Holden GTS-R: 500 CV con V8 5.0 litros

El Holden GTS-R combina 500 CV, 8 cilindros y 5.000 cc para ofrecer un empuje contundente que se siente al primer toque de gas. La entrega de potencia es plena y progresiva, ideal para adelantar con decisión y salir de las curvas con el coche “empujando” de verdad. El V8 aporta un sonido grave y constante que acompaña el ritmo, convirtiendo cada tramo en una experiencia muscular y precisa.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Holden GTS-R? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Holden - Logo

Sobre la marca de coches Holden

Hablar de Holden es pensar en carreteras abiertas y en esa dirección firme que transmite un coche hecho para recorrer grandes distancias. La marca, nacida en Australia, dejó huella con berlinas, coupés y deportivos de enfoque popular, capaces de combinar músculo y comodidad. Repasamos su historia, los modelos más emblemáticos y el legado que aún se siente en cada aceleración y en su identidad.

Versiones de Holden GTS-R

5.0L 8 cil Manual (2000 )

Holden GTS-R - 5.0L 8 cil Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Delantera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
5.000 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
644 Nm
Peso
-
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Holden GTS-R

¿Qué es el Holden HSV GTS-R y por qué es tan deseado?

El Holden HSV GTS-R es la interpretación más radical y emocional del Commodore fabricado en Australia, firmado por Holden Special Vehicles. Normalmente se asocia al V8 sobrealimentado 6.2 L LSA de 585 CV y 740 Nm, cifras que se traducen en aceleraciones contundentes y un empuje continuo desde medio régimen. Su producción fue limitada, con estética agresiva y enfoque de gran turismo muy musculoso.

¿Cómo se siente el V8 6.2 sobrealimentado en conducción real?

El 6.2 L Supercharged entrega una respuesta inmediata: al pisar, el compresor llena el habitáculo de una presión sonora grave y constante. Los 740 Nm hacen que el coche avance con autoridad incluso en marchas largas, ideal para adelantamientos sin esfuerzo. La potencia (585 CV) no es solo un número: se nota en la forma en que estira con rabia hasta arriba, sin desfallecer.

¿Qué prestaciones ofrece: aceleración y velocidad?

En condiciones típicas, el HSV GTS-R se mueve en el entorno de 0–100 km/h en torno a 4 segundos, dependiendo de la caja (manual o automática) y la tracción disponible. La velocidad punta suele rondar los 250 km/h limitada. En carretera, lo importante es la reserva: a 80–120 km/h responde con una patada inmediata, transmitiendo sensación de “margen” constante para viajar rápido y seguro.

¿Manual o automático: cuál encaja mejor con el carácter del GTS-R?

Con manual, el GTS-R se siente más físico: embrague, palanca y V8 trabajan para una conducción más participativa, especialmente en carreteras secundarias. Con automático, la entrega de par se convierte en un flujo continuo, más eficaz en aceleración repetida y en ciudad. En ambos casos, el protagonista es el par: 740 Nm hacen que cualquier marcha parezca la adecuada, con empuje inmediato.

¿Cómo frena y qué confianza transmite al ritmo alto?

Monta frenos firmados por AP Racing con discos enormes (habitualmente 390 mm delante y 372 mm detrás), lo que se traduce en una frenada sólida y repetible. En conducción rápida, el pedal ofrece un tacto consistente y fácil de modular, clave para entrar fuerte en curva sin nervios. La sensación es la de un gran turismo musculoso que aguanta la exigencia sin descomponerse.

¿Qué tal es en curvas: suspensión, dirección y equilibrio?

Pese a su tamaño, el chasis está afinado para ir rápido con aplomo. Suele incorporar suspensión adaptativa y una puesta a punto que sujeta la carrocería sin matar el confort. La dirección transmite un peso coherente con su potencia: no es un coche ligero, pero sí preciso cuando enlazas. En apoyo, el eje trasero empuja con carácter, y el control electrónico ayuda a dosificar.

¿Qué lo diferencia estéticamente: diseño y presencia en carretera?

El GTS-R combina proporciones de berlina musculosa con aerodinámica funcional: paragolpes más agresivos, detalles específicos, llantas grandes y una postura baja y ancha. En carretera, su presencia se percibe por la anchura y por cómo “ocupa” el carril, con una estampa de coche de alto rendimiento australiano. No busca discreción: transmite potencia incluso parado, con una imagen muy intencional.

¿Cómo suena y qué sensaciones transmite el escape?

El V8 sobrealimentado ofrece un sonido grave, denso y mecánico, con un silbido sutil del compresor al cargar. En aceleración, el escape refuerza la sensación de empuje, y en retención aparecen notas broncas que hacen la conducción más visceral. No es solo volumen: es textura, con pulsación marcada y un timbre clásico de ocho cilindros que acompaña cada cambio de carga.

¿Es un coche cómodo para viajar o solo para correr?

Es más polivalente de lo que aparenta: con suspensión adaptativa, puede filtrar bien en autopista y mantener estabilidad a alta velocidad. El habitáculo suele ser amplio, con buen espacio y un enfoque de berlina rápida: viajar a 120–140 km/h se siente relajado porque el motor va sobrado, y el coche “respira” estabilidad. Cuando quieres ritmo, se transforma con un simple golpe de gas.

¿Qué consumo puedes esperar y qué implica en el día a día?

Con 585 CV y compresor, el consumo depende totalmente del pie: en uso tranquilo puede moverse alrededor de 11–12 L/100 km, y en conducción viva sube con facilidad a 15–20 L/100 km. La experiencia diaria es clara: no es un coche de ahorro, sino de sensaciones. A cambio, ofrece adelantamientos instantáneos y un empuje que reduce el estrés en carretera.

¿Qué tecnología y equipamiento suelen acompañar al GTS-R?

Suele combinar enfoque clásico (V8, tracción trasera) con ayudas modernas: modos de conducción, control de tracción y estabilidad afinados, suspensión adaptativa y un interior orientado a la conducción. Dependiendo del año y carrocería (sedán o Maloo), puede incluir multimedia, conectividad y asistentes básicos. La sensación es de coche “analógico” en entrega, pero con una capa tecnológica que lo hace utilizable a diario.

¿Por qué se considera una pieza de colección y qué debes revisar al comprar?

Es codiciado por ser una de las últimas grandes berlinas V8 australianas y por su producción limitada. Al comprar, revisa historial, mantenimiento del sistema de sobrealimentación, estado de frenos (390/372 mm), neumáticos y posibles signos de uso intensivo. En conducción, un buen ejemplar debe sentirse sólido, sin vibraciones al frenar y con entrega lineal. Bien cuidado, conserva valor y carácter con el tiempo.

Rivales de Holden GTS-R

El Holden GTS-R representa la cúspide emocional y técnica del músculo australiano: un gran turismo de cuatro puertas concebido para devorar kilómetros con la contundencia de un V8 sobrealimentado y, a la vez, sostener un ritmo alto en carretera con aplomo.

Su carácter no nace solo de la cifra de potencia, sino del conjunto: un chasis afinado para gestionar par en abundancia, una puesta a punto orientada a la estabilidad a alta velocidad y una entrega de empuje que define su identidad como berlina de altas prestaciones.

En su territorio natural, los rivales más directos se dividen en dos escuelas.

Por un lado, el duelo doméstico con el Ford Falcon XR8 Sprint, otro icono local que apuesta por la sobrealimentación para lograr aceleraciones fulgurantes, aunque con un enfoque menos “gran turismo” y más centrado en la inmediatez del golpe de par.

En el día a día, esa diferencia se traduce en matices de carácter: el Holden tiende a sentirse más asentado como producto de “cierre de saga”, mientras que el Ford conserva un punto más rudo y directo.

Por otro lado, el Chrysler 300 SRT juega la carta del V8 atmosférico de gran cilindrada, con una entrega progresiva y una sonoridad más clásica, además de una base más orientada al confort.

Frente a él, el Holden GTS-R responde con una filosofía de prestaciones más moderna: sobrealimentación para garantizar empuje constante y una orientación dinámica que busca sostener velocidades altas con mayor disciplina.

Es una rivalidad interesante porque no se decide solo por potencia, sino por cómo se administra: par, cambio, tracción y puesta a punto mandan tanto como la ficha técnica.

En conjunto, el Holden GTS-R compite como una pieza de colección funcional: un sedán musculoso con ambición de GT, frente a alternativas que priorizan, según el caso, la crudeza del rendimiento local o el confort musculado a la americana.

Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura / Alimentación Potencia (CV) Par (Nm) Transmisión Tracción
Holden GTS-R 6162 V8 / Compresor 585 740 Manual 6 vel.

/ Automática 6 vel.
Trasera
Ford Falcon XR8 Sprint 4951 V8 / Compresor ~543 ~650 Manual 6 vel.

/ Automática 6 vel.
Trasera
Chrysler 300 SRT 6417 V8 / Atmosférico ~477 ~637 Automática 8 vel. Trasera

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026