Abarth 2000: 221 CV de pura respuesta

Con 221 CV, el Abarth 2000 entrega una aceleración que se siente inmediata, con ese empuje que te pega al asiento al abrir gas. Su 4 cilindros de 1.946 cc combina elasticidad y rabia en la zona alta, transmitiendo un sonido metálico y tenso que acompaña cada cambio de ritmo. Un clásico pensado para conducir con manos firmes y mirada larga, donde cada curva se vive con precisión.

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Abarth - Logo

Sobre la marca de coches Abarth

Abarth es la firma italiana que traslada el temperamento de la competición a la calle. Al volante, su dirección rápida y el chasis firme invitan a enlazar curvas con precisión, mientras el motor entrega empuje con una respuesta directa. Más allá de sus cifras, la marca se reconoce por un diseño con carácter y una puesta a punto enfocada en la agilidad, pensada para disfrutar de cada tramo.

Versiones de Abarth 2000

1.9L 4 cil 182 cv Manual (1964 )

Abarth 2000 - 1.9L 4 cil 182 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
-
Plazas
2
Cilindrada
1.946 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
182 CV
Potencia (kW)
136 kW
Potencia (PS)
185 PS
Par
-
Peso
670 kg
Longitud
3.620 mm
Anchura
1.490 mm
Altura
1.220 mm
Batalla
2.060 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Coupe Speciale (1969 )

Abarth 2000 - Coupe Speciale - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.946 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
221 CV
Potencia (kW)
165 kW
Potencia (PS)
224 PS
Par
-
Peso
670 kg
Longitud
3.790 mm
Anchura
1.790 mm
Altura
980 mm
Batalla
2.090 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
275 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Abarth 2000

¿Qué es el Abarth 2000 y por qué sigue interesando hoy?

El Abarth 2000 es una denominación asociada a prototipos y barchettas de competición de Abarth en los 60, con motores de dos litros y obsesión por el peso y la aerodinámica. En carretera se sentiría como un coche de carreras con matrícula: postura baja, ruido mecánico cercano y reacciones inmediatas. Interesa porque resume la escuela Abarth: agilidad, simplicidad y rendimiento por sensaciones, no por pantallas.

¿Cómo se siente su motor “2000” en conducción?

Un dos litros Abarth de época se vive con respuesta directa y un empuje que crece a medida que el cuentarrevoluciones sube. No es “turbo” ni filtrado: notas vibraciones, admisión y escape como parte del ritmo. Con potencias que en competición podían rondar el entorno de 200 CV según versión y preparación, lo importante es la entrega: lineal, rabiosa arriba, y acompañada de un sonido metálico que te pide cambiar tarde.

¿Qué sensaciones transmite su chasis y su ligereza?

La clave del Abarth 2000 es la masa contenida: cada kilo menos se traduce en dirección viva, frenadas cortas y cambios de apoyo instantáneos. En curvas se percibe como un kart grande: te “habla” por el volante y el asiento, y exige manos finas. A alta velocidad, su carrocería baja y la aerodinámica pensada para circuito aportan aplomo, pero siempre con un punto crudo y auténtico.

¿Cómo es la experiencia de conducción en carreteras reviradas?

En una carretera de montaña, el Abarth 2000 te obliga a conducir por trazada, no por potencia bruta. Entrar con el coche asentado, mantener velocidad de paso y abrir gas pronto es donde cobra sentido. La caja y el motor premian ir “alegre”, y el freno se usa más para colocar que para parar. Sientes el asfalto, los baches y el agarre cambiando de inmediato.

¿Qué papel juega la aerodinámica y el diseño tipo prototipo?

En las versiones prototipo/barchetta, la aerodinámica no es estética: está para ganar décimas. Morro bajo, superficies limpias y cola trabajada reducen resistencia y mejoran estabilidad. En marcha, eso se traduce en menos flotación a velocidad y una sensación de coche pegado al suelo cuando el ritmo sube. La visibilidad suele ser particular y el habitáculo, minimalista: todo está orientado a conducir, no a distraer.

¿Es un coche cómodo o exigente en el día a día?

Es un coche exigente. La postura es baja, el acceso puede ser incómodo y el aislamiento acústico prácticamente inexistente. Suspensión firme, poca concesión a baches y un ambiente caliente y ruidoso son parte del paquete. A cambio, cada trayecto se vuelve intencional: el embrague, la dirección y el freno te piden participación. No “vas” en él; lo pilotas, incluso a velocidades moderadas.

¿Qué mantenimiento y cuidados suele requerir un Abarth 2000 clásico?

Un Abarth 2000 de época necesita mantenimiento preventivo: reglajes de carburación/encendido si aplica, control de temperatura, lubricación y revisión de frenos y rótulas con frecuencia. Los consumibles (líquidos, latiguillos, juntas) envejecen y conviene tratarlos como en un coche de competición. En conducción, esto se nota en la confianza: cuando está afinado, arranca limpio, responde al gas con precisión y frena recto, sin sorpresas.

¿Qué valor tiene para coleccionistas y qué mirar al comprar?

Su valor depende muchísimo de la procedencia, documentación y especificación exacta, porque “Abarth 2000” puede abarcar variantes muy distintas. Al comprar, revisa historial, autenticidad de chasis/motor, calidad de restauración y coherencia de piezas. En marcha, busca temperatura estable, presión de aceite correcta y un tren delantero sin holguras. Un buen ejemplar transmite solidez pese a su crudeza, y eso marca la diferencia entre disfrutar y sufrir.

¿Con qué rivales se puede comparar por sensaciones?

Por sensaciones, se acerca a prototipos ligeros y barchettas italianas de la época: coches donde el agarre, la aerodinámica y el motor atmosférico mandan. Frente a deportivos más pesados, el Abarth 2000 gana en inmediatez: frena antes, cambia de dirección con menos inercia y te deja modular con el pie derecho. No es tanto una cuestión de cifras absolutas como de cómo las entrega: directo, físico y muy comunicativo.

¿Para quién tiene sentido hoy un Abarth 2000?

Tiene sentido para quien busca conducción analógica y prioriza sensaciones por encima de comodidad o tecnología. Si te atrae aprender una máquina: calentarla, llevarla en su rango, sentir transferencias y escuchar el motor, encaja. También para coleccionistas que valoran historia deportiva y rareza. No es para usar a diario ni para “pasear” sin implicación: recompensa al conductor atento, y penaliza la improvisación con un carácter sincero.

Rivales de Abarth 2000

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026