Abarth 1300: 137 CV, 4 cilindros y 1.280 cc

Con 1.280 cc y 4 cilindros, el Abarth 1300 entrega 137 CV que se sienten como una patada corta y constante al salir de cada curva. La cifra se traduce en aceleraciones ágiles y una respuesta inmediata al gas, ideal para enlazar trazadas con decisión. Su mecánica compacta aporta un equilibrio ligero, y el tono del motor acompaña con un timbre metálico que invita a estirar cada marcha.
Abarth 1300

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Abarth - Logo

Sobre la marca de coches Abarth

Abarth es la firma italiana que traslada el temperamento de la competición a la calle. Al volante, su dirección rápida y el chasis firme invitan a enlazar curvas con precisión, mientras el motor entrega empuje con una respuesta directa. Más allá de sus cifras, la marca se reconoce por un diseño con carácter y una puesta a punto enfocada en la agilidad, pensada para disfrutar de cada tramo.

Versiones de Abarth 1300

Abarth (1960 - 1970 )

Abarth 1300 - Abarth - Imagen no disponible
Carrocería
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Combustible
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Transmisión
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Tracción
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Posición motor
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Puertas
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Plazas
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Cilindrada
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Cilindros
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Tipo motor
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Válvulas/cilindro
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Potencia (CV)
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Potencia (kW)
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Potencia (PS)
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Par
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Peso
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Longitud
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Anchura
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Altura
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Batalla
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Depósito
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Velocidad máx.
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0-100
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Consumo ciudad
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Consumo carretera
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Consumo mixto
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CO2
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Scorpione Coupe (1968 )

Abarth 1300 - Scorpione Coupe - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.280 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
73 CV
Potencia (kW)
54 kW
Potencia (PS)
74 PS
Par
108 Nm
Peso
670 kg
Longitud
3.720 mm
Anchura
1.500 mm
Altura
1.060 mm
Batalla
2.050 mm
Depósito
29 L
Velocidad máx.
185 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Abarth 1300

¿Qué es el Abarth 1300 y qué lo hace especial en carretera?

El Abarth 1300 es un deportivo ligero de la era dorada de los pequeños “matagigantes”, pensado para convertir cada curva en un ejercicio de precisión. Con un 1.3 atmosférico de giro rápido y una puesta a punto enfocada a competición, transmite un tacto mecánico muy directo. La ligereza y el centro de gravedad bajo favorecen cambios de apoyo ágiles y una conducción muy comunicativa.

¿Cómo se siente el motor 1.3 del Abarth 1300 al acelerar?

Su 1.3 de cuatro cilindros destaca por respuesta viva y un carácter que invita a estirar marchas. Más que empuje “por volumen”, entrega velocidad de subida de vueltas y un sonido metálico que acompaña la aceleración. En conducción real, esto se traduce en salidas de curva rápidas, necesidad de llevarlo en la zona buena del cuentavueltas y una sensación constante de coche “despierto”.

¿Qué prestaciones ofrece y cómo se traducen en conducción?

Dependiendo de versión y preparación, las potencias rondaban cifras propias de deportivos mayores para su cilindrada, apoyadas por un peso contenido. Eso se percibe en adelantamientos cortos y en la facilidad para mantener ritmo alto en carreteras reviradas sin esfuerzo. No es un coche de “rectas largas”; brilla enlazando curvas, donde la relación peso/potencia y la agilidad sostienen un paso por curva elevado.

¿Cómo es su comportamiento en curvas y qué sensaciones da el chasis?

El chasis del Abarth 1300 prioriza precisión: dirección comunicativa, reacciones rápidas y un eje delantero con mucha iniciativa al entrar en curva. La carrocería ligera reduce inercias, así que el coche cambia de apoyo con naturalidad. A ritmo alto pide manos finas: te recompensa con una lectura clara del asfalto, permitiendo ajustar trayectoria con el acelerador y pequeñas correcciones de volante.

¿Cómo frena el Abarth 1300 y qué confianza transmite?

Con un conjunto de frenos dimensionado para su bajo peso, el Abarth 1300 puede frenar tarde y repetir esfuerzos con buena consistencia si está bien mantenido. En conducción, la sensación es de pedal directo y fácil dosificación, ideal para modular antes de girar. No busca asistencias modernas: la confianza nace del tacto, del reparto de masas y de la previsibilidad al apoyar.

¿Qué tal es la caja de cambios y el tacto de mandos?

La caja está pensada para conducción activa: recorridos definidos, sensación mecánica y escalonamiento que permite mantener el motor en su zona de respuesta. En carretera, eso se traduce en jugar con marchas para sostener ritmo y aprovechar inercias. El conjunto de mandos —volante, pedales y palanca— favorece una conducción “analógica”, donde cada acción tiene retorno inmediato en el coche.

¿Cómo es la experiencia de conducción en ciudad y a baja velocidad?

En ciudad se nota su enfoque deportivo: visibilidad y maniobrabilidad dependen de la carrocería concreta, y la suspensión puede sentirse firme sobre baches. El motor, sin embargo, suele ser flexible si se conduce con tacto, aunque prefiere girar alegre. A baja velocidad el coche pide más atención que uno moderno, pero compensa con una sensación de conexión total y tamaño fácil de colocar.

¿Es cómodo para viajes largos o está pensado para escapadas?

El Abarth 1300 encaja mejor en escapadas y rutas de fin de semana que en grandes tiradas. La posición, el aislamiento acústico y la suspensión tienden a ser más “deportivos” que confortables. En autopista mantiene cruceros dignos para su época, pero lo realmente disfrutable llega al salir a carreteras secundarias: menos kilómetros, más intensidad, y una conducción que no se diluye.

¿Qué consume y qué autonomía se puede esperar en uso real?

El consumo depende mucho de carburación, estado y ritmo: en conducción tranquila puede ser razonable, pero si se aprovecha su carácter sube con facilidad. La autonomía también está condicionada por depósitos propios de la época. En sensaciones, es un coche que invita a conducir “con oído”: si buscas eficiencia, lo llevas suave; si buscas emoción, aceptas repostajes más frecuentes como parte del plan.

¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos conviene revisar?

Al ser un clásico deportivo, el mantenimiento es clave: carburación, encendido, refrigeración y estado del sistema de combustible marcan el funcionamiento. Suspensión, frenos y dirección deben estar sin holguras para conservar su precisión. En conducción, un Abarth 1300 bien ajustado se siente tenso y exacto; uno descuidado se vuelve impreciso y menos seguro. Revisa también corrosión y disponibilidad de recambios específicos.

¿Qué valor tiene como clásico y qué busca un comprador hoy?

Su valor reside en la combinación de historia Abarth, ligereza y conducción pura. Un comprador actual suele buscar autenticidad, documentación clara y una puesta a punto coherente, más que potencia máxima. En uso real, lo valioso es cómo transmite: tacto de mandos, respuesta inmediata y esa sensación de “coche pequeño con ambición grande”. Las unidades originales y bien conservadas suelen ser las más apreciadas.

¿Para quién tiene sentido un Abarth 1300 hoy y qué alternativas hay?

Tiene sentido para quien prioriza sensaciones mecánicas, rutas reviradas y cultura clásica, asumiendo limitaciones de confort y seguridad moderna. Es ideal como coche de colección utilizable y para eventos. Si buscas algo similar con más facilidad de uso, alternativas son otros clásicos ligeros italianos o coupés pequeños de época. Pero el Abarth 1300 destaca por su enfoque radical en peso y respuesta.

Rivales de Abarth 1300

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026