Hyundai Galloper 2.5 98 CV (2.476 cc): así se siente

Con 98 CV, el Hyundai Galloper propone una conducción tranquila, donde cada aceleración se traduce en empuje progresivo más que en prisas. Su motor de 4 cilindros y 2.476 cc entrega respuesta llena a bajo y medio régimen, ideal para mantener ritmo constante y superar pendientes sin agobios. En carretera se siente robusto y estable, y cuando el asfalto termina transmite confianza por su carácter sencillo y resistente.

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Sobre la marca de coches Hyundai

Ponerte al volante de un Hyundai es notar una dirección precisa, un rodar silencioso y una respuesta pensada para el día a día. La marca combina diseño actual, eficiencia y un enfoque tecnológico que se percibe en cada trayecto, desde el tráfico urbano hasta la autopista. Explora su gama, su apuesta por la seguridad y la electrificación, y elige el Hyundai que mejor se adapta a tu forma de conducir.

Versiones de Hyundai Galloper

2.5 D LWB (1999 )

Hyundai Galloper - 2.5 D LWB - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Diésel
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.476 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
98 CV
Potencia (kW)
73 kW
Potencia (PS)
99 PS
Par
241 Nm
Peso
2090 kg
Longitud
4.640 mm
Anchura
1.690 mm
Altura
1.880 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

2.5 D SWB (1999 )

Hyundai Galloper - 2.5 D SWB - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Diésel
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.475 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
87 CV
Potencia (kW)
65 kW
Potencia (PS)
88 PS
Par
196 Nm
Peso
1725 kg
Longitud
4.040 mm
Anchura
1.690 mm
Altura
1.880 mm
Batalla
2.360 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

LWB (1999 - 2003 )

Hyundai Galloper - LWB - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.972 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1965 kg
Longitud
4.640 mm
Anchura
1.690 mm
Altura
1.880 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

SWB (1999 )

Hyundai Galloper - SWB - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
4x4
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.972 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1735 kg
Longitud
4.040 mm
Anchura
1.690 mm
Altura
1.880 mm
Batalla
2.360 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Hyundai Galloper

¿Qué es el Hyundai Galloper y qué lugar ocupa en la historia del 4x4?

El Hyundai Galloper es un todoterreno clásico de enfoque robusto, desarrollado en los 90 a partir de la base del Mitsubishi Pajero de primera generación. Nació para ofrecer 4x4 “de verdad”: chasis de largueros, reductora y una conducción que transmite mecánica y agarre. Su historia se entiende al volante: dirección más lenta, suspensión con recorrido y sensación de herramienta fiable para campo y trabajo.

¿Cómo se siente al conducirlo en ciudad y en carretera?

En ciudad se percibe grande y honesto: posición alta, visibilidad dominante y maniobras que piden paciencia por su radio de giro y dirección menos asistida. En carretera prioriza aplomo sobre finura; a 90–110 km/h va cómodo si está bien mantenido, aunque el aislamiento acústico es de otra época. El balanceo en curvas recuerda su orientación off-road.

¿Qué motores monta el Hyundai Galloper y cómo rinden en la práctica?

Lo habitual es encontrarlo con diésel 2.5 (atmosférico o turbo, según mercado/año) y algunos gasolina V6 3.0. El diésel entrega empuje desde abajo, ideal para subir pistas y mover peso sin ir alto de vueltas; su sonido grave acompaña una conducción tranquila. El V6 es más suave y progresivo, con respuesta más inmediata, pero gasta notablemente más.

¿Qué tal es su capacidad 4x4 fuera del asfalto?

Su punto fuerte está en la arquitectura: chasis de largueros, ejes/suspensión pensados para maltrato, y sistema 4x4 con reductora en muchas unidades. En pistas rotas, la sensación es de tracción “mecánica”: avanza con calma y control, aprovechando el par a bajas rpm. No es ágil como un SUV moderno, pero transmite seguridad por resistencia y recorrido.

¿Qué consumos reales puedes esperar y qué condiciona el gasto?

En diésel 2.5, lo razonable suele moverse alrededor de 9–12 l/100 km según estado, neumáticos, carga y uso de 4x4; en ciudad y con ruedas mixtas puede subir. En V6 gasolina, es habitual ver cifras claramente superiores (12–16 l/100 km). Conduciéndolo “a ritmo Galloper”, aprovechando el par, el consumo se suaviza y el coche va más descansado.

¿Es un coche cómodo para viajes largos?

Para viajes largos, su comodidad depende mucho del mantenimiento y la configuración. La postura es elevada y descansada, y el asiento suele ser amplio; a cambio, hay más rumor de rodadura y viento que en un SUV actual. Suspensión y chasis filtran bien baches grandes, pero en asfalto irregular puede rebotar. A 100 km/h, transmite tranquilidad si todo está alineado.

¿Qué interior ofrece: espacio, maletero y calidad percibida?

El interior es funcional: plásticos duros, mandos simples y sensación de coche pensado para durar más que para deslumbrar. El espacio es generoso, especialmente en altura, y permite viajar cómodo con abrigo o equipamiento. El maletero es amplio y aprovechable por formas cuadradas, ideal para herramientas o aventura. La experiencia es “analógica”: todo se entiende y se acciona con facilidad.

¿Qué equipamiento y tecnología trae y qué se echa de menos hoy?

Según acabado, puede incorporar aire acondicionado, elevalunas, cierre centralizado y en algunos casos ABS, pero su tecnología es de los 90. Se echan de menos controles de estabilidad modernos, ayudas de carril y mejor iluminación de serie. A cambio, su simplicidad es una ventaja: menos sistemas delicados y una relación directa con el coche. Con una buena radio y mejoras de luz, gana uso diario.

¿Cuáles son las averías típicas o puntos débiles a revisar?

Conviene revisar óxidos en bajos y pasos de rueda, fugas de aceite en motor/caja, y el estado de transmisión (crucetas, cardanes, homocinéticas). En diésel, atención a bomba, manguitos, refrigeración y turbo si lo lleva. Suspensión y silentblocks marcan la sensación de “barco” o firmeza. También la dirección: holguras y alineación cambian por completo el aplomo en carretera.

¿Qué mantenimiento es clave para que el Galloper vaya fino?

La clave es un mantenimiento preventivo: aceite y filtros frecuentes, refrigerante en buen estado y correas revisadas según intervalo. En 4x4, cambiar aceites de diferenciales, transfer y caja mejora suavidad y reduce ruidos. Revisar rodamientos, frenos y latiguillos devuelve confianza. Cuando está al día, el coche se siente más preciso: menos vibraciones, arranque más redondo y tracción más progresiva.

¿Es buena idea comprar un Hyundai Galloper hoy y para qué perfil encaja?

Encaja si buscas un 4x4 auténtico y asequible para campo, rutas, nieve o remolque ocasional, y aceptas un tacto clásico. Es menos indicado si tu prioridad es silencio, eficiencia y ayudas modernas. Su valor está en la experiencia: altura, robustez y mecánica comprensible. Bien elegido, transmite esa calma de vehículo “herramienta” que invita a explorar sin prisas.

¿Qué debes comprobar en una prueba de conducción antes de comprarlo?

En marcha, escucha vibraciones a 80–100 km/h (transmisión/ruedas), comprueba que no flanee y que frene recto. Prueba 4H/4L si dispone, asegurando que engrana sin ruidos anómalos y que no hay tirones en transmisión. Observa temperatura estable y humo contenido en aceleración. En baches, busca golpes secos (silentblocks) y en curvas, exceso de balanceo o dirección imprecisa.

Rivales de Hyundai Galloper

El Hyundai Galloper es uno de esos todoterreno de vieja escuela que hoy se recuerdan por su enfoque sin concesiones: chasis de largueros, mecánicas diésel pensadas para durar y una arquitectura nacida para trabajar en pistas, barro y largos recorridos lejos del asfalto.

Su origen está íntimamente ligado a la escuela 4x4 coreano-japonesa de los 90, y su propuesta se entiende mejor cuando se enfrenta a rivales directos que compartían receta: robustez, sencillez y verdadera aptitud fuera de carretera.

En su entorno natural aparecen nombres con un peso específico notable.

El Mitsubishi Pajero (1ª gen / V20) es la referencia inevitable por parentesco técnico y filosofía: un 4x4 con solvencia en campo y una base que ha demostrado resistencia en usos exigentes.

Frente a él, el Hyundai Galloper juega la carta de la practicidad: soluciones conocidas, mantenimiento relativamente accesible y una experiencia de conducción “mecánica”, con dirección, suspensiones y transmisión que transmiten el terreno de forma directa.

Si el enfoque se desplaza hacia la fiabilidad y el prestigio del producto, el Toyota Land Cruiser J80 aparece como el rival aspiracional: mayor empaque, motores de más cilindrada y un conjunto reconocido por su durabilidad extrema.

Ahí, el Hyundai Galloper compensa desde la lógica del uso: prestaciones suficientes para un uso campero real y un planteamiento menos complejo, con una curva de aprendizaje fácil para quien busca un 4x4 funcional, sin florituras.

En la otra esquina está el Nissan Patrol Y60, una alternativa de carácter: chasis y ejes preparados para el trato duro, con una comunidad off-road amplia y mecánicas diésel con mucho par.

Comparado con el Patrol, el Hyundai Galloper suele percibirse como un todoterreno más “civilizado” en algunos acabados y carrocerías, pero igual de honesto en su planteamiento.

Para quien prioriza rutas, trabajo rural o remolque ocasional, la clave está en el estado de la unidad, el mantenimiento y el tipo de transmisión (manual/automática, conectable o con reductora según versión y mercado).

En suma, el Hyundai Galloper rivaliza de tú a tú por concepto con los iconos 4x4 noventeros: no por cifras de catálogo, sino por equilibrio entre sencillez, capacidad real y coste total de propiedad en el mundo clásico.

Y precisamente por eso conserva atractivo: es un todoterreno que invita a usarlo, no solo a mirarlo.

Modelo Cilindrada Arquitectura motor Potencia (CV) Par (Nm) Combustible Cambio Tracción
Hyundai Galloper 2.476 cm³ 4 cilindros en línea, turbo (según versión) 99–105 CV 210–240 Nm Diésel Manual 5v / Automático 4v (según versión) 4x4 conectable con reductora (según versión)
Mitsubishi Pajero (V20 / 2.5 TD) 2.477 cm³ 4 cilindros en línea, turbo 99–105 CV 225–240 Nm Diésel Manual 5v / Automático 4v (según versión) 4x4 (part-time o Super Select según versión) con reductora
Nissan Patrol Y60 (2.8 TD) 2.826 cm³ 6 cilindros en línea, turbo 115 CV 260 Nm Diésel Manual 5v 4x4 conectable con reductora
Toyota Land Cruiser J80 (4.2D) 4.164 cm³ 6 cilindros en línea, atmosférico 130–136 CV 285–300 Nm Diésel Manual 5v / Automático 4v (según versión) 4x4 permanente (según versión) con reductora

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026