulsión trasera con carácter. Frente a concepts más teatrales, aquí la sensación sería de máquina seria, con presencia y un equilibrio de gran turismo agresivo.

¿Qué tipo de conducción “pide” el Italdesign Tapiro?

Por su esquema de motor delantero y su enfoque de gran turismo, “pide” una conducción de trazada limpia y aceleración progresiva. No imaginas correcciones bruscas, sino apoyar el coche, sentir el peso asentarse y dejar que el V12 empuje a la salida. La recompensa estaría en el ritmo sostenido: estabilidad, sonido lleno y una sensación de control mecánico. Es un coche para carreteras rápidas, donde la cuña cobra sentido.

¿Por qué interesa hoy a coleccionistas y aficionados?

Interesa por tres motivos: firma (Giugiaro/Italdesign), base Lamborghini y diseño que definió una era. Para un aficionado, es una referencia visual que explica muchos superdeportivos posteriores. Para un coleccionista, es escasez y relato: un concept con identidad fuerte y pasado complejo. En sensaciones imaginadas, es el tipo de coche que no solo se mira: te obliga a pensar en cómo se sentiría a ras de suelo, con un V12 respirando delante.

Rivales de Italdesign Tapiro

El Italdesign Tapiro pertenece a esa estirpe de prototipos que, más que buscar volumen de ventas, pretendían definir el mañana.

Presentado por Italdesign en 1970 bajo la batuta creativa de Giorgetto Giugiaro, el Tapiro fue un ejercicio de estilo con vocación tecnológica: proporciones muy bajas, superficies tensas y una interpretación temprana de la “cuña” que, en aquellos años, estaba reescribiendo el lenguaje del diseño europeo.

Pero su interés no se queda en la carrocería.

Al apoyarse en una base mecánica de alto pedigrí, el Tapiro se colocó de inmediato en el radar de los grandes deportivos de motor central de su época.

Su rivalidad natural nace desde el parentesco técnico: al emplear componentes del Lamborghini Miura, el Tapiro se mide con uno de los V12 más influyentes del siglo XX.

Donde el Miura seduce desde la emoción del gran turismo extremo, el Tapiro contrapone una visión más conceptual: el mismo tipo de arquitectura y músculo, pero vestido con un manifiesto de diseño.

En términos de conversación de marca, el duelo es claro: tradición deportiva y aura de supercoche frente a experimentación formal y pensamiento industrial.

Si el enfrentamiento con Lamborghini se libra en el terreno del linaje, el choque con el Ferrari 512 S (y su derivación 512 M) es una disputa por la legitimidad prestacional pura.

Ferrari representaba la eficacia de competición aplicada a un deportivo radical, mientras que el Tapiro se movía más cerca del “laboratorio rodante”: menos obsesión por la homologación de pista, más atención a cómo el diseño y la ingeniería podían anticipar el futuro de la calle.

Es una rivalidad de enfoques: el cronómetro contra la idea.

Y, en el ámbito de los concept car italianos de motor central, el Lancia Stratos Zero aparece como el espejo más incómodo: también es cuña, también es provocación, también es Italia mirando hacia delante.

Sin embargo, mientras el Stratos Zero es casi una pieza de arquitectura sobre ruedas, el Tapiro se siente como un superdeportivo “posible”, más cercano al mundo real gracias a su base mecánica y a unas proporciones que, aun extremas, dialogan con la industria.

En esa comparación, el Tapiro destaca por equilibrio: menos escultura y más automóvil.

En conjunto, el Italdesign Tapiro compite con rivales que no solo son modelos, sino relatos: el mito del V12 transversal del Lamborghini Miura, la autoridad competitiva del Ferrari 512 S y la ruptura conceptual del Lancia Stratos Zero.

Su valor reside en cómo cruza esos tres mundos, convirtiéndose en un punto de encuentro entre ingeniería de élite y diseño editorial, de esos que todavía hoy siguen dictando referencias.

Modelo Arquitectura Cilindrada (cc) Cilindros Potencia (CV)
Italdesign Tapiro Motor central, tracción trasera 3929 V12 350
Lamborghini Miura P400 Motor central, tracción trasera 3929 V12 350
Ferrari 512 S Motor central, tracción trasera 4993 V12 550
Lancia Stratos Zero Motor central, tracción trasera 1584 V4 115

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026