Holden HD: 122 CV, 6 cilindros y 2.930 cc
Con 122 cv, el Holden HD entrega una aceleración progresiva que se siente plena desde bajas vueltas, ideal para rodar con calma y solvencia. Su 6 cilindros de 2.930 cc aporta un tono mecánico redondo y un empuje continuo, pensado más para la fluidez que para la prisa. En carretera se traduce en cruceros relajados y una respuesta lineal al acelerador.
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¿Tuviste un Holden HD? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Holden
Hablar de Holden es pensar en carreteras abiertas y en esa dirección firme que transmite un coche hecho para recorrer grandes distancias. La marca, nacida en Australia, dejó huella con berlinas, coupés y deportivos de enfoque popular, capaces de combinar músculo y comodidad. Repasamos su historia, los modelos más emblemáticos y el legado que aún se siente en cada aceleración y en su identidad.Versiones de Holden HD
2.9 (1966 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
2.930 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
122 CV
Potencia (kW)
91 kW
Potencia (PS)
124 PS
Par
237 Nm
Peso
1200 kg
Longitud
4.580 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
1.510 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Holden HD
¿Qué es el Holden HD y en qué años se fabricó?
El Holden HD es una berlina y familiar (Station Wagon) de tamaño medio fabricada en Australia entre 1965 y 1966. Sustituyó al EH y precedió al HR, manteniendo el enfoque robusto para largas distancias. Al volante transmite ese tacto “analógico” de los sesenta: dirección con peso, suspensiones que filtran baches grandes y una sensación de coche hecho para carretera abierta, no para prisas.¿Qué motores montaba el Holden HD y cómo se sienten en marcha?
La gama HD se apoyaba en motores de seis cilindros en línea de la familia “Red”, con cilindradas habituales de 149 y 179 pulgadas cúbicas (aprox. 2,4 y 2,9 litros), según mercado y versión. Entregan par desde abajo, ideal para salir con suavidad y mantener cruceros constantes. Su carácter es el de un seis cilindros clásico: progresivo, con sonido grave y pocas vibraciones.¿Qué cajas de cambios ofrecía y qué experiencia aporta cada una?
Podías encontrarlo con cambio manual de 3 o 4 marchas (según configuración) y opción automática de la época. El manual invita a conducir “a tempo”: recorridos largos, embrague con recorrido marcado y necesidad de anticipar. La automática prioriza comodidad, especialmente en ciudad, y encaja con el enfoque viajero del HD. En ambos casos, el coche pide conducir con suavidad más que con brusquedad.¿Cómo es el comportamiento del Holden HD: dirección, suspensión y frenada?
El HD ofrece un comportamiento pensado para estabilidad y confort. La suspensión tiene un tarado blando que absorbe irregularidades, con balanceo perceptible en curva, típico de su era. La dirección no busca rapidez, sino aplomo y comunicación a través del volante. La frenada, generalmente con tambores, exige más distancia y planificación: se conduce mirando lejos, dosificando y evitando maniobras bruscas.¿Qué tal es por dentro: espacio, postura de conducción y calidad percibida?
El interior del Holden HD es amplio para su época, con asientos tipo banco en muchas versiones y una postura elevada que facilita dominar el morro. Los mandos son grandes y sencillos, pensados para durar. La sensación es de coche honesto: materiales simples, buena visibilidad y un habitáculo que invita a viajar con calma. En versión familiar, el maletero es realmente aprovechable.¿Qué consumo y autonomía se pueden esperar en un Holden HD?
En un HD bien afinado, el consumo depende mucho del motor, el estado mecánico y el tipo de conducción, pero lo habitual es moverse en cifras de clásico de seis cilindros: más eficiente en carretera constante que en ciudad. La experiencia real es que premia el ritmo estable: a velocidad sostenida el motor gira relajado y el coche “respira” mejor, dando una autonomía razonable para viajes largos.¿Cuáles son los puntos fuertes del Holden HD para un uso clásico?
Su mayor virtud es la sensación de solidez: mecánica sencilla, mantenimiento relativamente accesible y un rodar cómodo en carreteras secundarias. Es un clásico con presencia, de líneas rectas y proporciones equilibradas, que transmite carácter sin necesidad de exagerar. En concentración o rutas, destaca por su conducción descansada: buen par a bajas vueltas, habitáculo amplio y un ritmo natural, sin estrés.¿Qué puntos débiles o aspectos a revisar antes de comprar uno?
Antes de comprar, revisa corrosión en bajos, pasos de rueda, zócalos y zonas de drenaje, muy crítica en coches australianos de la época. Comprueba holguras en dirección y suspensión, estado de frenos de tambor y fugas en motor y transmisión. En carretera, un HD sano debe ir recto y sin vibraciones fuertes. Si flota en exceso o frena descompensado, habrá trabajo pendiente.¿Qué versiones y carrocerías existían en la gama Holden HD?
La gama incluía berlina (Sedan) y familiar (Station Wagon), con distintos niveles de acabado según mercado. La berlina es la elección más “clásica” por estética y ligereza percibida; la familiar suma practicidad y una zaga con más personalidad utilitaria. En conducción, la sensación cambia: el Wagon transmite más aplomo de coche de carga, mientras el Sedan se siente más ágil y ligero.¿Cómo es la conducción en carretera hoy: ritmo, confort y sensaciones?
Conducir un Holden HD hoy es volver a un ritmo más humano. A velocidades legales se siente estable, con un motor que empuja desde bajas vueltas y una suspensión que prioriza comodidad. No es un coche para enlazar curvas rápido: es para trazar amplio, escuchar el seis cilindros y disfrutar del paisaje. En autopista, el ruido y la aerodinámica de época recuerdan que es un clásico auténtico.¿Es buena idea restaurar un Holden HD y qué implica?
Restaurarlo suele ser una buena idea si la carrocería está razonable, porque la mecánica es simple y agradecida. Lo más costoso suele ser chapa, óxidos y ajuste de paneles. Una restauración bien hecha se nota al conducir: dirección más precisa, frenos equilibrados, motor fino y menos crujidos. El objetivo no es modernizarlo, sino recuperar ese tacto sólido y fluido de los sesenta.¿Qué mantenimiento básico necesita para usarlo con fiabilidad?
Para usarlo con tranquilidad: cambios de aceite y filtros frecuentes, ajuste de encendido y carburación, revisión del sistema de refrigeración y sustitución preventiva de manguitos. En frenos, vigila zapatas, bombines y latiguillos; en suspensión, silentblocks y rótulas. Un HD bien mantenido arranca fácil, no se calienta y rueda con suavidad. La clave es la regularidad: estos coches premian el cuidado constante.Rivales de Holden HD
El Holden HD (1965-1966) representa un momento decisivo en la evolución del turismo australiano de mediados de los sesenta: líneas más angulosas, un interior más racional y una puesta a punto pensada para grandes distancias y firmes variables.En un mercado donde la robustez valía tanto como el estilo, el HD afinó el equilibrio entre comodidad cotidiana y resistencia, con mecánicas sencillas —principalmente seis cilindros en línea— y un planteamiento claramente orientado a durar. Su rivalidad natural se dibuja con otros “family cars” del mismo periodo, concebidos para la misma realidad: carreteras largas, calor, polvo y mantenimiento práctico.
Frente al Ford Falcon XP, el Holden apostaba por un tacto más conservador y una reputación mecánica muy asentada, mientras el Falcon jugaba la carta de una oferta amplia y una presencia muy fuerte en flotas y usos intensivos.
Con el Chrysler Valiant AP6 (y su sucesor inmediato VC en 1966), el duelo se volvía más técnico: el Valiant solía ofrecer motores más grandes y un carácter más brioso, a cambio de mayor consumo y un enfoque menos “austero”.
Y si el comprador miraba fuera de Australia, el Hillman Hunter (Rootes) aportaba un tamaño algo más contenido y una conducción más europea, pero sin la contundencia de cilindrada que definía a los grandes generalistas locales. En conjunto, el Holden HD se entiende como el punto medio sensato: no buscaba dominar por potencia, sino por equilibrio global, coste de uso y facilidad de servicio.
Esa es la esencia de sus rivalidades: coches diseñados para el mismo trabajo, con matices claros en motor, enfoque y filosofía.
| Modelo | Motor / Arquitectura | Cilindrada | Potencia |
| Holden HD (186) | 6 cilindros en línea (NA) | 2.997 cc | aprox. 130 hp |
| Ford Falcon XP | 6 cilindros en línea (NA) | 2.780 cc | aprox. 116 hp |
| Chrysler Valiant AP6 | 6 cilindros en línea (NA) | 3.687 cc | aprox. 145 hp |
| Hillman Hunter | 4 cilindros en línea (NA) | 1.725 cc | aprox. 80 hp |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026